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Desclée De Brouwer

In document Renovación nº 69 Mayo 2019 (página 32-34)

www.edesclee.com

Está al margen, o "marginado", lo que

no se aprovecha y queda fuera de lo útil.

Lo marginado es lo que no nos sirve, lo

que nos estorba, por eso lo apartamos de

nuestras vidas. Esto es, en demasiadas

ocasiones, lo que la Iglesia ha hecho con

el Evangelio de Jesús.

Por supuesto que en las iglesias se habla

del Evangelio, se predica y se respeta,

pero la Iglesia no está organizada ni ges-

tionada de acuerdo con el Evangelio.

Tampoco la gran mayoría de los cristia-

nos vivimos de acuerdo a él. Más aún, en

muchas cuestiones vivimos contra él.

Lo que más cuida la Iglesia no es la fide-

lidad al Evangelio, sino la observancia

de la Religión y, por eso, hemos conver-

tido el Evangelio en un acto más de la

Religión, siendo así que fue la propia

Religión la que mató a Jesús porque no

soportaba su Evangelio.

¿Y por qué ha ocurrido esto? ¿Cuáles

son sus consecuencias? ¿Qué futuro pue-

de tener una Iglesia que vive en seme-

jante contradicción? ¿Acaso Jesús no fue

un hombre profundamente religioso? Y

si así fue, si anunció el Reino de Dios, si

decimos de él que es el Hijo de Dios, ¿cómo afirmamos que la Reli-

gión mató a Jesús?

A estas preguntas y a muchas otras intenta responder este libro. Con te-

mor y temblor, pero también con esperanza. Posiblemente, la única es-

peranza que nos queda.

Los orígenes del materialismo filo- sófico, como ya comentábamos al principio del ensayo, están en los planteamientos mecanicistas de la antigua Grecia, si bien con Platón

primero y su discípulo más aventa- jado, Aristóteles después, el pensa- miento dialéctico ya no fue tan ma- terialista. La idea de un ente creador que dio vida a todo lo existente co- bró fuerza con los dos grandes pen- sadores helenos. Tanto Platón (que se movió de pleno en el mundo de las ideas sensibles) como luego

Aristóteles (cuyo planteamiento fue un tanto más ecléctico) admitieron la existencia de un ente superior de carácter organizativo de todo lo existente. Frente al idealismo plató- nico encontramos un realismo bas- tante evidente en Aristóteles. Y es que el filósofo estagirita creía que no existían dos mundos separados, el sensible y el inteligible, sino que partía de la existencia de un único mundo formado por sustancias par- ticulares, siendo cada sustancia de

componente hilemórfico, es decir, sustentado en la idea de que todo cuerpo está formado por dos princi- pios esenciales: materia y forma. La escolástica de Tomás de Aquino, como sabemos, se adhirió a estos principios aristotélicos en el análisis de sus esquemas teológi- cos. Y lo propio hizo Averroes en el mundo musulmán.

El materialismo filosófico se viene enfrentando al espiritualismo casi desde sus orígenes hasta nuestros días. La prueba de ello lo tenemos en el planteamiento dialéctico de

G. Bueno en nuestros tiempos. Como bien dice George H. Lewes, filósofo y crítico literario del siglo XIX, en su interesante ensayo El espiritualismo y el materialismo: “Aunque la lucha entre las dos concepciones del mundo que se de- nominan espiritualismo y materia- lismo dura todavía y durará proba- blemente muchos años, dichas con- cepciones se modifican incesante- mente y se aproximan cada vez más a un acuerdo a medida que cada escuela reconoce la fuerza de las posiciones que toma el adversa- rio” (Revista contemporánea. Ma- drid, 15 de mayo 1876. Año II, nº 11; tomo III, vol III; págs. 316-335).

Ciertamente se trata de dos concep- ciones del mundo bastante dispares y hasta contradictorias en algunos puntos, sobre todo en el punto que podemos considerar esencial: la afirmación o negación de la exis- tencia de Dios. Y aquí, obviamen- te, entramos en un terreno escurri- dizo y extraordinariamente comple- jo. Para G. Bueno, desde su con- cepción del materialismo filosófico, el tema de Dios no deja de ser una impostura, un engaño con aparien- cia de verdad. Pero, quién nos dice con exactitud que la existencia de un ser o un ente sobrenatural no rige los destinos del universo. No sabemos en verdad pero la intui- ción, esa vía de acercamiento a la verdad que para muchos que se mueven en el ateísmo no es más

que pura ilusión (el maya que dirían los orientales) y simple imaginación de una vía de conocimiento valora- ble si bien en ningún modo verifica- ble mientra no exista una percep- ción demostrable que no deje lugar a ningún tipo de dudas y eso, por desgracia, es inviable desde nuestro limitado entendimiento.

Las tesis del Prof. Bueno creo que ofrecen una vía de conocimiento inestimables pero que, en mi opi- nión, no dejan de ser menos valora- bles que las contrarias que defien- den el espiritualismo. A fin de cuentas nos movemos, como ya de- cía en otra ocasión, en un mundo extremadamente complejo donde nada o casi nada es lo que aparenta. Los esfuerzos de ambas tendencias, la materialista y la espiritualista, no dejan de ser, desde mi óptica, dos teorías que nos pueden aportar con- juntamente, pese a su controversia, dos formas de ver y enfocar una misma realidad: aquella que con- templamos desde nuestro intelecto sumido en la paradoja de tener que enfrentarse al misterio de nuestra existencia.

BIBLIOGRAFÍA

Bueno, G. www.casadellibro.es/ El mito de la cultura/ La función actual de la ciencia/El sentido de la vida: seis lecturas de filosofía moral/ Cuestiones quodlibetales sobre Dios y la Religión/ El mito de la izquierda/ La vuelta a la caverna/La fe del ateo/ El mito de la derecha: una visión crítica de la dere- cha de España/¿Qué es la Bioética?/ Teoría del Cierre categorial/ El animal divino/La metafísica presocrática/ Re- vistas: El Basilisco y El Catoblepas.

Bueno, G. / Puente Ojea, G. La in- fluencia de la religión en la sociedad española.

Popper, K. La lógica de la investiga- ción científica.

Spinoza, B. Tratado sobre la naturale- za del entendimiento. R

Ciertamente se

trata de dos

concepciones del

mundo bastante

dispares y hasta

contradictorias en

algunos puntos,

sobre todo en el

punto que

podemos

considerar

esencial: la

afirmación o

negación de la

existencia de Dios

“El Evangelio marginado”

Denuncia que hemos convertido el Evangelio en un acto más de la Religión,

la Religión siendo lo que mató a Jesús.

Editorial

Desclée De Brouwer

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El sentido de

In document Renovación nº 69 Mayo 2019 (página 32-34)