• No se han encontrado resultados

PROGRAMACIÓN NEUROLINGUISTICA

In document 3-vocabulario-psicologia[1].doc (página 147-149)

ENERGÍA PSÍQUICA

PROGRAMACIÓN NEUROLINGUISTICA

Generalidades.- “La Programación Neurolinguística (PNL) es una ciencia nueva (a la que algunos consideran como un arte) y que comenzó hace poco más de 20 años en California, EEUU, cuando Gregory Bateson se propuso estudiar la comunicación entre las personas basándose en las relaciones que establecen. Otros dos investigadores de su equipo, Richard Bandler y John Guinder se propusieron hacerlo con base en sus aspectos internos, lo que no se había hecho hasta entonces. A partir de estos trabajos se creó la PNL, que en la actualidad tiene usos muy extendidos en educación, leyes, ayuda, psicoterapia y negocios”

“La PNL es un trabajo terapéutico que estudia como los individuos se comunican consigo mismos, de tal manera, que originan estados de óptima disponibilidad de sus recursos y por lo tanto crean el mayor número posible de opciones de comportamiento: es un marco de referencia sistemático para dirigir el propio cerebro y lograr resultados deseables” .

“La PNL cuenta con diferentes estrategias de intervención como lo son el Metamodelo, las Metáforas, el Anclaje de recursos, el Cambio de historia personal, la Cura de fobias, Definición de objetivos, el Reencuadre del contexto, Como sí, el Círculo de excelencia y las Submodalidades. En estas últimas, se establece que las personas aprendemos por diferentes canales perceptuales.

Pérez Jiménez J, Programación neurolinguística y sus estilos de aprendizaje, disponible en http://www.aldeaeducativa.com

PROYECCIÓN

Definición.- Entendido como mecanismo de defensa, "situación en la cual se tiende a atribuir a otro u otros (personas o cosas) cualidades, deseos, sentimientos o emociones que el individuo rechaza como propios de sí. Podríamos considerarlo como una forma particular de Desplazamiento, y tiene que ver con estilos de funcionamiento paranoides. Un ejemplo sería 'el severo censor' de la película Bocaccio 70 que proyectaba todas sus motivaciones sexuales insatisfechas en el afiche 'provocativo' de una publicidad.

Poliak J., "Fundamentos del enfoque centrado en la persona. Teoría de la personalidad", incluído en Sánchez Bodas A. y col., "Couseling humanístico, teoría y práctica", Vol I, Buenos Aires, Ediciones del Instituto Holos, 1999, p. 129.

Definición.- Proceso por el cual el sujeto expulsa de sí mismo a un otro, persona o cosa, sentimientos, cualidades, deseos u objetos que desconoce o rechaza en él. La proyección, que deriva del acto de escupir, es necesaria para la diferenciación yo no-yo pues se expulsa hacia afuera todo lo displacentero, sintiéndose lo placentero como perteneciente al yo. Es posible encontrarlo especialmente en el pensamiento infantil y en el pensamiento primitivo.

Como defensa, la proyección aparece en los sistemas delirantes paranoides de las psicosis y en la formación de fobias infantiles preedípicas. Freud describe la proyección como una defensa primaria que constituye un abuso de un mecanismo normal consistente en situar afuera el origen del displacer.

La proyección continúa madurando. En las zoofobias de la neurosis infantil posteriores a la formación del superyo y en las fobias adultas reencontramos proyecciones, aunque no son tan típicas ni tan masivas como en el caso del niño muy pequeño.

Celener G. y otros, "Los mecanismos de defensa y las técnicas proyectivas", Publicación interna de la Cátedra de Teoría y técnicas de exploración y diagnóstico Módulo II, Facultad de Psicología, Universidad de Buenos Aires, 1996.

Definición.- Como mecanismo de defensa, “es atribuír a otra persona pensamientos o sentimientos similares a los propios, de modo que los pensamientos propios se convierten en aceptables. Por ejemplo, un sujeto que no aprecia a uno de sus colegas le atribuye sentimientos recíprocos de desprecio. De esta forma el sujeto puede justificar más fácilmente sus propios sentimientos de desprecio por su colega”.

Gelder M, Mayou R y Geddes J (1999), Oxford Psiquiatría, Madrid: Marbán, 2da. Edición, pág. 91.

Definición.- Es un mecanismo de defensa primario por medio del cual el invididuo expulsa, localizando en un objeto (persona o cosa) sentimientos y deseos que rechaza en sí mísmo. Un ejemplo es el racismo, donde la persona deposita en un grupo sus propios aspectos no tolerados, convirtiendo luego a éste grupo en el odiado.

Berenbaum L y Ferrari R, Acerca de las defensas del psiquismo. Incluído en “Fundamentos de psicología”, págs. 107- 108.

Generalidades.- “El término proyección fue introducido en la psicología por Sigmund Freud para designar dos clases de fenómenos. El primero consiste en la atribución de deseos o impulsos indeseables a otro, cuando en realidad pertenecen a uno mismo. Se trata de un mecanismo de defensa del yo por el cual un sujeto atribuye a otra persona, personas u objetos, deseos, actitudes o sentimientos de los que se avergueza, como defensa para no reconocerlos como propios o para disminuír su sentimiento de culpabilidad. También se ha utilizado el término, con un alcance más amplio, para indicar la proyección de percepciones anteriores que tienden a influír sobre las percepciones actuales, y de percepciones interiores que influyen sobre las percepciones sensoriales. Estas percepciones interiores de los procesos ideacionales y emocionales son proyectados al exterior como percepciones sensoriales”.

