logrados
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Ca pí tu lo 2 - C om unic ació n y N ue va sT ecn olog ías En otro aspecto, es importante destacar que
no podemos apropiarnos de algo de lo que no disponemos. Es en ese marco que des- tacamos el valor del Programa Conectar Igualdad, que implicó poner a disposición de todos los alumnos y docentes de escuelas secundarias públicas de todo el país, com- putadoras portátiles para ser utilizadas con fines educativos. Es la primera vez que se despliega una política de Estado, universal, sistemática e integral, orientada a esa dispo- nibilidad y acceso tecnológico. Si bien hubo acciones y programas de este tipo anterior- mente, fundamentalmente desde mediados de la década de los ’90, fueron focalizados en algunas provincias y hacia determina- dos tipos de instituciones escolares. En este caso, lo que se pretendió fue establecer un piso de disponibilidad y acceso, que fuera alcanzado de manera universal por docen- tes y alumnos. Y podría afirmarse que este objetivo de política pública resultó exitoso, ya que los datos cuantitativos arrojaron los siguientes resultados:
El PCI también preveía, en articulación con otros programas e instituciones de la ges- tión educativa, otro tipo de acciones, como la capacitación docente y el acompañamien- to tecnológico y pedagógico en las escuelas. Pero, como toda política pública, el éxito de una planificación descansa no solo en el di- seño sino en la capacidad de revisar y moni- torear resultados que permitan ajustar erro- res y fortalecer aciertos. Si bien en nuestra investigación no nos propusimos analizar la política de implementación del PCI, sino cuantitativos que recabamos, encontramos
que:
- Los estudiantes usan poco las netbook - De lo poco que las usan no lo hacen para encarar actividades educativas/escolares porque:
• Están rotas
• No tienen conectividad en la escuela • Sus profesores no les solicitan el uso • No han adquirido competencias más
amplias para su aprovechamiento Otra cuestión que creemos fundamental y que ya señalamos anteriormente, es que la apropiación tecnológica tiene como hori- zonte la creación y consolidación de pro- yectos de autonomía personal y colectiva. La autonomía se vincula al hecho de que podamos, con la ayuda de las tecnologías, o frente a ellas, decidir conscientemente el rumbo que deseamos para nuestra vida y el de la sociedad en la que vivimos. Que logre- mos participar en las decisiones a través de las cuales ese tipo de sociedad emerja. En este proceso las tecnologías comunicacio- nales pueden ser de un valor fenomenal. Sin embargo, en el caso que nos ocupa, adverti- mos que los jóvenes no registran el valor de reflexionar sobre las tecnologías. Así, el 60 % nunca se preguntó acerca de la significa- ción (beneficios/controversias) de las tecno- logías en la sociedad y el 80 % no identifica hacer escuchado, visto o leído un discurso acerca de la significación de las tecnologías en la sociedad o en la vida cotidiana de las personas.
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educadores, disponibilidad de tiempo para seleccionar herramientas en función de contenidos, diseñar secuencias didácticas y evaluar producciones y aprendizajes que involucran tecnologías. Ese tiempo adicio- nal, y la complejidad del rol docente que su- pone, no están reconocidos, ni para el caso de la profesionalización (puesto que la ca- pacitación que los profesores encaran no es en servicio sino fuera de su espacio-tiempo laboral) ni para el caso del reconocimiento salarial. Entonces, lo que observamos es que de manera muy incipiente, los docentes se esfuerzan, muy voluntarista y solitariamen- te.
Unido a este tema, y sólo por mencionar un último ejemplo en relación a los desafíos de la política pública, tiene que ver con la ne- cesidad de generar más compromiso de las instituciones escolares en relación con esta cuestión. El diseño de planes institucionales de incorporación de las computadoras del PCI a la dinámica educativa debe ser vista como una prioridad, no sólo porque ya for- ma parte de una política nacional, sino por- que actualmente es el mercado quien está liderando las tendencias acerca del modo en que los sujetos nos vinculamos y utilizamos los dispositivos tecnológicos. Justamente, en este sentido, hemos observado en nues- tra investigación que a pesar de que se dice que los jóvenes que son nativos digitales y por lo tanto muy adiestrados en toda la am- plia gama de aplicaciones informáticas, esto podría ser cierto para el caso del entreteni- miento y las redes sociales. Pero que es en las prácticas juveniles de apropiación de las
computadoras portátiles por parte de los es- tudiantes, los resultados nos dieron muchas pistas acerca de esa implementación. Una cuestión tiene que ver, por ejemplo, con la necesidad de descentralizar un poco la gestión del mismo. Es el caso de las roturas de las netbook, que son muy frecuentes (se- gún pudimos relevar, cerca del 80 % de los alumnos alguna vez tuvo su máquina rota). Las reparaciones que se realizan exclusiva- mente en Buenos Aires, tienen una demora excesiva.
