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6. Proyecciones, expectativas y representaciones de la convivencia urbana en barrios

6.1 Uso y apropiación del espacio en los barrios

6.1.5 Divergencias en la conformación del espacio, lucha y conflicto en lo cotidiano

6.1.5.3 Vida y muerte del barrio

Utilizando la metáfora de la “Vida y muerte de las grandes ciudades” Jane Jacobs (2011) expone grandes problemas en la composición del espacio urbano, dilemas que van desde el contacto, la decadencia, la inseguridad, las calles, los parques vecinales, los barrios, el envejecimiento que van sufriendo las zonas citadinas. Esta mirada va perdiendo el romance con el barrio como sentimiento comunal, sino que dirige la mirada a la estructura y a las limitaciones existentes en la ciudad.

Buscar los elementos de éxito de un barrio en sus altos niveles de dotación material o en habitantes supuestamente competentes y no problemáticos o en nostalgias reminiscencias de la vida provinciana es una pérdida de tiempo. Elude el meollo del problemas, a saber: qué hacen las vecindades -si es que lo hacen- que pueda ser útil social y económicamente a la ciudad, y cómo lo hacen (Jacobs, 1973, p.145).

De la misma forma, para entender lo vivido del espacio hay que ser realistas, al comprender que si bien los barrios del casco urbano josefino contienen una vitalidad importante se enfrentan a elementos críticos, ya señalados y que se indicaran en diversos apartados de esta investigación. Así en el caso de barrio Escalante, surgió casi de inmediato la representación de un barrio viejo109

que muere enfrentado a la presión comercial:

108 En la fenomenología esta parte de la intersubjetividad es central, de la reciprocidad de perspectivas de

mis contemporáneos y asociados, del aquí y allí de la situación, del escenario al que se enfrentan los su - jetos frente las proyecciones de los demás.

109 “Y con toda franqueza ya no he vuelto a ver tanto viejito en el parque, pero si vienen a pasear algunos

ahí los veo, ya sea los que todavía pueden caminar que los lleva alguien y… otros que vienen en su sillita pero cada vez veo menos” (José Pablo, 2012).

Esto es un lugar de encuentro también. Sí. Casualmente todavía se da. Pero ya no es como antes que las señoras compraban la leche, el pan, los huevos… Ahora mandan a la empleada, antes venía ella porque se iba a encontrar a la otra, pero ya todos han muerto. Ya todo mundo ha muerto en este barrio, solo falto yo, ves (Gerardo, 2012).

O sea básicamente no se han ido, el barrio envejeció, diay digamos estas casas eran de mis papás, mis papás se murieron… Este así es con todos, en el caso mío, yo me quede aquí… pero diay digamos la mayoría de amigos del barrio se casaron, se fueron a otros lugares. ¿No se quedan dentro del barrio? No, no porque ya no había posibilidad de crecimiento más, bueno el estilo de construcción acá, lo que hay es tipo casa abierta la calle, entonces este ahora todo el mundo quiere vivir en condominio… Entonces eso ha sido, eso ha sido difícil o sea digamos para para el barrio como lugar de habitación… no es muy, es muy cotizado de echo en este momento (José Pablo, 2012).

Hay una forma de sociabilidad barrial que decae y muere literalmente con los fundadores del barrio, en tanto la primera generación de contemporáneos asociados, algunos se fueron hacia la vida en suburbios lejos de la ciudad, buscando el encierro en lo privado: el condominio o en residenciales fuera de la ciudad de San José: la cotización, la plusvalía, el prestigios del clasismo, la seguridad privada, reflejan esos cambios; sin embargo, otro se quedaron para observar como la vida de barrio, una vida a la medida del espacio abierto, de la calle, muere ante las presiones comerciales110.

