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L A Z ONA P ACÍFICO N ORTE I

CAPITULO IV. EL CONTEXTO MULTIDIMENSIONAL DE LA ACTIVIDA PESQUERA

4. ESTADO DE LA ACTIVIDAD PESQUERA EN EL MUNDO: AUGE Y DECLIVE DE LOS

4.2. L A Z ONA P ACÍFICO N ORTE I

pescados y mariscos exportados (sobre todo de camarón, langosta y atún y similares). Las importaciones ascendieron a 679 millones de dólares y el volumen importado fue de 215,000 toneladas (principalmente de tilapia y camarón de China, Honduras y Estados Unidos). De acuerdo con la fuente, se obtuvo un saldo positivo de 370 millones de dólares (Conapesca, 2011).

cuenta con 6108 kilómetros de longitud costera24, se ha caracterizado por la concentración de la pesca industrial en el país, así como por el desarrollo de las actividades turísticas y portuarias, que tienen estrecha relación también con la pesca (Alcalá, 1999). En esta región se ha desarrollado una infraestructura portuaria y pesquera teniendo 15 de los 46 puertos pesqueros del país, además del 45 por ciento de los barcos de altura, el 25 por ciento de las embarcaciones menores y el 50 por ciento de las plantas procesadores en el país (Bretón y López, 1989). Tampoco esta amplia zona puede considerarse homogénea pues como Alcalá señala, “En el extremo noroeste del país, el litoral tiene dos rostros: el del Mar de Cortés y el del Pacífico propiamente dicho. La península de Baja California separa al Mar de Cortés del resto del Pacífico, encerrándolo como a una especie de mar interior con características particulares” (Alcalá, 1999: 155).

Esta división, elaborada naturalmente por la península, efectivamente ha propiciado un desarrollo histórico de la actividad pesquera diferenciado. Por el lado del Pacífico, tanto las condiciones del mar como las corrientes que lo alimentan, presentan un ecosistema distinto en el cual se encuentran diversas especies marinas y recursos pesqueros de gran valor tanto para la pesca de altura como para la pesca de pequeña escala.

El océano Pacífico, en su porción mexicana más norteña, es un océano de baja salinidad (34 partes de sal por mil de agua), influido por la corriente fría de California y habitado por especies de gran valor comercial que han sustentado el desarrollo de diversas pesquerías artesanales. La langosta roja (Panulirus interruptus), el erizo purpura (Strongylocentrotus purpuratus) y el abulón amarillo (Haliotis corrugata), negro (H. cracherodii) y rojo (H. rufescens) conforman una fauna que se captura intensamente. También se encuentra en abundancia el sargazo (Macrocystis pyrifera) […] Todas estas especies constituyen una fuente de ingresos relevante para los habitantes costeños de la península. Así mismo, peces migratorios de gran importancia comercial se desplazan tanto cerca de la costa como en mar abierto: el atún aleta amarilla (Thunnus albacares), el aleta azul (Th. thynnus), la albacora (Th. Alalunga) y el bonito (Euthynnus alleteratus). Por sus condiciones de temperatura y salinidad abundan también la sardina (Sardinop sagax) y la macarela (Scomber japonicus) (Alcalá, 1999:156).

Para la tercera década del siglo XX, el florecimiento de la pesca industrial de camarón, atún y sardina, acaparó la atención de los inversionistas nacionales pero principalmente extranjeros así como de las autoridades gubernamentales que se dieron cuenta del potencial económico que tenían estas industrias de altamar por el acelerado crecimiento económico de la región (Alcalá, 1999). Las pesquerías de atún y sardina que caracterizaron la industria pesquera

24 El estado de Baja California tiene 1555 kilómetros de costa, Baja California Sur tiene 2705 kilómetros, Sonora alcanza los 1208 y Sinaloa cuenta con 640 kilómetros de litoral.

bajacaliforniana, tuvieron una fuerte caída en los volúmenes de producción25 entre los años 1975 y 1982, lo que llevó al traslado de la flota sardinera a la costa sonorense y posteriormente a la sinaloense. La explotación camaronera también tuvo un fuerte crecimiento en el litoral sonorense y en el de Sinaloa, donde además se concentraba la flota escamera.

A finales del siglo XIX, las pesquerías ribereñas de tiburón, langosta roja y abulón eran el principal atractivo de la inversión extranjera en la península de Baja California, tanto en el Pacífico como en el Golfo de California. Las pesquerías de abulón y langosta se llevaban a cabo en los pequeños pueblos y campos pesqueros. La pesquería de tiburón26 se practicaba por pescadores regionales y también por pescadores chinos en el Golfo de California, pero a principios del siglo XX la escases del recurso trasladó la pesquería al litoral sonorense y de nuevo, la sobreexplotación del escualo desplazó la pesquería a las costas de Sinaloa y Nayarit durante los años 50.

La pesca ribereña en la región también fue creciendo y diversificándose, cubriendo la demanda de los mercados regionales y también de un mercado nacional que iba incrementando su demanda. Las pesquerías que se fueron desarrollando en toda la ZPN fueron la de camarón, ostión, escama, jaiba, rayas y tiburones, callo de hacha, langosta, abulón y diversos bivalvos como las almejas. Este crecimiento se puede observar en las estimaciones de los volúmenes de captura, que para el año 1994 mostraban que cerca del 42 por ciento del total de captura de la región provenía de la pesca ribereña (Alcalá, 1999). Por otro lado, las embarcaciones menores representaron para estas mismas fechas el 85 por ciento del total de las embarcaciones en la región.

25 La disminución de los volúmenes de producción del atún se debieron a la cuota establecida en 1977 por la Comisión Interamericana del Atún del Pacífico, la producción no podía rebasar las 25,000 toneladas en México, mientras que en Estados Unidos la cuota establecida ese año fue de 160,000 toneladas. A partir de las medidas tomadas por el gobierno mexicano para prohibir la pesca de atún en aguas nacionales a los barcos norteamericanos, se desencadenó la serie de embargos atuneros que afectaron gravemente a la industria atunera.

26 La pesquería del tiburón fue relevante hasta antes de los años 40, por la venta de aletas y del hígado. Las aletas eran comercializadas en los restaurantes chinos de San Francisco, California y del hígado se extraía el aceite con un alto contenido de vitamina A y era también comercializado en el vecino país. A partir de la elaboración sintética de la vitamina A en la década de los 40, disminuyó la demanda norteamericana, sin embargo, los tiburoneros sonorenses empezaron a vender la carne para consumo humano y la piel para la elaboración de