Hemos utilizado los textos incluidos en este capítulo numerosas veces con nuestros estudiantes y está demostrado que les han proporcionado inspiración para escribir sus propios textos. En los textos de los estudiantes se pueden encontrar ideas y técnicas narrativas similares, pero siempre las utilizan de modo personal, con su propia manera de entender las cosas y basándose en un tema único y personal. Así pues, no desista si algunos estudiantes le dicen que uno de los textos les resulta «abu- rrido», que no es emocionante como las historias de acción a las que están acostum- brados. El relato «La vida es la vida» es un ejemplo de cómo un autor famoso puede inspirar a los estudiantes a escribir sus propios relatos cortos. Mantener una peque- ña charla con los estudiantes sobre sus propias experiencias puede facilitarles la com- prensión del texto. Cuando tenga que presentar «Mi padre y yo», esa pequeña char- la puede tratar sobre la necesidad que tiene un niño de sentirse seguro o la falta de seguridad en la relación con su padre.
El argumento de «Mi padre y yo» es fácil de entender: hay pocos personajes y los conocemos durante un período corto. El desarrollo de los sentimientos es dramá- tico y está basado en la realidad. Si lee la historia a sus alumnos en voz alta, puede omitir el título y dejar que ellos escriban uno. De este modo se ven obligados a en- contrar la idea principal. Comente con ellos cómo se podría ilustrar esta idea princi- pal. En general los alumnos suelen entender que el tren es un símbolo. Antes de de- jarles leer el análisis, pídales que tapen el margen derecho y que escriban sus propias observaciones sobre cómo narra la historia el autor.
La finalidad del análisis de «Mi padre y yo» es hacer que los estudiantes se per- caten de las herramientas que pueden emplear cuando lean o escriban relatos bre- ves. El estudio de cómo el autor maneja el tiempo también les ayudará mucho cuan- do lean, escriban o vean películas. Cuando dicen que una novela o una película es «liosa», a menudo es porque no entienden los flashbacks, los resúmenes temporales,
etc. También es útil que los estudiantes analicen la diferencia entre las partes des- criptivas y narrativas y la técnica de mostrar sin explicar.
Hemos escogido «Una experiencia única» porque a muchos estudiantes les gusta escribir sobre un viaje, pero suelen ofrecer descripciones monótonas de todos los de- talles en orden cronológico sin ninguna idea principal. Este texto les enseñará a cen- trarse en una experiencia muy breve, que puede ser un símbolo de un aspecto pro- fundo de la vida humana. Puede referirse a menudo a este texto cuando quiera evi- tar que sus estudiantes escriban historias superficiales.
El análisis de «La vida es la vida» proporcionará a los estudiantes una repetición de lo que han aprendido sobre los textos narrativos. Deberá decidir cuánto tiempo necesitan para trabajar estos aspectos. En general a los estudiantes les suele parecer muy interesante elaborar esquemas y mostrarlos mediante la proyección de transpa- rencias al resto de la clase, lo que también constituye una buena práctica de expre- sión oral. De este modo se puede crear un interesante debate en clase si los demás alumnos han analizado el mismo texto y quieren comparar los resultados.
Dar el primer paso
Al principio del proceso algunos alumnos se quejan mucho de que no han te- nido ninguna experiencia interesante en sus cortas vidas sobre la que puedan escri- bir. Se pueden quedar totalmente bloqueados y sentirse desorientados. Pero no hay que desistir. Si les pidió que empezasen a pensar en el tema desde un buen principio, nadie debería estar nervioso, y el apartado de este capítulo («Lluvia de ideas/Búsque- da de recuerdos e ideas») (p. 85) les ayudará a acordarse de anécdotas cotidianas que les impactaron de alguna manera. Creating the story (Cómo crear una historia), de Rebecca Rule y Susan Wheeler, puede aportarles más ideas.
Si tiene muchos alumnos o alumnas de aprendizaje lento en su clase, puede ins- pirarles trayendo usted mismo algún objeto personal relacionado con algo impor- tante de su vida, algo sobre lo que podría escribir una historia: una foto, un espejo de su infancia, un recuerdo de un viaje, una prenda de ropa de cuando era adoles- cente. Una película corta basada en un relato breve también podría ayudarles a dar el primer paso y les daría pistas sobre la técnica narrativa.
Escuchar lo que otros estudiantes han escrito, en qué se han centrado y cómo han encontrado interés a una pequeña anécdota puede resultar muy útil para muchos de ellos. Podría proyectar una transparencia del listado siguiente, con el que normal- mente todo el mundo se siente más cómodo y suele llegar la alegría narrativa.
