INTERNET Y LA TECNOLOGÍA DESDE EL PRISMA DE LA COOPERACIÓN Y LOS BIENES COMUNES UNAS
3.4. El prototipo de modelo comunitario-neorepublicano en la dimensión de Internet: su florecimiento dentro del marco político, económico y social, sus
3.4.2. Transformaciones en la aparición y expansión de Internet a tres niveles: político, económico y social
3.4.2.1. Consecuencias políticas: desreglamentación y Democracia Participativa
Retomando el argumento político del desarrollo de Internet a principios de la década de los noventas, vemos que este se desarrolló gracias a la desreglamentación, alcanzado así una tecnología efectiva que permitiría la democracia. Tal desreglamentación daba a los ciberlibertarios un punto a favor, la no intromisión del Estado para regular el ciberespacio (Flichy, 2003: 224-225; Lessig, 2009: 33-35). Sin embargo, también significó entregar el control al mercado, de ahí la tremenda exposición y vulnerabilidad de los ciudadanos frente a las grandes empresas y a sus decisiones guiadas por la maximización de capital.
En realidad, el argumento político desarrollado en los noventas difiere del alcance del Estado sobre las tecnologías digitales y sus herramientas. Como con el teléfono, la radio y la televisión el Estado desarrolló formas de intervenir y regular. Ante esta experiencia Post afirmó que existirían para Internet y las tecnologías digitales estas u otras formas de regulación (1998: 522). Es frecuente identificar este juicio por autores como Benkler quien denota que la vigilancia gubernamental ha progresado velozmente y con una
tendencia de mayor control (2013:293). Asimismo, las corporaciones, se han vuelto discretas extensiones del poder del gobierno (MacKinnon, 2012: 27), pues estos han aprendido a utilizarlas de acuerdo a sus propios intereses. Esto ha ocurrido, sobre todo,
a principios del siglo XXI167, debido al uso masivo de las TICs y su ecosistema por parte de los ciudadanos empoderados y conectados y, ante el miedo Estatal de perder el control de la información sobre canales y espacios tradicionales donde su intervención es más controlada.
Esta mediación se da a través de lo que Lessig denomina “arquitectura del control eficaz”. Esta permite que el poder del Estado sea más amplio de lo que debería ser, puesto que su eficacia oculta tal intervención168 (2009: 447). Un ejemplo de ello es el proyecto ECHELON, realizado por Estados Unidos a través de la National Security Agency (NSA) en colaboración con Inglaterra, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. Tenía por objetivo vigilar e investigar la información a nivel mundial desde terrorismo hasta políticos y diplomáticos (Lévy, 2004: 31-32; Newyorktimes, 16/06/2000). Otro ejemplo es el programa de vigilancia masiva PRISM dirigido, por la NSA169, a ciudadanos, políticos y objetivos clave del gobierno, donde además la agencia obtenía información directamente de empresas como Google, Apple, Facebook, YouTube, entre otros. Lo cual supuso un punto de gravedad ante la nula gestión de la información personal dentro de las estructuras y servicios digitales de tipo liberal.
A pesar de lo previo, en esta doble lectura hay espacio para argumentos optimistas, respecto al empoderamiento y aumento de las posibilidades políticas de los ciudadanos. En la medida en que Internet se ha ido asentando en la producción social, ha crecido la generación de canales o procesos democráticos entre la población (MacKinnon, 2013:48). Las TICs han traído consigo diversos ejercicios y posibilidades políticas, las cuales encuentran su raíz en la aparición de organizaciones como Free Software
167 Un par de ejemplos de estos usos discrecionales son: los hechos ocurridos en la campaña política de
Howard Dean´s en Estados Unidos y la exposición a través de los teléfonos móviles de la mentira de José María Aznar sobre los ataque terroristas del 2003. Para revisión más completa (Castells, 2006: 20)
168 Phillip Howard sostiene que la forma en que los gobiernos administran y regulan las tecnologías se ve
directamente reflejado en las posibilidades de uso, y éxito cuando se trata de activistas,-en relación con el apartado de el diseño tecnológico- para emplearlas como arma contra el Estado, así considera que si el gobierno se anticipa con estrategias de tipo tecnológicas las acciones y consecuencias de las acciones ciudadanas se verán minadas y minimizadas. (MacKinnon, 2012: 64)
169 En mayo de 2013, Eduard Snowden roba más de 1.7 millones de documentos de carácter secreto los
Foundation (FSF) o la Electronic Frontier Foundation170 (EFF). Estas reivindican la libertad de expresión y los derechos dentro de este medio ambiente. Favorecen nuevas acciones y significados que se construyen en la “Esfera Pública en Red” (Benkler, 2006) y en la conciencia colectiva a través de “colectividades inteligentes”171. Estas últimas formuladas a partir de la “inteligencia individual”172, pues fortalecen a la ciudadanía, para actuar en asuntos políticos y de interés para las comunidades.
Benkler (2006) considera que, las implicaciones políticas de la emergencia de un nuevo entorno informacional y la creación de una esfera pública en red, favorecerá nuevas formas de acción colectivas y un nuevo equilibrio de fuerzas en la influencia sobre la definición de la agenda política y de las políticas públicas. En este sentido, vemos cómo en los últimos 15 años, pero sobre todo desde el 2010, se ha visto un aumento del ciberactivismo a través de movimientos como la Primavera Árabe, el 15M y la ocupación de Wall Street173. Debido a estas movilizaciones y la flexibilidad de las TICMs, se han creado herramientas virtuales para realizar asambleas y foros en torno a los temas que les relacionan e importan. Algunos de estos temas son la exigencia de modelos democráticos más eficientes e inclusivos, donde las corporaciones, bancos y líderes no asuman un control absoluto. Además, han hecho uso de las redes sociales
170 La EFF fue fundada en 1990 por John Perry Barlow y Mitch Kapor y tiene por objetivo defender las
libertades civiles fundamentales en el mundo digital.
