n el Ecuador 2 de cada 10 mujeres que dan a luz son adolescentes, por lo que el país ocupa el primer lugar en la región andina y el segundo en América Latina respecto a embarazos adolescentes (Vásconez, 2016; Vega, 2018). Además, la tasa de nacimientos en niñas de 10 a 14 años se ha incrementado desde el año 2002 hasta el 2010 en aproximadamente un 78,1%. Muchos de estos embarazos son producto de la violencia sexual (De la Torre, Castello, &
Cevallos, 2015). En consecuencia, las niñas y adolescentes que quedan embarazadas rara vez ejercen sus derechos a la educación, salud, protección y a una mejor calidad de vida, lo que perpetúa los ciclos de pobreza en un país en desarrollo (Goicolea, Salazar, Edin, & Öhman, 2012; Larrea & Camacho, 2013; Vásconez, 2016).
Los factores socioculturales que predisponen un embarazo adolescente suelen ser comunes en los países en desarrollo como también en algunos países desarrollados.
Estos son: la falta de acceso a la educación sexual y reproductiva, el nivel socioeconómico bajo de la familia, la migración de los padres, la violencia sexual, el inicio temprano a la actividad sexual, el machismo, la maternidad idealizada, entre otros (Agencias del Sistema de Naciones Unidas, 2017; Goicolea, Wulff, & Öhman, 2009; Panova, Kulikov, Berchtold, & Suris, 2016; Quizhpe et al., 2014; Salinas, Castro,
& Fernández, 2014).
Cabe señalar que los factores que inciden en un embarazo no intencionado y sus consecuencias forman un círculo que no puede romperse si no se educa de manera integral en salud sexual y reproductiva a los niños y a los adolescentes.
Si bien durante el año 2013-2014 se redujo en un 5% el embarazo adolescente y paralelamente se redujo en un 22% la mortalidad materna (INEC, 2016), según Vega (2018) esto fue por la estrategia nacional ENIPLA. La cual ya no está vigente en el país (2012-2015).
E
Esta estrategia nacional se caracterizó por fomentar el acceso a la información, atención en salud sexual, y comunicación en este campo con padres, parejas y pares.
Adicionalmente, ENIPLA fue la primera estrategia que incluyó la prevención de la violencia sexual y de género en su plan de acción (Burneo, Córdova, Gutiérrez, &
Ordóñez, 2015; Ministerio de Salud Pública del Ecuador, 2017; Vega, 2018). Sin embargo, por presiones sociales y de grupos religiosos, la estrategia ENIPLA fue sustituida por el Plan Familia (2015-2017), considerado como un plan conservador y poco efectivo por proponer la abstinencia y la comunicación con los padres (padre y madre) como ejes centrales para prevenir el embarazo adolescente.
Ecuador, como otros países, tiene muchas familias monoparentales ya sea por la migración o por diversas circunstancias, por lo tanto, las organizaciones no gubernamentales y otros movimientos sociales se manifestaron para que las políticas públicas consideren a todos los tipos de familias (homoparentales, monoparentales, crianza por parte de los abuelos, tutores, entre otros) por igual. Y para que también se impartan programas preventivos basados en evidencias científicas y no solamente en la abstinencia (Burneo et al. 2015).
Con el cambio de gobierno en el año 2017 entró en vigor el Plan Nacional de Salud Sexual y Reproductiva 2017-2021, pero aún no se tienen resultados sobre su eficacia. Sin embargo, de acuerdo con su planificación, el nuevo plan seguirá algunos lineamientos de la estrategia ENIPLA (Ministerio de Salud Pública del Ecuador, 2017).
De todo lo anterior puede inferirse que es indispensable que las instituciones de salud, educación, justicia y bienestar tomen acciones para frenar este problema de salud pública. No obstante, estas acciones deben basarse en evidencias científicas y no en preceptos religiosos o socioculturales, sobre todo en un problema tan complejo como es el embarazo adolescente.
Como señalan Córdova-Pozo et al. (2018) luego de validar un programa de intervención en tres países de Latinoamérica “la salud sexual y reproductiva de los adolescentes como los problemas de embarazos no planificados son complejos y multifactoriales, por lo que requieren múltiples intervenciones para su prevención”
(p. 2). Por tal razón, los académicos e investigadores del área de la comunicación y salud desde hace varios años intentan encontrar bases sólidas para fundamentar campañas de prevención y educación, programas e intervenciones de salud sexual y reproductiva, planes de marketing social, entre otros recursos, con el fin de llegar eficazmente al público meta, los adolescentes.