EJEMPLOS DE TEMAS
1. Viaje a China.
2. Viaje a Grecia.
DELIMITACIÓN DEL TEMA
1. El crucero, con flash- backs y reflexiones sobre el futuro.
2. Una tarde, se cancela el
IDEA PRINCIPAL
1. La vida lujosa no es di- vertida a la larga.
Estímulos suplementarios
Si sus estudiantes aplican las recomendaciones que se ofrecen en el capítulo, evitarán escribir de forma monótona. Los textos del libro son ejemplos de «mostrar sin explicar», lo que significa que el autor deja que los personajes se vayan perfilan- do a través del lenguaje corporal, las palabras y las acciones, como si fuesen actores en pequeñas escenas. Si dispone de tiempo, puede hacer que los estudiantes realicen actividades que les hagan conscientes de este aspecto. Pueden leer en voz alta pasa- jes con diálogo de algún relato corto intentando reflejar la edad, el ámbito sociocul- tural y el carácter de cada personaje. También pueden representar un debate centra- do en un conflicto, en el que asuman el papel de personas con edades, educación y funciones políticas y sociales distintas. ¿Qué palabras utilizarán los amigos, los pa- dres, los abuelos, los profesores, la enfermera del instituto o el director cuando in-
3. Viaje a París. 4. La vida cotidiana en la ciudad. 5. Mi padre y yo. 6. Mi abuelo y yo. 7. Inmigración. 8. Mi trabajo de verano. 9. Mi hermano adoptivo.
viaje en barco porque éste ha naufragado.
3. Visita a la estatua de Santa María.
4. Cuando me detuvo la po- licía.
5. Cuando compramos una antena parabólica.
6. Un paseo por el bosque con mi abuelo.
7. Escenas de despedida.
8. Escenas de los campos de tomates en donde trabajé con Carlos.
9. Tres fotos de mi hermano de épocas distintas.
haber estado en ese barco accidentado te hace valorar mucho más la vida.
3. ¿Necesito la religión?
4. Cuando has cometido un pequeño hurto, siempre desconfían de ti aunque seas inocente.
5. El hijo sabía más que su padre.
6. Cómo mi abuelo me hizo volver a la vida real.
7. ¿Me puedo adaptar a otro país?
8. Tratar con un inmigran- te te hace superar tus prejuicios racistas.
9. Un niño inseguro con un pasado infeliz puede encontrar la armonía en un nuevo país.
tenten resolver el problema de un niño que ha sido intimidado por sus compañeros? Por otra parte, buscar pasajes de un relato breve en el que los estudiantes puedan in- troducir más diálogo también constituye un ejercicio útil. Si también da clases de lengua extranjera a los mismos alumnos, puede mandarles que traduzcan el diálogo de un relato breve y luego lo comparen con una traducción profesional.
Como deberes para casa, los estudiantes podrían estudiar detenidamente un lugar y hacer todo tipo de observaciones: impresiones, olores, árboles, flores, tráfico, con- ducta de las personas y los animales, etc. ¿Qué conocimientos, mensajes y poesía pue- den aportar estas observaciones y reflexiones? Esta tarea puede mejorar la capacidad de observación y reflexión de los estudiantes y puede ser especialmente buena para los alumnos de aprendizaje lento, que necesitan trabajar con la vida real. Podrían situarse en una parte de la escuela interesante en donde haya mucha actividad y, durante un rato, escribir todo tipo de observaciones, que luego se desarrollarían en clase.
Al principio de una clase, podría leer en voz alta fragmentos de un texto auto- biográfico famoso y comentar el contenido, las ideas y la forma, aunque no dema- siados aspectos al mismo tiempo. Escuchar este texto puede inspirarles y también proporcionarles concentración y tranquilidad. Si algunos estudiantes trabajan más deprisa que otros podrían intentar «Escribir el final de una historia», (capítulo 6 p. 188), actividad que establecerá un puente con su estudio de la literatura y les per- mitirá comprender con mayor profundidad la técnica narrativa. Pero también existe el riesgo de que demasiadas tareas les supongan un esfuerzo excesivo, pierdan el hilo de todo el proceso de trabajo y se harten. Sobre todo, recuerde que siempre tiene que haber un límite de tiempo.