171 Lévy hace mención de algunas “Smart communities” o colectividades inteligentes de Europa y
Estados Unidos, en la mayoría de los casos se trata de colectividades locales, municipales o regionales, las menos son de tipo transnacional o global y la principal característica entre estas es que las Estadounidenses dan un papel secundario a el gobierno, mientras que en Europa el papel del gobierno en su papel de administrador y gestor es más evidente. Para una revisión más completa de los tipos de comunidades. (Lévy, 2004: 69-77)
172 Es la dirección que la tecnología debería tomar de acuerdo con los planteamientos de Lanier, pues
observa de los diseños tecnológicos actuales parecen estar dirigiendo la construcción de una mentalidad del colectivo o rebaño digital, como él lo denomina, hacia la eficiencia más que hacia la inteligencia, elemento primordial de los seres humanos. (Lanier, 2011:17)
173 La Primavera Árabe tuvo sus inicios en 2010 y se ha caracterizado por el fuerte impacto del uso de
TIC’s en el desarrollo de las movilizaciones que resultaron para Túnez en la huida en 2011 de Ben Ali, en Egipto consiguieron la dimisión de Mubarak en ese mismo año y en algunos otros países como Argelia, Siria, Libia, Marruecos, Irán, Jordania también se generaron movilizaciones. Para una revisión del movimiento a través del uso de redes véase, Zhuo, WellmaN & Yu, 2011; Howard & Hussain, 2013. - Walzer hace una revisión política posterior a las movilizaciones. (Walzer, 2014)
-El 15M fue la primer movilización de la indignación respecto a modelo democrático vigente. Las primeras movilizaciones se hicieron a través de las redes sociales a través del colectivo Democracia Real Ya, No Les Votes y Juventud Sin Futuro y alcanzó su difusión global en la manifestación del 15 de mayo de 2011. Para una revisión más detallada del movimiento y el uso de TIC. (Robles, J. M., et al., 2015; Amat & Campaña, 2013; Romanos & Sádaba, 2015; Casero-Ripollés, 2015; Sánchez & Otero, 2012). -La ocupación de Wall Street se llevó a cabo a partir del 17 de septiembre de 2011 en el distrito financiera de Manhattan, rápidamente se reprodujo en más de 100 ciudades de Estados Unidos, la ocupación tiene sus antecedentes a partir del 14 de julio de 2011 cuando surgió el sitio web http://occupywallst.org buscando personas que se unieran a la ocupación movidos por el hastío de los bancos y grandes corporaciones en busca de procesos democráticos más justos. (Occupy Wall Street, S.F.)
como un espacio público para comunicar, difundir y crear espacios propios (Sánchez- Duarte et al., 2015:488-499). Por ejemplo han utilizado plataformas como Facebook, Twitter tanto de forma singular como en combinación con otras de creación propia como N-1 o Democracia Real Ya!, entre otras, como espacios de denuncia y difusión de información. Asimismo, se ha observado cómo de estas movilizaciones desde la red han surgido partidos políticos como Guanyem, Ahora Madrid, Partido X, Podemos174 (Robles, et al., 2015:43) que se caracterizan por utilizar espacios virtuales de votaciones a través de plataformas como Appgree, Agora Voting (ahora nVoting) y Loomio175. Estas acciones colectivas a través de las TICMs han permitido el desarrollo de “tecnologías cívicas” (Sánchez-Duarte et al., 2015). Estas se caracterizan por surgir, principalmente, de organizaciones civiles que pretenden implicar a la ciudadanía en la toma de decisiones públicas. En estén sentido hablamos de las redes sociales N-1 o Democracia Real Ya! o la plataforma de votación Loomio.
Todo esto ejemplifica cómo se ha transformado la acción política y la organización social masiva desde lo local a lo global. La característica principal es que los ciudadanos se encuentran en espacio de comunicación entre iguales y de interacción instantánea. Vemos que, la desreglamentación de la década de los noventas ha permitido crear sistemas democráticos y participativos en la sociedad. Esto ha potenciado esos principios políticos destacados al inicio de este capítulo referentes a la participación ciudadana y la acción política pública, que enriquecen, sobre todo, el desarrollo social, más allá del tecnológico.
Sin embargo, existe un problema de incoherencia e incompatibilidad respecto al uso de ciertas herramientas en los procesos de ciberactivismo y denuncia ciudadana a través de plataformas o servicio que se deben a intereses económicos (Benkler, 2014: 163; MacKinnon, 2012: 205). El caso de Twitter, es una de las principales herramientas comunicativas y difusivas dentro del ciberactivismo pero que al mismo tiempo se debe a las regulaciones que los gobiernos imponen. Esta herramienta puede irrumpir la
174 Para algunas referencias sobre el paso del movimiento de indignación a la constitución de un partido
Político (Lobera, 2015; Pérez, Maestu & D’Antonio, 2015; Calvo & Álvares, 2015)
175 Loomio es una aplicación de código abierto mientras que Agora Voting (nVoting) y Appgree son
aplicaciones, de código cerrado. Todas tienen el objetivo de permitir que una gran cantidad de personas puedan llegar a puntos de acuerdo de manera fácil. Appgree ha servido como canal de comunicación, desde 2014, para partidos políticos como Equo y Podemos en donde ponen a votación popular propuestas, en el caso de Podemos cuenta con una página dentro de su portar oficial <http://podemos.info> que guía
privacidad y algunas veces, dentro de Estados totalitarios, la integridad física (MacKinnon, 2013:209-213)
3.4.2.2. Economía alternativa de la información: cooperación, procomún y open