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8. Anexos

8.3. Anexo 3

Proceso. Isabel Cambios en la consultante

Agrupa las narraciones en las cuales las consultantes hacen referencia a sí mismas, al problema, a sus emociones, comprensiones y acciones.

En la narración sobre sí misma. Se refiere a las narraciones en las cuales las consultantes describen su identidad.

Fase 1

Isabel se describe desde su título profesional como docente de inglés con estudios de postgrado. Nombra como primera característica de sí misma el ser una mujer dependiente e hipocondríaca, más adelante habla de ella como una mujer sociable y amiguera que quiere ser feliz en su vida. Comenta que le gusta viajar, que no se siente muy a gusto con su trabajo y no sabe qué cosas le gustan y la apasionan; relaciona esto con parte del problema. Comenta que en este momento está pasando por una depresión y la relaciona con el miedo a estar sola. Habla de su historia desde el déficit y el trauma como consecuencia de haber crecido sin su padre, quien no respondió por su crianza y por no haber disfrutado a su madre, por causa de su trabajo. Refiere que fue criada en gran parte por su abuela con quien tenía una buena relación. Hacen parte de las narraciones de sí misma eventos importantes que Isabel relaciona con su preste, el haberse sentido sola en la niñez, lo que la hizo vulnerable al abuso sexual.

Al hablar de lo que espera para sí misma en el futuro, constantemente Isabel hace referencia a la madre para narra una historia que sea opuesta a la de ella y menciona que uno de sus problemas es que la vida la está llevando a repetir la historia de la madre.

Fase 2

Para esta fase del proceso Isabel reconoce que se ha narrado desde la faceta de víctima gran parte de su vida y que ésta le ha sido útil con la madre y con sus parejas, ya que le permite salirse con la suya. Esto se evidencia en la siguiente respuesta de Isabel:

“C: Me acuerdo muy dentro de mi inconsciente que yo podía manejar a mi mamá con palabras como “Tú me estás lastimando, tú me haces daño, no sé qué” y siempre obtenía yo algo. Entonces ahora siento que yo puedo hacer eso y

como el viernes por ejemplo, como hay otras veces que no le importa (haciendo referencia a su mamá) ¡simplemente se va a trabajar! Pero, pero trato de hacer eso mismo con todos los personajes (refiriéndose a sus parejas) (Isabel, sesión

10).”

Esto se relaciona con que Isabel se narre desde la bondad o desde la maldad; desde la abandona o desde la que abandona; desde la enferma y necesitada o desde la sana y autosuficiente. Estas polaridades semánticas se relacionan con que Isabel comprenda y viva su vida desde metáforas como “el juego”, “el plan” y “el trauma”. Insiste en que no sabe quién es, ni quien quiere ser y se narra como una niña inmadura y caprichosa que no ha querido tomar responsabilidades.

Fase 3

Esta fase comienza con la metáfora que la invita a ser la autora y no la traductora de su vida, sin embargo, antes de que ella se decida comenzar a escribir su vida, pasa por un momento de angustia en el que no sabe cómo hacerlo, pues esto implica dejar el rol de víctima; para este momento se narra en a sí misma en una etapa de transición. Más adelante comienza a narrarse como una mujer que puede decidir cómo quiere que sea su vida y qué camino tomar para empezar una nueva etapa.

Durante esta fase surgen pequeños relatos alternativos que poco a poco se van consolidando y que hacen referencia a una división dentro de cabeza, una parte de ella le dice que está enferma, que debe controlarlo todo y que no vale nada; mientras que otra parte le dice que es fuerte, que ya ha pasado por cosas peores y que podrá superar esta etpaa sin enfermarse.

Fase 4

Continuando desde la metáfora de la transición y de la autoría, Isabel comienza a narrarse como autora de su proceso de cambio, se siente satisfecha y orgullosa del proceso que ha hecho y dice reconocer la diferencia entre su voz y la de los demás; lo cual ha sido determinante para hacerse a su camino, asumir sus responsabilidades y disfrutar más. Reconoce que no tiene control sobre los demás, que ella solo puede influir sobre su vida.

En esta fase del proceso comienza a hacer parte de su vida la faceta de mamá y desde ahí Isabel se hace cargo de sus acciones y decisiones, se narra como una mujer fuerte que es capaz de cuidarse a sí misma y de cuidar a otras personas y lo más

importante, que cree en ella no desde lo que puede controlar, sino desde lo que puede aprender y cambiar. Isabel reconoce el miedo como un problema en su vida, que le ha hecho pensar que todo lo debe hacer perfecto y que no es capaz con las responsabilidades de la vida, como consecuencia la paraliza y la hace permanecer en un mismo estado.

De este proceso de cambio, Isabel dice que ha sentido una reconexión con valores que son importantes para ella y que desea que guíen su vida en adelante; éstos son el amor, la tolerancia, la perseverancia y el respeto. Esto se ve en el siguiente ejemplo:

“C: El primer valor es al amor y el otro es la tolerancia, saber que saber que

todo no es perfecto y que hay que tolerar muchas cosas y persistir, no me puedo dejar morir a la primera. Ahora que pienso lo estoy haciendo desde ya. Creo que ahora me siento a mirar a mi mamá y puedo tolerarla con amor. La miro y

pienso “eso lo hace ella (lo dice riendo), nunca más nadie va a hacer lo que ella

hace por mí y quiero aprovechar aunque sea esas cosas que hace”. Entonces a veces la miro y como que le digo “no mami”, pero ya no la veo como “¡hay pero porqué no entiende!” no, de una forma diferente, creo que eso me

conectaría a esos valores. ¡Y el respeto además! Ese respeto a que cada uno es

diferente, pero que nos vamos a amar por encima de todo (Isabel, sesión 30).”

Isabel se narra como una mujer que está feliz con su vida, que se está disfrutando el presente más allá de vivir en función del pasado o del futuro, que disfruta su trabajo y que se siente una buena docente. Sabe que si la vida le da la oportunidad nuevamente, será una buena mamá.

En la narración sobre el problema. Todo lo que dicen las consultantes con referencia a situaciones difíciles que interfieren con su funcionamiento vital y que ellas consideran como problema.

Fase 1

Isabel narra cómo problema el no haber cerrado ciclos en su vida, estos ciclos representan cuatro relaciones que la han cuestionado sobre la forma en la que ella se relaciona con las otras personas y sobre las carencias que ella dice tener de la niñez. Trae a la conversación una relación que se ha caracterizado por un intenso amor,