Otro aspecto se relaciona con el rol docen- te. Por un lado, lo relativo a la capacitación. Cabe señalar que la implementación del PCI estuvo acompañada de numerosas ca- pacitaciones gratuitas en el uso de TIC en el marco de los procesos educativos. Aún así, sería necesario un mayor acompañamiento, en primer lugar para que los profesores lo- gren conocer más profundamente las pro- pias máquinas y su potencial educativo. Y en segundo lugar, para ampliar la perspec- tiva acerca del valor de las computadoras en relación a otros aspectos de la vida de los estudiantes y sus familias, como el laboral, informativo, político, creativo y recreati- vo, comunicacional, etc. En otro sentido, comenzar a entender que la incorporación de computadoras en los procesos de ense- ñanza y de aprendizaje reviste una comple- jidad significativamente superior que otros mediadores pedagógicos y que atañen al rol docente. Como por ejemplo, además de las propias competencias que deben poseer los
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Ca pí tu lo 2 - C om unic ació n y N ue va sT ecn olog ías distribuidas, para el uso educativo.
En cuanto al uso extraescolar, uno de los re- sultados que arrojó la investigación es que el uso principal de la netbook está asocia- do al juego, al entretenimiento y la comu- nicación. Tanto es así que en gran cantidad de casos, entre los varones básicamente, le han instalado juegos como el Counter Stri- ke, borrando otros programas que ya traía incorporados, las máquinas. Sin embargo, todos los usos están condicionados a la po- sibilidad de acceder a internet, por Wi-Fi de sus celulares o de modem USB que conectan a la computadora con un chip de celular. Y en menor medida, a través de empresas pro- veedoras por cable o teléfono fijo. Las redes sociales también están dentro de los usos más extendidos, en particular Facebook y Twitter, Instagram en menor medida. Sin embargo, el uso de las computadoras com- pite con el del celular en el ámbito cotidia- no, dado que en este dispositivo es más fácil el acceso a Internet y mejores condiciones de portabilidad.
En general, se observa que a diferencia de años atrás, hoy el entorno doméstico está poblado de todo tipo de tecnologías mediá- ticas: celulares, computadoras (además de la del PCI, las que en algunos llegan a ser tres dentro de un mismo hogar), cámaras de fo- tos (que de a poco van siendo reemplazadas por las cámaras de los celulares), equipos de música, TV (o SmartTV), Tablet. Es decir, se observa que hay una gran penetración tecnológica, lo que indica que el mercado está haciendo bien su trabajo. Y los jóvenes la escuela donde adquieren aprendizajes al-
ternativos a los propuestos por el mercado. Y en este sentido, reiteramos la importancia de propuestas de política educativa para el ámbito de la educación pública, como es el caso del Programa Conectar Igualdad que pudo, a pesar de algunas faltantes, acercar la tecnología a los diversos entornos que ha- bita el estudiante, algunos de ellos sin nin- guna posibilidad de esa proximidad, si no es a través de la institución escolar.
En relación a las modalidades que asume el uso y apropiación de tecno-medios en el ámbito escolar, advertimos, además de lo señalado, es que en los casos en que los do- centes promueven el uso de la computadora entre sus estudiantes, se reduce básicamen- te al uso de aplicaciones que involucran la imagen fija y en movimiento (PowerPoint, Movie Maker), y para la búsqueda y selec- ción de información. En menor medida, el uso de procesadores de texto para realizar un informe sobre la búsqueda realizada. Asimismo, como el acceso a Internet en las escuelas es bastante deficitario, los alumnos realizan esta exploración en sus casas o en un cyber, sin la orientación del profesor. Además se da una cuestión paradojal: como los docentes solicitan escasamente el uso de las computadoras a los alumnos, ellos en la escuela las utilizan para otro tipo de acti- vidades, como por ejemplo juegos en red, o Facebook, situación que origina reclamos por parte de los profesores. Esto nos per- mite afirmar la necesidad, en esta etapa, de recuperar las computadoras portátiles ya
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pueden fortalecer aprovechando el entu- siasmo que ponen cuando se trata de explo- rar sus mundos afectivos, de la amistad, el amor, la fantasía.
