CAPÍTULO 1. LA EVALUACIÓN DESDE LAS PEDAGOGÍAS CRÍTICAS.
3.2. La práctica evaluativa como espacio de reflexión de la enseñanza: Análisis de un
3.2.2. Dimensión reflexiva de la práctica evaluativa
Dice Freire que la dimensión reflexiva implica tanto al docente como al estudiante, requiere de un esfuerzo de ambos por reconocerse como sujetos en el mundo que son responsables de una historia y en cuanto tal, es menester que tengan una actitud reflexiva que puede empezar leer la realidad, como lo dice Freire y Macedo (1989)
La lectura de la realidad siempre precede a la lectura de la palabra, así como la lectura de la palabra implica una continua lectura de la realidad. Tal como sugerí con anterioridad, este movimiento de la palabra a la realidad está siempre presente; incluso la palabra hablada fluye de la lectura de la realidad. Sin embargo, en cierta forma, podemos ir más allá y decir que la lectura de la palabra no está únicamente precedida por la lectura de la realidad, sino también por una cierta forma de escribirla o de reescribirla, es decir de transformarla por medio de un trabajo consciente y práctico. Para mí, este movimiento dinámico es esencial
en el proceso de alfabetización.” (p. 56)
En nuestro caso de estudio es posible ver que el docente plantea el desarrollo de su práctica para que impacte de manera positiva en la vida social y política del estudiante, esto a partir de una lectura permanente de la realidad y de su correspondiente aporte mediante el desarrollo de estrategias de solución de problemas ficticios. Por una parte, vemos una preocupación por aportar a la reflexión de la vida profesional futura de estos estudiantes, enfrentándolos con actividades en las que éstos tienen que simular el contexto, haciendo análisis y profundas lecturas de consecuencias, causas y efectos a partir de datos del presente. El docente menciona que:
(…) el objetivo de la universidad de una u otra forma es poder compartir conocimientos y también crear experiencias, entonces pues enseñar el uso y aprovechamiento de la información es parte por un lado de lo que está en el syllabus y es parte también de enfocarlos en cómo ellos lo pueden ver en su vida laboral, es decir muchos son tan jóvenes y no ven la importancia de muchos de los contenidos que ven, porque no están en contexto dentro de lo que están haciendo hoy por hoy, entonces yo trato de llevarlos mucho como imagínese que usted está en una etapa muy corta que es la universidad y en otro va a estar en su vida profesional, entonces cómo desde ahí usted puede aplicar las cosas que estamos viendo (ver Entrevista 2, p. 161)
Por otra parte, se puede mencionar los hallazgos entorno a la reflexión del docente en cuento a adoptar buenas prácticas de otros que pueden aportar en gran medida a su trabajo con los estudiantes. Este docente habla de sus compañeros de trabajo y cuenta cómo salir de los esquemas, emanciparse, puede provocar cambios significativos en el entorno y mejora la práctica educativa:
Si hay profesores que están haciendo cosas muy interesantes desde la labor investigativa, entonces eso se ve reflejado de uno o de otra manera en los estudiantes, en los perfiles pero también hacia dónde se están enfocando, entonces creo que es determinante ese rol de ese docente en ese sentido (ver Entrevista 1, p. 154).
