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I NTERTEMPORALIDAD , OLVIDO Y DISCONTINUIDAD

In document UNA LECTURA DESDE LA PERSPECTIVA DECOLONIAL (página 101-106)

CAPÍTULO 4. INVISIBILIZACIÓN DE LA OTREDAD

4.2 M ATRICES DE DOMINACIÓN Y SUBORDINACIÓN : ENTRE LA AUSENCIA Y EL OLVIDO 74

4.3.2 I NTERTEMPORALIDAD , OLVIDO Y DISCONTINUIDAD

91 inmovilidad absoluta, la inacción y la falta de respuesta que el entorno demanda.

Con ello, los individuos quedan impelidos para hacerse cargo de su propia vida.

Soslayan la idea de que pensamiento y política se encuentran unidos. La visión fragmentada del teatro del mundo es muestra del alejamiento de los asuntos públicos. La falta de interés en la gestión de la vida pública se acompaña de un fuerte individualismo que relega al olvido el sentido de lo colectivo e invisibiliza el papel de las diferencias en la constitución del entramado político.

92 quienes se habla. A través de estas se define a los individuos desde un afuera que no siempre es acorde con la realidad. Así pues, colocar etiquetas no implica el conocimiento de los sujetos a los que son adjudicadas. Las más de las veces, provienen de prejuicios y estereotipos que descalifican grupos sociales a razón de las características que se observan en ellos.

Las etiquetas categoriales se encuentran arraigadas en la imaginación social y es difícil desprenderse de ellas. Al pretender clasificar, reducen a los individuos y propician la pérdida de sujetidad. Sin embargo, es preciso soltar las categorizaciones y etiquetas para reconocer la unidad en la diversidad y resignificar la presencia de aquellos que están, pero no son vistos. La visualización de la alteridad, la aceptación de las diferencias, el análisis de la realidad en su efectualidad y la resignificación de las ausencias son necesarios para que estas lleguen a ser partícipes de la vida política y su voz sea escuchada.

La intertemporalidad44 de las etiquetas categoriales tiene implícita la idea de que no se conoce a alguien del todo o que lo que se piensa de él es erróneo e incompleto. Reconocer esto es un paso hacia la reconsideración de las otredades. Por ello, es menester vivir un desengaño que lleve a responsabilizarse de sí mismo y ante los Otros. El cuestionamiento del orden establecido y la resignificación del vacío y las ausencias como elementos imprescindibles para un potencial cambio son necesarios. En suma, se requiere del reconocimiento de la fragilidad de los asuntos humanos y de lo efímero de la vida para recuperar la sensibilidad ante la realidad en su efectualidad y transformar el modo de entender y hacer política.

Se antoja necesario cuestionar el sistema patriarcal, mismo que constituye una característica de los cursos de acción implementados por los gobiernos mexicanos. Repensar y deconstruir las imágenes categoriales arraigadas en la imaginación social que dan origen a injusticias epistemológicas es una tarea

44 La intertemporalidad, noción propuesta por De Sousa (2015), refiere a la existencia de múltiples duraciones, a temporalidades y espacialidades diferentes que hacen posible la copresencia de concepciones del tiempo distintas, así como la confluencia en el espacio de lo no contemporáneo.

93 urgente. Combatir los prejuicios, cegueras y olvidos inducidos que mantienen al margen a individuos que no encajan en los parámetros occidentales de desarrollo y modernización es forzoso para contrarrestar problemas sociales como el analfabetismo, la pobreza, la marginalidad o la exclusión, que tienen una significación y repercusión ética y no solo política, social o económica. Además, no son situaciones propias de pasado, si bien ocurrieron, aún ocurren y es posible que continúen, dando muestra de que la colonialidad no ha terminado.

El paso de la cristianización a la civilización y del desarrollo a la democratización, según Grosfoguel (2007), es producto de una transición impuesta, condicionada por parte del universalismo abstracto eurocéntrico. Las políticas que de ello surgen son muestra de nuevas formas de colonialismo, que requieren un nuevo tipo de ser humano para el mundo capitalista. Individuos que se autosacrifiquen en aras de ser considerados modernos, que pierdan su personalidad y sujetidad y se alejen de sí mismos y de los Otros.

