• No se han encontrado resultados

EDUCANDO D�SLJE EL AJ EDREZ

rr�lIa� un sistema de clasificación sobre tres dominios: el cognitivo, e l

82 EDUCANDO D�SLJE EL AJ EDREZ

Mem phis, Dianne Horgan, investigadora de muy destacable experiencia en

el campo experimental del ajedrez en edad escolar, corrobora de manera muy específica estos planteamientos: «La práctica del juego de ajedrez puede contribuir a la Inteligencia Emocional personal desde el punto de vista que enseña a los participantes a la gratificación demorada, a tener paciencia y a no esperar resultados instantáneamente. La mejora viene, sin

embargo, después de un largo y dificultoso proceso de estudio y prepara­ ción en el juego. Otra mejora relacionada se encuentra en la metacogni­ ción, pues enseña a Jos jugadores a controlar sus pensamientos y sus emo­ ciones. Ellos deben aprender cuáles serán sus mejores posibilidades para un buen rendimiento; por tanto, deberán controlar su inquietud o ansie­ dad, el nivel de energía, la línea estratégica de juego que les va mejor, etc.

También deben analizar a los adversarios e intentar conocer en todo momento cóm o están pensando y sintiendo (empatía). Personalmente creo que el ajedrez contribuye a la inteligencia de manera múltiple y esto

podría ana lizarse desde todas estas recientes tendencias psicoeducati­ vas. El ajedrez realmente requiere una buena parte de inteligencias múlti­ ples y, concretamente, conciencia interpersona/».

CAPACIDADES COGNITIVAS Y AFECTIVAS EJ ERCITADAS D ESDE LA PRÁCTICA ORIENTADA D EL JU EGO DEL AJ EDREZ

El aumento de la habilidad de jugar al ajedrez se asocia a una autoeva/uación propia más objetiva que, al mismo tiempo, mejora la actuación.

Dianne Horgan Si quisiéramos intenta r una relación entre los elementos cognitivos y afectivos que se han ido extrayendo de l a práctica ajedrecística con los componentes de la inteligencia, podríamos esta blecer una relación tabu­ lar de aquéllos con alguna de las diferentes corrientes que hoy por hoy marcan la conceptua lización de ésta . En este caso vamos a hacerlo con las clasificaciones de Gardner y de Salovey/Meyer.

Después de ello, esquematizaremos las posibles aportaciones del jue­ go de ajed rez al proceso psicoevolutivo del niño, tomando como punto de referencia el Ciclo Inicial ( 6-7-8 años) y el Ciclo Medio ( 9- 1 0- 1 1 años), clasificados por Jean Piaget co mo « Período del pensam iento P reopera­ cional» y « Período de las operacio nes concretas», y que abarcan el con-

LA TRAI\S ¡:: E R C N C IJ\ 83

junto de edades infanti les en que suelen tener l ugar los primeros contac­ tos con el juego del aj edrez.

Indagando, finalmente, en el terreno de las Técn¡cas de Apren dizaje Eficaz, analizaremos hasta qué pu nto los procesos de a lto n ivel aprehen­ didos y empleados en la práctica avanzada del j u ego de aj edrez co i nci­ den o pueden ser aplicados en alguna de estas técnicas actuales de «aprender a pensar» .

Capacidades INTE LECTUALES EMOCIONALES (*) ejercitadas con la práctica del ajedrez

('Ir) seg ún la clasificación de Salovey/Meyer

a) El conocimiento de las propias emociones

AUTONO M íA

AUTOtSTIMA

Es necesario tomar decisiones persona les y ser con ­ secuentes con ellas . E s también necesa rio, p o r tanto, irse conociendo a uno m ismo y saber ( q ué acostum ­ bro a hacer bien o mal», «dónde suelo com ete r este erran> e « i ntentaré no volver a cometerlo » . Ed uca­ ción de l a a utocrítica .

El ajed rez ayuda a valorarse en térm inos deportivos (la victoria), artísticos (una com binación brillante, estética, o elegante) y personales (haber estado uno al mismo o mejor nivel que otro día o que otra persona) .

b) La capacidad de controlar las emociones

CAPACIDAD DE

I

CONCENTRACiÓN

ATENCiÓN

Es la posición natura l q u e se adopta ante el tablero. La natura leza i m p l ícita de «juego» permite esta ini­ cial concentración . M om entáneam ente las preocu­ paciones dejan de im portar y se busca seguir el hilo del juego. La situación de « stand by». Se aprende q ue es i mportante evitar las distracciones.