Primer borrador
Los estudiantes deben entender en qué consiste un borrador. Para ello deberán estudiar el ejemplo presentado en el capítulo. Seguramente harán preguntas sobre la longitud del borrador y podría ser una buena idea establecer un límite. Algunos es- tudiantes tienen tendencia a escribir un gran número de páginas, lo que podría ser una pérdida de tiempo para todos los que participan en el proceso. Deben estar pre- parados para recibir los comentarios de los demás, es decir, tienen que dejar un mar- gen y espacio entre las líneas. Si les deja escribir la primera parte del borrador en clase, podrá ver si existen problemas. Luego pueden acabarlo en casa, aunque es im- portante que traigan el texto a la clase siguiente. Al principio del proceso les indicó la fecha de la clase de intercambio de críticas y deben cumplirla. El proceso no fun- cionará si se olvidan.
Hacer una crítica constructiva. Organizar los grupos de intercambio de críticas Estudie bien el capítulo sobre la crítica incluido en este libro. Le ayudará a de- batir con sus alumnos el objetivo de la crítica y a hacerles recomendaciones, lo que será especialmente importante si es la primera vez que se enfrentan a un proyecto de redacción. Hable con sus alumnos sobre la crítica constructiva, que también se trata más adelante en el apartado «Consejos y actividades para el alumnado» de este capítulo 1. Un primer paso sería leer el borrador de «Viaje a los Estados Unidos», tapar el margen y hacer comentarios sobre él.
Si pide a los estudiantes que le ayuden a formar los grupos, se sentirán segura- mente más cómodos. Quizá algunos quieran escribir sobre asuntos privados y delica- dos como por ejemplo el divorcio o la muerte y por lo tanto quieran escoger a sus compañeros del grupo de crítica. Tiene que prestar atención y ser sensible a sus ne- cesidades. Nuestros estudiantes han considerado útil la Guía de crítica y han apren- dido a escoger preguntas útiles.
Comentarios del profesor
Estudie el capítulo sobre los comentarios del profesor de este libro. Cuando lo escribimos, debatimos esta parte del proceso varias veces. Sabemos que el proceso de escritura es muy exigente y que, como profesor, usted está muy ocupado, sobre todo si tiene grupos de muchos estudiantes, así que entendemos que no siempre pueda llevar a cabo todo lo que le gustaría hacer.
Asesorar a sus alumnos durante todo el proceso le exigirá bastante trabajo. In- tente crear un buen ambiente en la clase desde el principio y haga entender a los alumnos y las alumnas que tienen que compartir la responsabilidad del éxito de este proyecto con usted. Cuando ellos mismos hagan comentarios se darán cuenta de lo difícil que es el trabajo del profesor. Busque tiempo para leer los comentarios de los alumnos, si esa es la primer parte del proyecto, y haga comentarios breves o subraye los pasajes que considere acertados y constructivos. Si los comentarios de los alum- nos le parecen superfluos, ayúdeles con recomendaciones constructivas.
La ventaja de los comentarios realizados por el profesor en esta etapa es que
los estudiantes los ven como una ayuda para mejorar el texto en lugar de como una calificación sobre lo que han escrito. Cuando haya leído los borradores, puede dar
consejos individuales o recomendaciones generales para toda la clase. Lenguaje
Cuando llega el momento de revisar los borradores, los alumnos sienten que es el momento de realizar ejercicios de lengua para reforzar el estilo, la coherencia tex- tual, la estructura del texto, etc. Encontrará recomendaciones sobre estos aspectos en el capítulo de este libro dedicado a los comentarios del profesor. Puede proyectar transparencias con ejemplos sobre las diferencias entre discurso directo e indirecto, la construcción de frases, etc. Puede volver a utilizar estas transparencias de vez en cuando. Los estudiantes pueden dar su propia opinión sobre los efectos que tiene el uso del lenguaje. Si un estudiante tiene dificultades para construir frases coherentes, pídale que le lea el texto en voz alta a usted o a un amigo, y el alumno se dará cuen- ta de que el texto no es fácil de leer y dirá: «Esto no funciona. Aquí falta algo».
Los estudiantes pueden escribir consejos sobre lenguaje y estructura del texto para ellos mismos o para otros compañeros y luego intercambiar las anotaciones para añadir nuevos consejos a los suyos. Pídales que guarden estos apuntes para poder uti- lizarlos, comentarlos y revisarlos más adelante.
Recopilar sinónimos puede ser un juego divertido que permitirá a los estudiantes darse cuenta de la riqueza de su lengua y les estimulará a evitar repetir los mismos cli- chés y palabras trilladas. Les puede hacer escribir sinónimos en la pizarra durante unos minutos y después realizar un pequeño debate sobre el significado, el estilo, etc.
Revisión
Lea los apartados sobre revisión de la primera parte (pp. 39-53). También son de utilidad las recomendaciones que se proporcionan en este capítulo.