Familiarizarse con el texto
Los alumnos suelen estar muy activos y disfrutar con las tareas que proponemos y la experiencia nos ha demostrado que con estos métodos establecen un contacto personal con los textos. Hemos escogido Hills like White Elephants (Colinas como ele-
fantes blancos), un relato breve de Hemingway que sabemos que les resultará intere-
sante a los jóvenes. Es posible que les parezca un poco difícil entender la idea princi- pal en la primera lectura, pero se irá esclareciendo cuando trabajen con los ejercicios. Deberá ser muy sensible y tener mucho cuidado cuando se hable sobre el aborto. Es posible que haya chicas en su clase que hayan tenido sus propias experiencias.
Representación del diálogo. Escenificación
Representar el diálogo en pequeños grupos con un narrador y un director que dé recomendaciones es un buen método para sumergirse en un texto. De este modo los estudiantes aprenden a hacer sus observaciones y reflexiones. Entenderán la fun- ción del diálogo y percibirán también cómo el autor imita diferentes voces y utiliza un vocabulario distinto para mostrar cómo son los personajes y a qué ámbito socio- cultural pertenecen. La representación puede adquirir un tono más teatral si se pide a uno de los estudiantes que sea el escenógrafo y haga un decorado. Hemos tenido experiencias maravillosas en este sentido. Se podría utilizar una caja de cartón o pro- yectar una transparencia.
Por otra parte, los estudiantes aprenden a cooperar dentro del grupo y se hacen preguntas mutuamente sobre el texto.
Existe un cortometraje (25 minutos) basado en este relato breve con el mismo título, que se emite en televisión de vez en cuando. Los protagonistas son Melanie Griffith y James Wood y está dirigido por Tony Richardson. Si puede conseguirlo, sería una buena idea que algunos estudiantes elaborasen un guión cinematográfico antes de ver la película. Ayúdeles haciéndoles rellenar columnas como las que mos- tramos a continuación con sus observaciones y consejos:
Cámara Escena Lugar Características de los actores Lenguaje corporal Tono, voz Sonido Música
Deje que comenten su guión con otro grupo y después hágales escribir o deba- tir sus ideas sobre las diferencias entre el texto de Hemingway, su guión y la pelícu-
la. Siempre tiene que haber un límite de tiempo para todas las tareas. Si los estu- diantes deciden hacer un guión o un decorado y precisan más tiempo, se les podría decir que terminasen el trabajo en casa.
Escribir cartas
Escribir cartas de o para los protagonistas es una actividad fácil y al mismo tiempo gratificante. Se sorprenderá de cómo este método les ayuda a profundizar en el texto y de cuántas observaciones e ideas interesantes sobre el texto incluirán en ellas los alumnos. Pueden escribir individualmente o en parejas y luego leer las car- tas en voz alta ante toda la clase. Se encontrará con estudiantes muy activos e inte- resados en los problemas y en la personalidad de los protagonistas, que suelen hacer muchas preguntas sobre el texto. El estudiante-escritor ha adoptado una nueva iden- tidad y tiene la oportunidad de profundizar en los pensamientos y las situaciones del personaje. A menudo el escritor adapta su lenguaje y su estilo a la edad, la persona- lidad, el sexo y el ámbito sociocultural del personaje.
Escrito personal sobre un texto como parte del contexto pedagógico
Puede escoger con sus estudiantes un texto que forme parte de un tema, del es- tudio de un autor en concreto o de un movimiento cultural o literario. Para algunos de los alumnos que escribieron cartas de los protagonistas del relato breve de Hemingway, esto supuso un paso hacia la comprensión de la técnica de iceberg de Hemingway y de su opinión sobre «la generación perdida». Para otros estudiantes, el escrito personal se enmarcó dentro un estudio sobre la relación entre hombres y mujeres en algunos textos literarios y pinturas. Primero estudiaron algunas pinturas y luego, en grupos, estudiaron el tema, los personajes, el escenario y la técnica narrativa en algunos relatos breves. Se hizo un seguimiento de todo ello en toda la clase. Seguidamente leyeron el relato de Hemingway, escribieron las cartas y luego trabajaron todo el proceso paso a paso tal como se muestra en este capítulo. En los análisis se centraron en el tema del aborto. Después vieron la película. Este es un ejemplo de cómo las actividades de redacción per- sonales pueden formar parte de un contexto pedagógico.
