Generalidades.- Según Kernberg, es aquel que integra a la descripción de síntomas y conductas observables y al aspecto genético (familia, etc), la comprensión de las características estructurales intrapsíquicas de los pacientes. Dentro de ello, Kernberg propone que hay tres organizaciones estructurales de la personalidad: neurótica, bordeline y psicótica. Estas tres organizaciones se reflejan en: a) su grado de integración de la identidad, b) las operaciones defensivas que habitualmente emplea, y c) la capacidad para la prueba de realidad. Los tres criterios son expresables tanto a nivel manifiesto como latente.
Estos tres elementos se llaman también criterios de diferenciación clínica porque permiten diferenciar neurosis, psicosis y bordeline. Hacer un diagnóstico estructural no es simplemente decir ‘tiene esquizofrenia’, sino a qué esquizofrenia nos referimos y los criterios utilizados para el diagnóstico diferencial. Más que entidades fijas, el diagnóstico estructural busca una constancia de rasgos que hablen de una cierta estabilidad en la organización de la estructura psíquica.
En el contexto de un proceso psicodiagnóstico, Lunazzi propone una serie de articuladores diagnósticos para cada uno de los criterios de diferenciación clínica, tal como se indica a continuación:
Criterios de diferenciación
clínica
Analizables en los ejes
Fenómenos indicadores en batería y entrevistas 1) Prueba de
realidad (abarcando Sentido y Juicio de Realidad)
Congruencia Dimensión. Congruencia expresada en: congruencia con consignas, con estímulos (distorsiones pp), con
interpretaciones (orientación en el tiempo y espacio), distorsiones del sentido, etc.
Adecuación Dimensión, cualidad del pensamiento, reconocible en conciencia de interpretación, en las administraciones e interrogaciones, evaluación, capacidad de rectificación, capacidad de anticipación de consecuencias, influencias relativas a los procesos primario y secundario, etc. 2) Integración de la
identidad y
relaciones objetales
Representaciones
de identidad Integrada, fragmentada, difusa, yuxtapuesta. Discriminada – confusa. Contradicciones: resueltas – contrapuestas, autoestima y representación de sí. Imagen corporal.
Representaciones de vínculos
Diferenciados, indiferenciados, simbióticos, parcial-total, elección de objeto anaclítico, narcisista, según proyectados en la batería, constancia objetal, superyo, integrado – no integrado.
3) Operaciones
defensivas Represión primaria (función barrera)
Censura, operaciones pre-represivas o pos-represivas, su rigidez o flexibilidad, su éxito o fracaso, mantenimiento de la conciencia de interpretación, tono emocional, moderación temática y equilibrio versus proyecciones masivas, coartación, fracasos, transgresiones en clisés y fenómenos de procesos primarios de pensamiento, bizarrerías, pérdidas de la conciencia de interpretación, etc.
Regulación de
ansiedad, angustia, frustración y pérdida, capacidad de experimentar tales emociones o grado de incapacidad, etc. Funcionamiento
sublimatorio y creatividad
Creatividad y disponibilidad de energía libidinal para fantasear y crear. Capacidad de trabajo: participación, colaboración, logros, humor-goce: placer, satisfacción en ejecuciones. Capacidad de reparación. Capacidad de utilizar recursos y experiencia, disponibilidad para nuevos aprendizajes, etc.
Lunazzi de Jubany H, Lectura del psicodiagnóstico.
DISCURSO
Generalidades.- Discurso “es un término que en un sentido general designa la forma en que se producen determinado enunciados efectivos y sus consecuencias. Así se habla del discurso médico, político, científico, etc. Lacan habla de discurso en un sentido más fundamental. En primer lugar como discurso sin palabras, o sea una armazón o estructura que implica lugares y términos, y que es la matriz de cualquier acto en que se tome la palabra. El significante es la causa del discurso, ya que es en la captura que el significante ejerce sobre los seres hablantes en donde se establecen las operaciones mínimas que hacen posible el discurso. El discurso, en tanto lazo social, se soporta en el lenguaje. Si el inconciente está estructurado como un lenguaje, el discurso es el armazón fundamental que hace posible que cada uno encuentre la necesaria barrera al goce para constituír el lazo social. No existe el lazo social fuera de los discursos, porque el sujeto y el Otro no disponen de ningún medio que establezca su vínculo en el lenguaje”.