Ander-Egg E., “Técnicas de investigación social”, Hvmanitas, Buenos Aires, 1987, 21 edición, pág. 296-297.

Generalidades.- El criterio general de proyección tal como lo define Freud está dado por cinco condiciones:

1) Hay una ilusión o creencia equivocada, no justificada por los hechos objetivos. Esto no se cumple en el test, donde el sujeto debe ‘hacer como si’. No es una proyección cognitiva sino imaginativa, pues se le pide que imagine algo, que invente a partir de la lámina. Los restantes cuatro criterios están presentes a veces:

2) El sujeto atribuye al objeto una tendencia dirigida a otro objeto (celos) o hacia él mismo (estados paranoides).

3) La tendencia proyectada es parte de la propia personalidad del proyector.

4) Lo proyectado es inaceptable, vergonzoso, y por lo tanto suprimido o reprimido. No es conciente de ello, o solo a medias. Sin embargo, a veces es totalmente conciente.

5) La proyección busca salvar la autoestima y librar al sujeto de admitir su inferioridad o culpa. Sin embargo, a veces lo proyectado es una cualidad a admirar.

Celener G (1995) Fundamentos teóricos para la inclusión de láminas en blanco (ORT-TAT). Publicación interna de la cátedra de Métodos y técnicas de exploración diagnóstica II. Facultad de Psicología de la Universidad e Buenos Aires.

Según Freud.- El criterio esencial de la proyección tal como la define Freud está dado por cinco condiciones:

1) Hay una ilusión o creencia equivocada, no justificada por los hechos objetivos. Esto no se cumple en el test, donde el sujeto debe 'hacer como si'. No es una proyección cognitiva sino imaginativa, pues se le pide que imagine algo, que invente a partir de la lámina. Los restantes cuatro criterios están presentes a veces:

2) El sujeto atribuye al objeto una tendencia dirigida a otro objeto (celos) o hacia él mísmo (estados paranoides).

3) La tendencia proyectada es parte de la propia personalidad del proyector.

4) Lo proyectado es inaceptable, vergonzoso, y por tanto suprimido o reprimido. No es conciente de ello, o sólo a medias. Sin embargo, a veces es totalmente conciente.

5) La proyección busca salvar la autoestima y librar al sujeto de admitir su inferioridad o culpa. Sin embargo, a veces lo proyectado es una cualidad a admirar.

Murray distingue dos tipos de proyección: la proyección de elementos constitutivos del sí mísmo (o proyección suplementaria), y la proyección de elementos constituyentes figurativos (objetos imaginados con los que el sujeto interacciona en su fantasía, y se trata en general de objetos importantes como padre, madre, amigos, enemigos, con los que se ha estado íntimamente vinculado).

Por ejemplo, un sujeto puede atribuír elementos constituyentes de sí mísmo a un personaje (por ej. el héroe de la historia que cuentan) y constituyentes figurativos a los restantes personajes. La figura que lo representa a él es un alter, y sobre éste el sujeto puede ejercer una 'presión' (agresiva, evasiva, de rechazo, aflictiva, etc). Murray pensó en poner, incluso, en cada imagen un personaje (objeto evocador

de sí mísmo) con el cual el sujeto pueda empatizar e identificarse con él. Con esto habría que tener juegos de láminas para adultos, para niños, etc.

Las técnicas proyectivas estimulan la imaginación, pero sólo ciertos aspectos de esas representaciones pueden llamarse proyecciones, y el resto no nos interesa.

En suma: a través de la proyección estimulada por situaciones-estímulo ambiguas, el sujeto mediante su fantasía revela aspectos concientes e inconcientes de su personalidad. Se ha objetado que el sujeto bien podría relatar algo de su experiencia reciente (una película que vio el día anterior), pero debe tenerse en cuenta que la memoria es selectiva, que las huellas mnémicas sufren transformaciones en función de las constelaciones emocionales del sujeto.

Celener Graciela, Fundamentos teóricos para la inclusión de láminas en blanco (Ort-Tat), publicación interna de la Cátedra de Técnicas psicodiagnósticas II de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires, 1996.

Reseña histórica.- Bellak hace un recorrido histórico del concepto en Freud, y reformula el concepto psicoanalítico de proyección en términos de distorsión aperceptiva y a partir de la teoría gestáltica del aprendizaje.

En 1894 Freud habla de proyección en la neurosis de angustia, donde al no poderse controlar la excitación sexual interna, se la proyecta en el exterior. En 1896 concibe proyección como atribución de impulsos propios indeseables a otras personas o al mundo. Posteriormente sigue la misma línea en el caso Schreber: el paranoico transforma el impulso homosexual por formación reactiva (de "yo lo amo" a "yo lo odio"), y luego proyecta ese odio al objeto amoroso original, convertido así en perseguidor. Esta atribución es por presión del superyo, que lo desaprueba moralmente en el sujeto mismo.

Más tarde, en Totem y Tabú, Freud habla de proyección como un mecanismo universal y normal mediante el cual configuramos el mundo. Tal el sentido de proyección en sentido amplio que se toma aquí como importante (el sentido restringido era proyección como defensa).

Celener Graciela, Fundamentos teóricos para la inclusión de láminas en blanco (Ort-Tat), publicación interna de la Cátedra de Técnicas psicodiagnósticas II de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires, 1996.

In document 3-vocabulario-psicologia[1].doc (página 147-149)