8. Anexos
8.2. Anexo 2
Proceso 1. Milagros Cambios en la consultante
Agrupa las narraciones en las cuales las consultantes hacen referencia a sí mismas, al problema, a sus emociones, comprensiones y acciones.
En la narración sobre sí misma. Se refiere a las narraciones en las cuales las consultantes describen su identidad.
Fase 1
En la primera sesión en la presentación que Milagros hace de sí misma, se describe desde sus títulos profesionales como docente y se narra como una mujer académica, intelectual, cumplidora de su trabajo, deportista y a quien le gusta viajar y pasar tiempo con sus amigos. En sus narraciones se hace evidente que es una persona con vocación de servicio, que disfruta de trabajos en los cuales puede estar en contacto permanente con personas y ayudarlas. Respecto a su rol en la familia, se describe como consentida, sensible, cercana a la madre y con dificultad para separase de ella. La descripción anterior se evidencia en la siguiente narración de Milagros:
“C: pues que te digo, siempre fui la consentida de la casa, muy apegada a mi
mamá, demasiado, difícil digamos la situación de separación y más ahorita de
pérdida, muy difícil, hmm… digamos que muy consagrada a mis estudios, a mi trabajo, a mis deportes, a mis amigos. (Milagros, sesión 1)”
En esta primera fase del proceso, las narraciones de Milagros sobre sí misma se encuentran entremezcladas con las narraciones acerca de su familia de origen y en particular aquellas que se refieren problemas como “crisis” emocionales y violencia intrafamiliar. Así mismo relaciona la historia de violencia con el narrarse como una mujer cuidadora y conciliadora. La descripción anterior se evidencia en la siguiente conversación de Milagros con la terapeuta acerca de la relación entre su historia personal y su historia familiar:
“C: (haciendo referencia a la madre) que había tenido crisis depresivas, había
estado medicada, en mi familia también, mi abuela también. Históricamente ha sido algo que se repetía e históricamente en la línea de violencia familiar se ha
repetido de mis abuelos a mis papás. Eh… yo soy una persona demasiado
sensible a esas cosas, a mi me levantan la voz e inmediatamente yo reacciono. T: ¿cómo reaccionas?
C: depende, si la agresión es conmigo inmediatamente respondo, pero si es ante otros entonces trato de proteger a la persona que están agrediendo
T ¿y tú protegías a tú mamá? C: muchísimo
T: ¿cómo la protegías? C: confrontando a mi papá T: ¿desde qué edad lo hacías?
C: ya mayor yo creo, porque antes era el miedo y el susto, entonces me escondía y también en la casa como que yo trate de ser la conciliadora, entonces cuando había problemas los sentaba a los dos y trataba de que llegaran a un dialogo y mucho tiempo lo intenté y de alguna manera ayudaba pero… (Milagros, sesión
1)”
Milagros se describe como una persona que ha perdido las expectativas sobre la vida y que va a la deriva tomando lo que se le presente; tal y como se evidencia en la siguiente conversación sobre sus exceptivas:
“C: yo antes era como muy pendiente de lo que podía pasar ¿no? Pero ahora
dije no, lo que pase pasará y ya T: ¿y ese antes era cuando?
C: en los otros trabajos que tenía. Por lo menos cuando apareció lo de Cali para mí fue, pues si apareció fue por algo y bueno hagámoslo, estaba entusiasmada, el cambio de ciudad y eso, pero ahorita no, es como la cuestión
de bueno si apareció y ya… o que… si aparece es para uno y ya. (Milagros,
sesión 7)”
Al hacer referencia al proceso que ha vivido, Milagros se narra como una persona que ha cambiado en su forma de ser, que antes era sociable, conversadora y amena, pero que ahora se ha convertido en una persona callada y retraída. Se narra como una mujer que está destruida por dentro y que ella misma debe reconstruirse desde adentro para lograr un cambio con su entorno. En las narraciones sobre sí misma, las
voces de sus familiares tienen más peso que la de ella y en particular en lo que se refiere a su recuperación. Lo anterior se evidencia en el siguiente ejemplo:
“C: si como el hecho de pensar de que yo me vaya a otro sitio sola, mi papá y
mi hermana frente a la cuestión de lo que paso en Santa Marta no quisieran que volviera a pasar, porque es propenso de que vuelva a pasar
T: si te entiendo bien, tendrías que recuperarte emocionalmente para que se sientan tranquilos de que tú te vayas.
C: si eso es lo que de una manera u otra me frena acá ¿no?
T: mmmhhh….
C: el que yo pueda decirles con seguridad que “me siento mejor” o “estoy mejor”
T: mmm…
C: mi hermana cada vez me pregunta, por lo menos cuando me encuentro con
mis amigos “¿y cómo la ven ellos?”