Si bien, las campañas y las intervenciones de comunicación para la salud pueden prevenir sobre los riesgos de un embarazo adolescente, se ha comprobado que la persuasión explícita (presente en la publicidad tradicional) no es tan efectiva como el influjo de los mensajes persuasivos inmersos sobretodo en programas de edu- entretenimiento (Shen & Han, 2014).
La aproximación de edu-entretenimiento se utiliza para persuadir a los miembros de la audiencia mientras se entretienen, sus contenidos pueden influir en el comportamiento y promover, por ejemplo, el sexo seguro (Moyer-Gusé, 2008;
Singhal, Cody, Rogers, & Sabido, 2004).
En Latinoamérica, Sabido (2004) ha demostrado que a través de uno de los formatos favoritos por los espectadores latinos como es la telenovela se puede persuadir y lograr un cambio coherente con los mensajes prosociales inmersos en el contenido.
En línea con lo anterior, los resultados de una revisión de 153 estudios experimentales sobre el impacto narrativo en salud mostraron que las narrativas que contienen un alto contenido emocional provocan efectos con mayor frecuencia (de Graaf, Sanders y Hoeken, 2016).
Asimismo, los hallazgos de Igartua y Vega (2016) señalan que los personajes de las series juveniles, como es el caso de la serie colombiana Revelados desde todas las posiciones, provocan un impacto narrativo en las actitudes favorables hacia comportamientos sexuales apropiados de los jóvenes espectadores.
De hecho, la persuasión narrativa en el contexto del edu-entretenimiento sucede a través de mecanismos como la identificación con los personajes, quienes caracterizan modelos de comportamiento saludables; por el transporte narrativo que provoca la sensación de estar presente en la narrativa, en lugar de estar en el mundo real, y por la reducción de los contra-argumentos, que pueden ser elaborados cuando un individuo no está enganchado con la narrativa o no se ha identificado con los personajes (Busselle & Bilandzic, 2009; Igartua, 2017; Moyer-Gusé, 2008).
La investigación previa sobre los factores que aumentan la eficacia de los mecanismos del proceso narrativo señala que la perspectiva con la voz narrativa en primera persona, característica esencial del testimonio, es mucho más efectiva para incrementar la identificación con los personajes y el transporte narrativo (de Graaf, Hoeken, Sanders, & Beentjes, 2012; de Graaf, Sanders, & Hoeken, 2016; Hoeken, Kolthoff, & Sanders, 2016; Kaufman & Libby, 2012; Kim & Shapiro, 2016; Winterbottom, Bekker, Conner, & Mooney, 2008).
En este sentido, el presente estudio parte de las teorías y modelos que han demostrado teórica y empíricamente cómo se pueden incrementar los efectos de los mensajes prosociales y de salud en el impacto narrativo, para llegar a plantear dos propósitos fundamentales.
En primer lugar, se pretende comprobar la eficacia de un video preventivo en formato narrativo testimonial frente al mismo video, pero en formato narrativo dialógico.
Más claro aún, en un experimento de forma aleatoria se presentará a un grupo de participantes la misma historia diseñada para prevenir el embarazo adolescente, pero manipulando la forma de contarla.
La primera condición lo hará a través de los testimonios de las protagonistas quienes a través de su perspectiva con voz narrativa en primera persona narran sus experiencias al tener relaciones sexuales de riesgo, así como las consecuencias negativas y el cómo se podrían prevenir.
Además, las protagonistas mirarán directamente hacia la audiencia (dirección directa) mientras van narrando sus historias. También se ha comprobado que la dirección directa incrementa la interacción parasocial con los personajes con el consecuente impacto narrativo en salud, sin embargo no se ha podido comprobar correlación de la dirección directa y la identificación con los personajes (Auter, 1992;
Auter & Davis, 1991; Cohen, Oliver, & Bilandzic, 2018).
El otro grupo de adolescentes visualizará la misma historia, pero en esta condición el mensaje preventivo estará inmerso en los diálogos de las protagonistas, quienes al interactuar entre sí no miran al espectador.
Así se pretende comprobar que el formato testimonial provocará un mayor transporte narrativo, una mayor identificación con las protagonistas y en consecuencia una menor contra-argumentación. Lo que, a su vez, incrementará el impacto actitudinal, los conocimientos, la percepción de riesgo y de vulnerabilidad y la intención de conducta sexual preventiva.
En segundo lugar, a este planteamiento se le agrega un elemento que puede condicionar dicho proceso: el nivel de alfabetización mediática, definida como una habilidad crítica que permite a la participante percibir el manejo sexualizado de la publicidad y de los medios, lo que le habilita para rechazar los mensajes perjudiciales y aceptar los que no lo son (Austin et al., 2002; Austin, 2014; Pinkleton, Austin, Cohen, Chen, & Fitzgerald, 2008).
