• No se han encontrado resultados

3. ASPECTOS INTERCULTURALES EN LAS OBRAS DE SHERKO FATAH

3.1.5. Donnie y Jan-î Gal

Por otro lado, si bien en este relato no aparece el espacio-tiempo kurdo-iraquí, como sucederá en todas sus demás obras, existe un elemento que nos gustaría analizar más detenidamente en relación con el espacio-tiempo argelino en esta primera obra.

Al respecto, cabe señalar que el tío de Fatah, el escritor Ibrahim Ahmad (1915-2000), escribió Jan-î Gal, la primera novela en dialecto sorani y su novela más importante, en el año 1956, aunque no fue hasta 1973 que se publicó por primera vez en Irak. La traducción francesa relata en un pequeño prólogo la historia del libro: si bien la obra original trata sobre la guerra de la independencia de Argelia, en la novela Ahmad relata, en realidad, la lucha de los kurdos y la toma de conciencia de su situación. El motivo es que, cuando la escribió en el año 1956, según cita textualmente la traducción francesa (1994, 7), «las condiciones políticas extremadamente difíciles en las que fue escrita la novela, la censura y la persecución que el régimen de Nouri Saïd practicaba sobre el pueblo kurdo», obligaron a Ahmad a disimular no solo el tiempo y el espacio de la novela, posteriormente «revelados por el autor para la traducción francesa», sino también a enterrar el manuscrito, que fue encontrado once

años más tarde y editado por primera vez en 1973. Varias de sus obras han desaparecido y no han sido aún encontradas. El propio Ahmad fue arrestado en 1949 por «actividades subversivas» y condenado a dos años de prisión.

En la traducción francesa Mal du peuple (publicada por primera vez en 1994), sin embargo, el espacio-tiempo es el kurdo-iraquí, concretamente la ciudad de Suleimaniya. Su autor reveló el espacio-tiempo al traductor francés, Ismael Darwish. El personaje, un hombre kurdo-iraquí, Jwamer79 Baïze, regresa a su ciudad natal («Soulémani») tras permanecer once años encarcelado como prisionero político por el régimen iraquí. En verdad, no ha cometido ningún delito, pero durante una manifestación contra el régimen que tiene lugar en la plaza principal de la ciudad, los soldados iraquíes lo confunden con el dirigente de la manifestación cuando aparece gritando en busca de ayuda para su mujer, a punto de dar a luz, y lo arrestan. A su salida de la cárcel once años después, donde sufre todo tipo de torturas y de vejaciones, regresa a su ciudad natal y recorre a pie el Kurdistán iraquí buscando desesperadamente a su mujer y a su hijo. Finalmente se entera de que ambos murieron en el parto, que en esos once años la mayoría de sus amigos y conocidos han sido asesinados, han huido o siguen encarcelados, y en su viaje se encuentra con un país completamente en ruinas desde el punto de vista político, económico, social y físico. El libro en su versión francesa denuncia abierta y explícitamente la violación de los derechos humanos en el Kurdistán iraquí y la violencia empleada contra los kurdos por parte del régimen iraquí de los años 60, así como por parte del Gobierno turco.

Il ne sut que faire de la journée. Sortir? Mais pour aller où et chez qui? La plupart de ses anciens amis ne sont plus là. Is sont peut-être arrêtés ou exécutés, ou bien dans les rangs de l’A.N.L. [Armée nationale de liberátion], ou alors tellement terrorisés qu’il seraient pris de peur en le voyant. (Mal du peuple, 41)

Je crois que les Turques ont prix beaucoup des Kurdes, ils prennent par exemple les Kurdes pour les Turques de la montagne et leurs chansons pour des chansons orientales. Non seulement les chansons, mais rien n’est protégé chez les Kurdes! Si l’homme n’est pas lui-même, il n’aura rien, sa propre maison est dérobée et ses biens sont donnés aux autres. Tout au

79 Jwamer, el protagonista, es un nombre kurdo, según correspondencia mantenida con el traductor de

long de l’histoire, les Kurdes ont servi l’étranger, dans tous les domaines. Mais je n’ai jamais vu d’étranger servir les Kurdes! (Mal du peuple, 78) Ce n’est pas nous qui tuons les coupables et les innocents ensemble, mais notre enemi, ce régime sanguinaire et oppresseur; nous ne sommes en possession ni d’avions ni d’artillerie. Ces massacres, ces ravages ne se font que’en avión et à l’arme lourde. […] Nous sommes dans notre pays que l’ennemi occupe, et nous lui faisons la guerre pour nos droits nationaux, pour la démocratie et la liberté de nos hommes. (Mal du

peuple, 178)