T: ¿y cómo te ven tus amigos? C: ¡Bien!
T: (me río)
C: ellos no son tan preocupados como mi familia T: aja
C: entonces…
T: ¿y cómo te sientes tú? Porque, nuevamente, y yo veo y pienso en nuestros objetivos, a mi me importa MUCHO como tú te veas, como tú te sientas, como
tú… como tú autorreferencia de tú proceso y pienso que ese es mejor
termómetro, que más que tus amigos, que más que tus hermanas, que tu papá, que… ¡que yo! ¿Cómo te has sentido tú?
C: pues yo tengo días, como todos creo yo T: si como todos (riendo un poquito)
C: pero pues son situaciones que la gente no entiende, porque cada uno vive su proceso en forma distinta ¿no? (Milagros, sesión 7)”
Con esta narración Milagros empieza a normalizar su situación y para el final de la séptima sesión, comienza a narrarse como una persona que ha aprendido de la
experiencia vivida y con esto pareciera abrir la puerta a la pregunta por su fuerza y capacidad para superar esta situación.
Fase 2
Con esta fase del proceso se genera un cambio drástico en la forma en que Milagros se narra a sí misma, ahora hace referencia a su capacidad de actuar sobre su vida y su bienestar. Milagros comienza a narrarse como si estuviera en un proceso de cambio que desea asumir y con el cual empieza a valorar y a disfrutar más su vida y a sentirse mejor consigo misma. En este momento del proceso Milagros empieza a ponerse en contacto con aspectos de su vida y de su forma de ser que ella valora y que antes eran opacados por el problema. Por ejemplo, Milagros se vuelve a narrar como una persona sociable, activa y que se interesa por los otros, que ha salido del confinamiento en el que estaba, que vuelve a tener expectativas y a hacer planes para su futuro. Lo anterior se evidencia en la siguiente respuesta cuando le pregunto por los efectos que han ocurrido en su vida a partir de los cambios que ha hecho en su rutina:
“C: expectativas. Ya entonces empiezo como a ver que hay posibilidades de
proyectarme a cosas más adelante, saber que tengo cosas que hacer la próxima
semana, cosas que me llaman la tención, que antes era “me toca hacerlas”, ahora le hayo un sentido de voy a hacerlas porque me gusta hacerlas… y
sentirse bien con esos cambios, que antes me asustaban… Digamos que lo que
te dije, ese trabajo interior, no sentirme como todo el tiempo ehm… frustrada,
en cuanto a que no podía asumir el cambiar. Yo por lo menos en el colegio o en los colegios que he estado siempre la percepción que tenían de Milagros era la de una mujer seria o de mal genio, me dicen que soy muy estricta, pero empezar a combinar eso con una parte emocional es el cambio que estoy sintiendo ahora. Entonces no dejo ser seria, no dejo de ser estricta, pero estoy más cercana a ellos en cuanto a lo que de una u otra manera les hace falta. Hoy en día los niños, la parte afectiva es más importante que la parte académica y en este colegio hay posibilidad de hacer eso, de no darle tanta prioridad a la parte académica como a la parte afectiva y aunque me toca un trabajo muy dispendioso para llegar y regresar, el colegio me está brindando eso. Que antes
construyendo, no es algo que tengo que hacer obligatoriamente, sino es algo que quiero hacer. (Milagros, sesión 8)”
Los cambios que observo en las narraciones de sí misma de Milagros se mantiene en las siguientes sesiones, en las cuales ella continúa narrándose como una mujer que aunque esté pasando por una etapa de duelo o tenga dificultades, es capaz de superarlas. Así mismo, Milagros comienza a narrarse como una mujer con capacidad de auto observación, que reconoce su parte en las interacciones en las que participa y que tiene recursos para soluciones sus problemas. Lo anterior se evidencia en la siguiente narración:
“C: me di cuenta que todo parte de mí y ahora pienso que yo puedo bajar la
cabeza y creo que él se dio cuenta de que si se lo estaba tomando personal. T: bueno el que esto haya tenido un cambio ¿qué te dice de ti y del proceso? C: que creo que voy por el buen camino, no voy a tomar la decisión drástica de decir no más, no le doy la razón, sino que estoy como, precisamente mirando qué reacción produzco en él y cómo puedo reaccionar frente a lo que a lo que me dice. Por ejemplo ya tuvimos una situación difícil y lo resolvimos de una forma diferente. (Milagros, sesión 10)”
Fase 3
Con la conversación colaborativa comienza la tercera fase del proceso de Milagros, en esta sesión reseña como constante en las narraciones de sí misma el considerase una mujer observadora, medida y metódica y nunca haber estado dispuesta a narrarse a sí misma como “loca” o como “mentalmente inestable”. Con base en esto y al hacer una comparación con el inicio del proceso, Milagros refiere un cambio en la narración que ella hace de sí misma respecto a su forma de vivir en el mundo, de relacionarse con los otros y consigo misma. Antes se narraba como una mujer débil, que debía esconderse para que no le hicieran daño y que temía a los cambios. En esta conversación, Milagros refiere que se ha fortalecido y que ya no teme mostrar sus dificultades, que está dispuesta a aceptarlas y a superarlas.
