CAPÍTULO IV. UN PASEO HISTÓRICO POR LAS FRACTURAS SOCIO POLÍTICAS DE ARGENTINA Y ECUADOR DESDE LA INDEPENDENCIA HASTA
4.2 De las democracias de mercado y la crisis estructural generalizada (1980 2002) a la reconstrucción (2002-2006)
4.2.1 Ecuador: “The banana republic a la no república”
4.2.1.1 De la “revuelta forajida” a la Alianza País
La denominada “revuelta forajida” tiene lugar entre los días 13 y 20 de Abril de 2005. Toma su nombre del calificativo con el que el presidente de Ecuador en aquel momento, Lucio Gutiérrez, denominó al grupo de ciudadanos que la noche del día catorce protestaron frente a su domicilio particular. Desde ese instante, ser un “forajido” representaba estar a favor, no sólo de la salida de Gutiérrez, sino también de la revocación del Congreso y, en general, estar en contra de todas las instituciones que tradicionalmente representan al pueblo como son, entre otras, los partidos políticos, denominada posteriormente por RC como “partidocracia”.
Es así como, durante los días de protesta se combatió fervientemente a todo aquel que quiso liderar la movilización, incluido a los líderes de las organizaciones de
izquierda, así como del movimiento indígena344.
Las fronteras del conflicto se trazaran en una "antinomia, 'sociedad vs. políticos'.” Exigiéndose la revocación del Congreso con la misma fuerza que se clamaba la de Gutiérrez. Así mismo, “las representaciones sociales también fueron puestas bajo cuestión. Ningún tipo de liderazgo fue admitido ni tolerado. La misma idea de representación no tuvo asidero en un discurso en el que la utopía de la autogestión societal se coloca en el centro de una refundación justa de la República sin partidos (Ramírez, F., 2005:71).
Es decir, que no sólo estaba en duda quién podría ejercer la representación de la comunidad política, sino que en ese lapso era tan álgido el hartazgo con los que habían detentado ese posición, que era la propia función de representación ejercida por los políticos la que estaba en juego.
No obstante, si bien podemos afirmar que "la insurrección de Abril se hizo sin vanguardia ni bandera" (Ramírez F.,2005: 73) conocida, si existía un punto de capitón, un significante Amo, que los unía: el malestar con aquellos que ejercían la representación en las instituciones del Estado. “¡Que se vayan todos!” era el significante Amo, que recogía las diferentes demandas de la diversa sociedad, teniendo un núcleo común que posibilitaba el aglutinamiento de todas. Significante Amo de carácter estructural, es decir, con un alta carga universal-común, propia de
343 Alianza PAIS es la plataforma política desde la que se lanza RC a inicios de 2006 . Ésta, si bien no
presentó ningún candidato para el Congreso, si firmó una alianza política con el Partido Socialista- Frente Amplio que presentó candidatos para el Congreso nacional, y también firmó el 31 de julio del 2006 un Acuerdo Político Programático con el Partido Comunista del Ecuador cuando Correa se postulaba para candidato para presidente. Así mismo, en la segunda vuelta se unieron a Alianza PAIS otros partidos como Movimiento Popular Democrático, Izquierda Democrática, Pachakutik y Partido Roldosista Ecuatoriano.
344 A diferencia de los derrocamientos de Abdalá Bucaram (1997) y de Jamil Mahaud (2000) donde el
liderazgo político de la protesta social estaba enarbolado por instituciones (organizaciones del MIE y de la Coordinadora de Movimiento Sociales) en 2005 no existía ninguna dirección política organizada. (Ramírez F.,2005: 23-24)
una CEG345.