Qui dit que ce mal du peuple n’est pas égal à la souffrance de Kalée?... Mais comment savoir si tout ce mal et cette misère du peuple ne partiront pas en poussière? La mort cruelle a bien morcelé la souffrance et les souffrants, sans même leur donner une petit tombe sombre. Et maintenant qui dit que ce nouveau tyran qui se trouve dans la peau du libérateur, n’amènera pas la souffrance vers lui pour que la société se retrouve, sous une autre forme, dans un enfer plus infernal que le précédent? (Mal du

peuple, 180)

El hecho de que la primera obra de Fatah tenga lugar, en parte, precisamente en el mismo espacio-tiempo que Jan-î Gal, esto es, en la guerra de Argelia (1954-1962), no parece ser casualidad. En especial, si tenemos en cuenta que Fatah no solo ubica sus siguientes novelas en en el espacio kurdo-iraquí, donde tiene lugar realmente la novela de su tío, sino que sus novelas denuncian igualmente la violación de los derechos humanos y la violencia empleada contra los kurdos por parte del régimen iraquí y del Gobierno turco. En este sentido, existe una vinculación evidente entre ambos proyectos literarios.

Cabe señalar, además, que en sus novelas aparece siempre el personaje de un tío kurdo-iraquí, que va evolucionando en su trayectoria vital a lo largo de las distintas obras. Así, en Im Grenzland, un sobrino visitará a su tío, un contrabandista kurdo- iraquí, en la ciudad de Suleimaniya; en Onkelchen (Pequeño tío), el propio título recoge por un lado el nombre del protagonista, una víctima kurda del régimen iraquí que vive su presente en Alemania en situación de irregularidad y, por otro, el personaje de Rahman se reencontrará con su tío Ibrahim en su regreso a Suleimaniya; por último, en Das dunkle Schiff, el protagonista visitará a su tío kurdo-iraquí Tarik, hermano de su padre, que vive desde hace muchos años en Berlín, un personaje con una trayectoria vital intercultural (una vez que ha salido de Irak, el espacio geográfico de la persecución).

Una posible interpretación del espacio-tiempo de Donnie es que Fatah utiliza la referencia biográfica y lingüística de su tío para iniciar y sentar las bases de su propio proyecto literario, una tradición literaria a la que él desea apuntarse. Y para ello elige el tema más importante de su novela como primer paso, los pilares que aparecerán en sus siguientes obras: la memoria individual, colectiva y cultural kurdo-iraquí, la situación política, económica y social en el Kurdistán iraquí, o el espacio kurdo- iraquí. Temas que, en la obra de Fatah, irán encontrando una mayor complejidad cada vez.

Otra posible interpretación es que si bien Donnie trata sobre la guerra de la independencia de Argelia, Fatah, al igual que su tío, en realidad esté narrando en este relato la lucha del pueblo kurdo-iraquí. Pues, aunque las condiciones políticas en las que Fatah escribió este relato son sin duda muy diferentes a las de su tío Ahmad, es cierto que en las fechas en que lo escribió (antes de 2001), Sadam Husein aún estaba en el poder y, por tanto, es posible, y hasta lógico, que el autor no quisiera dar detalles que pudieran molestar al régimen iraquí o que pudieran servir de venganza a la familia del autor. Su propio tío huyó, tras la insurrección kurda en 1975 en Irak, como refugiado político a Londres, donde murió en el año 2000, aunque, según su última voluntad, fue enterrado en su ciudad natal, Suleimaniya.

3.1.6. «Sine nomine corpus»

La estructura del contenido de Donnie, al igual que las siguientes obras de Fatah, no es lineal. La narración no sigue el esquema tradicional introducción-desarrollo- clímax-desenlace, sino que presenta un carácter retrospectivo y, al mismo tiempo, procede de forma reconstructiva (adelante y atrás). Surge así una anacronía (en la terminología de Genette), una dislocación entre el orden de la historia y el del discurso que surge hacia atrás desde la línea temporal predominante o relato primario, analepsis o flash-back en la jerga cinematográfica (Villanueva 1989, 48).

La trama de Donnie, de poco más de cien páginas, se divide en diez capítulos y un epílogo.

