LA CIUDAD DE GUADALAJARA A MEDIADOS DEL SIGLO XVIII. (1746-1766)
8. LA NOBLEZA DE GUADALAJARA A MEDIADOS DEL SIGLO XVIII
co recibía anualmente una limosna de 38.060 maravedís (33.060 situados sobre el Peso Real, de propiedad municipal por privilegio del rey D. Pedro, y 5.000 por la misa anual que la Ciudad celebraba cada año en el Convento el día de San Blas)151• También al Colegio de la Compañía de Jesús, -en cuyas manos estaba el control de la enseñanza de la ciudad-, se le pagaban anualmente 127 fanegas de cereal por las Cá- tedras de primeras letras y de Gramática de que estaba encargado152; asimismo proveía la Alcaidía de la cárcel, para lo que el Concejo líbraba una cantidad de trigo anual.
Al igual que las iglesias, los conventos eran objeto de la frecuente actividad de patronazgo por parte de la oligarquía nobiliaria urbana, fundando capillas y memo- rias vinculadas a sus familias y en donde disponían su enterramiento. Según el re- gidor Francisco de Torres, ya a mediados del siglo XVII el convento de Santa Cla- ra albergaba las capillas de los Zúñigas y los Salís de Magaña153, el de la Merced las de Zúñigas, Caniego de Guzmán y Yanguas154, y el de San Bernardo la de los Guzmán155, familias en su mayoría vinculadas a la actividad municipal.
Finalmente recordemos que la Casa del Infantado ejercía una importante labor de patronazgo con el convento de San Francisco, donde tenía el enterramiento de sus miembros, iniciando durante la segunda mitad del siglo XVII un fastuoso pan- teón que acabó en 1728156, y también con los convento de carmelitas descalzas de San José157, y el franciscano de la Piedad donde los Duques tenían la facultad de nombrar 4 plazas de monjas directamente158•
La nobleza de Guadalajara formaba una Cofradía o Hermandad, fundada en el convento de Nuestra Señora de las Mercedes de Guadalajara por Jos Caballeros hijosdalgo160; tenemos noticias por Francisco de Torres de Ja existencia en el siglo XVII de la Cofradía de San Salvador de Oviedo, fundada en Ja Edad Media « .. con estatutos muy apretados de nobleza y limpieza, la cual tiene ordenanzas muy nota- bles .. »; en 1642 tenía como cofrades a miembros de viejas familias arriacenses,
« ... a los Exmos Sres Duques del Infantado y Pastrana con otros señores y muchos caballeros de hábito y sin él con que está muy autorizado .. », si bien en Ja segunda mitad del XVII ya no se juntaba.
Uno de sus privilegios, concedido por Alfonso XI y revalidado por Carlos V por Real Provisión de 9 de abril de 1546, era que su maestre era Alcalde Mayor en grado de apelación 161•
Desconocemos si ambas cofradías nobiliarias eran Ja misma.
A mediados del siglo XVIII el Concejo nombraba al Alcalde de la Hermandad por el estado noble, sin funciones específicas (exceptuando quizá el revisar el esta- do de los nuevos vecinos de condición hidalga) y parece que con un papel más honorífico que práctico en el ámbito municipal.
Ya hemos comentado anteriormente que la nobleza titulada desapareció casi por completo de la ciudad en Ja segunda mitad del XVII, comenzando por Ja casa del Infantado, y que el crecimiento demográfico que experimentó fue a partir de 1719, con Jos obreros de la Real Fábrica.
