3. ASPECTOS INTERCULTURALES EN LAS OBRAS DE SHERKO FATAH
3.1.8. Los personajes
3.1.8.1. El personaje del escritor y la función de la literatura
El personaje del escritor no recibe nombre en el relato, tampoco el de su oficio. Lo hemos denominado así, el escritor, porque el texto puntualiza su deseo de rastrear una parte concreta del pasado de Gotthard con la intención de escribir sobre ella.
Tampoco es originario del pueblo donde tiene lugar el presente del relato. Realiza el viaje hasta allí con el fin de encontrarse con Gotthard. El texto, en cualquier caso, no explicita su procedencia, únicamente que viene de lejos y que habla alemán, pero desconocemos si su trayectoria vital es o no intercultural, esto es, si es fruto de una unión intercultural y/o si ha vivido periodos de su vida en otra lengua y otra cultura distinta a la alemana.
A la pregunta de si es un turista, él responde «nicht wirklich». Según Domenico Nucera (Gnisci 2002, 285), un «turista» se limita a realizar lo que la sociedad de consumo ha fijado en un estereotipo, lo que a su vez neutraliza eficazmente toda posibilidad del encuentro, la razón de su viaje. Pero el escritor ha viajado hasta allí
con el propósito de encontrarse con el personaje principal y conocer oralmente una parte de su historia. De hecho, es su huésped durante su estancia.
Cabe recordar también que, en el epílogo de Donnie, dos meses después de abandonar el pueblo de Gotthard, el personaje del escritor realiza una llamada telefónica a Ida, el único personaje explícitamente ‘extranjero’ en el presente de la obra y, por tanto, la representación del ‘otro’ en el pueblo de Gotthard. Una posible interpretación de esa llamada es que, por un lado, su condición de extranjero le hace sentir cierta afinidad con ella, el personaje más vulnerable en el presente de la obra (mujer y extranjera) al tiempo que provoca en él un intento de protección después de conocer de primera mano la historia del legionario y de vivir un episodio extremo en la fonda de Gotthard (aquel en el que Gotthard se pone un collar de orejas humanas, un episodio del que hablaremos más detenidamente en el estudio de este personaje).
El escritor es también el único personaje que entra y sale del espacio en el presente del relato: al inicio está recién llegado al pueblo en que Gotthard vive y en el último capítulo regresa a su ciudad, introduciendo de este modo el tema del viaje en el relato y, con ello, el motivo de traspasar fronteras. «La palabra viaje (que deriva del provenzal viatge, que a su vez deriva del latín viaticum) designaba originariamente “los alimentos necesarios para realizar el camino”.» (ibid., 248). El viaje no implica solo el desplazamiento físico, sino además lo que ha alimentado su recorrido, el intercambio que se ha producido en el camino. El escritor parte, pues, para luego volver transformado de la experiencia del viaje, es decir, del encuentro con el ‘otro’ y el ‘lugar otro’ y, en este caso concreto, también la ‘memoria otra’.
In der Fremde, dachte ich, lernt man die Alten und die ganz Jungen leicht kennen; mit den Mittleren ist es schwerer. (25)
“Und was tun Sie hier? Sind Sie ein Tourist?“ „Nicht wirklich“, erwiderte ich. „Ich bin wegen Gotthard hier. [...] Es geht mir mehr um seine Geschichte. [...] Oder jedenfalls einen Teil davon. (29)
Und sie kommen den ganzen Weg hierher, um ihn danach zu fragen? Haben Sie nichts Besseres zu tun? (31)
“Auf Wiedersehen“, sagte sie. „Vielleicht finden Sie ja noch einen richtigen Beruf, der Sie glücklich macht. Dann müssen Sie sich nicht mehr mit diesen alten Geschichten abgeben.“ (34)
Den Jungen konnte das egal sein, für sie war ich ein Fremder, der irgendwann einmal wieder fort sein würde. Mein Interesse an Gotthards Geschichte blieb ihnen sicher unverständlich, wenn sie es überhaupt bemerkt hatten. (54)
“Ich will davon nichts hören. Du weiβt doch gar nichts von Gotthard, auβer dem, was er dir erzählt. Und ich muβ solchen Leuten immerzu begegnen, nur weil ich hier lebe. -Und du“, ein zorniger Blick traf Ida, „du machst auch deinen Schnitt, einfach, weil du zu niemandem wirklich gehörst. Ihr kommt und geht wieder. (66)
Du kommst von weit her, nur um dieses Arschloch auszufragen, und stellst auch uns übrigen immerzu Fragen, ohne auch nur einmal selbst eine zu beantworten. (92)
También su presencia y su trabajo dan lugar a una transformación en el otro. En el relato representa una alteridad germanohablante, como el pueblo adonde viaja, y su actitud recuerda en cierta manera a la del personaje del huésped en su siguiente novela Im Grenzland, alguien llegado de lejos, que realiza muchas preguntas en su afán por recopilar una historia. Algo que despierta el recelo de los autóctonos del lugar, que no alcanzan a comprender su interés por el pasado de Gotthard.
