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2. Antecedentes contextuales

2.2 Barrio Cristo Rey: el laberinto de los nombres

La tarea de precisar históricamente la constitución de barrio Cristo Rey representa un reto; algunos documentos señalan que en 1841 el lugar donde hoy se asienta este barrio histórico josefino era tan solo un gigantesco terreno solitario al sur de la ciudad capital, propiedad de varias personas entre ellos Policarpio Alcázar, Salazar y Gabriela Umaña y Fallas (Cruz, s.f., Álvarez, 1996; y Rodríguez, 2000).

Algunos de los autores y documentos revisados señalan que es entre los años de 1871 a 1875 cuando se puede hablar con mayor certeza de la constitución de “Cristo Rey” como barrio (COF17,

1978, Ramírez y Rodríguez, 2000) hecho que según Ramírez y Rodríguez (2000)18 refleja una

expansión de la ciudad de San José en 1875 y la constitución de los primeros anillos de miseria en el sur de la ciudad. Sin embargo, es la finalización de la construcción del ferrocarril al Pacífico, en 1910, y la consecuente construcción de la estación de trenes al pacifico, lo que representó el acontecimiento histórico que consolidó la constitución del actual barrio Cristo Rey19 como barrio

urbano-obrero, hecho que se suscitó en el contexto de reconversión productiva y económica que sufría el país debido a la caída de los precios del café en los mercados internacionales (Botey, 1999 y Rodríguez, 2000, Carvajal, 2005).

Esta coyuntura económica, contribuyó a que se asentará en esta zona, dada su estratégica cercanía al centro de la ciudad, un importante desarrollo de industrias de tejidos, aserradores y otras actividades de carga y descargas derivadas del dinamismo que inyectaba la estación del ferrocarril al pacífico.

A partir de estas dinámicas, barrio Cristo Rey empieza a ser poblado por campesinos desplazados o expulsados del campo, nicaragüenses indocumentados, zapateros, limpiabotas, sastres, lavanderas, trabajadores del ferrocarril, obreros de construcción y grupos empobrecidos de otros barrios de la ciudad de San José. Este es el origen social, étnico y cultural de la población originaria que conformó, habitó y produjo la vida cotidiana en los inicios del barrio (COF, 1978, Ramírez y Rodríguez, 2008 y Rodríguez, 2000).

Para el año de 1909 la Municipalidad de San José divide los predios del asentamiento “El laberinto” como medida para mejorar las condiciones insalubres del barrio y con la intención de asentar a los grupos de trabajadores en el barrio en este barrio josefino (Rodríguez, 2000).

Un año después, en 1910, los terrenos del “Barrio el Laberinto” son comprados por el señor John M. Keith Faulkner, el cual continúa el proceso de lotificación, entre 1910 a 1912 el barrio deja de ser conocido como “El laberinto” y empezó hacer conocido como “la gente de los lotes de Keith” para luego nombrarse simplemente como “Barrio Keith” (Álvarez, 1996; Cruz, s.f.; Rodríguez, 2000).

En 1927 muere J.M. Keith. La familia Keith, tras el deceso, decide vender fraccionadamente los lotes bajo su propiedad, las razones que motivan son la pérdida de valor de estas tierras y el

17 Centro de Orientación Familiar.

18 Hecho que también señala con mayor precisión histórica Florencia Quesada en obra: “La modernización

entre cafetales”

19 Para esta época barrio “Cristo Rey” era conocido como barrio “El laberinto” y barrio “El Polvorín”; sin

embargo es necesario precisar que ambos nombres corresponden a épocas históricas distintas según los documentos estos nombres se ubican entre 1841 y 1871. (COF, 1978; Ramírez y Rodríguez, 1999; Rodríguez, 2000).

deseo por beneficiar a las familias y personas de bajos recursos que vivían en el barrio, a pesar de que desde 1912 el barrio dejo de ser llamado Barrio El Laberinto, no es sino hasta el año de la muerte del John M. Keith Faulkner que la comunidad decide honrar la memoria de este personaje nombrado su barrio oficialmente como “Barrio Keith”(COF, 1978; Álvarez, 1996; Ramírez y Rodríguez, 1999; Rodríguez, 2000 y Carvajal, 2005).

En 1950, y después de 23 años de ser conocido como Barrio Keith, el barrio pasó a llamarse

“Barrio Cristo Rey”, nombre que surgió en honor al Santo Patrono, cuya imagen era objeto de

veneración en la iglesia del barrio popular josefino. Partiendo de los documentos revisados, se evidencia que el cambio de nombre fue propuesto y gestionado por la Curia Metropolitana, iniciativa que estuvo liderada, tal y como lo indican algunas fuentes, por el padre de apellido Villalán (Cruz, s.f., Álvarez, 1996, Ramírez y Rodríguez, 1999, y Rodríguez).

No obstante, otro documento señala que fue el reverendo Teófilo Arana Elorrieta la figura que propuso el cambio de nombre del vecindario josefino, contando a su vez con el beneplácito de las y los habitantes del barrio, motivados por la celebración del año mariano y aprovechando que Cristo Rey era (es) el Santo Patrono de la comunidad (Rodríguez, 2000). El cambio oficial de nombre, de “Barrio Keith” a “Barrio Cristo Rey” se da, aparentemente, cuando el reverendo Arana convenció al propietario de la línea de buses para que el nuevo nombre apareciera en los rótulo de los autobuses (Rodríguez, 2000).

