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E L MOVIMIENTO SINDICAL Y LOS PARTIDOS POLÍTICOS

E L MOVIMIENTO SINDICAL FRENTE AL E STADO ,

E L MOVIMIENTO SINDICAL Y LOS PARTIDOS POLÍTICOS

En este subcapítulo se abordarán las valoraciones del movimiento sindical sobre los partidos políticos y si éstos, en el contexto de la realidad guatemalteca, contribuyen o no a fortalecer la democracia en el país. Una de las primeras preguntas que se plan- tearon a los dirigentes sindicales estaba encaminada a que hiciera una caracterización de los partidos políticos en la actualidad. El siguiente cuadro refl eja el resumen de las respuestas recibidas y deja entrever un profundo desencanto con los partidos políticos. Las críticas que vierten en su contra se dirigen en dos líneas; la primera, por su fun- cionamiento interno y, la segunda, por el rol que juegan dentro del marco del sistema político existente. En cuanto al primer punto, afi rman que en los partidos no existe de- mocracia interna, propician el clientelismo y surgen a iniciativa de grupos-familias que aspiran a defender intereses privados y no colectivos. Su actuación frente a la realidad nacional es cuestionada mediante afi rmaciones como “responden a intereses particula- res y no del pueblo; son corruptos, irresponsables y demagógicos”.

“Realmente, el tema de los partidos políticos se ha mercantilizado. Los partidos de antes (MLN, DCG) eran partidos institucionalizados, con planteamientos ideológicos y programáticos. Este día más bien son empresas, como las empresas pri- vadas que compran mercancías. Es una especie de negocio... El impacto del deterioro de instrumentos políticos genera pérdida de confi anza, la gente ya no cree. Por ello, los altos niveles de abstencionismo, van a votar pero no están convencidos en los candi- datos por los reiterados engaños. Han desprestigiado el sistema de partidos políticos, ya no se basa en principios ni valores, ni existen identidades políticas defi nidas. Se han convertido en agencias de empleo”.362

361 Luis Lara, SNTSG, entrevista 2007. 362 Rigoberto Dueñas, CGTG, entrevista 2007.

Caracterización de los partidos políticos según dirigentes del movimiento sindical

Son caudillistas, responden a intereses de la oligarquía y no existe democracia interna No tienen legitimidad, ni son representativos

Corruptos, excluyentes, irresponsables

Electoreros, demagógicos, clientelares, fábricas de empleo No cuentan con una visión de largo plazo de Estado-Nación

Falta de democracia interna, excluyentes, caudillistas, no son transparentes Antidemocráticos, elitistas, ladinos, pro-imperialistas

Electoreros, no dan participación real a los distintos sectores sociales, tienen “due- ños” y responden a intereses de los empresarios

Oportunistas

Nos utilizan, no abren participación No es una relación permanente o no existe

Los partidos políticos buscan subordinar intereses de los movimientos sociales a sus propios

Coyunturales, improvisados, condicionados y negativos Bajo nivel político-ideológico

Fuente: FLACSO, Encuesta, 2007.

Ante la pregunta si los partidos políticos contribuyen a fortalecer la de- mocracia en Guatemala, el 25.5% de los 55 dirigentes populares del movimiento sin- dical, campesino, indígena y de mujeres respondió afi rmativamente y el 65.5% ne- gativamente, el porcentaje restante optó por no responder a la pregunta. En cuanto al movimiento sindical, la tendencia varía en el sentido de que un 60% respondió a la pregunta negativamente y un 40% positivamente.

Partidos políticos contribuyen a fortalecer la democracia 70 60 50 40 30 20 10 0 Sí No No responde

Las razones esbozadas en torno al porqué los partidos políticos no contri- buyen a fortalecer la democracia son variadas, aunque apuntan no necesariamente a los partidos políticos per se, sino por la forma como éstos han funcionado en el contexto nacional.

“No contribuyen al fortalecimiento de la democracia, porque son instru- mentos al servicio del capital y no al servicio de las mayorías. Son fábricas de hacer dinero y no instrumentos de interlocución con el pueblo. La Ley Electoral y de Partidos Políticos es limitada, necesita reformas de fondo para que podamos comenzar a demo- cratizar las instituciones políticas”.363

A pesar de que el movimiento sindical se siente más identifi cado con los partidos de izquierda son a su vez críticos de su accionar y funcionamiento. Considera que persiste una lógica de subordinar a los movimientos sociales a sus intereses parti- darios desde una lógica instrumental, pero no desde una apuesta estratégica construida entre iguales. El reiterado fracaso de las alianzas entre partidos políticos y organizacio- nes de determinados movimientos sociales tiende a confi rmar estas críticas.