Alemán Jorge y Larriera Sergio, “Lacan-Heidegger”, Buenos Aires, Ediciones del Cifrado.
Según Lacan.- El término en un sentido general designa la forma en que se producen determinados enunciados efectivos y sus consecuencias. Así se habla del discurso médico, político, científico, etc. Lacan habla de discurso en un sentido más fundamental. En primer lugar como discurso sin palabras, o sea una armazón o estructura que implica lugares y términos, y que es la matriz de cualquier acto en que se tome la palabra. El significante es la causa del discurso, ya que es en la captura que el significante ejerce sobre los seres hablantes en donde se establecen las operaciones mínimas que hacen posible el discurso”. Para aclarar más estos conceptos, podemos pensar que discurso es como un molde vacío, una mera forma que puede ser ocupado con diferentes contenidos (político, científico, etc.). Los diferentes contenidos se llaman significados, mientras que la forma vacía en la cual se insertan, son los significantes. Por lo tanto, esta concepción sigue la pauta de la concepción aristotélica de hylé-morphé, citada por Alemán y Larriera, o sea (la hylé es el contenido, y el morphé, la forma que recibirá ese contenido. Por ejemplo, las palabras como meros significantes alojarán significados).
Lacan indica que los contenidos o significados que pueden ser insertos en esa estructura o mera forma llamada discurso son el discurso histérico, el discurso del universitario, el discurso del amo, y el discurso psicoanalítico.
Pero, si el discurso en una mera forma, una estructura que puede contener en algún momento contenidos o significados, cabe preguntarse, cuál es esta estructura del discurso?
Como toda estructura, el discurso se compone de PARTES o LUGARES que están entre sí RELACIONADAS de determinada manera.
Siguiendo el modelo de Lacan, cabe decir que en la estructura discursiva encontramos cuatro LUGARES, representados mediante las letras $, a, S1 y S2:
Los lugares están representados por los cuatro casilleros vacíos, y las flechas representan sus mutuas RELACIONES. Observemos que Lacan muestra que una de las relaciones siempre falta (la flecha que debiera unir los dos lugares inferiores). También se dibujaron dos barras pequeñas horizontales, que separan los lugares superiores de los inferiores.
Esos cuatro lugares vacíos podrán ser ocupados por los símbolos $, a, S1 y S2: $ Lugar del sujeto en tanto hablante
S1 Lugar del Otro S2 Lugar del saber a Lugar del goce
Ellos podrán distribuírse de diversas formas, con lo cual obtenedremos diferentes tipos de discurso. Por ejemplo:
Discurso PSICOANALITICO
Discurso HISTERICO
Discurso DEL AMO
a
$
S2 S1a
$
S2 S1Discurso CAPITALISTA
Como puede verse, en cada tipo de discurso hay una FALTA distinta, porque son también distintos los elementos incluidos en los dos lugares inferiores, que no aparecen relacionados (falta).
Alemán Jorge y Larriera Sergio, Lacan-Heidegger. Buenos Aires: Ediciones del Cifrado.
Discurso ideológico.- En la concepción de P. Aulagnier, la función metapsicológica que cumple el registro sociocultural es el conjunto de instituciones cuyo funcionamiento presenta un mismo rasgo característico: lo acompaña un discurso sobre la institución que afirma su justificación y su necesidad. Este discurso designa al discurso ideológico.
Aulaginer Piera, La violencia de la interpretación, p. 159.
DISOCIACIÓN
Generalidades.- Spaltung, escisión o clivaje. Más que una defensa, es una forma de lograr la coexistencia de dos defensas dentro del yo (escindiendo así a este): una contra la realidad (renegación), y otra contra la pulsión.
La disociación aparece en el fetichismo y la psicosis, y consiste en adoptar dos actitudes independientes frente a la realidad exterior: una la tiene en cuenta, mientras la otra, por influencia del instinto, la niega reemplazándola por la producción de un deseo (realidad delirante). Por ejemplo, el fetichista frente a la realidad de la castración, por un lado niega la percepción de la falta de pene en la mujer, pero por el otro debe reconocer esa realidad.
Existe una disociación normal, instrumental, como por ejemplo cuando en el estudio debe separarse lo intelectual de lo emocional.
Celener G. y otros, "Los mecanismos de defensa y las técnicas proyectivas", Publicación interna de la Cátedra de Teoría y técnicas de exploración y diagnóstico Módulo II, Facultad de Psicología, Universidad de Buenos Aires, 1996.
