Fernando Valera Muñoz (1898–1970) fue el organista parro- quial sucesor de Pedro Pascual/José Pérez, desde los años 30 del pasado
2.3.4. Prat vuelve a la dirección de la Banda. (1899)
músicos y solo para funciones concretas
455. Los pagos de las gratifica-
ciones a los músicos, en las dos procesiones del año 1899, se efectúan
al músico de la Banda José Parras
456, mientras el maestro Leive vuelve a
desaparecer sin dejar noticias.
Comenzaron rápidamente los ensayos
462y se pagó la actuación de manera generosa
463, a una agrupación de 32 componentes, algo más pequeña que las anteriores, pero con muchos miembros comunes. En los primeros días de 1901, prácticamente todos estos músicos manifiestan su total disponibilidad al Ayuntamiento, hasta que éste redacte un nuevo reglamento de la Banda Municipal
464.
El Ayuntamiento recoge tan generoso ofrecimiento y correspon- de con unos primeros compromisos de pago de toda la temporada ante- rior
465, y en adelante cumplirá sus obligaciones retornando a la fórmula de pagos globales por actuaciones concretas
466, aunque todavía no se ha normalizado una temporada estable
467, lo que no impide que la Banda
462 “(...) y los ensayos de la banda continúan con notables adelantos. Un aplauso al maestro Prat y a los músicos por su celo y aplicación”. La verdad, 3–9–1899.
Días más tarde, en el mismo periódico, se anuncia una obra del maestro, de la cual no tenemos más noticias;
“se dice que un aficionado a la música ha obtenido del maestro Prat que componga un paso–doble para cor- netas y tambores, que según antecedentes hará mucho ruido”. La verdad, 7–9–1899.
463 “En atención a haber organizado la banda de música de esta ciudad, el maestro D. Alberto Prat, con estudio de varias piezas que han sido tocadas y oídas en los días de la feria con el agrado del público en ge- neral; teniendo en cuenta lo consignado en presupuestos, por unanimidad se acuerda librar con cargo al art.
3º del cap. 9º la cantidad de ochocientas pesetas para que el dicho Sr. Prat las distribuya entre los individuos que componen la banda”. A.M.H., 429/7 de 27–9–1899. A.M.H., E 64 de 24–12–1899.
464 “Los que suscriben, individuos de la Banda Municipal y que abajo firman, se comprometen a estar a disposición de la Alcaldía, para tocar en caso de necesidad, hasta tanto se apruebe el oportuno reglamento, cuyo reglamento ha de estar formado en febrero próximo. Hellín, 15 Enero 1901.
[Firmas]: Alberto Prat, Ramón Claramonte, José Espinosa [Blanes], Antonio Hidalgo, Vicente Sánchez, Antonio Sánchez, Rafael Díaz, Alfredo Losada, Ginés Jávega, Emiliano Martínez, Juan Miravete, Juan Mascuñán, Juan Sánchez, Juan González, Antonio Arcas, Gonzalo Rubio, Arturo Tomás, Pedro Espinosa, Antonio Giménez, Enrique Martínez Hortelano, José Parras, Alfredo Tomás, Agustín García, Jesús Hernán- dez, Marcos Hernández, Juan Soria, Antonio Parras”. A.M.H., A 47/2.
Entre los firmantes que no participaron en la feria de 1899, están: José Espinosa Blanes, padre de Espinosa Griñán, Emiliano Martínez García (cronista y músico de la Capilla), Juan Miravete, Juan Mascuñán, An- tonio Arcas, Arturo Tomás, Jesús Hernández, Pedro Espinosa y Antonio Parras, aunque todos han tenido o tendrán relación personal o familiar con la Banda Municipal.
465 “El Señor Presidente manifestó que se estaba en el caso de fijar la cantidad con que en concepto de gratificación debía abonársele al Director de la Banda, pª que éste a la vez lo haga a los individuos que componen la misma por su asistencia a las procesiones de Semana Santa y días de Feria. El Ayuntamiento, teniendo en cuenta lo consignado en presupuestos, y los servicios prestados por aquella en las fechas ex- presadas, por unanimidad acordó que, con cargo al capto. 9º, art. 3º del presupuesto de mil novecientos se libre a favor de Don Alberto Prat, novecientas cincuenta pesetas para que las distribuya entre el personal que compone la referida Banda”. A.M.H., A 177/2 de 20–2–1901.
466 “A D. Alberto Prat, Director de la banda de música por asistencia de la misma al Santo Entierro de Cristo, 200’00”. A.M.H., E 66,17–8–1901.
“A D. Alberto Prat, Director de la Banda municipal por honorarios a los individuos de la misma durante la feria última y varios efectos, 1.188’50”. A.M.H., E 66, 3–10–1901.