“Los partidos de izquierda tienen una gran debilidad orgánica. Las estruc- turas del partido no funcionan, entonces los órganos de decisiones se concentran en tres o cuatro personas. Entonces no se puede pensar que pueden implementar los pro- gramas de transformación. Deben darse cambios internos en los partidos de izquierda, ideológicamente ambiguos, con alto grado de centralización interna. Si no se comienza a trabajar la democratización de los partidos de izquierda, y como vehículo de las de- mandas de los sectores, va a ser muy difícil. A quien le corresponde jugar este papel entonces es a los movimientos sociales, que hemos cargado con el peso de la izquierda y debe darse una mayor alianza entre movimientos sindicales-partidos políticos”.364

363 Luis Lara, SNTSG, entrevista 2007. 364 Entrevista con CNP (Guatemala 2007).

El movimiento sindical y sus respectivas organizaciones no asumieron una posición única frente al último proceso electoral 2007, aunque hubo coinciden- cias en sus críticas que permiten entrever inconformidades con los partidos políticos y el accionar de sus candidatos; el cómo las desigualdades generadas por el modelo político y económico infl uyen directamente sobre este proceso político e impiden una participación en condición equitativa; la debilidad de la institucionalidad estatal (TSE) encargada de organizar y dirigir el proceso; la prevalencia de una lógica de mercadeo político que desdibuja las propuestas políticas y se centra más en los perfi les persona- les de los candidatos y el rol que jugaron las empresas de comunicación, quienes no solamente se benefi ciaron económicamente mediante la divulgación de la propaganda electoral, sino que hicieron escasos esfuerzos de neutralidad frente a las distintas op- ciones políticas.

Algunas organizaciones sindicales exigieron que los partidos políticos presentaran sus planes de gobierno para que se pudiera analizar la veracidad y perti- nencia de su discurso electoral; presionaron para que se diera a conocer las propues- tas de políticas públicas sectoriales en los ámbitos de la seguridad, salud, educación, vivienda, problemática agraria y desarrollo rural, los recursos naturales y el medio ambiente, los derechos de los pueblos indígenas y de las mujeres. Sin embargo, uno de los temas que fue virtualmente invisibilizado es el de los derechos laborales, salarios y creación de fuentes de trabajo, un indicador de que no existió un posicionamiento común del movimiento sindical frente a las plataformas políticas presentadas.

Se identifi caron al menos cuatro posiciones distintas frente a este proceso político que, es necesario aclararlo, no fueron acuerdos tomados a nivel de movimien- tos sino de organizaciones integrantes.

a) Apertura a participar en una alianza con partidos políticos de izquierda o centro izquierda (por ejemplo, URNG-Maíz con el SNTSGG; ANN con CNSP).

b) Rechazo a cualquier alianza con partidos políticos bajo el argumento que los mo- vimientos sociales deben mantener su “autonomía” y no permitir ser utilizados o cooptados por partidos políticos (por ejemplo, CGTG).

c) No se asumió un posicionamiento frente al proceso electoral, dejando libres a los afi liados a emitir sus votos a favor de su candidato de preferencia (por ejemplo, Festrass/ CUSG).

d) Se encomendó a la militancia inclinar su voto hacia cualquiera de las opciones de izquierda o centroizquierda (Unsitragua llamó al voto a favor de URNG-Maíz).

A pesar de las críticas que el movimiento sindical expresa frente a los partidos políticos, considera importante establecer relación con éstos. En la ya men- cionada encuesta, nueve de doce sindicalistas lo consideran importante y que debe impulsarse. La siguiente gráfi ca resume los resultados globales (55 dirigentes de los

cuatro movimientos sindicales), donde el 70.9% respondió que sí; el 18.2% que no; y el 10.9% no respondió a la pregunta. Esta relación se entiende en diversos sentidos, que abarcan: a) negociar con los partidos políticos determinados anteproyectos de le- yes, presionar a éstos para que se aprueben cambios en el marco jurídico-político a favor de la clase trabajadora y; b) alianzas para proyectos políticos que defi endan los intereses de los trabajadores.

