CAPITULO I. EL DESARROLLO SUSTENTABLE Y LAS AMBIGÜEDADES ENTRE EL
1. LA CUESTIÓN DEL DESARROLLO
1.2 L OS PROBLEMAS AMBIENTALES Y EL DESARROLLO
bajo la fórmula actor local entendemos todos aquellos agentes que en el campo político, económico, social y cultural son portadores de propuestas que tienden a capitalizar mejor las potencialidades locales. Es fundamental en esta definición el acento puesto en ´capitalizar mejor´. En efecto, se trata de buscar un mayor aprovechamiento de los recursos, pero destacando la calidad de los procesos en términos de equilibrios naturales y sociales (Arocena;
1995:26).
Para que el desarrollo local se potencialice es necesario el desarrollo de sinergias impulsadas por la articulación eficiente de diversos capitales. Tanto Boisier (1998) como Kliskberg (1997) señalan la importancia del capital financiero, comercial, natural, humano y social como conductores de estas sinergias del desarrollo local.
política y hegemónica en la cual se representa. Se presenta en la Declaración sobre el Medio Humano de la ONU.
c) La corriente Humanista Crítica: tiene sus orígenes ideológicos en el anarquismo y el socialismo. Se posiciona en un análisis centrado en los países, clases y grupos pobres y se ve representado por la propuesta “tercermundista” del Ecodesarrollo, posteriormente se suma al objetivo perseguido por el desarrollo sustentable pero centrando la atención en la necesidad de una transformación de fondo de la estructuras sociales que garanticen la satisfacción de las necesidades de los sectores más vulnerables y a partir de un uso responsable de los recursos naturales. Esta propuesta se presenta en el Modelo Mundial Latinoamericano elaborado por la Fundación Bariloche. Es importante señalar que esta corriente se bifurca en dos:
- la propuesta anarquista que proviene del comunitarismo y que contiene de manera más auténtica la propuesta del ecodesarrollo, su sustento teórico se encuentra en la Ecología Social y al menos un poco en la economía ecológica.
Su planteamiento político impulsa la sociedad ecológica a través de un proyecto de vida social comunitario, de reducción de la economía de mercado y de la dominación estatal. El ecologismo de los pobres forma parte de esta propuesta que promueve también la valoración y la conservación de las culturas tradicionales en tanto detentores de un conocimiento ecológico tradicional importante.
- la propuesta marxista que se sustenta teóricamente en el marxismo ecológico representado por autores como James O´Connor. En esta perspectiva se propone que el problema ambiental no tiene sus orígenes en los límites que la naturaleza impone a la economía sino en la organización social del trabajo del sistema económico capitalista. Su planteamiento político es la restructuración de las relaciones de producción dadas por el capitalismo.
Los problemas ambientales tomaron peso en la política a partir de finales de los años 60, debido en gran medida al crecimiento de la producción de informes, reportes y diagnósticos sobre problemas ambientales concretos alrededor del mundo. En 1968, se creó el programa Man and Biosphere (MAB) dentro de la UNESCO y los objetivos centrales fueron la
investigación e inventario de las relaciones armónicas entre sociedad y naturaleza, además,
“Se comienza a trabajar en un sistema mundial de áreas naturales protegidas (ANP), como patrimonio de la humanidad, con fines científicos”. (Ivanova y Valiente, 2008:41).
El MAB se encarga también de recopilar y sistematizar la información relacionada con los ecosistemas y los materiales genéticos que contienen. Este fue el primer programa de alcance mundial de ordenamiento ambiental que tiene por objetivo el cambio de la relación que establecen las sociedades con sus entornos naturales.
La cuestión ambiental y el desarrollo cobraron centralidad en la Conferencia Mundial sobre el Medio Humano (Conferencia de Estocolmo) organizado por la Organización de las Naciones Unidas (LA ONU) en 1972. El planteamiento central de la Conferencia fue sobre los límites físicos impuestos al crecimiento y la solución propuesta fue la del crecimiento económico y poblacional cero (Pierri, 2005). Por supuesto que la respuesta de los países “subdesarrollados”
no se hizo esperar. Siendo que estas regiones concentran la mayor parte de la población en el mundo y tienen los índices más altos de pobreza y mayor rezago en cuanto a su crecimiento económico, la solución propuesta era considerada francamente impensable. Esto abrió la discusión a las diferencias entre naciones respecto a sus niveles de crecimiento y desarrollo y por tanto a la construcción de alternativas diferenciales que les permitieran llegar a estos países a niveles de desarrollo básicos; el crecimiento económico cero no era una alternativa viable para estos países. Además entendían que, “el verdadero problema que había que atender de inmediato era que dos tercios de la humanidad estaba dominada por la pobreza, malnutrición, enfermedades y miseria, y que eso pasaba por priorizar el desarrollo, de donde la filosofía del “no crecimiento” era absolutamente inaceptable.” (Pierri, 2005:37)
El manejo ambiental internacional está encabezado por la ONU desde 1972 con la Conferencia de Estocolmo y se reconoce este momento como un parteaguas del antes y después de la política ambiental mundial así como de la institucionalización de un posicionamiento ambiental explícito en las estructuras estatales y los organismos internacionales (Pierri, 2005:38).
La Conferencia de Estocolmo, […] representó un apoyo conceptual y político para negociaciones posteriores de la problemática ambiental, y adquirió legitimidad en las legislaciones nacionales, haciéndose respetable en el ámbito internacional y llegando a ser una
preocupación real y legitima, no sólo un asunto de los ambientalistas o de la “ola” ecologista (Ivanova y Valiente, 2008:49).
En el año 1972, la UNESCO respaldó la Convención para la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural que se dirigía a construir un sistema de protección del patrimonio cultural y natural de valor universal. A partir de aquí, se presentaron inventarios sobre el Patrimonio Mundial y sobre el Patrimonio Mundial en Peligro; las ONG tomaron su papel como mediadoras para la administración de fondos mundiales con las sociedades a través de programas específicos que se empezaron a desarrollar con los gobiernos. El Plan de Acción sobre Medio Humano de 1972 se encaminó a la protección y conservación de los animales bajo la coordinación de la FAO, mientras que la UICN se encargaría de la flora y fauna en coordinación con el MAB, los gobiernos y la FAO. Podría decirse que estas acciones se desarrollaron bajo la corriente del Ambientalismo Moderado. Sin embargo, es necesario señalar que mientras esto ocurría la corriente del Humanismo Crítico en su línea de Ecodesarrollo también iba consolidando y construyendo opciones alternas de desarrollo y sustentabilidad acorde a la realidad de los países del sur y, entre algunos grupos, de los países latinoamericanos.