3. Cambios estructurales en el mercado de trabajo
3.2. Los procesos de creación
sólo aumenta la demanda de trabajadores no manuales cualifica- dos, en tanto que continúa el decrecimiento de los cualificados manuales. Junto al mantenimiento de la presencia de ocupacio- nes manuales de baja cualificación sobre los niveles iniciales del periodo, los trabajadores no manuales con baja cualificación se suman a los comportamientos regresivos.
Estas pautas de transformación han significado que en el se- gundo trimestre de 2000 casi el 30% del empleo desarrolle ta- reas no manuales cualificadas, mientras que en el mismo trimes- tre de 1977 su peso era solamente del 15,7%. Las tareas no manuales menos cualificadas también crecen (desde el 16,6 hasta el 24,1% en 1977 y 2000, respectivamente), al igual que las manuales menos cualificadas (desde el 19,2% en 1977 hasta el 20,6% en el momento actual). El único comportamiento regre- sivo se produce en el caso de las ocupaciones de carácter ma- nual y cualificadas, que reducen su presencia casi a la mitad (desde el 48,5 hasta el 26,3%).
El comportamiento de cada uno de estos cuatro grandes agre- gados ocupacionales en las distintas fases del mercado de trabajo también aporta información interesante. Ahora, y a diferencia de lo que ocurrió cuando analizamos los cambios en la distribución sectorial del empleo, el estudio de la última de las crisis de empleo (1991-1994) sólo es posible parcialmente. La ruptura de los datos obliga a limitar el periodo al comprendido entre 1991 y 1993.
Con los datos del cuadro 3.2 se comprueba cómo, a partir de la definición sectorial de la primera crisis de empleo, fundamen- tada ante todo sobre el empleo de la agricultura y de la industria, su repercusión ocupacional implicó la pérdida de casi 1,5 millo- nes de puestos de trabajo de definición manual y cualificada (el 25% del empleo inicial de este grupo). Esto es, el 84% de la des- trucción total de empleo afectó a este colectivo. Las tareas ma- nuales no cualificadas también perdieron empleo intensamente (250.000), aunque desde luego de forma más moderada que sus compañeros cualificados (10% de pérdida respecto al volumen inicial, explicando el 14% de la caída total). En consecuencia, el empleo manual se redujo nada menos que en casi un 40%. Mien- tras, la incidencia de la crisis sobre el empleo no manual fue bas- tante más moderada para los menos cualificados (160.000 pues-
tos menos, es decir, una pérdida del 8%) y nula para los cualificados, que aumentaron en 126.000 puestos de trabajo.
La expansión del empleo ocurrida entre 1985 y 1991 se basó antes en el empleo no manual (85% del empleo creado) que en el manual (15% de los nuevos puestos de trabajo). Aunque las cuatro agrupaciones aumentaron sus efectivos, las de definición no manual lo hicieron en más de 1,7 millones de puestos, en tanto que los de naturaleza manual sólo en 353.000. Destaca la re-
C U A D R O 3 . 2 : Evolución del empleo por ocupaciones laborales y periodos
Variación absoluta (miles de personas)
1977-1985 1985-1991 1991-1993 1994-2000 No manuales de alta cualificación 126,1 766,6 –12,3 1.291,9
No manuales de baja cualificación –163,4 941,4 –48,0 560,0
Manuales de alta cualificación –1.489,8 53,4 –520,3 313,8
Manuales de baja cualificación –242,7 299,4 –174,0 514,4
Total –1.769,8 2.060,8 –754,6 2.680,1
Variación relativa sobre el empleo inicial (porcentaje)
1977-1985 1985-1991 1991-1993 1994-2000
No manuales de alta cualificación 6,5 37,2 –0,4 44,7
No manuales de baja cualificación –8,0 50,0 –1,7 19,3
Manuales de alta cualificación –24,9 1,2 –11,5 9,1
Manuales de baja cualificación –10,2 14,1 –7,2 21,1
Total –14,4 19,5 –6,0 22,9
Porcentaje de la variación del empleo total
1977-1985 1985-1991 1991-1993 1994-2000
No manuales de alta cualificación –7,1 37,2 1,6 48,2
No manuales de baja cualificación 9,2 45,7 6,4 20,9
Manuales de alta cualificación 84,2 2,6 69,0 11,7
Manuales de baja cualificación 13,7 14,5 23,1 19,2
Total 100 100 100 100
Fuente:EPA, segundos trimestres.
lativamente intensa creación de empleo en el caso de tareas ma- nuales menos cualificadas, que aumentaron en casi 300.000 nue- vos puestos (un 14% más en 1991 que en 1985). Esta misma pauta se observa para las tareas no manuales no cualificadas. Por último, el empleo manual cualificado permanece prácticamente invariable sobre sus valores iniciales, tras el fuerte ajuste experi- mentado en el periodo anterior.
