• No se han encontrado resultados

Reconocimiento del tipo de texto: análisis de ejemplos de textos de resolución de problemas

Para poder escribir un texto de resolución de problemas eficaz, necesitas saber primero qué es lo que caracteriza a un texto de este tipo. Por ello incluimos dos ejem- plos concretos que deberás estudiar para familiarizarte con este tipo de texto espe- cífico. El primero es la versión final de un texto de un estudiante; en el segundo, que encontrarás en el apartado «Seguimiento de un texto a través del intercambio...» se- guirás todo el proceso desde el primer borrador hasta el final. Ahora, cuando leas los textos, no deberás limitarte a averiguar de qué tratan, sino que deberás también ana- lizar su estructura y aprender a reconocer sus rasgos característicos. Dicho de otro modo, practicarás lo que se denomina lectura analítica, que supone leer el texto al menos tres veces: la primera vez, rápidamente para saber de qué trata, es decir, para centrarse en su contenido, y luego otras dos veces, más lenta y detenidamente, para centrarse en la estructura del texto. La lectura analítica requiere tiempo y pa- ciencia, pero es la única manera de ver cómo se estructuran los textos para conse- guir una finalidad específica. Recomendamos el siguiente proceso de lectura:

1. Tapa la columna derecha en donde está el análisis y lee el texto una vez para conocer su contenido.

2. Vuelve a leer el texto y concéntrate en la estructura y la organización. Des- pués de leer cada párrafo, párate a pensar cuál es su propósito o función en relación con el propósito general del texto. Haz breves anotaciones si es ne- cesario.

3. Lee el texto una vez más, esta vez con nuestros comentarios, y compara tu análisis con el propuesto.

Ejemplo 1

La mayoría de las personas, tanto jóvenes como adultas, a veces se sienten pe- simistas sobre su capacidad para estudiar, trabajar, relacionarse con los amigos o con

las personas del sexo opuesto. Se preocupan por cómo les ven los demás. Son, en de- finitiva, personas con poca autoestima, un fenómeno más habitual de lo que a me- nudo nos imaginamos. En los diarios podemos leer ejemplos sorprendentes, como el de la estrella del tenis Pete Sampras, quien dice que a veces sufre falta de autoesti- ma cuando está en el campo de tenis. Si le sucede a él, no es extraño que los demás tengamos problemas con nuestra concepción de nosotros mismos. El siguiente texto, escrito por un estudiante, trata este problema:

«¿QUÉ PODEMOS HACER LOS ESTUDIANTES PARA MEJORAR NUESTRA AUTOESTIMA?»

1. La falta de autoestima es un problema bastante común entre los estudiantes, tanto chicos como chicas. ¿Quién no se ha ruborizado, ha tartamudeado o se ha sentido en general ridículo y estúpido con sus amigos, enfrente de la clase o en una fiesta? Creo que este problema nos resulta familiar a muchos de nosotros y a menudo nos preguntamos qué pode- mos hacer para resolverlo. No hacer nada conllevaría obtener malos resulta- dos en el instituto, relaciones insatisfac- torias con los demás y una infelicidad generalizada.

2. En mi opinión, las causas más habituales de la baja autoestima tienen mucho ver con lo que pensamos sobre nuestro aspecto y sobre cómo percibimos nuestra personali- dad. Muchos de nosotros no estamos con- tentos con nuestro aspecto físico: las chicas suelen pensar que tienen el trasero dema- siado grande o poco pecho, que tienen los brazos demasiado delgados o las piernas demasiado cortas, o a la inversa. Los chicos se preocupan por las entradas en el pelo y temen quedarse calvos antes de los veinte o piensan que no son lo bastante musculosos o, tomando a Michael Jackson como ejem- plo, que tienen la nariz demasiado pequeña, demasiado grande o demasiado aguileña. Tanto los chicos como las chicas pueden

ANÁLISIS DE LA ESTRUCTURA

Párrafo 1. Descripción del problema y de las consecuencias que puede tener (fracaso es- colar, infelicidad, etc.) si no se resuelve.

