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En este apartado analizamos al Bitcoin en su relación con las propiedades clásicas del dinero; dígase su factibilidad de utilidad como medio de intercambio, unidad de cuenta y reserva de valor.

5.1.1 Medio de intercambio

Así como señala Karabell (2017) que en el mundo del dinero nada tiene valor intríseco, lo mismo sucede con el Bitcoin, por lo que su valor en última instancia es determinado por el mercado a través de la oferta y demanda.

De acuerdo con los datos disponibles en distintos sitios web, actualmente el número de transacciones en Bitcoin diariamente supera las 250.00017. Además, Coinbase, una de las principales billeteras digitales18 para el uso de Bitcoin, cuenta con más de 48.000 comerciantes registrados a nivel mundial (Coinbase, 26-02- 2018), entre ellos Microsoft, Expedia, Virgin Air, Dell, Overstock, Wikipedia, Wordpress, Uber, entre otros.

17 Transacciones diarias en Bitcoins. En:

https://blockchain.info/charts/n-transactions?timespan=180days [consulta, 31-01-2018]

18 Una billetera digital es un software que es utilizado como una herramienta que permite guardar y

transferir una divisa digital. Las mismas deben ser guardadas de forma segura que ya contienen la llave privada de cada usuario, las cuales son esenciales para poder acceder a los Bitcoins de uno mismo. (Nian y Chue, 2015, p. 311).

El primer obstáculo que enfrenta Bitcoin para convertirse en un medio de intercambio19 ampliamente utilizado surge de la dificultad para hacerse con nuevos Bitcoins, además de la cantidad de comercios locales que lo aceptan como medio de pago. Es un instrumento de pago aceptado en una comunidad, cuyo precio se rige por la ley de la oferta y la demanda, pero su oferta es en el largo plazo finita y en el corto limitada por la capacidad de introducción de nuevos Bitcoins a través del minado, que a su vez, no puede hacer cualquiera, sino un grupo que dispone de determinada tecnología y capacidad técnica. Por lo tanto, a menos que un usuario sea un minero exitoso, actividad que hoy en día se encuentra dominada por supercomputadoras que requieren importantes inversiones de capital, los usuarios deben conseguir Bitcoins a través de exchangers online (casas de cambio/brokers) los cuales pueden no contar con suficiente liquidez de a momentos. Además, estas compras generalmente no suelen realizarse usando tarjeta de débito o crédito, sino que los compradores suelen tener que hacer transferencias bancarias o vincular sus cuentas bancarias al servicio del exchanger. Así y todo, en la actualidad, esto se parece estar facilitando, por ejemplo, en Argentina existe Ripio, una empresa que le permite a las personas adquirir Bitcoins en más de 8.000 kioscos (RedUser, 13-08-2014) de todo el país.

5.1.2 Unidad de cuenta

Una función clásica del dinero es servir como unidad de cuenta, puesto que es útil como medida de los precios y como unidad para contar; ya que dada su flexibilidad en cuanto a su divisibilidad, puede expresar el valor de cualquier mercancía, desde una hoja, hasta un auto, un edificio, etcétera. (Vargas Sánchez, 2006).

Bitcoin enfrenta un importante obstáculo a la hora de servir como unidad de cuenta. Esto sucede debido a su extrema volatilidad, ya que el valor de un Bitcoin comparado con otras divisas puede cambiar mucho entre un día y otro, lo cual hace

19 En un sistema de mercado, cuando la gente compra, cambia dinero por bienes y servicios, y

cuando la gente vende, cambia bienes y servicios por dinero. De esta manera la gente intercambia algo de su propiedad por dinero y no por otros bienes, lo que implicaría un sistema de trueque, el cual históricamente fue superado por un sistema más flexible: el monetario. (Sánchez, 2006).

que los vendedores que aceptan esta divisa tengan que recalcular sus precios muy frecuentemente, una práctica que puede resultar tediosa y confusa tanto para el vendedor como para el consumidor.

El incierto valor de Bitcoin (Gráfico 5) en el mercado y su falta de regulación, pese el fervor de aquellos que se consideran ideológicamente libertarios, aparece como un dilema para cualquier vendedor o usuario que quiera establecer un punto de referencia válido para establecer un sistema de precios.

Gráfico 5: Variación del valor de 1 Bitcoin frente al dólar en el último año, entre Abril 2017 y Abril 2018. Variación actual de más de 7.000 dólares por el precio de una unidad de Bitcoin, con picos que lo hicieron variar más de 18.000 dólares respecto a su valor inicial

en dicho período.

.

Fuente: BlockChain (14-04-2018)

Dada esta situación, el Bitcoin falla al ser utilizado como unidad de cuenta para colocar un precio determinado al conjunto de bienes y servicios que se intercambian en el mercado ya que no permite establecer una relación clara entre el precio de un producto y otro. Además, el valor de Bitcoin sigue siendo comparado en referencia al dólar, lo cual demuestra que el dólar sigue siendo la principal unidad de cuenta utilizada, incluso en el ecosistema Bitcoin.

