6.2 Ejemplos de parques temáticos utilizando las narrativas transmedia y la narrativa
6.2.1 Walt Disney y el arte de la animación
6.2.1.3 Lo más esperado por todos: Disneyland abre sus puertas al mundo de
6.2.1.3 Lo más esperado por todos: Disneyland abre sus
aparecer: días antes de la apertura convocaron una huelga de fontaneros en el conda- do de Orange y se tuvo que escoger entre tener los baños terminados o las fuentes de agua potable. Walt dijo “la gente puede comprar Pepsi Cola, pero no orinar en la calle”.
Para la inauguración oficial del parque el ritmo era frenético dentro del recinto, con los trabajadores haciendo los últimos retoques: incluso el mismísimo Walt ayudó a pintar el fondo de Veinte mil leguas del viaje submarino. Por otro lado, había profesionales que supervisaban que las atracciones funcionaran, por ejemplo, que los trenes que no descarrilaran o perdieran fuerza. Otros, intentaban que el elefante de más de 400 kilos de Jungle Cruise no se hundiera en el barro.
Figura 79 . Main Street en construcción. 1955. Imagen de archivo de Walt Disney Company.
Figura 80 . Arriba. Fotografía del castillo de Disneyland el día de la gran abertura. A bajo.
Fotografía de la mítica calle Main Street. 1955. Imagen de archivo de Walt Disney Company.
Finalmente, un caluroso 17 de julio de 1955, Disneyland abrió sus puertas. Muchos vi- sitantes hacían cola desde las 2 de la madrugada para poder entrar al parque; a 17 ki- lómetros del parque comenzaban las retenciones para acceder al recinto. En sus pri- meras diez semanas atrajo a un millón de visitantes y muy pronto alcanzaría los cinco millones por año. Para que todo el mudo pudiera ver el parque, la ABC instaló cámaras que retransmitían en directo, con la más alta tecnología de que disponían en aquel en- tonces. El presentador, Art Linkeletter afirmó en directo que se instalaron 29 cámaras, docenas de equipos y kilómetros y kilómetros de cable por todo el parque; la retrans- misión duró hasta las tres de la madrugada: más que un programa era un evento espe- cial, como afirmó el presentador. Fue todo un reto. Esperaban poder ir retransmitiendo
de un lugar a otro, lo que consiguieron a medias, ya que hubo muchos fallos en directo.
Aunque muchas de las retransmisiones no funcionaban, esto no impidió que más de la mitad de la población de Estados Unidos estuviera pegada al televisor.
Según Adams (1991) Walt alcanzó un gran potencial mediático; hicieron espectáculos cada media hora, lo que provocaba que los espectadores se sintieran como si estuvie- ran en el parque y generaron la ilusión y las ganas en el público de querer ir. Fue como un anuncio publicitario constante. Clavé (2017) señala que esa fue la manera en que Disneyland se constituyó como guía para futuras aperturas de nuevos parques temáti- cos. Fue diseñado como un lugar donde se fusionan los cuentos, la historia americana, la literatura infantil, el folclore y el carnaval. Una conjunción que Disney supo cómo implementar.
Figura 81 . Fotografías del primer día en el parque en la calle principal de Disneyland. 1955. Imagen de archivo de Walt Disney Company.
Nada fue fácil ese día, ya que Fantasiland128 se tuvo que cerrar debido a un escape de gas. Hacía mucho calor y el suelo recién asfaltado hacía que a las mujeres se les hun- dieran los tacones en el pavimento, como afirma Rilly Crump. Disneyland no era tan sólo un parque, sino que se convirtió en una parada obligatoria para todos los visitantes y mandatarios extranjeros que fueran a Estados Unidos. Comenzó el primer ministro de la India, al que siguieron el rey y la reina de Nepal. Más tarde lo visitaron líderes políti- cos de Europa, África y Sudamérica. Para ellos era un reflejo de la sociedad, historia y cultura de los estadounidenses, que era justo lo que quería mostrar Walt en su parque:
una América idealizada. “Lo primero que ves cuando entras en el parque es como una pequeña ciudad estadounidense totalmente idealizada, su sentir, su ética Eso es lo que quería Disney hacer, de manera consciente hasta cierto punto. Era una manera de crear una ciudad que la gente creyera que existía.”, afirma el Don Hahn, (Clot, 2015).
Figura 82 . Visita de Mohammed V, rey de Marruecos, junto con Walt Disney en el Castillo de la Bella Durmiente en 1957.
128 Fantasiland es una de las áreas temáticas que aparece en todos los parques Disney del mundo. Cada Fantasyland tiene un castillo, también tiene numerosas atracciones con los títulos de las películas Disney.
Algo que también se demostró es que los parques temáticos debían tener una gran com- pañía detrás. Según Clavé (2017), los más pequeños quedaban rápidamente apartados, ya que no podían competir con un gran gigante del sector. Pese a la apertura tan rápida del parque, la prensa lo calificó como un fracaso (Adams, 1991). Sin embargo, Walt Disney aprendió mucho de los errores y los corrigió en los años sesenta. Pese a los defectos, consiguió que su parque se convirtiera en un referente que aún tiene éxito. Por ejemplo, implantando el control de acceso al parque. Fue el primero en utilizar el modelo de un tique para un día en todo el recinto, en lugar de pagar cada vez que se subía a una atrac- ción; también empezó a comercializar con el “deseo” de comprar un recuerdo de la visita a Disneyland, se incrementó la seguridad y se realizaron novedades en las atracciones.