2.2.1 Una historia de abandono institucional y la lucha barrial organizada

Como se ha constatado, la historia de esta barriada popular josefina se torna, a veces, confusa y escueta, su arquitectura como hecho histórico no escapa de esta dinámica, y es posible señalar: que la mayoría de las viviendas fueron construidas entre los años de 1921 a 1942, que el principal material de construcción fue la madera, que las fachadas de las viviendas dibujan un par de ventas y una puerta que desemboca directamente a la acera y la calle. Estas formas de construcción se conservan hasta la actualidad, por lo que barrio Cristo Rey presenta un estilo arquitectónico propio y definido (Rodríguez, 2000, Cruz, s.f.).

Acá es válido destacar que barrio Cristo Rey se dispuso como un espacio urbano popular más por la iniciativa privada que por una acción pública del Estado costarricense, tal y como lo señala Florencia Quesada (2011), los primeros barrios populares que se ubican al sur de la ciudad capital enfrentaron un abandono del aparato institucional. En barrio Cristo Rey esto se evidenció en la carencia de alumbrado público, la existencia de calles en mal estado y la falta de servicio de agua potable desde su conformación en el siglo XIX, situación que siguió presentándose hasta casi la primera mitad del siglo XX (COF, 1978).

Entre las primeras “mejoras” de infraestructura con las que se beneficia el barrio, se observa la delimitación de los primeros cuadrantes, esto se efectúa en el año de 1924 y se realiza con los fondos que se dispusieron para la prolongación de la calle central, lo que posibilito la conexión de San Sebastián con Paso Ancho (Rodríguez, 2000). Estos trabajos de delimitación conforman a barrio Cristo Rey, y se dan bajo el influjo del ensanchamiento de la ciudad capital que se inició en el siglo XIX.

Algunos documentos señalan que es en el mismo año de 1924, cuando se inician las gestiones para que el barrio cuente y tenga acceso a educación primaria; sin embargo, otras fuentes indician

que la primera escuela primaria se gestionó por las y los habitantes del barrio hasta el año de 1933 (Álvarez, 1996; Cruz, s.f. y Rodríguez, 2000).

Caso similar se nos presenta para tratar de determinar, con precisión, la fecha exacta en el que la escuela empieza a funcionar, no obstante se puede señalar que el centro educativo inició lecciones entre los años de 1933 a 1936. Lo anterior posibilita plantearse la tesitura de que las y los habitantes de barrio Cristo Rey iniciaron las gestiones para tener su propio centro educativo en 1924 pero fue hasta 1933 cuando se materializó la posibilidad de contar con su propia escuela, por otro lado se puede sostener que, el centro educativo fue ubicado en dos modestas casas que se acondicionaron para recibir a los estudiantes e impartir las lecciones (Álvarez, 1996; Cruz, s.f. y Rodríguez, 2000). En relación al nombre de la escuela hay documentos que señalan que se llamó Casa de estudios El Señorial (Álvarez, 1996 y Cruz, s.f.) y otro de los estudios indica que se llamó

Escuela Colón. En la actualidad su nombre oficial es: Escuela Nicaragua (Rodríguez, 2000).

Para finales de la década de 1940, el barrio contaba con una junta de vecinos (as), dicha organización vecinal logra, justo en el año de 1948, a través de acciones de presión contra la Municipalidad de San José, conseguir que la municipalidad construyera las primeras calles para el barrio, este acontecimiento marcó el inició de todo un proceso de mejoras en infraestructura y servicios que se extendió hasta 1958. Entre algunos logros se visualizan: la construcción del acueducto, la instalación de alumbrado público, las nuevas instalaciones para la escuela, se levantó un Centro Comunal, la iglesia20 y una unidad sanitaria. (COF, 1978).

Lo anterior indica que fue la acción política directa de las personas que vivían en este barrio de San José, los que conquistaron mejores servicios e infraestructura para mejorar la calidad de vida de la población obrera, y no fue un acto intencional u organizador de la institucionalidad política- estatal de la época. Para la década del 1950, se cierra en barrio Cristo Rey “El Tabarán” un reconocido centro para alcohólicos e indigentes. Otro acontecimiento importante se da en el año de 1958, fecha que marca la conformación, a lo interno de esta barriada popular del asentamiento urbano marginalizado conocido como “Las Gradas”. En 1970 se construye una nueva iglesia Católica, 100 metros al oeste de la vieja capilla, el material es donado por el MOPT (Ministerio de Obras Públicas y Transportes), así mismo se traslada el salón comunal al sitio donde antes se ubicaba al antigua capilla (Álvarez, 1996, Cruz, s.f.).

Finalmente es ineludible hacer referencia a otros dos hechos que apunta Rodríguez (2000); el primero de ellos es que en barrio Cristo Rey se funda y origina el Partido Obrero Campesino que posteriormente se convertiría en el Partido Comunista Costarricense (PCCR)21; un segundo hecho

histórico relevante fue que en este barrio histórico, se ubicaron las primeras instalaciones de la primera televisora nacional, Televisora de Costa Rica, más popularmente conocida como Teletica Canal 7, esta se localizó en el edificio Miguel Ángel y para ese tiempo representaba la entrada del barrio. Donde en el pasado se ubicaba el canal, hoy se ubica la Delegación de Policía del Distrito Catedral (Rodríguez, 2000).

20 Aunque la primer capilla data de 1943 (Álvarez, 1996 y Cruz, s.f.).

21 Actor protagónico en la política costarricense, las conquistas laborales de las y los trabajadores y los

vientos del periodo revolucionarios de la toda la década de 1940 y que culmina con la fundación de la Segunda República.

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