Un documento de Jos años 70 del siglo XVIII cita una lista de una treintena de casas nobles de Guadalajara; son Jos Duques del Infantado, del Parque, los Marque- ses de Saceda y Nuevo Baztán, el Marqués Villatoya, Jos Urbina, Jos Monje, Jos Escandón, el Conde de Montemar, Jos Marqueses de Tejada, de Peñaflorida, Jos Medrana, los Torres, el Conde de Medina y Contreras, el Vizconde de Palazuelos, Jos Pacheco, el Marqués de Villariezo, el Conde de Clavija, Jos Bedoya, Calderón de la Barca, los Beladíez (o Veladíez), los Cerda, el Conde de la Vega del Pozo, el Marqués de Villamejor, el Conde de Galve, el Marqués de Andía, los Salazares, el Marqués de San Gil, los Pecha, Jos Zúñiga, Palomeque, Arias del Yerro « ... y un sin número de Casas que se conoce eran de causantes de los de arriba como Tios, Hermanos, Parientes ... ».162
1611 A.H.P.GU. Protocolo 950, sin foliar, pero fechado 8 de noviembre de 1755. Nos da
noticia de ella por formar parte D. Melchor Calderón de la Barca, que la cita entre las prue- bas sobre la condición nobiliaria de su hijo D. Manuel Calderón de la Barca y que se exi- gían para entrar en la Real Armada.
161 TORRES, Francisco de. Op. Cit, pág. 174.
162 B.N. Mss. 10.819-1 O. Sin fechar. Para la datación nos basamos en que el Marqués de Peñaflorida, D. Juan Christobal de Justiniani, no vino a Guadalajara antes de 1770, en que tomó posesión de su cargo de regidor, como heredero de una rama colateral de la fami- lia Ramírez de Arellano, marqueses de Villatoya (A.M.GU. Libro de Acuerdos de 1770), y en que la XI Duquesa Doña Mª. Francisca Alfonsa de Silva y Mendoza falleció en 1770, sucediéndola como XII Duque D. Pedro Alcántara de Toledo Silva y Mendoza. (A.P.M.
Protocolo 19.196). En algunos datos el documento está equivocado como el poner a la fa- milia Echenique titular del Condado de Saceda y de Nuevo Baztán, siendo de los Goyeneche, aunque aquellos, también de origen baztanés.
Veinte años antes el Libro de familias del Catastro, sin embargo, sólo cita un título que residía habitualmente en la Ciudad: D. Francisco Javier de Dicastillo Mendez Testa, Conde de la Vega del Pozo; y ésto, más bien, por la obligación del cargo que ejercía como Alférez mayor de la Ciudad.
El resto, aunque mantenían en buen número casas abiertas en la Ciudad, resi- dían, por lo general, en la muy próxima Corte donde desempeñaban otros cargos burocráticos, palaciegos o sencillamente administraban sus estados y mayorazgos.
Muchos eran regidores de Guadalajara si bien, en su mayoría, eran absentistas en el cargo municipal, o se cubría por tenientías.
Pocos, en el siglo XVIII, eran descendientes directos de las viejas familias de Guadalajara de los siglos XVI y XVII, los más aparecen en el siglo XVIII al haber heredado mayorazgos por líneas colaterales, al enlazar matrimonialmente, o por compra de propiedades y oficios municipales.
Entre los primeros están los Torres Messía, Marqueses de Villamejor y desde 1718 Vizcondes de Irueste163, provenientes de una familia de regidores presente en el Ayuntamiento desde el siglo XVI, y que tenían entre sus ascendientes al conse- jero de Castilla D. Juan de Morales Barnuebo, señor de Irueste y Romanones, y al cronista de Guadalajara Francisco de Torres.
Su hermano, D. Rodrigo de Torres y Messía Morales recibió el título de Mar- qués de Matallana el 31 de agosto de 1745.164
En el mismo caso está la familia del Hierro, Vizcondes de Palazuelos, -en 1752 era titular D. Antonio del Hierro y Arriaga- título concedido por Carlos 11 a D.
Diego del Hierro y Herrera en 1693165 y regidor de Guadalajara desde 1692166; o el Marqués de Villatoya, D. Alonso Ramírez de Arellano y Pacheco, también regidor desde 1730167, heredero del mayorazgo de los Pacheco.
