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Discusión y conclusiones

Grupos de investigación, integración social y

Nota 13. Véase el anexo 2.

5. Discusión y conclusiones

Los grupos o equipos de investigación conforman el entorno próximo en el que se desenvuelve el trabajo diario de los científicos. Así pues, el conocimiento y comprensión de las características y dinámicas grupales adquiere una especial importancia. Aspectos como el nivel de consolidación de los grupos y el nivel de integración de los indivi- duos en su seno son, entre otros, factores que determinan un contexto grupal más o menos adecuado para el desarrollo de la actividad inves- tigadora. En el presente capítulo se presenta una prueba empírica de cómo, en una comunidad científica concreta como es el área de Biología y Biomedicina del CSIC, ambos factores repercuten favorablemente en la actividad de los científicos, contribuyendo a aumentar su actividad investigadora, su rendimiento y su productividad.

En un área como Biología y Biomedicina, en la que los requerimien- tos de dedicación imponen a los científicos una intensa y prolonga- da convivencia en el laboratorio, el contexto grupal, determinado conjuntamente por el nivel de consolidación de los grupos de in- vestigación y el grado de integración de sus componentes en el seno de los mismos, es determinante en el rendimiento individual de los científicos, por cuanto influye no sólo en el volumen de su actividad investigadora (determinado por el número de proyectos de investiga- ción en los que participan) y de formación de nuevos investigadores (a través de la dirección de tesis doctorales), sino también en su productividad científica y tecnológica (medida a través de los indi- cadores que se utilizan habitualmente en la evaluación ex post de la actividad investigadora de los científicos españoles en éste y otros campos científicos: los artículos científicos en revistas de impacto y las patentes).

Aspecto aparte lo constituye el impacto de las publicaciones, otro de los indicadores fundamentales en la evaluación de la actividad investigadora. El factor de impacto está influenciado en gran medi- da, en la muestra aquí considerada, por la edad y por la experiencia y trayectoria profesional. Parece que los científicos más jóvenes, que no gozan aún de una posición estable y una reputación como in- vestigadores (la mayoría de los cuales, en nuestra muestra, son individuos recientemente incorporados a la plantilla del CSIC tras finalizar una estancia en un centro de investigación extranjero) se encuentran bajo una mayor presión para publicar en revistas de alto factor de impacto. Como señala Jennings [26], estos investigadores están especialmente obsesionados por incrementar sus cifras de FI, como un medio de mejorar sus posibilidades de promoción. Una vez han alcanzado una posición estable y consolidada, conceden menor impor- tancia al FI que a otros aspectos de su carrera investigadora, como la obtención de fondos para la investigación a través de contratos y proyectos de I+D financiados, la formación de nuevos investigadores, la publicación en revistas de amplia difusión internacional en su disciplina (aun cuando éstas no siempre coincidan con las que tienen un mayor FI) o la obtención de resultados con aplicación práctica y potencialmente patentables.

A la hora de interpretar los resultados del presente estudio y establecer comparaciones con otros, hay que tener presente los si- guientes aspectos. En primer lugar, la unidad objeto de estudio es, en este caso, el individuo, de modo que lo que aquí se estudia son los efectos del contexto grupal sobre la actividad y rendimiento de los científicos, no del grupo. Además, hay que tener en cuenta el criterio utilizado para caracterizar a los grupos y determinar su nivel de consolidación, basado en la apreciación personal de los científicos encuestados. Así pues, debe prestarse especial atención si se compa- ran los resultados aquí obtenidos con los de otros estudios donde la unidad de análisis es el grupo, o donde éste se define y construye sobre la base de la frecuencia de trabajos firmados por dos o más autores, o de la frecuencia de citas cruzadas entre autores.

No hay que olvidar, por otra parte, otras dimensiones contextuales de ámbito más amplio y general, que también tienen un papel determi- nante en la actividad y rendimiento de los científicos. Nos referimos al contexto geopolítico, social, cultural y económico (nacional y supranacional), al contexto institucional y organizativo al que

pertenece el científico (ámbito académico, empresa, etc.), y al campo o área científica de sus líneas de investigación. Dimensiones que también deben ser cuidadosamente consideradas a la hora de obtener conclusiones y establecer comparaciones, evitando realizar extra- polaciones e inferencias que conduzcan a interpretaciones erróneas de la realidad en la que están inmersos colectivos de investigadores pertenecientes a diferentes contextos.

En el estudio quedan patentes las ventajas competitivas de los equipos de investigación consolidados. Sin embargo, esto no debería conducir a una conclusión simplista y, a nuestro modo de ver, inade- cuada, de favorecer a los grupos consolidados por encima de todo. La reflexión más bien está dirigida hacia la necesidad tanto de apoyar a los grupos de investigación consolidados como de potenciar la conso- lidación de los grupos en vías de desarrollo y los grupos emergentes formados por líderes jóvenes que comienzan su andadura, siempre en el marco de estrategias y políticas basadas en el rigor en la selección de personal y en criterios de calidad científica.

Hemos comprobado, por otro lado, la importancia que tienen el autoconcepto de pertenencia a un grupo y la integración de los cien- tíficos en el seno de sus equipos para el conjunto de su actividad investigadora, su rendimiento y su productividad. Estos son aspec- tos especialmente relevantes que deben tenerse en consideración a la hora de diseñar y poner en marcha estrategias orientadas hacia la concentración de recursos y el fomento de la creación de grandes grupos mediante la convergencia de otros de menor tamaño. Tales es- trategias pueden tener efectos potencialmente contraproducentes, derivados del hecho de favorecer alianzas «artificiales», que pueden conducir al establecimiento de asociaciones escasamente cohesivas cuyos miembros tengan un reducido sentimiento de pertenencia al grupo y, por tanto, una escasa percepción de integración grupal. Estas alianzas pueden afectar a factores como las pautas de traba- jo, las relaciones intragrupales o los flujos de comunicación y, en definitiva, al rendimiento y productividad de los investigadores y de sus grupos.

Los resultados presentados aquí corroboran la importancia del tra- bajo en equipo en el ámbito de la investigación científica, entendido éste no ya como dos o más científicos que trabajan conjuntamente en la resolución de un problema, sino como un proceso complejo de interac- ciones y relaciones personales en un marco contextual determinado.

En consecuencia, los investigadores deberían no sólo procurar tra- bajar en el marco de una estructura grupal, sino también preocuparse activamente por que su rendimiento se vea mejorado gracias a un mayor desarrollo y consolidación del grupo al que pertenecen, y a una mayor integración personal en el seno del mismo. Estamos convencidos de que en esta era en que la investigación y la producción de conocimiento se basan en gran medida en el trabajo en equipo, las interrelaciones y la intercomunicación, factores como la consolidación de los grupos de investigación y el nivel de integración de sus componentes, son de- terminantes para la actividad y el rendimiento de los investigadores.

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Anexo 1: fundamentos del análisis de componentes

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