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Los espacios del relato: Argelia, Córcega y un pueblo centroeuropeo

3. ASPECTOS INTERCULTURALES EN LAS OBRAS DE SHERKO FATAH

3.1.9. Los espacios del relato: Argelia, Córcega y un pueblo centroeuropeo

En la obra aparecen tres espacios: Argelia, Córcega y el pueblo donde vive Gotthard su presente. El pueblo austriaco es el espacio de origen del protagonista: un espacio de salida y de regreso, y un espacio donde se rechaza al ‘otro’ (extranjero); Argelia es el espacio de la destrucción del ‘otro’ (argelino) y Córcega es el espacio de inflexión y donde muere Donnie. En esa configuración del espacio, el ‘nosotros’ respecto de Gotthard en Argelia (los miembros de la legión extranjera francesa) es distinto del ‘nosotros’ en Austria (los habitantes del pueblo centroeuropeo). Por último, la isla de Córcega es un espacio donde no parece existir un ‘nosotros’, lo que permite la inflexión.

Entrando en un análisis más detallado, el pueblo donde tiene lugar la trama del relato es descrito como un pequeño pueblo de montaña completamente nevado, que contrasta con el espacio caluroso y polvoriento de la isla de Córcega y de Argel, la capital de Argelia.

Vor dem Fernster lag knietiefer Schnee mit grauen Rändern. Die Feuchtigkeit erfüllte auch den Raum (6)

Das Kirchenschiff durchteilte den meterhoch zusammengeschobenen Schnee wie eine weiβe Bugwelle. (11)

Schwere Maschinen pflügten ab und an die Straβen frei. Der Schneefall hielt an. Am nächsten Morgen reichten die zusammengeschaufelten Schneeberge schon bis an die Fenster der Kirche. Das Gotteshaus schien allmählich zu versinken. Stille breitete sich aus. [...] Wir hörten von Lawinengefahr und eingeschlossenen Wintersportlern; der leichte Schnee wurde allmählich zu einer erdrückenden Masse. (20)

Beim Anblick der von der weiβen Masse schwer belasteten Baumkronen stellte ich mir die Frage, wie lange es bei anhaltendem Schneefall dauern würde, bis man an diesem Hang überhaupt nicht mehr würde gehen können. Wir sanken mittlerweile bereits bis über die Knie ein [...] (37) Da der Schnee alle Wege oder auch Trampelpfade unter sich begraben hatte, stand das Haus isoliert, als Fremdkörper in der Landschaft. (39) Jetzt, nach dem Ende des Schneefalls, begannen sich schon wieder Straβen und Gehwege zu zeigen, undeutlich noch, als würden sie sich allmählich durch das Weiβ prägen. (48)

La descripción de los tres espacios (el pueblo de Gotthard, Córcega y Argelia) coinciden en un mismo capítulo, produciéndose un gran contraste geográfico, meteorológico y consecuentemente cultural. El clima y la descripción de los paisajes (el calor y los colores ocres de la tierra frente a las montañas y los bosques completamente nevados), pertenecen a sistemas de referencias diferentes, dos elementos directamente relacionados con la ‘memoria cultural’ de esos lugares.

En Francia, concretamente en la isla de Córcega, prácticamente solo se describen espacios abiertos, salvo la caravana de Gotthard. Un paisaje rocoso, montañoso, polvoriento y caluroso, que contrasta con el espacio frío, verde y nevado del presente de la novela.

Dieser Dobermann-Rude [...] tippelte [...] über sonnengewärmte Felsbrocken, Blumen und Gräser bis an den Rand der Klippen [...] und den Blick über das in Licht und Dunst verschwindende Meer. (5)

Durch das lukenartige Fenster sah er auf das staubige Feld. (6)

Gotthard vivió allí una temporada del sueldo ahorrado de legionario (6) únicamente en compañía de su perro Donnie. Aparte de su relación con su vecina Camilla, en el espacio francés solo se produce el encuentro de Gotthard con unos terroristas, suponemos que corsos, que intentan volar un puente muy cerca de su caravana. Córcega es, por otro lado, el espacio donde atropellan a Donnie. Un lugar en el que no existe un ‘nosotros’, como sí sucede en los otros dos espacios de la obra, el

espacio donde se produce el punto de inflexión de la historia. La isla de Córcega es a su vez descrita por el personaje del escritor como un entrelugar («Zwischenstation») en el camino de sus recuerdos sobre la guerra de Argelia.

Argelia es descrita por Gotthard como «ein Dreck aus Sand und Fliegen» (74) y el distrito de la kasba como un laberinto de corredores estrechos, escaleras de piedra, casas malolientes y ventanas minúsculas (75). El término kasba procede del árabe Al

Qasbah, que significa ‘medina’ (casco antiguo de una ciudad árabe). Según la

UNESCO, la kasba de Argel es un ejemplo de medina único en su género: «Lugar de memoria e historia, la kasba posee vestigios de una ciudadela, mezquitas antiguas y palacios otomanos, así como una estructura urbana tradicional asociada a un profundo sentido comunitario»87. El primer distrito de la capital de Argelia fue construido sobre una colina que domina el mar y en él predominan calles laberínticas, escaleras escarpadas y sus blancas y luminosas casas por las que la llaman ‘Argel, la blanca’. La descripción de sus callejones laberínticos y de sus casas recuerda de hecho a la descripción de los callejones que Fatah hace de la ciudad kurda de Suleimaniya en sus siguientes novelas. Da cuenta de otra memoria cultural y de otra memoria religiosa (musulmana) para el lector y para el protagonista. Representa, por tanto, un ‘otro’ (cultural, religioso, lingüístico) radicalmente distinto respecto del personaje principal.

La presencia de la legión extranjera francesa en Argelia, en la época en que el personaje de Gotthard vivió allí, se debía no solo al interés de Francia por abortar el deseo de independencia de los argelinos sino, citando a Rainer Huhle del Centro de Derechos Humanos de Nuremberg, a una «’mission civilisatrice’, la famosa misión civilizadora de Francia (como representante de Europa) en el mundo». El espacio argelino había sido colonizado en el año 1830 por el imperio francés y más de un siglo después el Gobierno francés se resistía a liberarlo. El uso de la tortura en nombre de la civilización viene recogido igualmente en la reseña que Huhle hace del libro Torture. The Role of Ideology in the French-Algerien War (1989) de la

investigadora americana Rita Maran, de la Universidad de Berkeley California y de la Universidad de San Francisco, dedicado a la tortura en Argelia, en el que afirma que se trata «de un caso histórico de violaciones de derechos humanos decisivo para la historia de los derechos humanos en el mundo. Demuestra la debilidad del discurso de derechos humanos de la época, no sólo frente al poder, tal como seguimos observando diariamente en muchas partes del mundo, sino también frente a los principios de los derechos humanos mismos».

El espacio argelino es, pues, el espacio del ‘otro’ (respecto del protagonista), pero también el espacio de la destrucción de ese ‘otro’. Cabe señalar, además, que la destrucción del ‘otro’ que expone Donnie se realiza en su propio país. Es decir, ese ‘otro’ no sale de su espacio para combatir contra un enemigo, sino que ve cómo su propio espacio es invadido a la fuerza y con una violencia extrema contra su propia voluntad.

El pueblo austriaco es, por último, el lugar de origen. Un lugar de salida y de regreso. El personaje de Gotthard vive su presente en él tras su pasado en Argelia y Córcega. Es, además, un espacio donde se rechaza al ‘otro’ extranjero, encarnado en la figura de Ida.