El Conde de Medina y Contreras, era hijo D. Miguel de Medina y Contreras intendente de la provincia de Namur en Bélgica, -que le valió el título nobiliario-, y que fue intendente y corregidor de Guadal aj ara desde 1719 hasta 1732 en que pasó a la intendencia de Valladolid168•
163 Dado por el Archiduque D. Carlos de Austria a D. Joseph de Torres Messía Morales, IV Marqués de Villamejor en 1718. Elenco de Grandezas y títulos nobiliarios españoles, ediciones de la revista Hidalguía, Madrid, 1986, Pág. 1.016. Partidario del bando austracista, en 1726 solicitaba a la Cámara de Castilla los despachos de ambos títulos para su primogé- nito. Catálogo alfabético de los documentos referentes a Títulos del Reino y Grandezas de España, conservados en la Sección de Consejos suprimidos del A. H. Nacional. Mecano- grafiado, tomo 11, pág. 179. Finalmente fue confirmado por Felipe V el 25 de abril de 1727.
SALTILLO, Marqués de. Historia Nobiliaria Española, Madrid, 1951, tomo 1, pág. 335.
164 Catálogo alfabético ... Tomo 111, pág. 430.
165 Elenco de Grandezas ... , pág. 615.
166 A.M.GU. Libro de Acuerdos de 1722. Título de su nieto D. Antonio del Hierro Herrera de 6 de julio.
167 A.M.GU. Libro de Acuerdos de 1730. Cédula de titularidad de 25 de agosto.
168 ABBAD, F. y OZANAM, D. Les intendants espagnols du XVJ/Jeme siecle. Madrid, 1992, pág. 129.
Entre los segundos están D. Juan Francisco Remírez de Baquedano, tercer Mar- qués de Andía169, Alférez Mayor de Guadalajara desde 1719170 a 1725171 y que sus- tituyó en este cargo a su suegro D. Domingo de Zúñiga y Guzmán, Marqués de la Ribera, consejero de Hacienda; desde 1719 será por su matrimonio con Oª. Maria Teresa de Zúñiga y Guzmán también Marqués de la Ribera172, título que ostentó su hijo, D. Juan Antonio Remírez de Baquedano.
También de origen navarro, y familia del anterior en segundo grado era el Con- de de la Vega del Pozo173, D. Francisco Javier de Dicastillo, Alférez Mayor desde el 28 de febrero de 1725174, y al igual que en el caso anterior, vinculado a la ciudad por su matrimonio con Oª. Maria Josefa Solís de Magaña, hija del regidor D. Joseph Solís de Magaña.
El Conde de Saceda, Marqués de Belzunce y señor de Nuevo Baztán era a me- diados de siglo D. Francisco Miguel de Goyeneche, hijo del baztanés D. Juan de Goyeneche hombre de negocios con Carlos 11, poderoso asentista y banquero con Felipe V y sus mujeres Mª. Luisa de Saboya e Isabel de Farnesio y cuya biografía ha sido estudiada por Caro Baroja175• Aunque de origen hidalgo176, junto con su hermano D. Francisco Javier, muerto en 1748177, los Goyeneche iniciaron un pro- ceso de ascenso social propio de la nueva nobleza de dinero, basado en una estra- tegia triple : consecución de un hábito de caballero, compra de una regiduría y ad- quisición de un título nobiliario sobre haciendas o señoríos comprados anterior- mente; D. Francisco Javier entró en 170 l en la orden de Santiagol7R, en 1722 com-
169 El título de Marqués de Andía fue creado por Carlos II el 20 de febrero de 1695 en D. Diego Remírez de Baquedano, su abuelo, y anulando el concedido anteriormente -el 25 diciembre de 1680-de Marqués de San Martín de Amescoa, en Navarra, ya que el valle de Amescoa se opuso ofreciendo 4.000 reales a la Corona. A.H.N. Consejos, legajo 5.251, expediente 2.
170 A.M.GU. Libro de Acuerdos 1719. Título de regidor de 21 diciembre.
171 Fue sustituido por el Conde de la Vega del Pozo.
172 Capitulaciones matrimoniales de 5 de mayo de 1719. A.H.N. Consejos, legajo 5.251, expte 2. El título de Marqués de la Ribera fue concedido por Carlos II a D. Luis de Zúñiga y Guzmán, caballero de Santiago, Gentilhombre del Rey; fue dado a cambio del pago de una renta anual de 1.000 pesos situada en una encomienda de Yucatán, y concedida por dos vidas. En 1692, su hijo primogénito renunció a dicha renta -que no se le pagaba- en favor del título nobiliario, perpetuado desde 1693. A.H.P.GU. Protocolo 4.076116.
m Título creado el 25 de abril de 1705 en su padre don Mateo López de Dicastillo, caballero de Calatrava y consejero de Castilla. A.H.N. Consejos, libro 628.