Según M. Klein.- "La disociación es el mecanismo por el cual el yo y un objeto único son divididos fantásticamente en dos. La división del objeto se establece en función de las características idealizadas y
a
$
S2 S1a
$
S2 S1persecutorias, y en correspondencia con una división concomitante del yo, estructurándose por lo tanto dos vínculos simultáneos entre un yo agresivo y un objeto idealizadamente persecutorio, y un yo lleno de amor con un objeto idealizadamente bueno".
"Esta división del objeto y del yo corresponde a un mecanismo primario que sin embargo implica ya un cierto grado de organización de la realidad caótica del comienzo de la vida, en tanto permite aislar y separar dos tipos de experiencias que se suceden en forma alternada: experiencias de unión, protección y satisfacción, y experiencias de abandono, dolor e insatisfacción".
"La disociación en sus comienzos responde a una división neta del objeto y del yo, siendo uno de los pares disociados alternativamente 'no conocido', 'ignorado', 'aislado' por el yo. Las disociaciones primarias dan como resultado objetos parciales (pecho-pene) (idealizado-persecutorio). Durante la evolución normal, y en la medida en que disminuye la ansiedad persecutoria, la disociación toma características menos rígidas en cuanto al grado de distancia entre lo idealizado y lo persecutorio, acercándose paulatinamente a una división entre lo bueno y malo, favoreciendo la síntesis depresiva". "Dentro de la teoría kleiniana, este mecanismo es el precursor de la represión, que permite el clivaje entre lo conciente y lo inconciente".
"Los mecanismos de disociación pueden fracasar durante la evolución por la intensidad de la envidia, la agresión o la mala relación continente con el mundo externo; en tal caso son reemplazados por mecanismos de splitting masivos y de identificación proyectiva excesiva, los cuales llevan a la desintegración del yo como medida defensiva. H. Segal dice que el yo se fragmenta y escinde en pedacitos para evitar la experiencia de ansiedad. La desintegración es el más desesperado de todos los intentos del yo para protegerse de ella. A fin de no sufrirla, el yo hace lo que puede para no existir, intento que origina una aguda ansiedad específica: la de hacerse pedazos y quedar pulverizado".
"Aún cuando la disociación sea lograda, adquiere características patológicas cuando implica una distancia rígida y excesiva entre las características idealizadas y persecutorias del yo y del objeto, ya que esto dificulta la capacidad de síntesis e integración depresiva".
"Según H. Segal, en situaciones de ansiedad aumenta la disociación y se utilizan la proyección y la introyección para mantener a los objetos persecutorios tan alejados como sea posible de los objetos ideales, a la vez que se mantiene a ambos bajo control".
"La disociación subyace a todas las defensas neuróticas en tanto tienen todas por finalidad la escisión del vínculo persecutorio con el objeto. Lo que cambia entre una y otra es qué vínculo es considerado persecutorio en su relación con el objeto. Como mecanismo adaptativo da lugar a la disociación esquizoide instrumental, a la capacidad de dejar de lado determinadas situaciones afectivas, para lograr ajuste a distintas exigencias de la realidad".
Como defensa maníaca, "los mecanismos de disociación tienden a evitar el dolor que la ambivalencia produce (amar y odiar al un mismo objeto)".
Piccolo E., "Defensas en los tests gráficos", Editorial Paidós.
DISOMNIA
Generalidades.- Alteración en la calidad del sueño que puede ser de tres tipos: a) Cataplexia: brusca abolición del tono muscular donde el sujeto cae al suelo con los ojos cerrados pero sin pérdida de conciencia, es decir, no se duerme. Dura dos a tres minutos y lo desencadena un ataque de risa o una emoción violenta. Se inhibe toda actividad voluntaria. 2) Parálisis del sueño: el sujeto se paraliza, lo que puede ocurrir mientras está durmiendo o mientras se está despertando (parálisis del dormir y parálisis del despertar, respectivamente). c) Alucinaciones hipnagógicas: bruscas y angustiantes, aparecen al dormirse o al despertarse. Es un estado similar al trance hipnótico y no son psiquiátricas. Algunas veces no se puede el sujeto mover, y aparece miedo a la muerte.
Castelluccio A, Clases de Correlaciones de la Clínica Médica, Carrera de Psicología, Facultad de Humanidades, Universidad de Belgrano, Buenos Aires, 1983.