467 “Chicharreo. Señor Alcalde: la Glorieta está pidiendo a voces una banda de música y el paseo que a ella conduce, una manga de riego. Con que venga la manga y no se vaya Vd. por ‘la banda’”. La cigarra, 23–6–1901.
“Chicharreo. Hemos visto con gusto que el Sr. Alcalde, haciendo caso de nuestro ruego anterior y uso del carro que para dicho objeto posee, mandó regar el paseo que a la Glorieta conduce. Dámosle las gracias en nuestro nombre y el de todas las señoritas que allí van y le recomendamos no deje hacer lo mismo en lo sucesivo, en la seguridad de que si continúa adoptando dicha medida y hace un esfuerzo por reconstituir la banda que dicho paseo necesita se lo agradecerán en el alma, el pueblo en general, los pollos, las señoritas
Municipal cumpla funciones institucionales, como la recepción hecha al Gobernador Civil en julio de 1901
468.
Durante el verano de este año, comienzan a cumplirse los deseos de una parte de la sociedad hellinense
469, que acude a la Glorieta en busca de regocijo y solaz, aunque con algunas quejas, como la del com- portamiento de los propios músicos atribuida a una falta de organización de la Banda Municipal como organismo dependiente del Ayuntamiento, para que así se puedan solucionar los enfrentamientos y discusiones que al parecer existían entre los componentes de esta agrupación
470.
El maestro Prat continuaba con sus ocupaciones privadas, inclu- so participando con las compañías de teatro que actuaban en Hellín, dentro de las temporadas del Teatro Principal
471.
y La Cigarra”. La cigarra, 30–6–1901.
“Chicharreo. Algo es algo. Por fin se ha ultimado el contrato con la banda de música que dirige el maestro Prat, para que amenice los días de nuestra feria, según dicen, mediante el estipendio de mil pesetas. Bien está, pero no es ese precisamente el deseo de todo Hellín. Lo que quiere el vecindario, su verdadera aspi- ración es que se organice como antes la banda municipal, pues la categoría de Hellín, da derecho a exigir que se le pitorree con frecuencia y arte, máxime cuando esto puede conseguirse con poco más de lo que el municipio da a la banda por tocar en feria y Semana Santa. ¿No ha pensado en esto nuestro Alcalde? A poco que reflexione comprenderá la razón que nos asiste. A la Glorieta para ser Glorieta solo le falta eso. ¡La música celestial!”. La cigarra, 21–7–1901.
468 “En el tren corto, procedente de Albacete, llegó ayer nuestro ilustre Gobernador don Enrique Ureña (...). Al llegar el tren, la banda que dirige el maestro Prat, alegró el ambiente con los acordes de un pasodo- ble”. La cigarra, 7–7–1901.
469 “Y poco a poco vamos saliéndonos con la nuestra o lo que es lo mismo: el Alcalde va atendiendo nuestros ruegos. El domingo pasado tocó la banda en la Glorieta; no sabemos si a esa audición seguirán otras, si se acabará de organizar la banda o que pensará hacer de ella nuestra primera autoridad; pero por algo se empieza. Ánimo pues, Sr. Alcalde, que querer es poder y si haciendo un esfuerzo organiza usted la banda, ‘La Cigarra’ le dará juntas con la de infinidad de jóvenes las más expresivas y sinceras gracias”. La cigarra, 25–8–1901.
470 “Chicharreo. Deploramos lo ocurrido con la Banda de Música, la noche del miércoles, que debe su origen nada más que a falta de afición musical en los que la forman; de tenerla otras serían las miras que les guiasen y no fijarían su atención en cosas nimias y sin importancia, dada la que para ellos debía tener que el vecindario admirase la ejecución de las obras de su repertorio, y el orgullo que debían sentir al considerar que sus bellas paisanas eran deudoras de un rato de solaz. Nosotros lamentamos el percance porque eran muchas las que se preparaban a pasear por la plaza haciendo de ella con su presencia un paraíso, y con lo ocurrido nos vimos privados de pasar una noche deliciosa.
¿Ve el señor Alcalde como no eran vanas nuestras advertencias? Reiteradas veces, en números pasados, nos hemos ocupado del asunto en cuestión, aconsejando a nuestra primera autoridad que organizase la Banda Municipal, porque temíamos que algún día sucediese lo que ya ha sucedido. Con elementos discordantes jamás resultará un acorde; faltará la armonía”. La cigarra, 28–7–1901.
471 “La orquesta [que actuó con la compañía de la ‘Señora Fora’] es de lo más completo que ha venido a Hellín, sobre todo con el remiendo que aquí se la echó, con los señores Prat, Hermida y el niño Pepito Espinosa; muchos aplausos merece y más que nadie, sus dos directores, los señores González y Estellés, que trabajaron como negros con la gente de telón adentro”. La cigarra, 1–9–1901.
Este mismo periódico un mes antes daba la triste noticia de la muerte de Carmen Martínez, primera esposa de Alberto Prat.