En base a ello podemos definir a la insurrección de Abril como el momento álgido de la CEG en la que se requiere ahondar en la desestructuración como punto de amarre para salir de la crisis. Lo cual, se hará rapidamente en torno a la figura del ex ministro de economía “forajido”, Rafael Correa346.,
Por otro lado, en la insurrección de Abril vemos cómo se manifiesta el fuerte carácter regional de la nación, particularmente en los últimos días cuando Gutiérrez trajo población de otras provincias y éstas fueron repelidas por los ciudadanos de Quito; resistencia que fue pedida por los poderes locales de la ciudad, quienes llamaron a cercar la ciudad y avisaron que buses, camiones, tractores y todo el transporte público sería utilizado para cortar los accesos a la ciudad. Este hecho sería percibido como la "invasión costeña" a Quito (Ramírez,2005b: 61-62), y será el detonante de un “malestar ético” y de un “intenso sentimiento de injusticia” de la población quiteña hacia el gobierno de Gutiérrez, por lo que se percibía como actos de provocación, y desafío a la ciudad y al pueblo de Quito por parte del gobierno (retorno de Bucaram, estado de emergencia, invasión de las huestes gutierrístas). Es así que en estos momentos se activó
un maniqueo discurso de afirmación identitaria de la 'quiteñidad' que recuperó la memoria del pasado rebelde y libertario de la ciudad -asociado con las primeras luchas independentistas y luchas anticoloniales que allí tuvieron su origen- y puso por delante la ficticia imagen de una ciudadanía (por esencia) digna, insurrecta, civilizada y democrática. La celebración de la identidad local fue, es, el desenlace lógico de la recomposición de un imaginario combativo y una representación virtuosa -de peligrosas consecuencias para las conflictivas dinámicas regionales del país- del pueblo de Quito luego de la caída del régimen (Ramírez F.,2005b:72). Así mismo, múltiples sectores afines a Gutiérrez descalificaron la protesta por ser Quiteño-céntrica. Es decir, la sierra, Quito, les quitó a su presidente. Lo que en el futuro inmediato sería una de las causas que serviría de excusa al gobierno de
Alfredo Palacio para no tomara en cuenta la “agenda quiteña”
(Ramírez,F.,2005b:101).
Vemos como la fractura regional está presente en el siglo XXI en la protesta
345 Las reivindicaciones no eran "concretas", relacionadas con las políticas económicas en específico,
sino de orden más estructural: sobre la ética de la clase dirigente: justicia, impunidad, traición y agravio hacia la ciudadanía (Ramírez,2005: 76). Reclamo que quedaba implícito las concretas medidas económicas tomadas por ellos, las cuales eran también consideradas injustas e ilegítimas.
346 En ese momento RC se desempeñaba como Ministro de Hacienda de Alfredo Palacios, cargo desde
el que defendió que el 80% de los ingresos obtenido del petróleo debían ser destinados al país, y el 20% al pago de la deuda externa. Tales afirmaciones fueron respondidas por el Banco Mundial con la amenaza de cerrar los préstamos al país, posición de la entidad financiera ante la que RC dimitió alegando que él no iba a plegarse a los intereses y amenazas de la entidad. Es en este momento en el que RC adquiere la denominación de “ministro forajido” y comienza la labor de reconstrucción del país vía la absorción de demandas repelidas por el sistema, como las recogidas en la “agenda de abril”
narrada, así como en las elecciones de 2006 en las que el empresario bananero Noboa representaba los intereses de la Costa, de Guayaquil, en oposición a RC que representaba los de la Sierra. No obstante, la histórica polaridad regional será bien salvada por RC al posicionar a Noboa como “vendedor de la patria” es decir, al situar el enfrentamiento no en el terreno regional, sino en el nacional vs. enemigo externo347. Eje discursivo en el que se evidencia el persistente sentimiento de ser
gobernados “por otros”, lo que será traducido por en el lema de campaña de Alianza País “La Patria no se vende”348. Enunciado que pone en juego la idea de una
necesaria tercera independencia tanto del interior como del exterior. Es decir, Ecuador se independiza en el siglo XIX de la potencia colonizadora gracias al liderazgo de Simón Bolívar, a principios de siglo XX de las fuerzas reaccionarias del país de la mano del Viejo Luchador, José Eloy Alfaro y a principios del XXI de ambos, poderes extranjeros e internos que “vendan el país”.
