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1. LA EDUCACIÓN AMBIENTAL EN PERSPECTIVA INTERNACIONAL

1.3. EDUCACIÓN PARA EL DESARROLLO

1.3.3. Concepto de Desarrollo Sostenible

Algunos investigadores consideran que el crecimiento cero no es un objetivo de utilidad, pues cuando se miden las tasas de crecimiento no toman en cuenta los efectos distributivos de la actividad económica. Después de muchos años, se propuso un nuevo objetivo con el fin de dar solución a los problemas del crecimiento cero y corresponde al concepto de “desarrollo sostenible” analizado en la Estrategia Mundial de Conservación de 1980, el cual corresponde a una aproximación más detallada sobre las actividades económicas con el medio ambiente. (International Union for the Conservation of Nature and Natural Resources, 1980).

La Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y Desarrollo hizo posible la creación del Informe Brundtland8, proclamándolo como meta central de toda política económica; allí se

definió el desarrollo sostenible como el “desarrollo que atiende a las necesidades del presente

sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de atender a sus propias necesidades” ( World Comission on Environment and Development, 1987, p. 43.).

Esta meta de desarrollo sostenible ha tenido aceptación, siendo ratificada por los líderes de las naciones industrializadas del Grupo de los 7 en la Cumbre de Toronto de 1988 y tanto industriales como defensores del medio ambiente la han adoptado.

La acogida generalizada ha producido ciertas sospechas para algunos del movimiento de defensa del medio ambiente, consideran que, al vincular la protección medioambiental con el desarrollo económico, el desarrollo sostenible parece calmar los conflictos entre estos dos fines. Hace muchos años los Verdes han discutido cómo el crecimiento industrial causa daño al medio ambiente, de ahí el argumento del crecimiento cero y precisamente cuando el nivel de desarrollo amenaza para darles la razón, aparece el concepto de desarrollo sostenible como salvador para darle solución a estos conflictos.

Sin embargo, los defensores del medio ambiente argumentan que de todas maneras los conflictos seguirán igual. La protección del medio ambiente es en sí restricciones a la actividad económica. Al no especificar qué grado de protección medioambiental se requiere, sostienen los Verdes, el término brinda a los gobiernos y a la industria un medio para apuntarse a la defensa del medio ambiente sin comprometerse. Así tenemos la respuesta oficial del gobierno británico al Informe Brundtland: es un documento íntegramente a favor del desarrollo sostenible, que mantiene que la política económica británica se ajusta a él. (Our Common Future,1988).

El desarrollo sostenible es un concepto impugnable, es decir, permite distintas interpretaciones o concepciones, la clave está en el núcleo de su significado, es esa parte que se mantiene siempre, no importa como sea interpretado. Tenemos de esta manera tres elementos a analizar.

El primero, corresponde a la integración de las consideraciones ambientales en la toma de decisiones de la política económica, pero desde hace muchos años, la política medioambiental y económica han estado separadas. El desarrollo sostenible hace énfasis en la integración de las dos, tanto en la teoría como en la práctica. En estas condiciones el desarrollo sostenible

8 La Asamblea General de las Naciones Unidas tuvo como misión encargar a una comisión formada por

representantes de más de veinte países, presidida por la primera ministra noruega Gro Harlem Brundtland, la redacción de un “programa global para el cambio”, que plasmara una propuesta de estrategias medioambientales a largo plazo para alcanzar el desarrollo sostenible en el horizonte del año 2000.

va más allá, tanto de la ortodoxia económica tradicional que no da importancia a las consideraciones ambientales como de la posición integradora simplista del crecimiento cero.

El segundo elemento, el desarrollo sostenible incorpora un compromiso ineludible con la equidad. El término desarrollo se refiere a necesidades, el cual esta explícito en el Informe Brundtland. Así tenemos que el desarrollo sostenible implica no sólo la creación de riqueza y la conservación de recursos, sino también su justa distribución. Un compromiso con la equidad global necesita de alguna distribución entre el Norte y el Sur.

El adjetivo sostenible, significa cuando algo es capaz de perdurar o continuar; a su vez sostenibilidad es una preocupación en conservar el medio ambiente para uso y disfrute de las generaciones futuras, lo mismo que para la presente; en otras palabras, la sostenibilidad es un compromiso con alguna forma de equidad intergeneracional, o justa distribución de los beneficios y costes medioambientales entre las generaciones.

Como tercer elemento tenemos la palabra desarrollo, recurrimos inicialmente al Informe Brundtland por no utilizar la expresión crecimiento sostenible.

