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SISTEMAS SOCIALES CONCEBIDOS DESDE UNA LÓGICA MASCULINA: LOS PARTIDOS POLÍTICOS

E L MOVIMIENTO DE MUJERES FRENTE AL E STADO ,

L AS PROPUESTAS ESPECÍFICAS PARA EL O RGANISMO L EGISLATIVO

4. SISTEMAS SOCIALES CONCEBIDOS DESDE UNA LÓGICA MASCULINA: LOS PARTIDOS POLÍTICOS

Los partidos políticos “se conciben como instituciones políticas y espacios articulado- res de los intereses sociales, y mediadores entre la sociedad y el Estado”.200 En palabras del clásico de Maurice Duverger son instituciones cuyo papel es conquistar el poder político y ejercerlo.201

El movimiento de mujeres, tanto a nivel nacional como internacional, ha mantenido una relación “confl ictiva” con los partidos políticos por ser éstos la insti- tución por supremacía de ejercicio del poder masculino y por lo tanto por su falta de sensibilidad hacia las necesidades de las mujeres.

En este estudio se pudo evidenciar que el movimiento de mujeres no ha podido realizar una estrategia o propuesta de transformación estructural del sistema de partidos políticos, sino sólo una propuesta para la conformación de una política de cuotas a lo interno de los mismos.

¿Qué es una política de cuotas? Dada la lentitud con que aumenta la par- ticipación de las mujeres en el sistema político, el movimiento de mujeres a nivel mundial está demandando métodos más efi caces para garantizar su representación. Por lo tanto, las cuotas son sólo una herramienta para lograr esa representación. Afi rma Drude Dahlerup: “La introducción del sistema de cuotas para la mujer, representa un salto cualitativo hacia una política de metas y métodos defi nidos”.202

Para el movimiento de mujeres guatemalteco, el trabajo a favor de las cuotas ha sido un proceso de vital importancia a favor del fortalecimiento de la demo- cracia. Todas las organizaciones consultadas indicaron que habían apoyado la propues- ta de cuotas de participación que había surgido desde Convergencia Cívico-Política; pero esa es una propuesta que tuvo su momento álgido dentro del movimiento y a la cual se ha dejado de dar seguimiento.

La Ley Electoral y de Partidos Políticos (Decreto 1-85 de la ANC) ya cuenta con más de 22 años de existencia. Fue en los años 1998 y 1999 cuando las or- ganizaciones de mujeres construyeron propuestas para incidir en una posible reforma a la ley en cuestión con relación a la inclusión de cuotas de participación en el marco

200 Ana Silvia Monzón, “Los movimientos de mujeres y los partidos políticos: una relación tensa, confl ictiva y desigual”. Ponencia presentada en el Foro Movimientos Sociales y Partidos Políticos: percepciones mutuas. Área de Movimientos Sociales. FLACSO-Guatemala en su 20º Aniversario, 22 de noviembre de 2007.

201 Maurice Duverger, Los partidos políticos (México: FCE, [1961] 1957).

202 Drude Dahlerup, “El uso de cuotas para incrementar la representación política de la mujer”, en Myriam Méndez-Montalvo y Julie Ballington, editoras, Mujeres en el Parlamento: más allá de los números. Serie Manuales (Suecia: International IDEA, 2002), págs. 159-172.

de la Comisión de Reforma Electoral. Sin embargo, en esa oportunidad ningún cambio se realizó a la misma. Fue hasta en el 2003 que se estableció el “Convenio Político de Gobernabilidad” dentro del seno del Congreso. Así, las bancadas legislativas esta- blecieron la aprobación de las reformas a la ley que se concretaron en abril del 2004, mediante el Decreto 10-04.203 No obstante, ninguna reforma a favor de la democrati- zación o específi camente la inclusión de cuotas de participación dentro de los partidos políticos ha sido incluida.

En este apartado, un tema que requeriría mayor discusión es lo que el movimiento feminista o de mujeres ha concebido como “autonomía”, ya que es por esta misma que la participación política partidista es un elemento a veces de tensio- nes dentro del movimiento. Por un lado, está la reivindicación de la ciudadanía desde el derecho a ser electa y a formar parte de espacios de toma de decisión y, por otro, la resistencia a formar parte de estas instituciones con orígenes y formas de operar meramente patriarcal. De hecho, el movimiento o la mayoría de militantes dentro del mismo, tienen una concepción de la “participación política” mucho más amplia, más diversa y no la reducida a una participación dentro de un partido político por los esque- mas y lógicas masculinas que en ellos imperan.

“No hemos logrado relacionamiento con las mujeres de partidos políti- cos… porque tenemos concepciones diferentes de lo que signifi ca la participación de las mujeres y la comprensión del sistema”.204

El tema de la participación política partidista es bastante paradójico den- tro del movimiento de mujeres ya que, aunque ninguna de las organizaciones consulta- das dijo apoyar a ningún partido político, todas dijeron que sí se habían sumado en su momento a la propuesta planteada inicialmente por Convergencia Cívico-Política en el tema de las cuotas de participación.

Por todas estas razones, son pocas las organizaciones de mujeres que públicamente se expresan a favor de uno u otro partido. Las mujeres del movi- miento que lo hacen, lo hacen a título personal. Uno de los retos entonces para las militantes en el movimiento es respetar el hecho de que sus integrantes decidan ingresar a algún partido político y discutir en qué momento o bajo qué premisas poderlas apoyar, ya que ingresar a ese mundo gobernado por la lógica masculina no es nada fácil.

Según Luz Méndez, “ha habido una crítica muy fuerte hacia las mujeres en los partidos políticos, lo cual no parece una cuestión correcta porque una cosa es la autonomía del movimiento de mujeres y otra es generar una actitud de rechazo hacia las mujeres que están en los partidos políticos… valdría la pena tener una actitud como

203 MOLOJ, “Origen, ideología y propuestas de los partidos políticos inscritos en el TSE” (2007). 204 Sandra Morán, Sector de Mujeres, 2007.

más comprensiva y más solidaria hacia las mujeres que toman la decisión de asumir ese tremendo reto, que es la participación política partidaria”.205

Sin embargo, una de las principales difi cultades reconocida por las mu- jeres es la lógica que opera a lo interno de los partidos políticos, la cual califi can de patriarcal y descalifi cadora de las mujeres, porque tiende a considerar que “no es el lugar de las mujeres”, según Monzón.

La falta de oportunidades es uno de los temas que marca con mayor fuer- za el ingreso de las mujeres a los partidos políticos, ya que cuando lo hacen, en la mayoría de los casos, se hace desde la desigualdad histórica, desde la falta de ejercicio de las habilidades en público, etc.

“El nivel de educación y formación política de las mujeres sigue siendo muy débil, y es muy inferior al de los hombres, y entonces otra vez los niveles de relaciones de poder allí son muy cerrados, y las mujeres no han logrado entrar, si no es asumiendo posturas patriarcales, subsumiéndose entonces, es la manera que han logrado llegar en la mayoría de los casos, no estoy diciendo que en todos, pero en la mayoría”.206

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