En el primero se narra un episodio de la vida de Gotthard en la isla francesa de Córcega, concretamente el momento de la muerte de su dóberman, Donnie. En el segundo, el escritor, que está visitando a Gotthard en un pueblo montañoso y nevado, le pide que le relate sus experiencias como miembro de la legión extranjera en la guerra de Argelia pero este continúa hablándole sobre su vida posterior en Córcega. En el tercer capítulo el narrador sigue intentando dirigir sin éxito a Gotthard para que le hable sobre sus recuerdos en la legión. Él continúa hablando de su perro y de otros recuerdos desordenados. En el cuarto capítulo, Gotthard guarda silencio y entran en escena otros personajes del pueblo que viven prácticamente aislados en lo alto de la montaña, Max y su familia. El quinto capítulo relata la visita del escritor a la casa de uno de los habitantes del pueblo, Hans, para pedirle que lo acompañe a la montaña y ver cómo viven allí Max y su familia. En el sexto capítulo, Gotthard comienza a hablar de las personas que ha matado a lo largo de su vida. En el séptimo capítulo, el escritor sale a dar un paseo por los alrededores, pero la nieve se lo impide. Al regresar a la fonda se entera de que Ida, camarera de origen húngara que trabaja en ella, y Götz, su pareja, han peleado por culpa de Gotthard. En el octavo capítulo, la nieve comienza a derretirse en el pueblo. El escritor reflexiona sobre el modo de localizar el lugar de los recuerdos de Gotthard. Decide finalmente seguirle en su orden. Gotthard le cuenta sobre la legión y la guerra de Argelia. En el capítulo noveno, Ida le pide al escritor que hable con Götz, lo que este hace. En el capítulo décimo, justo antes de marcharse del pueblo, Gotthard le cuenta al escritor el momento en que atropellaron a su perro Donnie y cómo persiguió al culpable, al que casi mata con sus propias manos. En el epílogo, dos meses después del regreso a su casa, el escritor llama a Ida para saber si tuvo algo con Gotthard, tal y como apuntaban los rumores del pueblo, con el fin de acabar su relato. Ella lo niega, también que él la hubiera acosado.

Cabe señalar que el relato comienza con una cita de La Eneida80 (siglo I antes de

Cristo), obra cumbre de la literatura latina, del poeta romano Virgilio. La cita en el

80 La primera parte (Libros I-IV) relata el final de la guerra de Troya y evoca la Odisea de Homero, en

relato reza «sine nomine corpus», «el cuerpo sin nombre» en la traducción española de Fray Luis de León que forma parte del siguiente verso:

Este que era tan grande, ahora está tendido en la arena, despedazado y hecho un tronco, y la cabeza separada de los hombros, y el cuerpo sin nombre. (La Eneida81, Tomo III, 135)

«Este» hace referencia a Príamo, el anciano rey de Troya, degollado a manos de Neoptólemo, hijo de Aquiles y uno de los guerreros ocultos en el caballo de Troya. Tras salir del caballo, se abrió paso hasta el palacio real donde mató al príncipe Polites, hijo de Príamo, y al propio rey. El cuerpo sin nombre es el cuerpo de Príamo, que yace ahora en la arena, la cabeza separada del cuerpo.

Un cuerpo sin cabeza, según Weinrich (1999), es un ejemplo prototípico de lo que los maestros de la mnemotecnia llaman «imagen agente», es decir, una imagen que se inscribe en la memoria del observador de forma enteramente gráfica: el concepto se transforma en una metáfora para ser almacenado como imagen de rememoración.

En esta obra de Fatah, el cadáver de su perro Donnie, que da título al relato y que no es degollado sino atropellado en el relato, es precisamente la imagen agente que se ha grabado en la memoria de Gotthard y que no consigue eliminar. De hecho, en el personaje de Gotthard se produce a la vez un «trauma» (cuando un recuerdo almacenado en el cuerpo es separado por completo de la conciencia) y una «imagen agente» (cuando una imagen se adhiere de forma especialmente firme y duradera a la memoria), (ibid.). El trauma está directamente relacionado con la impresión afectiva que le ha dejado su participación como legionario en la guerra de Argelia y que no consigue recordar. La imagen agente es el cadáver de su perro tras ser atropellado, una imagen que no consigue quitarse de la cabeza. En esta su primera obra, pues, Fatah ya parece reflexionar y ahondar sobre la forma de proceder de la memoria, su ‘reconstructividad’ (J. Assmann 2007, 40). Fatah relata la historia de Gotthard a partir de sus recuerdos biográficos reflejando dos maneras de enfrentarse con la

Ilíada de Homero y narra el asentamiento de Eneas en Italia y las guerras de colonización que lleva a

cabo.

81

muerte. La imposibilidad de comprender la tragedia desde una sola y única perspectiva. Gotthard sufre el dolor en su memoria. El personaje del escritor se adentra así en la memoria traumática de Gotthard, ocupando el significado de la reconstrucción de los recuerdos de Gotthard un lugar central en la obra.

Otra posible interpretación de la cita de Virgilio, «sine nomine corpus», podría ser al mismo tiempo los muertos que resultan de todas las guerras, cadáveres sin nombre, cuerpos sin voz. La constatación de que detrás de cada fallecido existe una historia, un pasado. En esta obra, haría referencia a las víctimas de Gotthard y de la guerra de independencia de Argelia (1954-1962) contra la colonización francesa establecida desde 1830.

