El doctor Alfonso Camacho Peña, ex Ministro de Educación y Cultura de Bolivia, recordó que la llegada del nuevo año 1969 fue festejado en varios regimientos militares. En Roboré, asien- to del V Regimiento, este acontecimiento tuvo una connotación especial, porque en medio de los brindis y los saludos por el nuevo año, el coronel Antonio Prado y Prado alzó su copa y en voz alta dijo:
“Brindo por un hombre leal y consecuente con sus ideales. “Brindo por un hombre que aunque pertenece al bando de los enemigos, por defender sus ideas murió como mueren los hombres.
“Brindo por el comandante Ernesto Che Guevara, que aunque lo hemos combatido, merece nuestra admiración y nuestro respeto.
“Salud, camaradas”.
Algunos alzaron la copa tímidamente; otros permanecie- ron en silencio, perplejos; en otros se creó la confusión, el cu- chicheo. El jefe del regimiento de Roboré se agarró la cabeza entre las manos, ya que Antonio Prado y Prado era muy respe- tado dentro de la oficialidad; todos lo consideraban como un hombre recto, de reconocida conducta moral y vasta cultura. Él había estudiado hasta el sexto curso de medicina antes de ingresar en el ejército; se le tenía como un gran lector, con ex- tensos conocimientos sobre la historia universal.
Señaló el ex ministro que el coronel Prado y Prado estaba catalogado como un militar de inteligencia privilegiada, de una memoria formidable; en amplios círculos se le conocía como un intelectual.
Por estas honestas palabras lo detuvieron; pocos días des- pués fue sometido a un tribunal militar de honor.
Quienes tenían que juzgarlo le sugirieron que se retracta- ra del brindis; que lo justificara informando a la oficialidad de que lo hizo bajo los efectos del alcohol, pues estaba totalmente ebrio la noche de fin de año.
Cuando reunieron a la oficialidad, Antonio Prado y Prado dijo que aprovechaba las circunstancias para acusar al Tribunal de Honor que lo juzgaba de instarlo a mentir. De inmediato refirió lo que le habían propuesto, para seguidamente afirmar que cuando brindó por el comandante Ernesto Che Guevara no estaba borracho, como tampoco lo estaba en esos momen- tos. Dio una explicación de la historia universal para demostrar cómo tropas enemigas supieron reconocer el valor y el arrojo de sus adversarios, al respecto relató varios ejemplos. Manifes- tó que esos oficiales y soldados tuvieron la moral, el coraje, el
valor de admirar y respetar a sus enemigos, que ese era el mis- mo caso del comandante Ernesto Che Guevara, quien merecía respeto y admiración.
El tribunal suspendió la vista, alegando que el coronel An- tonio Prado y Prado estaba loco; por esta razón le propusieron la baja de las fuerzas armadas de Bolivia, la cual se hizo efecti- va. No obstante, varios oficiales se identificaron con sus puntos de vista. Cincuenta días después de un debatido proceso judi- cial, fue reingresado a la institución armada.
La actitud del coronel Antonio Prado y Prado inició una corriente dentro de las fuerzas armadas de Bolivia que a lo lar- go de los años se ha ido incrementando constantemente.
En 1987, en ocasión del XX aniversario de la caída del Che, se organizaron varios homenajes en ese país, que fueron criti- cados acremente por un diputado reaccionario. Le respondió públicamente, un militar retirado, el capitán de corbeta Jaime Paredes Sempértegui, con cédula de identidad 2015115 L. P., quien, después de considerar al Che como a un héroe, le pre- guntó al diputado:
“1. ¿Sabía usted que en la Campaña del Chaco después del cerco de Boquerón nuestros ‘Enemigos Paraguayos’ reci- bieron como a verdaderos héroes y les rindieron homenaje como a tales al Gral. Marzana y los pocos hombres que resis- tieron el cerco?
“Algunos de ellos viven aún, pregúnteles si en nuestro propio país les rendimos ese tipo de homenajes.
“2. ¿Sabía usted quiénes fueron los que nos entregaron la urna con las cenizas del Cnl. Eduardo Abaroa que descansan en la Iglesia de San Francisco? Nada más ni nada menos que nuestros ‘Enemigos Chilenos’ con la siguiente frase en letras de bronce:
«Homenaje del Ejército de Chile al héroe de Calama Don Eduardo Abaroa.»
“Honorable diputado: Por estos hechos y actos históricos tanto Fuerzas Enemigas como amigas tributan homenajes de respeto a los héroes cuando son considerados como tales.
“Finalmente debe usted saber que la guerra no es cuestión privativa de los soldados. A lo largo de la historia, siempre la guerra ha afectado a la vida civil, y en los tiempos modernos, la Suprema dirección de la guerra ha venido a ser incumbencia de los políticos, que son civiles y no militares, por otra parte, en la guerra total, la industria y las energías civiles quedan absorbi- das en el esfuerzo bélico.
“Por estas razones, la historia militar es inseparable del contexto histórico general y vale la pena que todo el mundo tanto civiles como miembros de las Fuerzas Armadas estudien la historia de las guerras.
“En base a estas simples consideraciones creo personal- mente que el ‘Che’ merece ser respetado como el ‘Comandante de América’ [...]”.