Va u n ida a la conce ntración, pero es posterior. Con­ siderar todas la piezas. Ponerse en guardia ante aquello evidente. Es necesaria para la reflexión. Se podría ju gar concentrado, pero intu itivamente . La reflexión precede a la acción.

84 EDUCANDO DESDE EL AJEDREZ

e) La capacidad de automotivación

AUTOCONTROL Sa ber esperar y no emitir respuestas con excesiva ra· pidez. Es necesario buscar más allá, todavía más cuanto más grande sea la dificultad, reteniendo la im­ paciencia y la impulsividad.

AUTODISCIPLlNA Obligación de «tener que efectuar una j ugada» . De

«tener que pensar» . De rea lizar im portantes esfuer­ zos .

TENACIDAD Cualidad de fuerza interior que el j uego exige en mo­ mentos de dificultad.

d) El reconocimiento de las emociones ajenas o empatía

E M PArrA Es un aspecto necesario. Es necesario va lorar en cada

instante los movimientos y las posibilidades de acción que tiene el adversario del j uego y sus reacciones físi­ cas. Siem pre se dice «ahora lo tienes mejor que yo» o viceversa. Se aprende a sentir respeto o cierta compa­ sión por el adversario que pierde, sobre todo si se le co noce o lo demuestra con sus reacciones de tristeza.

Todo el m undo conoce en algún momento lo que es ganar y lo que es perder y casi desde el principio se aprende, o debe aprenderse, a m oderar las reac­ cio nes excesivamente efusivas en caso de victoria por respeto al compa ñero que no ha tenido tan buen de­ senlace al final.

e) El control de las relaciones

SOCIALIZACiÓN Es u n punto de encuentro. N o se juega so lo. Es nece­

sario respetar el silencio, el turno de j uego. N orma l­ mente no tan sólo preocu pa la propia partida . Al final, se comenta cómo le ha ido al otro o al de más allá. Es bueno mantener la cordi alidad con todos los partici­ pantes. Es necesario felicitarse m utuamente al final.

ADQUISICiÓN DE REGLAS OBJETIVAS

Las reglas del juego son inalterables para todo el m undo. Nadie puede estab lecer sus propias normas ni imponer unas condiciones diferentes.

-- ---

LA TRANS F E R E N CIA 85

Capacidades INTE LECTUALES DE INTE LIG ENCIA MÚLTIPLE (*)

ejercitadas con la práctica del ajedrez

(*) según la clasificación de Howard Gardner

INTELIGENCIA No parecen disciplinas de i nteracción mutua, si bien se

MUSICAL produce entre ellas una cierta relación debida al senti­

do artístico del ajedrez.

INTELIGENCIA La conciencia de vivir físicame nte la resol ución de p ro-

CORPORAL- blemas dura nte el juego. La conciencia de estar utili-

KINESTÉSICA zando l a «parte pensante» del cuerpo en todo momen ­

to. U na sensación de energía envuelve al pa rticipante pese a no ser una actividad de aparente esfuerzo físico Desde otro pu nto de vista puede caber en considera­ ción que con la partida se prolonga el sentido artístico de cada uno hasta la rea l ización, en ocasiones por su ca lidad, de auténticas joyas u obras de arte.

INTELIGENCIA

LÓGICO­

MATEMÁTICA

Es del todo evidente que el ajedrez conlleva un importa n­ te trabajo de naturaleza matemática y de sentido lógico y potencia como pocas actividades más lo pueden hacer a su nivel el trabajo continuado de procesos intelectua les de deducción y de observación relacionados con las ma­ temáticas, que ejercitan conti nuamente este aspecto.

INTELIGENCIA Es necesa ria la lectu ra de libros o manua les y también LING üíSTICA se dan m ú lti ples modos de i ntercam bio y la adquisición

de información constante. E l análisis i nterior dura nte el juego y verba l a posterior;, siempre con un lenguaje ca­

da vez más adecuado y preciso, a prendido necesaria­ mente del ámbito coloquial, de los e¡eme ntos del jue­ go. (Cabe recordar e l experi mento de Marg u l ies.)

INTELIGENCIA Es la habilidad para formarse un modelo mental de l

ESPACIAL m undo espacial. El juego de ajedrez es una de las acti­

Vid ades mas propicias para aprender a resolver proble­ mas de tipo espacia l . La acción se desarrolla e n un mundo concreto y bien conocido : el tablero d e 64 cua­ dros. I m ágenes mentales, relojes y piezas: una obra ar­ tística que se desarrollará, como la misma vida, entre los mismos parámetros: espacio y tiempo.