Un equipo de investigadores del Centro de Estudios de Neurociencia en la Universidad de la Reina y del Centro para el Cerebro y la Mente de la Universidad del Oeste de Notario (ambas en Canadá) han conseguido demostrar que el lóbulo frontal del cerebro juega un papel fundamental en la toma de decisiones y en la confección de planes.
En un estudio publicado en la revista Nature Neuroscience, los científicos indican que han hallado una pequeña región del lóbulo frontal del cerebro humano que se activa cuando un individuo trata de tomar una acción en concreto y no otra. Según los expertos, este descubrimiento ayudará a explicar por qué algunas personas con el lóbulo frontal dañado actúan a veces de forma impulsiva y a menudo tienen problemas para tomar una decisión. Los investigadores estudiaron los cambios en el flujo sanguíneo de los lóbulos frontales de un grupo de voluntarios a los que se había preparado para ejecutar un determinado movimiento cuando observaban una señal concreta. Tras la prueba, no sólo quedó confirmado que el lóbulo frontal se "activaba" cuando el voluntario iba a responder al estímulo, sino que la naturaleza de la actividad dependía de si planeaba hacer una acción u otra.
El equipo de investigadores tratará ahora de averiguar cómo los circuitos del lóbulo frontal interactúan con otras áreas del cerebro en el comportamiento cotidiano.
Tomado de la revista Muy Interesante Digital (http://www.muyinteresante.es/)
Estructura y función del sistema nervioso periférico
Como ya lo hemos venido refiriendo a lo largo del estudio de este tema, el sistema nervioso
periférico (SNP) consta de:
♦ Fibras nerviosas aferentes que nacen en
los centros receptores de los estímulos sensoriales (tacto, visión, oído, olfato, etc.), y de
♦ Fibras nerviosas eferentes o motoras
que reciben los estímulos del sistema
nervioso central (encéfalo y médula),
para poner en actividad los músculos de los huesos.
Estas fibras nerviosas, generalmente, están compuestas por neuronas cubiertas de mielina y su punto de encuentro está en los plexos que son una especie de redes nerviosas ubicadas a lo largo de la columna vertebral y que toma los nombres de los sitios por donde se encuentran ubicados: Plexo cervical, bronquial, lumbar,
Al recibir un estímulo externo o interno a través de los correspondientes receptores, las fibras
sensoriales del sistema nervioso periférico se
ponen en actividad, y transmiten el estímulo a los centros de asociación ubicados en el
encéfalo y la médula espinal. Estos centros de
asociación, estimulan a su vez las correspondientes fibras nerviosas motoras o
efectoras del sistema nervioso periférico, para
poner en movimiento uno o varios músculos a la vez.
Las fibras nerviosas a las que nos estamos refiriendo, están compuestas por un haz o un grupo de neuronas que poseen una misma función ya sean aferentes (sensoriales) o
eferentes (motoras).
Los nervios raquídeos y los plexos
A lo largo de la columna vertebral, y en la unión de cada vértebra con otra, se forman los llamados agujeros intervertebrales, por donde entran o salen los nervios sensitivos y motores del sistema nervioso periférico y la médula
espinal. Este haz de nervios, que está compuesto
de fibras sensitivas y motoras a la vez, son los llamados nervios espinales o raquídeos, que se forman a cada lado de la médula en un número de 31 pares.
♦ Ocho pares forman los nervios cervicales, ♦ Doce pares los torácicos o dorsales, ♦ Cinco pares los lumbares,
♦ Cinco pares los sacros y
♦ Un par de nervios los coccígenos.
Estos nervios forman una especie de redes (plexos) fuera del sistema nervioso central, y toman su nombre dependiendo de los nervios
raquídeos con los que se componen. Así, entre
otros, tenemos:
♦ El plexo cervical que se forma con los cuatro primeros nervios cervicales;
♦ El plexo braquial que se forma con los nervios cervicales 5to al 8vo y el primer nervio torácico;
♦ El plexo lumbar que se forma con los nervios lumbares del 1ero al 4to; y
♦ El plexo sacro con los nervios lumbares 4to y 5to y los nervios sacros del 1ero al 4to. Existe también el plexo solar, el cardíaco, etc.
De los nervios dorsales o torácicos, del 2do al 12avo, no se forman plexos y van a formar directamente los nervios periféricos.
Estructura y función del sistema nervioso autónomo
Para diferenciarlo del sistema nervioso de la
vida de relación, que tiene que ver con la
adaptación del individuo con el medio natural y social, sistema del cual forman parte el sistema
nervioso central y el periférico, se habla del sistema nervioso autónomo o sistema nervioso de la vida vegetativa que, en cambio, se
relaciona con la actividad que realizan los diferentes órganos y las glándulas del cuerpo para la supervivencia de la persona: el corazón, los pulmones, la vejiga, los riñones, las glándulas sudoríparas, las lacrimales, etc.
Por esta razón se ha creído algunas veces que el
sistema nervioso autónomo no tenía nada que
ver con el funcionamiento del sistema nervioso
médula espinal, sino incluso con el encéfalo, y
particularmente con el hipotálamo, como vimos en su momento.
Si bien es cierto la actividad y el funcionamiento del sistema nervioso autónomo es automática e involuntaria, o sea, que no está regulada por la voluntad consciente de la persona, por experiencia médica y por ciertas prácticas de ejercicios mentales, como el yoga, que combina concentración con ejercicios de respiración, se ha podido demostrar que el cerebro y la mente pueden llegar a controlar su funcionamiento. De hecho un niño sano a partir de los cuatro o cinco años, a diferencia de los niños muy pequeños, puede controlar también el esfínter urinario y el esfínter anal. Imagínense qué ocurriría si esto no fuera posible. Los actores de cine y de teatro han aprendido también a controlar algunas expresiones emotivas, propias del funcionamiento del sistema nervioso
autónomo.
El sistema nervioso autónomo está compuesto, en su estructura celular, por:
♦ Neuronas efectoras que nacen de los
nervios craneales y raquídeos;
♦ Ganglios que son como las estaciones de
conexión, y
♦ Neuronas efectoras que van a los
músculos de un órgano, a los músculos del corazón o directamente a las células de una glándula.
Estos tres componentes de la estructura celular
del sistema nervioso autónomo, están
distribuidos en el sistema nervioso simpático y en el parasimpático.
A las neuronas que nacen de los nervios craneales o raquídeos se les denomina nervios
preganglionares (que se encuentran antes de los ganglios), los que llegan a los ganglios
respectivos, donde se encuentran y hacen sinapsis con las llamadas neuronas
postganglionares (que se encuentran después de
los ganglios), las mismas que se conectan con un órgano o glándula para activarlo o inhibirlo.
Estructura del sistema simpático
El sistema simpático está compuesto por dos hileras de 22 ganglios cada una, ubicadas una a cada lado de la columna vertebral, así como por
ganglios ubicados delante de la columna que
forman otros tantos plexos tales como el
explácnico, el solar y el mesentérico, y sus
respectivas neuronas pre y postganglionares. Las unas que nacen de los nervios raquídeos, y las otras que van a los órganos y glándulas.
♦ Las neuronas efectoras simpáticas (preganglionares) salen de las fibras de los nervios raquídeos, especialmente de las torácicas y las lumbares,
♦ Se encuentran en los ganglios y hacen sinapsis con neuronas postganglionares, ♦ Las que a su vez hacen contacto con los
diferentes órganos y glándulas de todo el cuerpo, activándolas o inhibiéndolas.