Preparativos para la respuesta
Recuadro 8.6 Actividades clave relacionadas con los preparativos para casos de desastre en el MAH
a) Fortalecer la capacidad normativa, técnica e institucional para la gestión regional, nacional y local de las situaciones de desastre, incluida la capacidad relacionada con la tecnología, la formación y los recursos huma- nos y materiales.
b) Promover y sostener el diálogo, el intercambio de información y la coordinación a todo nivel entre los organis- mos e instituciones pertinentes que se ocupen de la alerta temprana, la reducción del riesgo de desastre, la respuesta a las situaciones de desastre, el desarrollo y otras actividades con miras a propiciar un planteamiento integral de la reducción del riesgo de desastre.
c) Fortalecer y, si es necesario, preparar enfoques regionales coordinados, y crear o perfeccionar las políticas, mecanismos operacionales, planes y sistemas de comunicación regionales para prepararse y asegurar una res- puesta rápida y eficaz ante situaciones de desastre que rebasen la capacidad nacional para hacerles frente. d) Preparar o revisar y actualizar periódicamente los planes y las políticas de preparación y contingencia para casos de desastre a todos los niveles, prestando especial atención a las zonas y los grupos más vulnerables. Pro- mover ejercicios periódicos de preparación para casos de desastre, incluidos ejercicios de evacuación, con miras a lograr una respuesta rápida y eficaz ante situaciones de desastre y el acceso a los suministros esenciales de socorro alimentario y de otro tipo con arreglo a las necesidades locales.
e) Promover el establecimiento de los fondos de emergencia que sean necesarios para apoyar las medidas de respuesta, recuperación y preparación.
f) Elaborar mecanismos específicos para lograr que las partes interesadas, como las comunidades, participen activamente en la reducción del riesgo de desastre y asuman plenamente la tarea, en particular aprovechando el voluntariado.
de manera periódica en las escuelas y en otros contextos (UNISDR, 2013b). Por ejemplo, el muni- cipio de Quito, en Ecuador, realiza ejercicios y simulacros a nivel institucional y en comunidades y escuelas; en Bhubaneswar, la India, se reali- zan simulacros a nivel de la ciudad, de distrito electoral y comunitario, así como en escuelas y universidades (SCI, 2014).
Los programas de gestión del riesgo de desas- tres basada en la comunidad (GRDBC) también han sido un elemento esencial para fortalecer los
preparativos. La mayoría de los programas de gestión del riesgo de desastres basada en la comu- nidad suelen tener un marcado componente de sensibilización local en materia de riesgos (Shaw, 2013). Dadas las severas restricciones sociales y económicas a las que con frecuencia hacen frente las comunidades locales (Maskrey, 1989 y 2011), los programas de gestión del riesgo de desastre basada en la comunidad poco pueden hacer para abordar los factores subyacentes del riesgo (SCI, 2014). No obstante, aunque muchos programas son de corta duración, hay numerosos ejemplos
Gr co Progreso observado con respecto a los indicadores básicos en la prioridad de acción 5 del MAH
Indicador básico 5.1 del MAH: Existen sólidos mecanismos y capacidades políticas, técnicas e institucionales, para la gestión del riesgo de desastres, con una perspectiva sobre su reducción.
Indicador básico 5.2 del MAH: Se establecen planes de preparación y de contingencia en caso de desastres en todos los niveles administrativos, y se llevan a cabo con regularidad simulacros y prácticas de capacitación con el fin de poner a prueba y desarrollar programas derespuesta frente a los desastres.
Ciclo de revisión del progreso del MAH
2007-09 2009-11 2011-13 2,9 3 3,1 3,2 3,3 3,5 3,4
Nivel promedio de progreso durante el MAH Nivel de progreso [de 1 a 5]
3,6
Ciclo de revisión del progreso del MAH
2007-09 2009-11 2011-13 2,9 3 3,1 3,2 3,3 3,5 3,4
Nivel de progreso [de 1 a 5] 3,6
Ciclo de revisión del progreso del MAH
2007-09 2009-11 2011-13 2,9 3 3,1 3,2 3,3 3,5 3,4
Nivel de progreso [de 1 a 5] 3,6
Ciclo de revisión del progreso del MAH
2007-09 2009-11 2011-13 2,9 3 3,1 3,2 3,3 3,5 3,4
Nivel de progreso [de 1 a 5] 3,6
Ciclo de revisión del progreso del MAH
2007-09 2009-11 2011-13 2,9 3 3,1 3,2 3,3 3,5 3,4
Nivel promedio de progreso durante el MAH Nivel de progreso [de 1 a 5]
3,6
Ciclo de revisión del progreso del MAH
2007-09 2009-11 2011-13 2,9 3 3,1 3,2 3,3 3,5 3,4
Nivel de progreso [de 1 a 5] 3,6
Ciclo de revisión del progreso del MAH
2007-09 2009-11 2011-13 2,9 3 3,1 3,2 3,3 3,5 3,4
Nivel de progreso [de 1 a 5] 3,6
Ciclo de revisión del progreso del MAH
2007-09 2009-11 2011-13 2,9 3 3,1 3,2 3,3 3,5 3,4
Nivel de progreso [de 1 a 5] 3,6
Indicador básico 5.3 del MAH: Hay reservas financieras y mecanismos de contingencia habilitados para respaldar una respuesta y una recuperación efectivas cuando sean necesarias.
Indicador básico 5.4 del MAH: Existen procedimientos para intercambiar información relevante durante situaciones de emergencia y desastres, y para conducir revisiones después de éstos.
186 Segunda parte - Capítulo 8
de programas de gestión del riesgo de desastres basada en la comunidad que han conducido con éxito a un mejoramiento de los preparativos y de la alerta temprana (Recuadro 8.7).
Los preparativos, una necesidad imperiosa
Hay una serie de factores que pueden explicar el progreso realizado en los preparativos para casos de desastre. A diferencia de otras inversio- nes en la reducción del riesgo de desastres, una respuesta eficaz es políticamente visible y, por lo tanto, es una necesidad imperiosa desde el punto de vista político. Como se señaló en el GAR11, en estados propensos a amenazas que son impor- tantes a nivel electoral es dos veces más probable que se declare oficialmente el estado de desastre que en estados sin importancia electoral; por cada declaración de desastre el presidente esta- dounidense puede mejorar en un punto los votos obtenidos en ese estado (Reeves, 2010). En cam- bio, la desastrosa respuesta al huracán Katrina tuvo consecuencias políticas negativas para las
administraciones federal, estatal y municipales en su momento.
Al mismo tiempo, los preparativos representan una evolución relativamente natural y orgánica a partir de la respuesta de emergencia. Centrados en los planes de contingencia y los simulacros de evacuación, la logística y las reservas, la capacita- ción y el alistamiento de los equipos de búsqueda y rescate, los cascos y los uniformes, los prepa- rativos son una extensión de la respuesta de emergencia en la fase previa al desastre del ciclo de gestión de desastres. Los preparativos pueden gestionarse y son viables con el tipo de acuerdos de gobernanza que se desarrollaron a partir de la gestión de emergencias.
A diferencia de la gestión correctiva del riesgo de desastres, los preparativos no exigen grandes inversiones. Los recursos necesarios para prepa- rar planes de contingencia, capacitar al personal y a los estudiantes y organizar simulacros de