Mein erster war ein Junge von höchstens sechzehn. [...] Ich gab ihm eine in den Hinterkopf, damit er endlich die Schnauze hielt. (45)

Sein Freund, so alt wie er, stand keine fünfzehn Meter weiter vor einem Schutthügel. [...] Die Maschinenpistole war leer, die Schulterstütze eingeschoben. Damit habe ich den Jungen erledigt; drei-, viermal auf den Kopf. Das ist, wie einen Schmalztopf zerschlagen, so einen aus Keramik. Erst will er nicht, dann platzt er auseinander. (46)

Wenn du fünfundzwanzig Männern die Hände und Arme brechen muβt, dann suchst du eine gute Methode dafür – an der Tür, auf der Steintreppe. In Algier konnte man dabei einfach an die schönen Weiber denken. Du tust es, und es ist wie Holzmachen, verstehst du, Schmalztöpfe zerschlagen, Holzmachen. (49)

En el caso concreto de Gotthard se trata de un verdugo y de una víctima al mismo tiempo: un legionario contratado para luchar contra la independencia de Argelia, que mata de forma cruel a numerosas víctimas y, al mismo tiempo, un soldado que sufre un trauma bélico que le impide recordar su pasado.

De hecho, en un principio, el escritor piensa que Gotthard le relatará todos sus recuerdos con gusto. Posteriormente, al percatarse de que ex legionario no le relata lo que ha venido a rastrear y a recoger, esto es, su pasado en la guerra de Argelia, intenta entonces reactivar la memoria de Gotthard forzando y dirigiendo sus recuerdos, juzgándole moralmente incluso. Fatah describe la memoria y su reconstrucción como un «enorme macizo rocoso» que existe entre ambos. Los dos flancos son completamente distintos: lo que ve Gotthard es completamente distinto de lo que ve el escritor. De nuevo aparece la imposibilidad de comprender el trauma

desde una sola y única perspectiva. Finalmente, este último percibe que lo único que puede hacer es seguirle en su pasado deshilvanado y escuchar su relato sin prejuicios.

Ich fragte ihn, ob er mir von seinen Erlebnissen als Legionär mehr erzählen würde, und er sagte ohne zu zögern ja. Damals schien es mir, als würde er über diese Erinnerungen völlig frei verfügen und, mit einem gewissen Abstand der eigenen jugendlichen Unbedarfheit gegenüber, sogar gern davon erzählen. (10)

“Zurück zu dem Hund“, sagte ich dann und war mir unerklärlich sicher, hier den Schlüssel schon einmal gefunden und wieder fortgeworfen zu haben. [...] Ich hatte nicht nur das sichere Gefühl, den Schlüssel wieder in Händen zu halten, sondern auch dem Schloβ sehr nahe zu sein, in das er paβt. (44-45)

”Mich wundert”, sagte ich nach einer Weile, “daβ ein Mensch bei dir weniger als ein Tier gilt...“ „Sag so etwas nicht“, fuhr er auf. „Was hat ein Tier damit zu tun?“ (47)

“Hast du dich eigentlich nie geschämt, einen Unbewaffneten zu töten?“ (51)

War mich in dieser Nacht wachgehalten hatte, waren meine Grübeleien zum Fortgang des Gespräches mit Gotthard. Wie sollte ich wieder zurückfinden zu jenem Ort in seinen Erinnerungen, der offenbar selbst für ihn nicht mehr lokalisierbar war. Ich hatte uns beide, schon im Halbschlaf, ein gewaltiges Felsmassiv erklettern sehen, von zwei Seiten, so daβ der Berg zwischen uns war. Irgendwie gelang es Gotthard, mir während des Kletterns mitzuteilen, was er auf seiner Seite sah. Ich verglich es unaufhörlich mit dem Anblick des Berges vor mir – aber alles, was ich sah, schien einer anderen Welt anzugehören. [...] Es ging nicht mehr darum, meine Seite des Felsens mit seiner zu vergleichen. Selbst wenn wir uns auf dem Gipfel treffen würden, blieben unsere Wege dorthin vollkommen unterschiedlich. Was ich tun muβte, war, ihm in allem, was er sagte, einfach zu folgen, ob es nun zusammenhängend erschien oder nicht, und die Topograhie meiner Strecke zu vergessen. (67)

El relato se convierte así en un viaje al pasado de Gotthard, hacia delante, atrás y en todas direcciones: la muerte de su perro al comienzo del relato, su vida actual como dueño de una fonda en un pueblo montañoso europeo, su vida como ex legionario en la isla de Córcega, la experiencia vivida como miembro de la legión extranjera en la guerra de la independencia de Argelia, su intento de violar a una conocida en Córcega, el primer chico al que mata, las siguientes muertes que ejecuta, su relación sexual con una prostituta en un burdel de Argelia, su flirteo con su camarera, sus tatuajes, a persecución del culpable del atropello de su perro al final de la obra.

La técnica del collage, que Fatah utiliza en su primera obra pero también en las siguientes novelas, es un procedimiento muy utilizado para desarrollar el trauma,