Du kommst von weit her, nur um dieses Arschloch auszufragen, und stellst auch uns übrigen immerzu Fragen, ohne auch nur einmal selbst eine zu beantworten. (Donnie, 92)
Dieser von fernher kommende Verwandte, fiel dem Schmuggler jetzt auf, tat genau das, was Beno damals zu erklären suchte: Er wollte ihn in seine Ordnung bringen, seine Fragen waren die eines Entdeckers. (Im
Grenzland, 147)
Pero el personaje del escritor es principalmente un guiño al oficio del propio autor. Entre otros temas, el personaje plasma reflexiones sobre el oficio de escritor, el procedimiento de reconstrucción de los recuerdos y su narración como tema literario, las distintas perspectivas de un mismo suceso, su afán por reconocer y aceptar sin prejuicios la alteridad cultural e incluso, como trasfondo, la finalidad ética de la literatura a la hora de recuperar el pasado de protagonistas sin nombre ni voz (sine
nomine corpus).
Bis zu der Sache mit der Hund war alles Plauderei, obwohl ich natürlich wuβte, was ich wollte, und Gotthard es zumindest ahnte. Ich war davon ausgegangen, daβ er mich benutzte, um in die Nähe seiner Erinnerungen zu kommen; mit mir zusammen, sekundiert von der neutralisierenden Neugier eines Fremden, konnte er sie umschleichen. (15)
Das war nicht, wofür ich hergekommen war. Mir wurde beim Starren in dieses graue, harte Gesicht klar, wie sehr ich diesen Mann fürchtete, und zwar in seiner Geschichte, auch wenn das, was er im Moment erzählte, nichts mit der Legion und dem Krieg zu tun hatte. Ich verfluchte meine Neugier, dieses Herumschleichen um anderer Leute und das Herausfordern ihrer Geheimnisse. (18)
”Was du so erzählst”, sagte er [Hans] schlieβlich. „Für mich ist das eine alte Hexe mit zwei verrückten Söhnen. Und alle drei stinken.“ „So siehst du das“, rief ich ihm [...]. Aber so muβ man es nicht sehen. (44)
“Ich werde auch nie begreifen, warum ganz einfache Dinge eine so starke Wirkung haben können“, sagte ich, nur halb zu ihm hin. „Das ist fast kränkend, wenn man, wie ich zum Beispiel, immer bemüht ist, alles vielschichtig und kompliziert zu empfinden, damit man viele Worte darüber machen kann. (68)
Vielleicht hatte auch er sich vorgenommen, seine Geschichte von nun an durch meine Augen zu sehen. (72)
“Du solltest dich mit normalen Leuten beschäftigen“. „Normalen Leuten?“, „Ja, Leuten, die ihr Geld ehrlich verdienen. Die haben vielleicht nicht so groβe Geschichten zu erzählen, aber sie sind wenigstens keine Killer“. [...] „Ach komm, Götz“ Was soll ich mit Geschichten über solche Kinder. Wen interessiert das. Ohne Musik interessiert das nicht einmal die selbst. (93)
El escritor ejerce igualmente de puente entre el protagonista (y su pasado) y el lector, en tanto que es él quien nos introduce en la trama del relato y quien se empeña en rastrear y contarnos su historia. Gracias a su afán de reconstrucción, se produce no solo un diálogo entre el pasado y el presente de Gotthard, sino que finalmente el personaje del escritor logra reconstruir, y de este modo relatar en la lengua alemana, episodios de la guerra de Argelia y de sus víctimas. Además, la reconstrucción se lleva a cabo a partir de recuerdos narrados de forma oral, que a su vez remite a la transmisión de las tradiciones orales kurdas (Christine Allison 2004, 103), forma en que Fatah recopila igualmente parte de las historias82 que luego refleja en sus obras.
El personaje del escritor parece personificar la literatura y su función en su primera obra, el arranque del proyecto literario de Fatah: el motivo del viaje, tanto en sentido real como metafórico, el encuentro con el ‘otro’, el ‘lugar otro’ y la ‘memoria otra’; la función ética de la literatura (encarnada en el escritor) por reconstruir la memoria individual y colectiva de sus figuras literarias.
82 «Aunque en 1996 viajé por última vez allí, las historias que reflejo [en Im Grenzland] son antiguas
a la primera guerra de Irán. Me las contaron miembros de mi familia. Algunas se basan en una frase o en una anécdota.» (Miguel 2003).