Al final de cuentas el barrio necesita necesariamente del arraigo, ese arraigos están en la vecindad, en la apropiación no solo privada sino pública y común como sentidos vitales, sentidos que se significan en la confiabilidad, la participación, la cercanía, conocimiento y reconocimiento. Efectivamente, si muere la población, se muere la vida del barrio, la reciprocidad inmediata y la generacional, así lo señalo un vecino: “Aquí se envejeció y el barrio murió…” (José Pablo, 2012). Lo anterior se sostiene desde el argumento de lo vivido, volviendo al hecho de que la ciudad la hacen los (as) habitantes y no los (as) planificadores que están atentos llenando los espacios con servicios públicos y privados, sin sustento social, como ya se señaló más bien emergen de esa planificación “espacios” vacíos, que son expresión de la tensión que se pronuncia entre la coerción de la razón técnico urbana y los procesos de significación desde la intersubjetividad cotidiana.

Algo central, sobre la proyección del barrio, está en una proyección futura negativa, pues hay una apreciación que no es la más favorable en cuanto a las renovaciones urbanas de alta densidad, que generan varios puntos críticos para las y los vecinos, como son, la entrada de comercio, habitaciones en condominio, envejecimiento, inseguridad. Esas proyecciones negativas frente al

110 Acá habría que posicionar una importante aclaración en relación a la muerte y vida del barrio, en el caso

de Escalante, en función de lo señalado páginas atrás, vinculada a la reinterpretación que jóvenes contemporáneos, casos de Elena y Santiago, dan a la importancia de la repoblación y reapropiación de los espacio urbano en la ciudad y beneficios de una vida en ella; y por otro lado el papel que juega los contemporáneos originales que tratan de conserva y re-articular el barrio, en las nuevas dinámicas de planificación urbanas de la ciudad de San José, a través de la Asociación de Vecinos de Barrio Escalante y que se profundizará más adelante. Esto en marca la dinámica de la vida muerte de la ciudad no como una dinámica dual, de blanco y negros; sino dentro de una lógica más compleja, dialéctica, llena de grises o bien de múltiples colores.

futuro, devienen de un pasado que fue de vitalidad para el barrio, pero que no se sostiene, así la identidad que es necesaria para mantener el sentido de pertenencia se aleja de la vecindad, del conocimiento del otro, de la cercanía, ante las oficinas, que en el espacio barrial generan incertidumbre porque tienen su propia lógica temporal y organizacional en el espacio, en este caso lo ritmos afectan el espacio.

En un tiempo atrás, era más accesible… pero luego, como el sistema ha cambiado y hay umm mucho menos familias porque todo son oficinas en parte… entonces aquí muy poco se ven los vecinos (Laura, 2012).

Otro elemento muy importante del barrio Escalante, es el significado del Bar Buenos Aires, un hito de sociabilidad en el barrio, un hito popular, que no tenía nada de elitista, en tanto era una cantina que recibía a gente que llegaba de La Aduana, de los barrios aledaños como Aranjuez y Guadalupe, siendo un lugar de paso, lo que refleja la importancia de la fisonomía de los barrios abiertos en esa capacidad de encuentro.

Estoy yendo a la cantina como desde el 88, y ahí fueron los últimos vecinos del barrio, ya todos murieron; entonces la historia, las antigüedades y todo eso…una gran cantidad de historias de Costa Rica, las aprendí ahí… Personajes que ya no existen, el bar Buenos Aires era como decir el Club Unión en el barrio; nada que ver en cuanto a lujo ni nada, sino que el espacio en sí, la cantidad de gente, políticos de este país, vecinos... Que pasaron por esas bancas, desde ex presidentes, diputados, que tuvieron que ver con el bar Buenos Aires o con la cantina Buenos Aires; porque a mí la palabra bar no me gusta, cantina por decirlo así (Gerardo, 2012).

Hay más relatos de la decadencia del espacio vivido, frente a los lugares y servicios de uso común que se encontraban, que van mermando por falta de población, desde, sodas, restaurantes, farmacias, supermercados, bares, que van cerrando. Además de otras zonas de encuentro afectadas por ese fenómeno dentro de la ciudad; en este caso se podría decir que Guadalupe (hacia el norte) era un centro de sociabilidad, también hacia Dent, los Yoses y Montes de Oca, que son lugares más de paso.