Párrafo 2. Se introducen dos causas princi- pales del problema: (a) la preocupación por nuestro aspecto físico, (b) las dudas sobre nuestra personalidad. De los ejemplos in- cluidos, algunos son serios y otros no.

preocuparse por tener demasiado vello en brazos y piernas, de que los lleven al zoo con los demás monos, como suelen decir. Además, hay jóvenes que se preocupan por su personalidad: piensan que no son inteli- gentes, listos o lo bastante populares entre los amigos o entre los miembros del sexo opuesto, y que siempre parece haber com- pañeros de clase que son mejores en todo.

3. Así pues, la baja autoestima es un proble- ma real para muchos jóvenes. Sin embar- go, hay muchas maneras de combatirla, ya sea a solas o con la ayuda de los demás.

4. En primer lugar, tenemos que intentar aceptarnos a nosotros mismos tal como somos, vernos de forma realista. Debemos centrarnos menos en nosotros y entender que no somos tan diferentes de los demás como sospechamos. Si pensamos, por ejemplo, que tenemos las piernas dema- siado cortas, no hay nada que se pueda hacer al respecto, excepto quizá utilizar zapatos de tacón. Del mismo modo, si te- nemos la nariz demasiado pequeña o de- masiado grande, ¿qué podemos hacer, a menos que tengamos tanto dinero como Michael Jackson? Por otra parte, es posi- ble que la forma extraña de nuestras piernas o de nuestra nariz sólo exista en nuestra imaginación. Es probable que los demás no vean nada extraño en nuestras piernas, nuestra nariz o cualquier otra parte de nuestro cuerpo.

5. Ahora bien, si estás realmente gordo o gorda como yo, que peso casi ochenta kilos midiendo sólo 1,62 m, se te puede hacer difícil aceptar tu imagen, sobre todo si tu sobrepeso no se debe a una en- fermedad. En este caso quizá debas tomar medidas más concretas, aunque no tie- nen que ser necesariamente muy drásti-

Párrafo 3. Párrafo de transición entre los pá- rrafos introductorios y la parte de resolu- ción de problemas del texto.

Párrafo 4. Primera causa principal: la preo- cupación por el aspecto físico.

Propuesta: adoptar una perspectiva realista sobre nuestro aspecto.

Argumento de apoyo a la propuesta: hay muchos aspectos de nuestra imagen que no se pueden cambiar.

Argumento de apoyo a la propuesta: es pro- bable que los demás no vean nada extraño en nuestro aspecto.

Párrafo 5. Propuesta para resolver la prime- ra causa principal, la preocupación por el as- pecto físico: dietas y ejercicio.

Argumento de apoyo a la propuesta: ejem- plos de experiencias propias.

cas. En mi caso, tengo que comer menos y hacer más ejercicio. Me gustan mucho las golosinas, pero hace unos años dejé de tomarlas y perdí 5 kilos en un mes. Así pues, si tienes una debilidad similar, ese es el primer paso que tienes que dar. Andar, correr o hacer aeróbic también puede ayudarte. Cuando tenía trece años, por ejemplo, iba mucho a correr y pesaba veinte kilos menos que ahora.

6. Según mis amigos, un método menos cansado para aumentar la autoestima es comprarse ropa nueva, aunque no aporta una solución real a ningún problema. Nos proporciona un alivio momentáneo y, además, se trata sólo de algo externo, que no forma parte de ti mismo. Sin embargo, tengo que reconocer que estoy de mejor humor cuando me pongo algo nuevo. Pero la novedad pasa enseguida y, des- graciadamente, la ropa se estropea rápi- damente, así que no es una solución muy buena, sobre todo porque ir de compras a menudo sale muy caro.

7. La poca autoestima debida a las dudas sobre nuestra personalidad es igual de problemática y quizá es la razón más ha- bitual de la timidez, sobre todo con perso- nas que no conocemos. Personalmente, in- tento luchar contra este sentimiento pen- sando que los demás deben de sentirse igual, que yo no soy distinta, que estamos todos en el mismo saco. A menudo ayu- da tomar la iniciativa en estas situaciones y comenzar una conversación. De hecho, los demás agradecerán estas iniciativas.

8. Los amigos también pueden proporcio- narnos ayuda para resolver las dudas sobre nuestra personalidad. Nuestros pa- dres también pueden ayudarnos, aunque en general no comprenden nuestros pro-

Párrafo 6. Propuesta para resolver la causa de la preocupación por el aspecto físico: comprarse ropa nueva.

Argumento de apoyo a la propuesta: te sien- tes mejor.

Argumentos contra la propuesta: es una es- trategia externa, temporal y cara.