La crisis de 1991-1993 reproduce en gran medida lo ocurrido en la anterior. Las mayores pérdidas de empleo se producen en las ocupaciones manuales, tanto cualificadas (69% de la caída total) como no cualificadas (23%), mientras que las de carácter no manual moderan la importancia de su destrucción de em- pleo.
Por último, la fase de expansión de empleo más reciente (1994-2000) está resultando especialmente favorable a la de- manda de tareas no manuales cualificadas, que aumentan en casi 1,3 millones (el 48% del total de empleo creado). A diferencia de lo que ocurrió en la anterior expansión, ahora las tareas manua- les no cualificadas aumentan más que las no manuales con poca cualificación (22,6 y 19,3%, respectivamente, en comparación con su empleo al inicio del periodo). Las manuales cualificadas también registran una cierta expansión (165.000 personas), muy superior a la obtenida en la expansión previa.
En definitiva, es evidente que se ha producido un importante ajuste en la estructura del empleo por ocupaciones laborales. Las tareas no manuales cualificadas protagonizan las mayores crea- ciones de empleo en nuestro país, en tanto que las manuales cua- lificadas han reducido muy drásticamente su presencia. Las ocu- paciones menos cualificadas muestran una marcada pauta cíclica, experimentando variaciones más intensas en las expansiones que en las recesiones.
Al igual que hicimos para el caso de los cambios sectoriales, el gráfico 3.4 expresa los resultados obtenidos en el cálculo del indi- cador de turbulencia de Lilien, ahora aplicado sobre la distribu- ción del empleo entre las nueve ocupaciones laborales considera- das por la ISCO12. También en este caso se concluye una mayor
12 International Standard Classification of Occupations.
intensidad de los cambios para el primero de los periodos (crisis de 1977-1985).
Siguiendo un esquema de análisis idéntico al utilizado en el caso de los sectores de actividad, el cuadro 3.3 recoge la informa- ción más relevante (variación absoluta del número de empleados en las cuatro primeras columnas, porcentaje que esta variación supone respecto al empleo en el inicio del periodo) de la evolu- ción del empleo en las distintas fases del mercado de trabajo, in- troduciendo un grado de desagregación mayor que el utilizado hasta ahora (los nueve grandes grupos de ocupaciones laborales considerados por la mencionada clasificaciónISCO).
Durante la primera gran crisis de empleo (1977-1985) todas las ocupaciones laborales redujeron sus efectivos excepto Profe- sionales, que los aumentó un 19%, y Directores-jefes, que creció casi un 2% respecto a sus niveles iniciales. La masiva destrucción de empleo que se produjo se basó en los dos componentes de ta- reas manuales cualificadas. Los pertenecientes a la industria y a la construcción perdieron 860.000 empleos, en tanto que los ubicados en la agricultura lo hicieron en casi 630.000. En ambos casos, esta evolución supuso la desaparición del 25% de sus tra- bajadores. El resto de categorías también disminuyeron, aunque
G R Á F I C O 3 . 4 : Índice de turbulencia ocupacional
Fuente:Elaboración propia a partir de datos de laEPA, segundos trimestres.
0,00 0,10
0,05 0,25
0,20
0,15
1978 1980 1982 1984 1986 1988 1990 1992 1994 1996 1998
Índice de turbulencia Línea de tendencia
Índices
CUADRO3.3:Evolucióndelempleoporocupacioneslaboralesyperiodos OcupaciónlaboralesVariaciónabsoluta(milesdepersonas)Variaciónrelativasobreempleoinicial(porcentaje) 1977-19851985-19911991-19931994-20001977-19851985-19911991-19931994-2000 Directores-jefes14,7133,0–48,3173,91,715,0–4,718,1 Profesionales122,9371,228,3505,418,747,72,543,5 Técnicosyprofesionalesdeapoyo–4,7277,9–4,6612,6–1,591,8–0,880,1 Administrativos–53,3456,3–40,8131,5–5,044,9–2,810,2 Trabajadoresdeservicios–110,1485,1–7,2428,5–11,255,8–0,526,5 Trabajadoresagrícolas–629,7–566,2–172,7–124,7–24,8–29,6–12,8–15,4 Trabajadoresmanualescualificados–860,1619,5–347,6438,5–25,024,1–10,916,5 Obreros–44,256,126,6133,9–8,712,15,117,8 Ocupacioneselementales–198,5243,3–200,6380,5–10,714,7–10,522,5 Total–1.763,12.076,4–767,02.680,1–14,419,8–6,122,9 Fuente:EPA,segundostrimestres.
en menor cuantía. Entre los trabajadores no manuales menos cualificados, son dos las categorías básicas que retrocedieron (5% los Administrativos y 11% los Trabajadores de servicios), en tanto que entre los manuales de baja cualificación su negativa evolución se fundamentó, sobre todo, en el retroceso de las Ocupaciones elementales (11%, frente al retroceso de los Obre- ros, 9%).