Igualmente la gente va mermando donde vive, entonces hay lugares que se empiezan a… Digamos vos vas al centro comercial de Guadalupe y no está abierto; la farmacia que es muy importante para nosotros. Yo ayer fui a las nueve de la mañana y no había farmacia, tuve que irme hasta farmacia Campos en Guadalupe. Y lugares que vos ocupás cotidianamente, solo el Periférico había. Ya la gente está empezando a vivir más lejos de estos lugares, eso pasa en este mismo barrio, en este barrio de lunes a viernes hay gente, el sábado se murió (Gerardo, 2012).

Cuando un vecino se refiere a la decadencia del barrio Cristo Rey se refiere a varios momentos, que también deviene del cambio generacional:

…mira, yo creo que eso es un problema socioeconómico, a como fue estudiando la gente y haciéndose profesional se fueron yendo. Creo que es lógico, en todos los suelos ha pasado lo mismo, en todo Costa Rica, la gente que estudio se va para San José, otra gente que estaba en el barrio estudiaron todos y se fueron ya para otros barrios de mejor categoría económica (Ernesto, 2012).

Otra categoría que indicada un decaimiento son los nuevos espacios de socialización que superan al espacio barrial como centro o universo vivido cotidianamente, centros comerciales –malls- asumen hasta cierto punto esa jerarquía en la vida, esta es una percepción común a los dos barrios.

Diay esos años era lindísimo eso, ah! Porque andaba uno en los ríos, brincando en garrocha, zancos, jugando en la plaza, en las calles del mismo barrio, ah. O sea, a pesar de que no había nada, de todo se podía hacer, ah. Era… comenzamos a hablar ahora, yo considero que ahora la gente lleva a la familia a pasear al Mall San Pedro o aquí al Paseo de las Flores, allá no (Ernesto, 2012).

Importante señalar esas características de los espacios abiertos, que a pesar de la privación plantea el informante, “todo se podía hacer”, esta sería una condición crítica de las necesidades y expectativas planteadas con Heller, y por otra parte, de la importancia de los espacios públicos, abiertos a las personas, aun cuando no se puedan pagar, situación que viene en detrimento en una ciudad cada vez más capitalista, en donde el disfrute no viene de lo público, sino del consumo.

Además la historia va sedimentando los sentimientos, este se nota en el caso del tren como medio de transporte que se perdió, y cuando se le rememora biográficamente se notan unas relaciones de convivencia creadas a partir de la reciprocidad, basadas en normas abiertas, por eso es interesante la analogía al “puente” en las relaciones con otras áreas y otros habitantes. Algo similar sucedería en Escalante, con el tránsito de las aduanas que creaba entradas de mercancías, de personas. Esto sin duda se vio afectado por el cierre de actividades del ferrocarril en los noventas, que hará decaer ciertas formas arraigadas en estas zonas.

Por eso te digo que era como un barrio cosmopolita. Todo el mundo iba ahí, porque había que ir a Puntarenas en tren, la gente tenía relaciones, una relación un poco más abierta con respecto a otros barrios, ah! O sea, el tren era, de una u otra forma como… un…un…un puente digamos a otras áreas del país y traía gente digamos de otras partes del país. Claro, que relativamente había esa…esa… diay sería como el aeropuerto Juan Santamaría para Alajuela, ah! (Ernesto, 2012).

Dentro de lo que se observa, la población más joven se adapta un poco mejor a los cambios urbanos tan profundos en los barrios, el paso de una lógica más comunitaria a una urbe más impersonal. Lo anterior considerando la relación y el sentido de la producción y apropiación del espacio de convivencia.

Lo anterior se nota en la diferenciación entre estos barrios urbanos frente a los sub-urbanos que marcan distancia en relación al tema del conocimiento, cercanía y espacialidad-territorial. Esa unidad se ve expuesta a partir de narrativas del vacío, visiones negativas del entorno, frente a las autoridades, las transiciones por las que ha pasado el barrio, el envejecimiento, la migración externa e interna, la presión comercial, que genera un tipo de tensión en la identidad de los vecinos con su vida de barrio.

6.2 La vecindad: del reconocimiento y la confianza, al conflicto en la

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