Párrafo 7. Segunda causa principal: dudas sobre nuestra personalidad.

Propuestas: recordar que los demás se sien- ten del mismo modo y tomar iniciativas so- ciales.

Argumento de apoyo a la propuesta: los demás lo agradecen.

Párrafo 8. Propuesta para resolver la segun- da causa principal: ayuda de los padres. Contraargumento: los padres no son objeti- vos.

blemas y no son lo bastante objetivos. Si tienes algunos buenos amigos, en cam- bio, pueden darte el apoyo que necesitas. Cuando hables con ellos es muy posible que descubras que te ven de una forma muy distinta a la idea que tú tienes de ti mismo. De hecho, seguramente adquirirás una perspectiva completamente nueva y más positiva sobre ti.

9. Lo que digan los demás, por lo tanto, puede ayudarnos a adquirir autoestima, aunque si no creemos en absoluto en nosotros, por muchas palabras amables y mucho apoyo que recibamos de nuestro círculo de ami- gos o de nuestra familia, no nos servirá de nada. Por eso también tenemos que traba- jar nuestra autoestima de forma activa y consciente. En primer lugar, tenemos que intentar concentrarnos en las cosas en las que somos buenos e intentar ignorar aque- llas en las que lo somos menos. En mi caso, por ejemplo, puedo pensar en mi talento musical, ya que soy una violinista bastante buena y me han ofrecido una beca en la escuela de música. Lo que quiero decir es que todos tenemos algo en lo cual nos po- demos concentrar para disfrutar y aumen- tar nuestra autoestima.

10. En resumen, para resolver el problema de la baja autoestima necesitamos la ayuda y el apoyo de los demás, pero sobre todo tenemos que trabajarla nosotros mismos. Tenemos que dejar de ser tan conscientes de nosotros mismos y comprender que no siempre somos el centro de atención, que no somos tan diferentes de los demás como para que se paren a mirarnos y a reírse de nosotros. Al mismo tiempo, de- bemos concentrarnos en aquello en lo que somos bastante buenos y a partir de ahí desarrollar nuestra autoestima de forma constructiva.

Argumento de apoyo a la propuesta: nueva perspectiva sobre ti mismo.

Párrafo 9. Propuesta principal: trabajar acti- vamente para aumentar nuestra autoestima creyendo en nosotros mismos.

Argumento de apoyo a la propuesta: concen- trarnos en las cosas en las que somos buenos. Refuerzo del argumento: ejemplo sobre el talento musical.

Párrafo 10. Conclusión: resumen de las pro- puestas.

¿Cuáles son los rasgos característicos de los textos de resolución de problemas? Normalmente resulta imposible hacer generalizaciones sobre un tipo textual basándose en un solo texto, pero el que acabas de leer es un ejemplo típico. Así pues, puedes estar seguro de que posee las características que tendrás que saber recono- cer y que más adelante deberás plasmar tú mismo. Por motivos de claridad, en el lis- tado que presentamos a continuación sólo nos concentramos en los rasgos caracte- rísticos más habituales, sin tener en cuenta todas las variaciones que incluye este tipo textual. No obstante, estos rasgos son suficientes para empezar.

Rasgos característicos de los textos de resolución de problemas

Entre paréntesis se hace referencia a los párrafos del texto del estudiante que acabamos de analizar. 1. Descripción clara del problema y de las consecuencias que podría tener si no se resuelve

(véase el párrafo 1).

2. Análisis de la(s) causa(s) del problema (véase el párrafo 2).

3. Propuesta para combatir las causas y solucionar así el problema: se pueden presentar una o más soluciones (véanse los párrafos 4-9). Si es imposible eliminar las causas, las propuestas deben estar enfocadas a reducir los efectos negativos del problema.

4. Argumentos a favor de tu solución, así como posibles contraargumentos (véanse los párrafos 5, 6 y 8).

5. Reconocimiento de la existencia de soluciones alternativas (el texto propone diversas solu- ciones parciales).

6. Utilización de un tono razonable que no irrite a los lectores o lectoras. 7. Estructura global clara. ¿Presentarás tu solución principal al principio o al final?

8. Párrafos bien estructurados con transiciones claras entre ellos. Estos aspectos se tratan en el capítulo 8.

Seguimiento de un texto a través de la crítica de los compañeros,