Es importante establecer relación entre MS y PP

Sí No No responde 0 20 40 60 80

Es posible transformar al Estado mediante elecciones

Sí No No responde 0 10 20 30 40 50 60 70

En cuanto a este último aspecto, es interesante constatar que, a pesar de las críticas a la democracia liberal y representativa y los partidos políticos existentes, diez de los doce sindicalistas entrevistados consideran que es posible transformar al Estado mediante los procesos electorales, lo que en términos porcentuales está más arriba de los resultados globales que se sitúan en el 63.6%. Esto, a primera vista, pa- rece indicar que en el imaginario político del movimiento sindical persiste la opción

de poder propiciar las transformaciones mediante la participación política electoral, lo que en otras palabras parece signifi car que todavía se considera a los partidos como un vehículo para construir un Estado-Nación distinto. Si bien los sindicalistas afi rman tener mayor afi nidad con lo que denominan “la izquierda”, no pocosexpresan su in- conformidad con la manera del funcionamiento de los partidos de esta línea ideológica, tal como se expresó en el último proceso electoral de 2007.

Frente a la interrogante ¿qué aspectos consideran fundamentales para que se pueda transformar al Estado y fortalecer la democracia en Guatemala? se mencionó la necesidad de construir un proyecto político alternativo y tomar el poder. Para algu- nos esto signifi ca construir un partido de los trabajadores, para otros un gran frente na- cional de unidad popular, y para otros fortalecer las expresiones partidarias de izquier- da existentes. Dentro de este marco, consideran importante preparar cuadros políticos populares para que sean promovidos para puestos de elección popular.

Aspectos que consideran fundamentales para transformar el Estado y fortalecer la democracia en Guatemala Relativo al funcionamiento del Estado Relativo a construir un proyecto de Estado-Nación distinto Profundizar la democracia Independencia de los tres poderes del Estado

Construir agenda nacional que se base en las necesidades de la población en el ámbito social y económico y defensa de la sobe- ranía nacional

Ampliar la participación de la población en las decisiones

Combatir la corrupción

Cambiar correlación de fuerza del movimiento sindical cons- truyendo la unidad en el campo popular

Profundizar la descentraliza- ción y desconcentración del Estado

Cambios en la ley electoral que permitan mayor participación ciudadana

Generar procesos de unidad na- cional amplia, plural, representa- tiva, o sea un movimiento políti- co popular alternativo

Que cargos como los de la CSJ sean electos popularmente y de manera descentralizada

Construir un proyecto de nación que se base en las necesidades del

pueblo Fortalecer el Estado de Derecho y sistema de partidos políticos Nacionalización de servicios esen-

ciales y reforma fi scal que garanti- ce que los ricos paguen impuestos

La toma del poder político por par- te del pueblo

Organización popular en barrios, aldeas y caseríos. Unifi car luchas

Unidad y participación del movi- miento sindical, construcción de un proyecto de nación que recoja necesidades del pueblo, funciona- rios comprometidos

Fuente: Encuesta FLACSO-AMS, 2007.

Los sindicalistas entrevistados albergan la esperanza de que mediante su lucha puedan transformar la realidad nacional, especialmente las condiciones de vida de la clase trabajadora. Sueñan con una Guatemala sin desigualdades, con justicia so- cial y donde el poder real resida en el pueblo. Aspiran a construir un Estado fuerte que implemente políticas económicas y sociales que socialicen la riqueza generada, que proteja y defi enda a los trabajadores de las violaciones de los derechos laborales, que fortalezca el sistema de seguridad social, y que esté orientado hacia las necesidades de los más empobrecidos y marginados.

“Queremos una Guatemala donde las desigualdades no fueran tan profun- das; en donde se respete a la dignidad humana integralmente; donde haya una cultura de paz y no se resuelvan los problemas mediante la violencia. La violencia más terrible es la pobreza. Como CNSP tenemos un compromiso de aportar a la lucha propuestas y la unidad con las diferentes organizaciones”.365

“Queremos una Guatemala distinta, donde podamos convivir todos en paz, desarrollo, con una verdadera política agraria, laboral que permita a los ciudada- nos vivir dignamente”.366

“Una Guatemala que se encamine hacia una verdadera democracia, de tal manera que la clase trabajadora y el pueblo en su totalidad tengan una participación efectiva en las tareas de transformación social, en busca de una sociedad justa”.367

365 Edwin Ortega, CNSP, 2007. 366 Luis Lara, SNTSG, entrevista 2007.

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