En relación a la idea de usuarios activos, productivos que se supone están en condi- ciones de desempeñarse frente a las tecno- logías, y excepto esta cuestión señalada de las relaciones interpersonales, hemos visto que se posicionan más como espectadores que como productores. Si tomamos el caso de las redes sociales, no les atrae participar mucho en foros, comentar publicaciones, subir producciones propias. Esto nos abre la puerta a esbozar varias hipótesis. La prime- ra es que los jóvenes parecen estar comen- zando a advertir que quedan demasiado ex- puestos frente a extraños, y ello les genera miedo o inseguridad personal. De hecho, en sus redes, salvo el caso de ser seguidores de artistas o deportistas, o youtubers, se vin- culan más con sus conocidos, o gente de su entorno. La segunda, no consideran que lo que tienen para expresar revista demasiada importancia o incidencia en ámbitos más amplios, fuera del propio contexto. Final- mente, están comenzado a advertir que el de las redes sociales es simplemente un es- cenario, donde se juega la imagen que cada quien desea ofrecer de sí mismo, pero que en un cierto punto, es un recorte de lo que cada uno es. Para nosotros, esto no significa que no tenga influencia en la constitución de sus identidades. Pero sí advertimos que hay un proceso de selección en relación a lo que los jóvenes muestran a los demás acerca disponen, acceden y usan esta variedad de
dispositivos.
Si retomamos la idea de apropiación, como se dijo, en ella está involucrada la dimensión de la disponibilidad, el acceso, el uso. Y jus- tamente en relación a lo primero, la dispo- nibilidad tecnológica es tan profusa, ubicua y sistemática, que los jóvenes han llegado a naturalizarlas de tal forma que no logran identificar la existencia de discursos acer- ca de lo que significan las tecnologías en la vida de las personas y la sociedad. Es decir, sea lo que sea que signifiquen, sea su exis- tencia controversial o celebratoria, no pue- den imaginar su vida sin ellas. Por lo cual, la dimensión de la reflexividad, que también está asociada a la noción de apropiación, y que implica la posibilidad de interrogación acerca de la tecnología, está absolutamente ausente de su universo de preocupaciones, al menos de manera consciente. En los casos en que aparece, (y sólo luego de la pregunta provocadora por parte de los investigado- res), los estudiantes, en particular las mu- jeres, han reportado inquietud respecto de la mediatización excesiva de las relaciones interpersonales. Y eso no les parece del todo saludable.
Aquí aparece un escollo y un potencial para la tarea educativa. Por un lado, en cuanto al escollo, pareciera que las competencias comunicativas ligadas a la expresión oral se van haciendo cada vez más débiles. Esto lo advertimos a la hora de realizar las entrevis- tas. Y en cuanto al potencial, pensamos que las competencias asociadas a la escritura se
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vestigacion
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desean proyectar, y están empezando a ser conscientes de ello. Es decir, lo que publican está en función de la imagen que quieren proyectar, o dicho al revés, evalúan el efecto potencial de lo que van a publicar en rela- ción a su propia imagen, antes de hacerlo. Finalmente, encontramos que las redes so- ciales se han convertido para ellos en una fuente de información, a la que acceden sin buscarla. Es decir la información de lo que pasa les llega casi por casualidad, en la me- dida que forma parte de la agenda de sus contactos. Con lo cual, la representación de la realidad que adquieren puede ser bastante parcial e incompleta. Este también es un de- safío para la escuela en relación a su función como generadora de mayores márgenes de autonomía y ciudadanía: motivar a los es- tudiantes a buscar y seleccionar las fuentes a las que acudir para informarse de lo que pasa en su entorno, comparar fuentes, che- quear información y formarse una opinión lo más fundamentada posible.
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