Hay una palabra determinante del cambio en las narraciones que Milagros hace de sí misma y es la aceptación. Ahora Milagros se narra como una persona que acepta lo que ocurre en su vida, que se equivoca, que tiene necesidades, limitaciones y lo más importante, que acepta y reconoce a otros en sus diferencias. Así mismo, ahora se narra
como una mujer que se escucha, que se valora a sí misma, que valora los hechos que ocurren en su vida, que confía en sus recursos, que tiene el control sobre sus emociones y que enfrenta la vida con una postura optimista. Lo anterior se evidencia en la siguiente narración de Milagros:
“C: Yo creo que una de las cosas que aprendí aquí fue escucharme a mí mismas
¿sí? Yo siempre he considerado que soy muy buena para escuchar, pero siempre hacia los demás. Todo el mundo a mí siempre me llegaba a contarme sus cosas y yo tenía una visión de “bueno, hay que ser optimista, hay que salir de
problema” pero nunca lo hacía conmigo. Conmigo era siempre pesimista, entonces aprenderme a escuchar, eso fue muy importante. Eh… a valorarme por
ejemplo, mi autoestima estaba muy bajita, yo lo decía si yo tengo, he tenido muchas experiencias laborales, he tenido muchas posibilidades, he tenido muchas oportunidades, pero como que siempre las perdía, entonces me cuestionaba muy duro y aprendí a manejar las cosas en el sentido de que si no es, no es y ya, simplemente pasará y hay que seguir… Digamos que no soy tan
emotiva ahora, ¿sí? Sigo sintiendo muchísimas cosas, sigo emocionándome con cosas sencillas y simples, pero no soy como tan obsesiva con eso. La parte emocional, porque, de un u otra manera por eso creo que dentro del proceso de
psiquiatría había la parte bipolar, que pensaban… hasta ahorita no sé cómo va eso, pero bueno… Pero la cuestión era esa, como decir otra vez, como
motivarme a hacer las cosas que había dejado de hacer, como volver a leer, como buscar una forma de organizarme, porque ese realmente es mi problema más difícil ahorita, el hacer que mi tiempo rinda, ser efectiva, entonces eso,
como empezar a buscar “oiga necesito apoyo en eso términos y no solamente yo lo puedo hacer” que siempre era “yo si puedo, yo si puedo, yo si puedo” y
cuando estaba hasta aquí (tocándose la cabeza) entonces todo se iba al piso. Entonces dejarme ayudar, eso ha sido como parte de ese proceso también (Milagros, sesión 13).”
Al final de la conversación colaborativa, Milagros se narra a sí misma en un proceso de maduración y de crecimiento. En la sesión número catorce se amplían las narraciones sobre sí misma cuando comparte conmigo su orientación sexual y su vida
de pareja y desde ahí, narra como una mujer detallista y muy dedicada en sus relaciones y dependiente.
Fase 4
La cuarta fase del proceso comienza al final de la sesión 19 cuando narrarse a sí misma desde un proceso de crecimiento y maduración evita que se sigan introduciendo reflexiones a la terapia, pues sirve como excusa para no aceptar ciertos cuestionamientos.
En la sesión 20 Milagros se narra a sí misma como víctima de un momento de crisis, en el que todos en su familia están alterados y ella desde su vocación de servicio quiere ayudarlos, así esto implique hacer más de lo que está en sus manos. Las situaciones que vive con su familia, influyen en que vuelva a narrase como una mujer sensible, que sabe escuchar y que por lo tanto debe hacerlo, que es muy cercana a las necesidades de su familia, hasta el punto de convertirse en blanco de las explosiones de sus miembros y depositaria de sus tristezas. Es determinante de estas acciones, las narraciones de Milagros acerca de su papel como cuidadora, pues esto la lleva a ocupar en su hogar el rol del paño de lágrimas y embarcarse que la llevan a ser percibida como “invalida”.
En este punto del proceso, nuevamente ha cobrado fuerza la voz de su familia en las narraciones que Milagros hace de sí misma, pero no de la misma forma que al comienzo del proceso. En todo caso, el que la familia la narre como invalida, alcanza a tener un efecto en sus emociones. Lo anterior se evidencia en el siguiente fragmento:
“C: ¡triste! Me duele, me duele porque me ven como una persona invalida y yo
odio eso, les he dicho “a mí no me digan pobrecita” y me molesta… y a veces siento un poquito de resentimiento con eso, pero se ve también que se tenían que liberar de muchas cosas, lamentablemente yo soy una persona para escuchar y digo lamentablemente porque ellos buscan siempre desahogarse conmigo, cada
uno por su lado… El problema es que yo sea la que esté tratando de solucionar porque me ven como “Milagros no puede con esto, ella no tiene la capacidad económica, no tiene cómo salir adelante y nos va a meter en problemas (Milagros, sesión 20).”