Creo que de él he tomado muchas herramientas para aplicar en clase, porque es una persona muy metodológica. El caso con Jaider, si hemos tenido más o menos la discusión de los docentes en general y creo que compartimos muchos puntos en común. (ver Entrevista 1, p. 153)
La anterior cita, señala no sólo la capacidad reflexiva de este docente sino su interés por hacer las cosas de otra manera, salirse de un esquema tradicional de trabajo y probar con otras maneras de hacer las cosas aprovechando las experiencias de docentes de otras asignaturas con los que éste tiene contacto directo (en charlas de trabajo, encuentros o seminarios) o indirecto (lectura de artículos o libros) así entonces, como se pudo apreciar se expresa al respecto de un compañero de trabajo. Dice Burbules (1990) que:
(…) debemos ser honestos con nosotros mismos en cuanto al conocimiento, la pericia o los talentos que poseemos y que nos introdujeron en primer término en la situación educativa. Es importante también ser honesto con las satisfacciones que nos procura desempeñar un papel en el aprendizaje otros: al fin y al cabo, ¿no es esta la razón primera por la que llegamos a ser docentes? (p. 62)
Estamos frente a un docente reflexivo y cuya curiosidad lo mueve siempre a innovar, toda vez que pretende aprender enseñando y para ello actúa desarrollando su creatividad y la de sus estudiantes, a partir de la cual pueden surgir nuevos aprendizajes. Lo anterior se puede apreciar en los talleres y el tipo de exámenes que plantea. Esta actitud señala claramente una cercanía con la perspectiva crítica, porque como lo menciona Freire, de lo que se trata es de mantener constantemente su actitud rebelde, de permanente búsqueda, sin olvidar mantener la curiosidad:
Lo necesario es que, aun subordinado a la práctica "bancaria", el educando mantenga vivo el gusto por la rebeldía que, agudizando su curiosidad y estimulando su capacidad de arriesgarse, de aventurarse, de cierta forma lo "inmuniza" contra el poder aletargante del "bancarismo". En este caso, es la fuerza creadora del aprender, de la que forman parte la comparación, la repetición, la comprobación, la duda rebelde, la curiosidad no fácilmente satisfecha, lo que supera los efectos negativos del falso enseñar." (Freire, 1997, p. 27) Así, se evidencia otro aspecto de su capacidad reflexiva como docente, en cuanto plantea actividades evaluativas que consideran diferentes maneras de aprender y de comunicar lo aprendido:
Que tanto lo pueden aplicar [el conocimiento] en un contexto real pero entonces no sé, yo me imagino y digo no todo el mundo sobre un tema podría representarlo de manera escrita si yo les presento todo el examen escrito todos responden en escrito y así esta situación fuera real hay personas que de pronto no se desenvuelven de la mejor manera escribiendo como no se tal vez poniéndola en otra situación diferente entonces puede que responda la pregunta o responda los objetivos de una evaluación de una mejor manera siendo algo diferente a lo escrito sin decir que seguramente todos los estudiantes deberían de tener como estas competencias pero pues en la práctica no identifico que no necesariamente es así igual yo también ponía como ejemplo que no soy muy bueno con los quizzes todo el tema como de responder quizzes escritos o evaluaciones y parciales escritas porque yo me demoro mucho escribiendo creo que escribo bien pero me demoro, entonces creo que también ha sido así identificar que pueden haber muchas formas de evaluar y de mediar ese conocimiento. (ver Entrevista 1, p. 156)
Sus evaluaciones incluyen fabricar artefactos a partir de ideas abstractas leídas o discutidas en clase, dando así a los estudiantes otras maneras de expresarse y otras maneras de aprender, de igual manera es importante resaltar que los trabajos que propone a sus estudiantes consideran el trabajo colaborativo una estrategia para potenciar el aprendizaje. Él considera entonces, el momento evaluativo como un momento esencial para seguir
aprendiendo. En Freire y Macedo (1989) vemos que un docente que promueva actitud crítica en sus estudiantes, la emancipación y el empoderamiento, estimula su creatividad:
La creatividad debe ser estimulada, no sólo en el nivel de la individualidad de los estudiantes sino también en el de su individualidad en un contexto social. En vez de sofocar este curioso ímpetu, los educadores deberían estimular la asunción de riesgos, con lo cual no existe la creatividad. En lugar de reforzar la repetición puramente mecánica de frases y listados, los educadores deberían alentar a los estudiantes en el ejercicio de la duda. (p.73) Aquí la creatividad tiene que ver con la dimensión reflexiva tanto del docente que plantea una actividad no esquemática y alejada del mero desarrollo de habilidades técnico científica, actividades que se inclinan por un conocimiento, en términos de Giroux, directivo, en el que el estudiante sea autónomo y empoderado de su propio proceso de aprendizaje y enseñanza en tanto, se pregunta por el para qué de ese aprendizaje; así tiene que ver con el estudiante quien se ve obligado a integrar las otras dimensiones, crítica y participativa, para desarrollar una propuesta que dé solución de un problema planteado. Así, estas formas de evaluación promueven la conciencia crítica, la deliberación y la reflexividad; se consideran otros discursos y se reconocen los saberes propios. La evaluación así planteada por el docente es una evaluación equitativa, que tiene en cuenta el contexto y los antecedentes de cada sujeto evidenciando una visión de justicia (Cabra, 2001)