El entonces Secretario de Estado británico para el Medio Ambiente, Chris en una conferencia dirigida a la Confederation of British Industry el 20 de noviembre de 1989, usó los términos “crecimiento sustentable “y “crecimiento”. El primero ahora ha ganado respetabilidad académica, mientras que “Crecimiento sostenible” puede ser, no obstante, un término confuso, puesto que también es usado por economistas ortodoxos y políticos para referirse a un crecimiento económico que puede sostenerse por tres o más años, o hasta las siguientes elecciones generales. (Barker,T, l991, p. 8.).

Aunque en ocasiones se usan indistintamente los dos términos, “desarrollo” no significa meramente “crecimiento”. El crecimiento económico está representado por incrementos en la Renta Nacional, en cambio desarrollo significa algo más amplio, un bienestar económico que tiene en cuenta componentes no monetarios como es el caso de la calidad del propio medio ambiente, también tiene en cuenta factores como el estado de salud de las personas y su nivel de educación, la calidad del trabajo, la intensidad de la vida cultural. En tanto las tasas de crecimiento no miden los factores anteriores, al igual la Renta Nacional no registra los niveles de contaminación ni las bellezas de los paisajes naturales.

El significado primordial de desarrollo sostenible, no es vacío ni insignificante. Tanto en su compromiso bidimensional con la equidad, como en su apertura a componentes no monetarios del bienestar, el desarrollo sostenible sugiere una radical divergencia con la política económica global.

El Informe Brundtland, aclara que el desarrollo sostenible no es el objetivo de política que ha seguido el mundo industrializado, la verdadera conclusión del Informe es que los niveles actuales de degradación ecológica no están respondiendo a las necesidades de las generaciones actuales ni permitiendo que las generaciones futuras atiendan a las suyas.

Este Informe, ha tenido muchas críticas como es el caso de los temas energéticos, donde solo se revisan cosas del pasado sin darle solución alguna, cosa contraria se ha hecho en los

Informes al Club de Roma donde se pidió con claridad qué hay que cambiar y en qué capítulos. También en un comentario a la Comisión Mundial se aclara “la Comisión Mundial del Medio Ambiente y del Desarrollo perdió la oportunidad de definir lo que significa progreso para la gente en un momento en que todo el poder del mundo la hubiera escuchado”. (Informe

Brundtland, citado por Sosa. 1995.p.143).

A pesar de estas deficiencias del Informe, la Comisión, después de dirigirse a los gobiernos, organismos administrativos, a los sectores del poder económico y político encargados de introducir los criterios correctores del desarrollo sostenible, expresa: “pero

primero y ante todo nuestro mensaje va dirigido a las personas… y en especial a la juventud; “el personal docente del mundo-añade- tiene un papel primordial que desempeñar…”, porque “si el mensaje no prende en las conciencias individuales, no serán posibles los grandes cambios que son necesarios rectificar el rumbo del desarrollo”. (World

Comisión en Environment and Development, 1987, p. 18.).

Sosa, N. hace el siguiente comentario de la Comisión: “… y ésta sí que puede reputarse

como una novedad en este tipo de documentos- se había insistido tanto en este “destinatario”: las personas individuales, las agrupaciones civiles, las organizaciones no gubernamentales, las instituciones educativas y, también expresamente, la comunidad científica”. ( Sosa,Coord.

1995,p.144).

La adopción de un estilo de desarrollo ecológico o “eco desarrollo” se ha incorporado más ampliamente al concepto de desarrollo sostenible, fue en la propuesta original de la Comisión Mundial del Medio Ambiente y el Desarrollo ( CMMAD, 1987 ), aquí se habla sobre este concepto para potenciar la visión humana del desarrollo, no es una simple llamada a la protección ambiental sino implica un nuevo concepto económico con equidad social, sin poner en peligro la capacidad de sostenimiento de la tierra.

Pero fue en el Informe de 1992, el PNUD promueve la integración del enfoque humano y el de sostenibilidad ambiental conformando un nuevo enfoque integrador: Desarrollo Humano

Sostenible, con prioridad en los seres humanos, a su vez reconociendo que la protección

ambiental es fundamental para asegurar la viabilidad a largo plazo de los sistemas naturales del planeta y su biodiversidad, pues la vida depende de ello.

El desarrollo si es humano y sostenible, debe contar con un conjunto de valores positivos creando las condiciones para la plena realización de las personas, la seguridad y la eliminación de las desigualdades. Hay que entender el desarrollo como un proceso de cambio amplio, cambio en las modalidades de producción y consumo que permitan satisfacer las necesidades y los deseos de las personas.

El desarrollo humano sostenible, abarca la dimensión humana y la dimensión ambiental. Algunos autores consideran el desarrollo humano en función de su contribución al bienestar, mientras el desarrollo sostenible alude al bienestar ambiental.