En la narración sobre el problema. Todo lo que narran las consultantes con referencia a situaciones difíciles que interfieren con su funcionamiento vital y que ellas consideran como problema.
Fase 1
En la primera fase del proceso, Milagros narra cómo problemas sentir que no puede resolver sus problemas por sí misma y que no tiene ningún control sobre su vida; la muerte de su madre hace tres meses con quien tenía una relación muy cercana y que ha significado una gran pérdida en su vida; la ruptura de tres relaciones importantes de pareja y de amigos; su traslado a Bogotá y con éste el regreso al hogar a vivir con su padre con quien tiene una relación distante; el confinamiento en su hogar, del cual no quiere salir ni actuar, pero que su vez le genera malestar y la hace sentirse sola; su enfermedad, que la limita en sus desplazamientos y que la limita a estar más tiempo en su casa; y el haber perdido las expectativas frente a su vida.
Así mismo, trae a colación en la narración del problema un episodio psicótico que tuvo cuando vivió en Cali dos años antes de iniciar el proceso. Respecto a éste, observo que Milagros entremezcla su narración con la narración que la madre le confesó recién ella tuvo el episodio. Lo anterior se evidencia en el siguiente fragmento de la conversación:
“C: Cuando mi mamá viajo a Cali precisamente por el episodio psicótico ella
me contó muchas cosas T: ¿Qué te contó?
C: Que había tenido crisis depresivas, había estado medicada, en mi familia también, mi abuela también. Históricamente ha sido algo que se repetía e históricamente en la línea de violencia familia se ha repetido de mis abuelos a
mis papás… Lo difícil para mí era como en el sentido histórico o que eso era genético entonces yo decía, entonces yo ya estoy sentenciada a que tengo eso por herencia.
T: ¿y tú qué opinas de eso?
C: en ese momento era para mí bastante difícil aceptarlo, pero son cosas que en
este momento yo estoy revaluando… T: mmm…. ¿y qué te hace revaluarlo?
C: lecturas, conversaciones, la psicóloga por la cual llegué acá estuvo hablando
conmigo de eso…
T: ¿y qué te han dicho?
C: que básicamente no es que tenga que serlo porque mi familia, mi mamá o mi abuela lo fueron. Eh, pues creo que el desarrollo individual de cada persona marca su desarrollo me imagino… pero… en ese momento si me afecto
muchísimo, yo estaba muy sensible y todo lo que me decían me lo creía…
(Milagros, sesión 1).”
Respecto a la muerte de la madre, Milagros narra cómo problema el duelo y los cambios que sobrevinieron en su vida y en su familia a raíz de ésta. Como por ejemplo su traslado a Bogotá, que narra como una decisión más familiar que propia; su ingreso a un estado de confinamiento, que ella narra como un estado de encierro, inactividad y falta de expectativas frente a la vida; y la activación de su artritis inflamatoria. Para describir la situación inicial de Milagros tomaré como ejemplo sus palabras en la siguiente conversación al inicio de la sesión:
“C: estoy sin trabajo, estoy muy quieta, yo era un persona demasiado activa y llevo tres meses confinada (se ríe irónicamente) eso ha sido lo más difícil (lo dice con la voz entre cortada y sus ojos se aguan) además en una ciudad pues que ya para mi es diferentes.
T: confinada… C: confinada ja…
T: ¿Cómo lo defines?
C: digamos que muy encerrada, muy separada como alejada de todo el mundo (pausa), casi no hablo con nadie, ehm… pues yo siempre he sido una persona muy activa a nivel tanto académico como deportivo, entonces ninguna de las dos cosas (con voz quebrada) lo más difícil ha sido eso (llorando) y pues no tener ganas de hacer nada.
T: ¿hace cuando empezó este confinamiento? C: tres meses, desde que mi mamá murió
C: yo en Cali era el extremo, no me podía quedar quieta T: aja
C: entonces hacía demasiado deporte, yo me bajé de peso muchísimo, precisamente porque no me quedaba quieta
T: aja
C: En cambio aquí llegué y es completamente lo contrario, entonces me preocupa porque de todas maneras yo no soy así y no puedo estar todo el tiempo cambiando de un extremo a otro.
T: ¿antes en tú historia ya había pasado que te movieras en estos extremos? ¿O es la primera vez que notas esta polaridad?