174 A.M.GU. Libro de Acuerdos de 1725. Recepción en el Ayuntamiento el 28 de febrero.
m CARO BAROJA, J. La hora navarra del siglo XVJ/l. Pamplona, 1969, págs 81 a 195 especialmente.
176 Poseían todos los baztaneses la hidalguía desde 1440, cuya ejecutoria de nobleza se apresuró a publicar su padre. GOYENECHE, Juan de. Ejecutoria, Antiguedad y Blasones del Valle de Baztán que dedica a sus hijos y originarios .... ., Madrid, año de 1685.
177 lbidem, pág. 118.
m A.H.N. Sección de Ordenes Militares. Indice de Expedientillos y datos de hábito de Caballeros en Santiago, Calatrava y Montesa. Madrid, 1976. Legajo 61, nº 6.251.
pró un regimiento en Guadalajara con el título honorífico de Alcalde Mayor en 10.000 reales de vellón 179, y el 13 de mayo de 1731 recibe el título de Marqués de Belzunce180•
Su hermano inició su expediente en la misma orden en 1728181, en 1740 compró el título de regidor también en Guadalajara 182 y el 17 de diciembre de 1743 recibe el de Conde de Saceda, y Vizconde de Huerta para sí y sus sucesores183• Al morir el anterio recibió los bienes, mayorazgos y título de su hermano.
Primo segundo de los Goyeneche es el cortesano de Felipe V184 y caballero de Santiago D. Antonio de Iriberri, Marqués de Valbueno, y regidor de la Ciudad des- de 1734185•
En 1751 era Duque del Parque y Marqués de Vallecerrato D. Manuel Joaquín de Cañas y Acuña. El título de Vallecerrato le venía por su abuela, nieta a su vez del Presidente del Consejo de Castilla, en 1615, D. Juan de Acuña186, y que había casado con el regidor de Guadalajara D. Luis de Cañas y Castilla. El título de Du- que del Parque se creó en el reino de Sicilia el 20 de enero de 1625, en un noble italiano187; la vinculación que a principios del siglo XVIII se hizo con la familia Cañas fue debida al matrimonio de D. Francisco Antonio de Cañas Acuña con la Princesa de Sala y Duquesa del Parque Dª. Isabel de Trelles y Valdés188, padres de D. Manuel Joaquín. Su oficio de regidor estaba hipotecado con un censo heredado de 2.000 ducados de principal que D. Manuel de Cañas no pagaba y que acabará renunciando en 1758 en D. Diego de Pedroches a cambio de la liquidación de la hipoteca189•
179 A.M.GU. Libro de Acuerdos de 1722. Título presentado el 2 de mayo.
180 A.H.N. Consejos. Libro 624, pág. 242, verso. No se confunda este cargo honorífico - que llevaba asociado el regimiento- con el Alcalde Mayor, teniente de Corregidores e Intendentes.
181 CARO BAROJA, J. Op. Cit, pág. 133.
182 A.H.N. Consejos. Libro 624, pág. 56 recto.
183 lbidem, pág. 242 verso.
184 A.G.P. Caja 694-3. « D. Antonio de lriberri, Cavallero del Orden de Santiago a los pies de V.M. Dize que ha mas de siete años que sirve a V. M. de Page de su Real Persona y hallándose en edad suficiente para obtener empleo en que continuar su mérito, y prácti- co en los idiomas de francés e italiano por aver estado algunos años en Franzia, Roma y otras partes; en esta atención y a los dilatados méritos de su padre el Marqués de Valbueno que ha mas de veinte años sirve a V.M. en diversos empleos y actualmente en el (de) Thesorero General. Suplica a V.M se sirva onrrar al suplicante con los honores de Mayordomo de Semana de la Reyna nra Señora .. »
18~ A.M.GU. Libro de Acuerdos de 1734. Título de 18 de febrero, en sustitución de su padre, D. Tomás de Iriberri, primer marqués de Valbueno.
