Unidad ONCE. SUGEREnCiaS PaRa La LECTURa
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Resumen
En la isla de Borneo vivía hace muchos años un dragón que no dejaba en paz a nadie y se pasaba el día atemorizando a todo el mundo. Lo que más le gustaba era jugar con una maravillosa perla que había encontrado en el fondo del mar. Pero un joven muy valiente decidió engañar al dragón y robarle su perla para darle una lección y que dejara tranquilo a todo el mundo.
Conceptos clave
Valentía, astucia, paciencia y respeto.
Sugerencias
Utilice el texto para hacer reflexionar a los alumnos sobre la valentía, el ingenio y la paciencia que debemos emplear a veces para resolver pequeños conflictos. Aproveche el texto para abordar también el tema del respeto que les debemos a los demás.
Comprensión lectora
• Lectura del cuento con la entonación adecuada por parte del profesor o profesora.
• Lectura en silencio por parte de los alumnos.
• Los alumnos pueden comentar cuáles son los personajes principales del cuento y qué parte les ha gustado más.
• ¿Hay alguna palabra en el texto que no hayan oído nunca o que se utilice muy poco? ¿Qué otras palabras o expresiones conocen que signifiquen lo mismo o algo parecido?
Expresión oral
1. «Un dragón bueno». Los niños pueden imaginar que el dragón del cuento era
un dragón bueno que lo que quería era jugar con los niños y con la perla. ¿A qué jugarían con el dragón y la perla? ¿Cuándo jugarían? ¿Serían felices? Invítelos a imaginar esas situaciones y a que cada uno cuente lo que le sugieren.
2. «La palabra más bonita». ¿Cuál es la palabra del texto que le resulta más atractiva
a cada alumno? ¿Por qué? ¿Qué recuerdos le trae? Pídales que inventen una frase con esa palabra. Esta actividad individual puede convertirse en una actividad de equipo si se realiza en grupos de tres alumnos e inventan entre los tres un pequeño cuento, que no tenga relación con el que acaban de leer, a partir de las palabras que eligieron.
Expresión escrita
«El árbol de los deseos». El profesor o la profesora pueden pedir a los niños que se
imaginen que en la isla del cuento hay un árbol mágico en el que pueden colgar de cada una de sus ramas todos los deseos que se les ocurran. Cada alumno escribirá
en una tarjeta tres deseos, para ellos o para la gente que quieren. Luego podrán pegarlos en un árbol, dibujado en papel continuo, que se haya colocado en la clase o en el pasillo.
Expresión artística
1. Invite a los alumnos a colorear el «árbol de los deseos».
2. Cada niño puede dibujar la escena del cuento que más le haya gustado, y explicar por qué la ha escogido.
Dramatización
Personajes: narrador, dragón, príncipe, artesanos, marineros.
Narrador.– Hace muchos años en la isla de Borneo, que es una isla muy grande, habitaba un dragón. Era de colores, como la mayoría
de los dragones, con una enorme cola y un par de alas también enormes. Dragón.– Me encanta volar por aquí y sobre todo disfruto viendo la cara de todo el mundo que se asusta cuando yo paso por encima de ellos. Ja, ja, ja, ja, ja.
Narrador.– Además de asustar a la gente, el dragón volaba sobre los campos y ciudades escupiendo fuego por la boca, y a veces, hasta le daba por quemar los campos con su aliento de fuego o hacer correr despavoridos a las ovejas y a los niños. Cuando el dragón estaba tranquilo, pasaba el día jugando con una perla gigante que había encontrado en el fondo del mar. Lanzaba la perla al aire y luego la recogía con la boca. Era una perla brillante y preciosa, y no permitía que nadie más la tocara. Príncipe.– Estoy harto de las fechorías del dragón. Tengo que intentar robarle la perla como castigo a sus maldades. Si consigo la perla la pondré en la corona de mi padre, el rey. Todo el mundo vivirá más tranquilo y él estará muy orgulloso de mí.
Narrador.– El joven príncipe pensó mucho en la forma de conseguir la perla. Se dio cuenta de que por la fuerza era imposible porque no había nadie más fuerte que el dragón.
Príncipe.– Se me está ocurriendo una idea que puede funcionar.
redonda y una cometa. La cometa debe ser tan grande como para que una persona pueda volar subido en ella y la lámpara tan redonda y reluciente como una perla.
Artesanos.– Tardaremos por lo menos siete días en terminar la lámpara.
Narrador.– Cuando el encargo estuvo listo, el príncipe y sus hombres se hicieron a la mar en un pequeño barco en dirección a donde
habitaba el dragón.
Príncipe.– (Dirigiéndose a sus marineros.) Ahora esperaremos a la noche para que el dragón no pueda vernos.
Narrador.– Y así lo hicieron. El joven aguardó la llegada de la noche y a que soplara un poco de viento. Cuando al fin el viento se levantó con fuerza, el príncipe montó en la cometa y se elevó por los aires. Príncipe.– Ahora bajaré de la cometa, me acercaré sin hacer un ruido al dragón y le cambiaré la perla maravillosa por la linterna redonda. Narrador.– Cuando hizo eso, el príncipe se montó de nuevo
en su cometa para irse, pero antes encendió la luz de la lámpara, que brillaba como una perla de verdad. Cuando el dragón se despertó por la mañana se dio cuenta del engaño.
Dragón.– ¿Quién me ha robado mi perla? ¡Acabaré con los ladrones! ¡Destruiré la isla entera hasta dar con ellos!
Narrador.– Muy enfadado y echando fuego, el dragón voló por toda la isla buscando su perla, pero no la encontró. Hasta que vio
el barquito del príncipe y el brillo que salía de él, y supo que allí estaba su perla.
Dragón.– ¡Ladrones! ¡Devolvedme mi perla! Marineros.– ¡El dragón nos matará!
Príncipe.– No os preocupéis. Cargad el cañón grande. Dispararemos una gran bala al dragón y dejará de molestarnos.
Marineros.– ¡Ahora mismo!
Narrador.– Y así lo hicieron. Dispararon hacia el cielo. El dragón oyó el enorme ruido, vio el humo que salía del cañón y una bola enorme y brillante que volaba hacia él.
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PARA EXPRESAR NUESTRAS EMOCIONES Y SENTIMIENTOS
Después de la lectura del cuento y de realizar las actividades, se puede aprovechar el texto para que los niños expresen sus emociones y sentimientos sobre
la valentía y el ingenio que a veces debemos mostrar para encontrar soluciones a nuestros problemas. También se puede reflexionar con ellos sobre la importancia de la virtud de la paciencia, algo que actualmente muchos niños no desarrollan porque obtienen demasiado pronto las cosas que desean. El príncipe esperó el momento oportuno para realizar lo que deseaba.
Hágales preguntas como estas y trate el tema según sus respuestas. 1. ¿Has tenido que ser valiente alguna vez en tu vida? ¿Cuándo?
2. ¿Recuerdas que hayas tenido que ser paciente en algún momento porque no podías conseguir lo que querías inmediatamente? Explica cómo te sentiste, qué emociones experimentaste y si cuando obtuviste lo que deseabas te sentiste mejor que si lo hubieras obtenido desde el primer momento.
3. ¿Por qué crees que es importante ser paciente?
Narrador.– El dragón abrió su boca enorme para recoger la perla. Pero en vez de la perla se tragó sin darse cuenta la pesada bala. La bala pesaba tanto en su barriga que no pudo seguir volando, y el malvado dragón cayó al mar, donde se hundió para siempre.
Desde aquel día, la perla del dragón es la joya más valiosa de la corona del Rey de Borneo.