La enajenación de la sujetidad para estar en sintonía con lo occidental y a la altura de lo moderno no es un hecho pretérito. Por el contrario, no deja de sucederse. La intertemporalidad, ligada a la contemporaneidad de lo no contemporáneo (De Sousa, 2015), deja al descubierto la presencia de sujetidades que han sido relegadas y que continúan siéndolo. La modernidad efectiva, como gran fábrica de identidades que no se diferencian entre sí, se caracteriza por el individualismo y el anonimato. Discrimina y elimina otredades que permanecen ancladas a la tradición. Es tan corta de miras que no se da cuenta que lo que se tiene no es un proyecto moderno en su totalidad sino la coexistencia de la tradición con la modernidad.

A decir de Echeverría (2011), prevalece una anonimización de la vida, misma que, a la postre, acaba con las singularidades e impide expresarse desde una posición diferente a la que favorece al sistema capitalista de producción. El olvido y la discontinuidad de cosmovisiones infringe injusticias epistémicas en los sujetos de conocimiento. A la par, invisibiliza la otredad de los Otros que no se acoplan al modelo de blanquitud de la modernidad efectiva. Empero, la

94 copresencia de individuos diversos en el teatro del mundo es una realidad que da muestra de la complejidad y riqueza del tejido social.

La intertemporalidad de la existencia de sujetos racializados e invisibilizados en torno a quienes existe una sospecha respecto de su humanidad, como si fueran individuos que no sintieran ni pensaran a razón de su color45, se traduce en su negación constante. Modos de vida tradicionales, no modernos, han sido negados a lo largo de la historia en aras del progreso. A pesar de esto, la copresencia de la tradición y lo moderno no puede ocultarse46. De acuerdo con Quijano (2007), es posible que elementos históricamente distantes se articulen.

Así, más que una ruptura respecto del pasado y la tradición, se asiste a la coexistencia de múltiples realidades que albergan características pretéritas y modernas.

La intertemporalidad y discontinuidad de la tradición dotan de color al mundo contemporáneo. Por ello, es menester dejar atrás el parroquialismo europeo (Miranda, 2015) y dar cuenta de la invisibilidad y mudez en que se ha mantenido a los habitantes del Sur. Cuestionar la pantomima de la existencia cotidiana, salir de la inacción y la apatía, implica resignificar los olvidos inducidos y sacar a la palestra la presencia de sistemas que dominan y acallan otredades. En suma, se requiere interpelar a los gobiernos que ven como indeseables a quienes detentan diferencias. Además, es preciso tener presente que, si no se ve y no se escucha, entonces se rechaza, ignora y olvida lo humanamente otro, aquello que hace posible la acción en el teatro del mundo.

45 Es necesario recordar que a través de la línea de color se estableció una diferencia ontológica colonial que decantó en la invisibilización y despersonalización de los nativos. Este planteamiento, arraigado de la imaginación social, continúa segregando y excluyendo. Aunado a ello, la diferencia basada en el color y resaltada por occidente, provoca en los sujetos racializados la pérdida de sujetidad y su alejamiento de la esfera pública como consecuencia de su reiterada negación.

46 La negación de las diferencias y de la existencia de una multiplicidad de modos de vida deja a un lado la idea de que “las sociedades están constituidas por diferentes tiempos y temporalidades” (De Sousa, 2015, p. 118) distintas, mismas que permiten la construcción y el desarrollo del mundo bajo la imagen de un mosaico colorido y único.

No deja de ser irónico que quienes la opinión pública ha considerado desde siempre como los miembros menos prácticos y políticos de la sociedad, hayan resultado ser los únicos que aún saben cómo actuar y cómo hacerlo de común acuerdo.

Hannah Arendt, La condición humana

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CAPÍTULO 5. POLÍTICAS INDIGENISTAS Y MUJERES

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