Cuando el huésped cruza Main Street el camino se ensancha y se encuentra en una plaza frente al castillo de la Bella Durmiente. A partir de este punto tiene que decidir:
¿Qué camino elegir? ¿En qué aventura o mundo quiere sumergirse el visitante? Se pue- de escoger entre Adventureland, Frontierland, Fantasyland o Tomorrowland. A partir de esta elección, comienza la aventura. Según Adams (1991), al igual que en la pantalla de televisión se utilizan tiempo y espacio para poder explicar historias, estos elementos también tienen lugar dentro de los parques temáticos.
Clot (2015) da voz a Carmenita Higginbotham cuando reflexiona sobre la idealización del parque de Disneyland y lo focaliza en Frontierland, una zona donde se hace una vi- sita al pasado del país, con la mítica batalla entre indios y vaqueros. Dicha zona refleja los momentos buenos y prósperos y no hace alusión alguna a los momentos en que el país lo pasó mal o a los desacuerdos y guerra entre unos y otros: opta por la represen- tación de una buena convivencia y en total acuerdo. Como recoge Clot (2015), Higgin- botham comenta que “Disneyland es la idealización del pasado y la espera ilusionada del futuro”, no trata en ningún momento del presente ni de sus preocupaciones, está totalmente liberado de toda negatividad. Es totalmente perfecto, algo que no se puede encontrar en la vida real. Susan Willis, comenta que en los parques de Disney siempre ha aparecido la nostalgia como temática principal, apelando a los recuerdos de la in- fancia. No importa si paseas por Main Street como adulto, el decorado llama a la niña/o que se lleva dentro, recordando así momentos felices que ya no volverán. Ingram (2016) señala que “la nostalgia es como una prueba de fuego para los espacios temáticos” es un juego entre el tiempo y la dinámica de este.
Walt creó un mundo donde las familias se pudieran desconectar de los problemas y de la rutina del día a día. Neal Gabler comenta que Walt Disney supo crear algo mejor que la vida real (Clot, 2015). Tanto es así, que Walt y su mujer tenían un pequeño departamento dentro
del parque que estaba situado cerca de la estación de bomberos, junto al ayuntamiento del parque. Muchas veces se iban a pasar el fin de semana y se levantaba temprano a buscar zumo recién exprimido. Según Don Hahn, Walt salía con albornoz y volvía corriendo a su departamento. Rolly Crump, ayudante del departamento de animación, comenta que mu- chas veces se le podía ver por el parque, pero era difícil reconocerlo, ya que su aspecto era totalmente diferente a como solía ir. Llevaba polo y rara vez se peinaba. Crump comenta que una de las cosas que le gustaba hacer a Walt Disney es ir a las atracciones para así escuchar qué les había parecido la experiencia (Clot, 2015). Así podía coger inspiración para futuras atracciones y proyectos en el parque. Botterill (1997), señala que fue gracias a hablar con la gente como se dio cuenta de que al público le fascinaban las atracciones mecánicas y por ello incrementó el número de atracciones, pero siempre contextualizadas en un tema en concreto.
Figura 83 . Izquierda. Fotografía de Walt Disney frente a su apartamento en Disneyland, Town Square. 1957. Imagen de archivo de Walt Disney Company.
En 1966, a los 65 años, Walt Disney murió y todos los medios de comunicación ha- blaron sobre su fallecimiento. La noticia no llegó solamente a los Estados Unidos, sino que se extendió a nivel mundial. Durante ese mismo año casi siete millones de personas visitaron el parque; decenas de millones de personas escucharon alguna canción que se había hecho famosa en la compañía, vieron su programa en la tele o compraron alguno de sus productos, y cientos de millones vieron alguna de sus producciones. Según Rebori (1997) Walt Disney fue un paso más allá de Universal
Hollywood, pues logró captar la pasión por el cine y la televisión, y así mezclado lle- varlo al diseño de los parques.
Para Botterill (1997), Disney cambió el concepto del cine aplicándolo en los parques como un medio “justo”, que empezó con el cine, siguió con la televisión y finalmente, terminó en el parque. En el parque de Anaheim participaron muchos animadores de los estudios porque crearon diferentes escenas donde los visitantes se pudieran mover de un lado a otro de una manera controlada. Por lo tanto, la relación entre el parque y sus producciones cinematográficas era muy estrecha. Esto significa que el entorno se veía afectado por las cintas cinematográficas; la naturaleza que aparece en los par- ques representa figuras de sus obras y todo está armoniosamente concertado. Tanto es así que incluso todas las formas y la naturaleza que aparece están pensadas para incitar a comprar sus productos (Smoodin, 1994). Samuelson y Yegoiants (2001) alegan que “contrariamente a la creencia popular, Walt Disney no inventó el parque temático”.
Para los autores, lo que Walt creó fue algo diferente: ideó un parque temático, es decir, un solo parque donde se presentan áreas específicas con un tema en concreto.
Se puede decir que el éxito que tuvo Disneyland en California fue un gran impulsor para que los inversores construyeran más parques temáticos. En los siguientes se aplicaron todos los conocimientos que se habían adquirido, incluso alguno los mejoró, pero fue un gran impulso para la industria. Al principio solo en los Estados Unidos, y más tarde se expandirían por otros continentes.