«Yo estaba allí»
Los estudiantes suelen estar acostumbrados a leer artículos sobre gente famo- sa basados en entrevistas y fotos que aparecen con frecuencia en periódicos y revis- tas. Les puede proponer que se imaginen que son periodistas que están investigando sobre la persona en cuestión, que preparen las preguntas, realicen la entrevista y que hagan observaciones sobre las respuestas y la persona entrevistada y que después re- dacten los artículos de forma que resulten atractivos para el lector. El texto sobre Pascual Duarte proporciona a los estudiantes un ejemplo sobre cómo pueden cen- trarse en una idea principal.
Mini-redacciones para intercambiar observaciones e ideas sobre una obra de teatro Las «mini-redacciones» podrían ser una de las rutinas habituales en clase. Diga a los estudiantes: «Escribid unas 50 palabras sobre un aspecto del texto que os pa- rezca importante». Éste es un método para hacer que todo el mundo dé sus opinio-
nes y que ofrece incluso a las personas tímidas una buena oportunidad para hacerse escuchar. También es una manera de que se den cuenta de que puede haber aspec- tos muy distintos en un texto. Podría decir a los estudiantes que se intercambien las anotaciones o recoger varias ideas importantes en la pizarra y buscar conexiones y aspectos interesantes. Este podría ser un primer paso hacia un debate y un análisis posterior del texto. Pida a los alumnos que le entreguen la mini-redacción para poder leerlas. Le sorprenderá encontrarse con muchas ideas buenas de alumnos que nor- malmente no dicen nada. No ponga nota a la mini-redacción: sólo subraye los as- pectos importantes o ponga un signo + en el margen para que el escritor vea que el profesor aprecia su esfuerzo.
Escribir un diario de lectura
Escribir un diario de lectura es interesante para los estudiantes que quieran es- coger y leer sus libros favoritos. Es mejor que no les dé demasiadas instrucciones. Los alumnos podrán inspirarse y orientarse sobre lo que pueden escribir cuando estudien el texto de Åsa sobre la novela de García Márquez. Enseñarles un buen diario reali- zado por uno de sus antiguos estudiantes les será de gran utilidad, ya que lo que han hecho otros alumnos siempre les sirve de inspiración. Por ello, pida permiso para co- piar y utilizar algunos de los mejores textos que le entreguen sus alumnos.
Escribir el final de una historia
Esta actividad establece un vínculo entre la creación narrativa de los propios estu- diantes y su estudio de los relatos cortos. Les permitirá recordar lo que aprendieron en el capítulo 1 en la segunda parte sobre la narración y relacionar su propia producción literaria con el análisis de obras literarias. Adquieren consciencia de la importancia de la
comprensión previa de un texto y también se dan cuenta de que esta actividad les des-
pierta su propia curiosidad, lo que les convierte en lectores y escritores activos. Hable con ellos sobre la importancia de estar concentrados, sobre todo cuando leen la primera parte de un texto literario o cuando ven las primeras escenas de una película. Si no prestan atención a la información y a las señales que reciben desde el principio, el resto del texto o de la película les puede parecer «lioso», una palabra que oirá seguramente de lectores y espectadores cansados e inexpertos.
Organice grupos en los que los estudiantes escuchen y escriban individualmen- te y luego lean y comparen sus textos dentro del grupo y con los demás grupos. Esta táctica dará intensidad y variedad al trabajo en clase.
Es importante que los estudiantes entiendan el objetivo pedagógico. Muchos alumnos tienen serias dificultades para estructurar sus observaciones y piensan que basta con decir que algo es «bueno» o «malo». Pida a cada grupo que escriba un in- forme para resumir las respuestas a las preguntas: ¿Qué diferencias y similitudes ha- béis encontrado al comparar vuestros textos? ¿Cuál es el más lógico? ¿En qué sentido? ¿Era el final del autor del texto el mejor? De ser así ¿por qué? Esta tarea proporcio- na un seguimiento de la actividad y constituye también el punto de partida de la lección sobre el contenido y la forma de un texto, ya que les prepara para su análi- sis. Si ha omitido el título del relato, deje que los alumnos hagan propuestas y que luego comenten el título del autor.