CAPITULO II. ASPECTOS TEÓRICO-METODOLÓGICOS
3.3 ECONOMÍAS COMUNITARIAS AUTOGESTIVAS, LA EXPERIENCIA
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75 En cuanto al empoderamiento de las compañeras, la cooperativa ha sido un espacio para que las mujeres se junten y platiquen sobre sus necesidades. Y el pretexto se ha planteado desde lo económico con lo cual se han ido haciendo relaciones un poco más estrechas entre las compañeras, que les ha permitido ver otros problemas igual de fuertes que viven en sus comunidades como la violencia que se vive en el hogar, en las comunidades, la necesidad de tierra para sembrar y vivir, entre otros.
“Ahora pues ya platicamos más otras situaciones que son más como mujeres de los problemas que pasan ya más internos en nuestra vida, de lo que queremos, de lo que no pudimos hacer, de cómo es el marido, cómo es en la comunidad, o cómo te miran, de lo que tú sientes… un problema también grande, es que te sientas menos porque dicen que tú eres mujer y tu palabra es chismosa, no vale, es mentirosa, tú dices pura tontería. Entonces… hemos estado tratando de trabajar en esa situación.” (Lola, comunicación personal, abril de 2020)
Si bien el trabajo se centra en las compañeras y sus necesidades, el pensamiento hacia el futuro de la cooperativa era involucrar a los compañeros, pues desde el CIPO-RFM, la autonomía no se concibe como un camino exclusivo para las mujeres sino como comunidad, y por lo tanto se veía la necesidad de involucrar y tener talleres con los compañeros pues, como dice la compañera Dolores, integrante de la Junta Organizadora, “también están viviendo una situación de explotación”. De ahí que la Tun Kue se pensaba como una cooperativa para toda la organización y todos los que producen.
Según comenta el compañero Miguel Cruz (Muñoz, Palomo y Recio, 2010), las cooperativas sirven para crear una relación económica entre las comunidades y los mercados, ya sea a través de trueque o venta. Para la organización, esta estructura junto con la organización agraria apunta a la autogestión en la comunidad toda vez que la gestión de los recursos naturales permite socavar el poder económico y político de los grupos en el poder.
76 Entre los productos que se comercializaban estaban los tamales, totopo, tostadas, pollos, huipiles, petates, sombreros, barro, hortalizas, miel y café.
Para la organización, la producción de alimentos propios es una forma muy importante de fomentar la autonomía, de ahí que los principales proyectos eran producción de miel, café y hortalizas.
“Siempre ha sido esa nuestra intención de fomentar la autonomía y lo que sabemos que la autonomía va a empezar a hacer nosotros nuestros propios alimentos, sobre todo en la alimentación que es algo muy importante. Hubo lo de la miel, entonces ellos tenían sus apiarios, entonces tenían sus cajitas, ahí también en la mixteca… por ejemplo entonces todas las comunidades aportaban su producto a la organización y se vendía. Las compañeras sembraban en su comunidad, en Yaviche, Juquila, y no me acuerdo la otra, era las comunidades donde se llegaron a tener bastante que recogían las compañeras, porque sembraban en sus campos. Entonces ya hablamos de hectáreas que es donde sembraban calabaza, ejote.
Luego se tuvo los invernaderos. También se construyeron los invernaderos y se sacaba tomate que se vendía localmente, eso fue en Plan de Zaragoza en la Mixteca.” (Lola, comunicación personal, abril de 2020)
En cuanto a la comercialización, durante el tiempo que funcionó la cooperativa cada comunidad según lo que sabían producir se organizaba para llevar sus productos a Oaxaca, y desde ahí según las actividades que se tenían programadas, o las redes con las que contaba, se encargaba de la distribución de estos.
“Aquí en la organización se vendía y como teníamos en ese momento o cuando los eventos que se hacen se salía más, se tenían más contactos pues se comercializaba así… De 2003 a 2006 se estuvo intentando hacer la comercialización. Hicimos muchos intentos, hasta nuestro tianguis itinerante junto con otras compañeras, entonces se traía lo que también se sembraba acá y se llevaba. Se hacía muchas cosas. La gente también sabía y tocaba y si había una lechuga o algo que tuviéramos pues ya nos lo compraban” (Lola, comunicación personal, abril de 2020)
77 Cuándo mucho, son cinco años que la Tun Kue mantuvo esa dinámica de coordinación y comercialización de productos de las comunidades, pero como refiere la compañera Dolores, no ha podido “cuajar” la cooperativa y hasta la fecha no se ha podido ver un fruto más concreto del trabajo realizado.
“Hemos tenido muchas represiones, persecución, bueno, muchos problemas de justicia que no nos han ayudado a consolidar nuestra cooperativa, pero que siempre ha sido nuestra idea el de consolidarla porque no vemos que haya otra forma de ser autónomas, independientes.” (Lola, comunicación personal, abril de 2020)
El panorama presente y a futuro se observa difícil debido a tres elementos principales; la represión, la falta de dinero necesario para invertir en los proyectos y la competencia en los mercados que imposibilitan establecer precios justos a los productos.
“También había proyecto de comercializarlo más a otros países en otras cantidades, pero como digo, nunca podemos decir que hemos visto como el avance de la cooperativa por toda esta situación de persecución que ha habido a la organización, porque primero estaban las situaciones de justicia porque había compañeros que fueron secuestrados, que estábamos peleando por la tierra. Las agencias que querían ser independientes, autónomas y que era una guerra con los caciques, entonces había paramilitares y toda esta situación. Entonces teníamos que venir a las movilizaciones entonces era una situación muy fuerte que se descuidaba ese trabajo. Siempre las situaciones de justicia han rebasado porque nunca estamos viviendo en paz, siempre ha sido en una guerra.”
(Lola, comunicación personal, abril de 2020)
Hay mucha información faltante en torno al proceso de inicio y declive de la cooperativa Tun Kue. Ello se debe a que la compañera Dolores, una de las integrantes del CIPO-RFM con más años en la organización, llegó cuando el proyecto de la cooperativa ya estaba en marcha y a cargo de otras compañeras que actualmente ya no forman parte del CIPO-RFM.
78 El parteaguas que implicó para quienes quedaron en la Junta Organizadora después de la represión al movimiento en 2006, fue determinante para la ruptura de cualquier proceso organizativo y de coordinación de los trabajos asociados con la cooperativa. De esa fecha en adelante, la organización dejó de promover los proyectos productivos y se enfocó en la gestión de recursos para la vivienda digna en las comunidades. Esto cambió en 2016 cuando retomaron la promoción de proyectos en las comunidades. En esta ocasión la labor se retomó en tres regiones: la Chinantla, con producción de totopo; San Martín Itunyoso, con talleres de corte y confección para la producción de textiles; y San Pedro Jicayan con la elaboración de alfarería en hornos de barro.
La situación actual de cada uno de estos proyectos difiere ampliamente pero en términos generales, siguen enfrentando las mismas problemáticas referidas anteriormente. El caso de la cooperativa textil de San Martin Itunyoso será retomado en un apartado posterior como parte de las reflexiones y análisis de las potencialidades en el marco de la presente investigación.
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