En la siguiente expansión (1985-1991), todos los grupos ocu- pacionales continúan creciendo o retoman comportamientos ex- pansivos, excepto los Trabajadores agrícolas, que vuelven a per- der más de medio millón de puestos de trabajo. La creación de empleo de este periodo se basó sobre todo en los Técnicos y pro- fesionales de apoyo (aumento del 92%), Trabajadores de ser- vicios (aumento del 56%), Profesionales (48% más) y Adminis- trativos (45% de incremento). Entre las ocupaciones manuales, destaca el aumento de las menos cualificadas (Ocupaciones ele- mentales) que, con una creación de 243.000 puestos, crece casi un 15% sobre su empleo en 1985.
Cuando el ciclo se vuelve a tornar recesivo (1991-1993), sólo el componente más cualificado de las ocupaciones no manuales (Profesionales) y uno de los menos cualificados de las manuales (Obreros) aumentan su empleo. Además, el comportamiento de la ocupación menos cualificada (5% más) resultó más intenso que el de la más cualificada (2,5% de crecimiento). Por lo demás, fue- ron los Trabajadores agrícolas (170.000 puestos menos) y los Tra- bajadores manuales cualificados (350.000 trabajadores menos) los que sustentaron, en mayor medida, la destrucción de empleo.
Por último, la actual fase expansiva del empleo aparece ses- gada a favor de los dos grupos que componen los trabajadores no manuales cualificados. Los Técnicos y profesionales de apoyo au- mentaron un 80%, en tanto que los Profesionales lo hacen en un 43%. De nuevo, junto a la pérdida continua de empleo agrícola, entre los ocupados manuales se incrementan más los de menor cualificación (Obreros y Ocupaciones elementales).
En definitiva, se observa un comportamiento tendencial muy claro de los Trabajadores agrícolas (regresivo) y de los Profesio- nales (expansivo). Junto a ello, el resto de grupos ocupacionales sigue pautas bastante cíclicas, aunque la intensidad de los efec-
tos inducidos por las expansiones y las recesiones resulta dis- tinta. Las ocupaciones menos cualificadas (Administrativos, Tra- bajadores de servicios, Obreros y Ocupaciones elementales) crean más empleo en las expansiones de lo que destruyen en las recesiones. Sin embargo, los Trabajadores manuales cualifica- dos no consiguen recuperar en la primera expansión todo el empleo que pierden en la recesión, pero sí lo hacen en la se- gunda expansión.
Para finalizar el análisis de las repercusiones sobre la demanda de ocupaciones laborales del comportamiento y evolución del mercado de trabajo en el último cuarto del siglo XX, sólo resta por identificar, en los términos más desagregados posibles, los procesos de creación y destrucción de empleo. Para ello, y como ya hicimos anteriormente respecto a las ramas productivas, calcu- laremos el saldo neto de empleo producido para cada una de las ocupaciones consideradas por la Clasificación Nacional de Ocu- paciones. La ruptura de esta serie nos obliga de nuevo a conside- rar dos periodos distintos: 1977-1993 y 1994-2000.
En el primero de ellos, los mayores crecimientos se concentra- ron en las ocupaciones no manuales y altamente cualificadas. Den- tro de las tareas que en mayor medida han incrementado su em- pleo (por encima del cien por cien) se encuentran las siguientes:
· Estadísticos, matemáticos y analistas informáticos;
· Profesionales, técnicos y similares;
· Profesionales de las Ciencias Químicas y Físicas;
· Ayudantes técnicos sanitarios y auxiliares de medicina;
· Economistas;
· Profesionales del Derecho;
· Profesores.
Junto a ellos también aparecen las ocupaciones orientadas ha- cia las tareas comerciales (Comerciantes, vendedores y similares) y de manejo de equipos (Operadores de máquinas de facturar y contables).
Desde el ángulo opuesto, la destrucción de empleo ha resul- tado especialmente intensa (decrecimientos superiores al 40%) para:
· Ciertas tareas agrícolas y pesqueras:
— Trabajadores agrícolas, ganaderos y similares;
— Trabajadores por cuenta propia en explotaciones agríco- las y ganaderas;
— Trabajadores forestales;
— Directores y jefes de empresas o explotaciones agrícolas y pesqueras.
· Ocupaciones propias de la industria manufacturera:
— Trabajadores de la preparación de la madera y fabrica- ción de papel;
— Artesanos y trabajadores asimilados;
— Trabajadores textil y similares;
— Trabajadores vidrio, cerámica y similares;
— Trabajadores prendas de vestir y similares;
— Trabajadores del calzado y el cuero.
· Tareas de la industria extractiva:
— Mineros, canteros.
· Algunas muy específicas de servicios:
— Personal de servicios diversos no clasificados;
— Jefes de tren, revisores y cobradores.
Pautas muy cercanas se han producido, asimismo, en el se- gundo de los periodos (1994-2000).
3.3. Los procesos de creación y destrucción