y transferencia de conocimiento
3. Metodología, variables y datos
En este estudio se ha aplicado un método de emparejamiento no paramé- trico llamado «Propensity Score Matching», que compara, específica- mente, los inputs y outputs del proceso innovador de aquellas empresas que incorporaron personal del sistema público de I+D (estado factual) con los resultados que podrían haber alcanzado si no lo hubiesen hecho
(estado contrafactual). Dado que una empresa i no puede ser observada simultáneamente cuando contrata y cuando no contrata estos recursos humanos, el estado contrafactual se convierte en el problema de inves- tigación y se estima con información procedente de un grupo de control formado por empresas que no contrataron personal del sistema público de I+D, pero que tenían igual propensión a hacerlo. El método ofrece dos tipos de análisis: por un lado, estima y analiza la propensión de las empresas a contratar personal procedente del sistema público de I+D y, por otro, estima el efecto causal de esta movilidad sobre la ac- tividad innovadora de las empresas. En este último caso, la cifra neta del efecto corresponde a la diferencia de medias entre el valor de una variable Yi, que representa la actividad innovadora de las empresas que contrataron estos recursos humanos y el valor de esta misma variable, que representa la actividad innovadora del grupo de control. Dehejia y Wahba [24] realizan una descripción minuciosa de esta metodología y Herrera et al. [31] describen su uso aplicado al caso de la movilidad del personal del sistema público de I+D a las empresas.
Para el análisis de los factores que influyen en la propensión de las empresas a contratar personal del sistema público de I+D, se han seleccionado variables a partir de estudios que analizan la movilidad de los investigadores académicos en las empresas [18, 19, 20, 33, 55] y el comportamiento innovador [14]. Así, se incluyeron variables representativas del tamaño de la empresa, su edad y la participación de capital extranjero como indicadores de la habilidad para obtener recursos. Siguiendo la tipología introducida por la OCDE, el estudio clasificó las empresas en sectores de alta, media y baja tecnología para controlar diferencias sectoriales en cuanto al nivel de acumu- lación de la tecnología. El análisis incluyó también un indicador de la localización de la empresa, para comprobar si la proximidad a una gran concentración de infraestructuras de soporte a la inno- vación influye en la propensión de las empresas a participar en esta movilidad, y se diferenció entre empresas localizadas en regiones centrales del sistema nacional de innovación (Cataluña, País Vasco y Madrid) y empresas localizadas en regiones periféricas. El estudio también incluyó dos indicadores del comportamiento innovador de la empresa: el grado de organización de las actividades de I+D y los gastos en I+D. Por último, debido a la ampliamente aceptada relación entre el mercado y los incentivos para innovar, se consideraron va- riables representativas del entorno competitivo como la influencia
del mercado principal, la concentración del mercado y el nivel de internacionalización de la empresa.
Para el análisis del efecto de la movilidad, el estudio incluyó distintos indicadores de la actividad innovadora con el objetivo de estimar el efecto de la contratación de recursos humanos desde el sistema público de I+D en los inputs y outputs del proceso innovador de las empresas. Para la medida de los inputs del proceso, el estudio incluyó la intensidad en I+D de las empresas (gasto en I+D/ventas por cien) como un indicador que refleja su esfuerzo innovador y el grado de compromiso que la empresa tiene con las actividades de I+D. También se tuvo en cuenta la distribución de los gastos en I+D que las empresas realizan y se construyó un indicador de la intensidad en I+D interna y externa para conocer la influencia de los recursos humanos desde el sistema público en la estrategia de obtención del conocimiento en las fases tempranas del proceso innovador. El primer indicador incluye información sobre todas las actividades realiza- das en el interior de la empresa para la generación de tecnología, y el segundo, información sobre la adquisición externa de tecnología. Esta última ha adquirido importancia debido a la necesidad de contar con fuentes externas de conocimiento y la posibilidad que tienen las empresas de beneficiarse de economías de escala desde organizaciones externas dedicadas a la investigación [12].
Así mismo, el estudio incluyó la propensión a patentar (patentes/ número de empleados por cien) como una medida del output innovador. De acuerdo con Czarnitzki y Licht [22], a pesar de las limitaciones asociadas a este indicador, la propensión a patentar es una medida más cercana en el tiempo a la realización de proyectos de I+D que las ventas de nuevos productos o la reducción de costes alcanzadas por la aplicación de nuevos procesos.
Todas las variables anteriormente descritas se construyeron con datos procedentes de la Encuesta sobre Estrategias Empresariales que elabora la Fundación SEPI. La encuesta recoge anualmente información sobre el comportamiento estratégico de cerca de 3.000 empresas con más de 10 empleados. Desde 1998, la encuesta recoge datos sobre el comportamiento innovador de las empresas, incluyendo información sobre el nivel de formalización de su actividad innovadora, la co- operación tecnológica y las dificultades de financiación de la I+D. Adicionalmente se incluye información que indica si la empresa in- corporó personal procedente del sistema público de I+D.
El estudio utilizó datos que cubren el periodo 1999-2001 y estimó el efecto de la movilidad sobre la actividad innovadora de las empresas el mismo año en que se produjo la movilidad (2000) y el año siguiente (2001). Se asume que la variable que indica si la empresa participó o no en la movilidad en 2000 viene determinada por variables exógenas con retardo, es decir, por sus valores correspondientes a 1999 para reducir problemas de endogenidad. Con el fin de identificar las empresas que participaron en la movilidad, la variable tomó el valor de 1 si la empresa había incorporado personal del sistema público de I+D en 2000 y 0 en el caso contrario1. Aunque la encuesta recoge información inédita sobre la actividad innovadora y las políticas de innovación, sólo indica si la empresa incorporó o no este personal y no recoge información sobre las circunstancias o programas que facilitaron la movilidad ni el nivel de formación del personal.
La muestra cuenta con un total de 495 empresas que contestaron a la encuesta los tres años. Un total de 35 empresas incorporaron perso- nal del sistema público de I+D. Aunque la encuesta tiene una muestra representativa de empresas del sector industrial, el escaso número de empresas que incorporaron estos recursos humanos refleja su baja participación o interés en la movilidad. Finalmente, para la estima- ción del efecto, el estudio utilizó sólo 70 empresas (35 empresas que incorporaron personal del sistema público de I+D y 35 empresas en el grupo de control). Las empresas en el grupo de control se eligieron con un criterio de proximidad o emparejamiento, de manera que toda empresa que incorporó estos recursos humanos tenía una empresa gemela en el grupo de control que no incorporó estos recursos humanos, pero tenía igual propensión a hacerlo2.
4. Resultados
La tabla 3.1 muestra los resultados de un modelo probit y los efectos marginales obtenidos en el análisis de las variables que influyen en