En Ecuador, los resultados de varias investigaciones han demostrado que el nivel de educación en alfabetización mediática no es el deseado, hay mucha desigualdad tanto en el acceso a la tecnología como en el manejo y uso apropiado de los medios y de su consumo (González-Cabrera, Ugalde, & Piedra, 2019; Rivera, Mendoza-Zambrano, Gutiérrez, & Benavides, 2018; Rivera, Ugalde, González, &
Salinas, 2016)
Por otra parte se ha demostrado que las narraciones son más efectivas que la información tradicional para educar y lograr cambios en el comportamiento de riesgo en la salud de grupos objetivo desfavorecidos, como los grupos con bajo nivel educativo o víctimas de la desigualdad social (Kennedy et al., 2018; Kreuter et al., 2007;
McQueen, Kreuter, Kalesan, & Alcaraz, 2011; Murphy, Frank, Chatterjee, & Baezconde- Garbanati, 2013). Por lo tanto, el uso de los videos con mensajes para prevenir el embarazo no intencionado puede ser una estrategia prometedora para educar a los adolescentes con bajo nivel educativo y podría contribuir a reducir las disparidades entre los grupos sociales (Murphy et al., 2013).
En síntesis, el segundo propósito del estudio plantea que el impacto preventivo en salud ocurriría en las adolescentes de bajo nivel de alfabetización mediática ya que los testimonios con sus características narrativas que lo hacen un formato más efectivo que el dialógico les ayudarían a discernir los mensajes preventivos que pretenden educar en comportamientos positivos.
A continuación, se introducen brevemente los ocho capítulos que, en total, componen el presente trabajo de tesis.
En el capítulo primero se hace una revisión del estado actual de la problemática del embarazo adolescente, se analizan las causas y las consecuencias en la vida de las niñas y adolescentes madres. La prevalencia de este problema de salud pública en Ecuador es analizada desde los resultados de estudios empíricos hasta informes gubernamentales, no gubernamentales y de organismos mundiales.
En el segundo capítulo se realiza un repaso por las teorías y modelos que se utilizan en el área de la comunicación para la salud, muchas de ellas extraídas de la psicología social. De esta forma se puede comprender la relación entre las variables que anteceden a un comportamiento sexual de riesgo y las intervenciones que pretenden modificarlas.
Tal es el caso de la aproximación de edu-entretenimiento, por lo que, al final de este segundo capítulo se realiza una revisión de los estudios e intervenciones que han demostrado su capacidad persuasiva para influir en el comportamiento y promover, por ejemplo, el sexo seguro.
El capítulo tres inicia con un repaso de los últimos meta-análisis que arrojan resultados tanto sobre la eficacia de la persuasión narrativa en la salud como en la necesidad de investigar qué variables condicionan su eficacia. Luego da a conocer los modelos teóricos que han servido de fundamento para los últimos hallazgos del impacto narrativo. Además analiza íntegramente cada uno de los mecanismos que intervienen en el proceso narrativo y cómo se relacionan entre sí, presentando de manera concisa las variables antecedentes que a través de su manipulación pueden efectivizar el proceso persuasivo.
El cuarto capítulo introduce a la alfabetización mediática. Con el fin de dar soporte a la novedosa propuesta de este estudio se da a conocer cómo se aplica la educación en alfabetización mediática para mejor el comportamiento saludable de los adolescentes. El capítulo termina con la presentación de la escala que medirá el nivel de alfabetización mediática fundamentado en el modelo del proceso de interpretación de mensajes.
El capítulo quinto propone el modelo teórico del estudio y las hipótesis específicas del mismo, estas son: hipótesis relacionada con el formato narrativo testimonial versus el formato narrativo dialógico, hipótesis de los efectos de
moderación del nivel de alfabetización mediática y, obviamente, la hipótesis que permitirá corroborar el modelo del proceso condicional de efectos indirectos.
El capítulo seis explica el método utilizado en el estudio experimental para cumplir los objetivos propuestos, se explica la manipulación de la variable independiente, se presenta la sinopsis de la historia y, además, el capítulo presenta los resultados de los dos estudios pilotos que validan la manipulación experimental. Por último, se dan a conocer las medidas del impacto narrativo o de resultado y las del proceso de recepción utilizadas tanto en el pre-test como en el post-test.
El séptimo capítulo contiene los resultados del análisis preliminar y los hallazgos para corroborar cada una de las hipótesis de investigación. La exposición de los resultados contiene tablas y figuras que facilitan su comprensión.
Para finalizar, en el capítulo ocho se hace una discusión general sobre los hallazgos más relevantes del estudio, sus limitaciones y las futuras investigaciones.
Por último, las conclusiones generales cierran la presentación de este trabajo de tesis.