Y fue 100 años después de la gesta libertaria bolivariana que volvió a despertar el pueblo, liderado por el general Eloy Alfaro -discípulo de Montalvo y amigo de Martí-, para quien ‘en la demora estaba el peligro’. Ahora, a los cien años de última presidencia de Alfaro, nuevamente ese despertar es incontenible y contagioso. Solamente ayer, en el páramo de Zumbahua, con nuestros hermanos indígenas, se repetía aquel coral rebelde y cívico que inunda las calles de América: ‘Alerta, alerta, alerta, que camina, la espada de Bolivar por América Latina” (Correa, 2007).
En resumen, y focalizando en nuestros momentos de análisis discursivo: en el estudio de la Copa del Mundo de 2002 tenemos a un Ecuador que está sufriendo, una fuerte crisis económica con traumáticos episodios como el feriado bancario, la intervención de bancos, la dolarización, el derrocamiento del presidente Jamil Mahuad tras una fuerte convulsión social y el inicio de la estampida migratoria. Y que a su vez ve como los indígenas ganan terreno, hasta llegar al poder en octubre de ese mismo año. Es un país en el que se da un debate sobre las consecuencias de la tan ansiada modernidad y la lacra de la corrupción política, contexto en el que el histórico desempeño de la Selección nacional clasificando por primera vez a una Copa del Mundo se verá como una muestra de que en Ecuador “¡Sí se puede”!.
347 Si bien en la primera vuelta nueve de las diez provincias que forman la región serrana votaron a
favor de Correa, mientras que cuatro de las cinco que conforman la región costeña lo hicieron por Noboa, el candidato guayaquileño. Ya en la segunda, la totalidad de las provincias serranas y dos de las costeñas apoyaron la candidatura de Correa; Obtenido el tándem Correa-Moreno el 56’67% de los votos. Fuente: http://pdba.georgetown.edu/Elecdata/Ecuador/pres06.html [Ref. 1 noviembre 2015]
RC “La Patria no se vende”. Hasta ahora los sueños de los pueblos del Ecuador se han visto truncados por los sucesivos desgobiernos, por la partidocracia, por la oligarquía y su búsqueda desmesurada de rentas, y también por las imposiciones foráneas. Todos ellos nos han conducido a tocar fondo, nos han llevado a sumirnos en las peores condiciones de pobreza, de desigualdad,“hay que reconocer que como sociedad nos ha faltado la coherencia histórica y la unidad política; "divide y venceNo negociaré con nadie la dignidad de la Patria. La Patria ya no está en venta. El oprobio del pasado histórico, con la venta de la bandera o pactos que canjeaban votos por prebendas, ha terminado para siempre. Discurso de investidura (Correa,2007).
La Selección nacional de fútbol conseguía lo que para muchos ecuatorianos era un sueño hecho realidad: estar orgulloso de ser ecuatorianos. Se había clasificado al Mundial en segundo lugar del grupo eliminatorio de la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL), ganando a Perú en Maracaibo y a Brasil en Quito. En el Mundial no se pasaría de la fase de grupos, perdiendo por dos tantos con Italia, por uno contra México y cerrando con una victoria frente a Croacia. Lo que les situaría en el lugar veinticuatro de treinta y dos selecciones nacionales.
Para la Copa del Mundo de 2006, el ambiente era preelectoral a dos meses de las elecciones presidenciales previstas para el quince de septiembre. Elecciones que estaban protagonizadas por la desconfianza hacia los partidos políticos y las instituciones del Estado, y por la entrada de un discurso nacional-soberanista poco frecuente en Ecuador de la mano del por entonces candidato presidencial, Rafael Correa. Económicamente se había comenzado a salir lentamente de la crisis, pero las secuelas seguían estando muy presentes. Así mismo, en la ciudadanía aún resonaban los ecos de Abril que los hacía estar alerta y activos frente al destino de su país. En el ámbito deportivo, la S-N-F realiza una gran campaña clasificando al Mundial de forma directa, ganando en casa ocho partidos, incluidos los de Brasil y Argentina, y pasando por primera vez a octavos de final, ganando en la primera ronda a Polonia por dos a cero, a Costa Rica por tres a cero, y perdiendo por el mismo marcador contra Alemania. En octavos serían vencidos por Inglaterra con un gol de David Beckham de tiro libre directo en el minuto sesenta, lo que les sitúo en un histórico decimosegundo lugar.