5.1.3 Reserva de valor

Usualmente cuando una persona adquiere una moneda, el propietario de esta la conserva por un tiempo y luego la intercambia por bienes o servicios según su gusto o necesidad. Cuando la persona gasta dicho dinero, espera recibir a cambio bienes o servicios por el mismo valor económico de lo que ese dinero valía cuando este lo adquirió. Esto implica la función de reserva de valor que tiene el dinero, señalando Vargas Sánchez (2006, p.278) que:

El dinero sirve también como un activo que se puede usar para trasladar el poder adquisitivo de un período a otro; y aunque existen muchas formas de depósito de valor (oro, joyas, antigüedades, etc.), el dinero en comparación con otros activos, tiene una cómoda característica: es fácil de transportar y es fácil de intercambiar.

El valor del Bitcoin demuestra no tener ataduras reales a otras monedas, lo que genera que el riesgo de éste sea muy difícil, sino imposible, de cubrir por las empresas y los usuarios que lo utilizan. Por el contrario del resto de las monedas nacionales conocidas, el Bitcoin no cuenta con instrumentos financieros derivados como contratos de futuro o swaps que se podrían utilizar como herramientas de arbitraje correctoras de su precio en el mercado. Habiendo señalado esto, entendemos que para que Bitcoin deje de ser algo solamente curioso y se convierta en una moneda de masiva adopción y en la cual la gente pueda confiar, su valor diario debería ser más estable para poder servir tanto como reserva de valor y como unidad de cuenta en los mercados comerciales. Pero, como se observa en el Gráfico 5, el precio del Bitcoin históricamente muestra una gran volatilidad, tanta, que parece tratarse más de una inversión especulativa en vez de una divisa. Por ello, Jorge Castaño, Superintendente Financiero de Colombia, entiende que el Bitcoin no es ni una moneda ni un medio de pago, sino que simplemente es un activo intangible, y que como tal, puede ganar o perder valor a lo largo del tiempo al igual que otros tantos activos (Dinero.com, 07-06-2017).

En adición a ello, su sistema decimal no-ortodoxo que dificulta el entendimiento de precios de los bienes y servicios, la cantidad de comercios que lo aceptan, el proceso de adquisición de Bitcoins para los nuevos usuarios, o el relativamente alto nivel de conocimiento computacional que hay que tener para

usarlos, entre otras cosas, son algunas de las dificultades que enfrenta esta criptodivisa digital.

A su vez, los Bitcoins, al menos de momento, no pueden ser depositados en un banco, sino que deben ser guardados en billeteras digitales las cuales pueden encontrarse a la merced de hackers o fallas de seguridad. No sólo eso, sino que no hay forma de resguardo o “seguro” contra la pérdida o el robo de estos comparado a los seguros por depósito brindado por los bancos en la mayoría de las economías, y para que una moneda pueda ser considerada como reserva de valor, esta debe poder guardarse de forma segura y poder ser recuperada fácilmente cuando se la necesite, conservando además su poder adquisitivo.

Por ejemplo, cuando hablamos de las monedas nacionales, las leyes locales suelen proveer las reglas básicas para resolver disputas entre distintas partes, pero como los gobiernos no tienen manera de intervenir y apropiarse de los Bitcoins, estos quedan con poca capacidad para hacer cumplir sus reglas de protección al consumidor en las transacciones realizadas con Bitcoins. Por este mismo motivo, los Bitcoins no pueden ser asegurados en caso de ser utilizados como préstamos o créditos para el consumo.

En definitiva, Bitcoin parece verse perjudicado al estar desconectado del sistema bancario tradicional, lo cual resulta paradójico, al ser que la mayoría de las monedas son guardadas y transferidas a través de cuentas bancarias, lo que hace que estas estén protegidas por distintas regulaciones tanto nacionales como internacionales y que cuenten con una garantía para sus depósitos. Así, al no contar con acceso a esta infraestructura, los usuarios de Bitcoin han demostrado ser vulnerables al fraude y el robo.

Dado lo expuesto, antes de cerrar este apartado, debemos volver a tener en cuenta que no existe una única definición respecto a qué es el dinero. Por ejemplo, según el diccionario financiero del Banco Central de la República Argentina (BCRA, 2015b):

El dinero, en un sentido amplio, es todo aquello que es generalmente aceptado como medio de pago. Otras características que puede tener el dinero, aunque no necesariamente, son la de ser unidad de cuenta (es decir, unidad de medida para valorar los bienes y servicios) y reserva de valor (es decir, vehículo para el ahorro. (p.27)

Por el contrario, en Estados Unidos, a nivel federal, la Red de Control de Crímenes Financieros (Financial Crimes Enforcement Network, FinCEN), del Departamento del Tesoro, define al dinero como:

[...] la moneda (metal) y el papel moneda de los Estados Unidos o de cualquier otro país que, 1) se usa como moneda de curso legal, 2) que circula y 3) es aceptada como medio de cambio en su país de emisión” (CFR, 2013, Cap.31. Sec., 1010.100(m), EE.UU.).

De esta forma, nos encontramos que, bajo el criterio amplio del Banco Central de la República Argentina, Bitcoin puede ser entendido como dinero en la medida que es aceptado como medio de pago. Sin embargo es aceptado en una comunidad de usuarios, no en la totalidad de la sociedad, es decir no es "generalmente aceptado". Por eso podría decirse que es un instrumento usado como dinero por la comunidad de usuarios. Mientras que según se desprende de la definición brindada por FinCEN, Bitcoin no coincide con la definición de lo que es una moneda, no sólo por no existir en forma de moneda (metal) o papel lo cual puede ser fácilmente solucionado, sino porque simplemente este no es reconocido como moneda de curso legal por ningún país.