186 FAYARD, J. Los miembros del Consejo de Castilla ( 1621-1746). Madrid, 1982, pág. 345.
187 Elenco de grandezas y títulos nobiliarios .... , pág. 624.
188 A.H.N. Catálogo alfabético de los documentos referentes a Títulos del Reino y Grandezas de España .... Pág. 334.
189 A.M.GU. Libro de Acuerdos de 1758. Título de D. Diego Pedroche de 18 de abril.
El condado de Clavijo y el marquesado de Embid, habían recaído en una rama colateral de la familia Molina, siendo su titular hasta 1744 Dª. Francisca Javiera de Lanuza Molina Mendoza y Arellano 19
º.
Desconocemos la relación de los Marqueses de San Gil o del Conde de Villariezo con la ciudad, pero eran poseedores de propiedades heredadas por mayorazgo en el término de la Ciudad o villas próximas.
Extraordinariamente vinculada con Guadalajara desde el siglo XIV estaba la casa del Infantado. Parece que el X Duque, D. Juan de Dios de Silva y Mendoza, de ciertas veleidades austracistas en la Guerra de Sucesión, y recluido en Granada en 1707, había sido obligado desde agosto de ese año a alejarse de la Corte y a retirarse a su palacio de Guadalajara191 , pero la XI Duquesa, Dª. María Francisca de Silva y Mendoza, esposa del Marqués de Tábara, D. Miguel de Toledo, residió en la Corte, sin desplazarse a Guadalajara.
Curiosamente el Catastro, en las relaciones de legos sólo nos cita como parte de sus mayorazgos en la ciudad las «Cassas Principales» del Infan'tado, con 43.773 pies cuadrados y el jardín con estancias accesorias de 77.770 pies cuadrados, y un solar que antiguamente fue la Armería frente a la Iglesia de Santa María, arruina- do192. Las respuestas generales no son mucho más explícitas, citan una huerta de regadío, un molino harinero del cual se obtenía la substanciosa cantidad de unos 13.500 reales al año 193 y las tercias de todas la parroquías de la Ciudad excepto las de Santa María, y que ascendían a 3.174 reales y 30 maravedís 194.
Pero sus inmensos señoríos, especialmente en la vega del Henares, rodeaban Guadalajara y ocupaban cerca de dos terceras partes de la antigua provincia-inten- dencia195.
La Casa del Infantado había tenido una extraordinaria influencia en la vida municipal de los siglos anteriores, y a mediados del siglo XVIII aún poseía seis oficios muni- cipales196, y la regalía de nombrar al Alcalde de la Hermandad del Común de la Ciudad 197, y al Guarda de las fuentes del Sotillo, que pertenecían a la Casa y abas- tecían de agua a Guadalajara, y que el Ayuntamiento debía de admitir198.
Los oficios municipales, con voz y voto en el Ayuntamiento eran los de Alférez Mayor de la Ciudad, Alcaide del Alcázar y Puertas, la Alcaldía de padrones, el de Alguacil Mayor de Millones y dos oficios de regidor sin preeminencias199, eran ejercidos
190 A.H.N. Consejos, legajo 5.251, expte 2. Folios 175 verso y ss.
191 KAMEN, H. La Guerra de Sucesión en España ( 1700-1715). Barcelona, 1974, pág. 111.
192 A.M.P.GU. Catastro. Relaciones de legos. Tomo 11, folios 1.040 a 1.041 verso.
193 Guadalajara, 1751 .. , pág. 64.
194 Ibídem, pág. 79.
195 Véase sobre el mapa señorial de la casa de Infantado MARCOS GONZÁLEZ, Mª D.
La España del Antiguo Rágimen. Fascículo VI, Castilla la Nueva y Extremadura. Estudios Históricos editados por Miguel ARTOLA. Salamanca, 1971.
196 A.H.P.GU. Catastro. Relaciones de Legos. Tomo 11, folios 1.040 recto a 1.041 verso.
197 Guadalajara, 1751 ... , pág. 79.
1 . . A.M.GU. Libro de Acuerdos de 1748. Recibido el 11 de mayo. La regalía había sido conce-
dida por acuerdos y Ordenanzas hechas y celebradas el 1 de junio 1552 y el 16 de enero de 1686,
por tenientes y de cuyas características y titulares trataremos en el próximo capítu- lo detenidamente.
Quien sí residía en Guadalajara de forma habitual era la pequeña hidalguía. La mayoría, según el Libro de familias del Catastro, ejercía funciones burocráticas en la administración de rentas y bienes de las Casas tituladas, de las rentas reales, de la administración pública, o de la municipal, siendo recaudadores, contadores, de- pendientes, procuradores, abogados, escribanos o regidores, lo que cuestiona la extendida idea de la ociosidad de la nobleza. A veces tenía varias funciones a la vez, lo cual les reportaba más de una fuente de ingresos no siempre remunerados puntualmen-
te. 2<K> En algunos casos, el Catastro indica claramente su condición y estado, espe-
cificando si es noble, pero en un reducido número.
Para llegar a la cifra total de 122 hidalgos del Vecindario de 1759 hemos suma- do todos los habitantes y sus familias que aparecen con la intitulación de «Don» en el libro de Familias de legos del Catastro, y que nos da una cifra ligeramente supe- rior (con lo que pensamos que el dato está mal elaborado en origen); entre éstos están los caballeros regidores, los abogados, los escribanos de número -excepto uno que aparece sin «Don»-, y muchos de los funcionarios con dicha titulación, es decir personas claramente preeminentes desde el punto de vista social.
Pero aplicar la condición nobiliaria a todas las personas a. las cuales precedía dicha intitulación plantea un problema interpretativo: ¿eran nobles o no?.
Algunos autores actuales consideran (según nuestra opinión con poco rigor) que el uso repetido de dicha intitulación durante tres generaciones era considera- da por la costumbre como prueba de hidalguía201; pero otros de fines del siglo XVIII, más coetáneos al periodo que nos ocupa, afirmaban que no era una garan- tía nobiliaria, usándose el «Don» por hijosdalgo, pero también por todo tipo de personas no nobles202•
199 A.H.P.GU. Catastro. Relaciones de legos. Tomo II, fol. 1040 recto a 1.041 verso
20° Citemos por ejemplo a D. Manuel López Espino, Segundo Fiel de abastos de Guada- lajara, y administrador de las rentas del Marqués de Ja Rivera; D. Juan de Riaza, procura- dor de la Real Audiencia de Guadalajara y agente de Rentas Reales y servicio de millones de la Ciudad; D. Miguel de Torres y Contreras, regidor y contador de las Reales Fábricas de Paños; D. Antonio Fernández de Lasarte, regidor, Depositario General de la Ciudad y mayordomo de rentas decimales del Arzobispado de Toledo en Guadalajara o D. Manuel de las Doblas y Zúñiga, regidor y administrador de las casas y propiedades de Ja Duquesa del Infantado en Guadalajara. (A.H.P.GU. Catastro. Libro de familias de legos).
201 CADENAS Y VICENT, Y. «El empleo de Don en Jos documentos hasta el siglo XVIII y su presunción de calificación nobiliaria», en Hidalguía, nº 86, 1968, pág. 9-12.
202 Así opinaba en 1796 I:ray Liciniano Saéz, afecto a Ja Casa de Benavente: « ... que nada hay tocante al uso de los Dones en los tiempos más remotos, pero por si acaso algu- no aún no queda plenamente sati.~fecho le daré ahora las demás variedades que noto y son: que muchos documentos dan Don a los Labradores y no a los Hijos-dalgo; otros se lo dan a los Hidalgos y no a los Labradores; otros a Hidalgos y Labradores y otros ni a Labradores ni a Hidalgos ... SAEZ, L. Demostración histórica del verdadero valor de to- das las monedas que corrían en Castilla durante el Reynado del Señor Don Enrique IV y su correspondencia con los del Señor Don Carlos IV. Madrid, 1796, pág. 332.