Unidad DIEZ. SUGEREnCiaS PaRa La LECTURa
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Resumen
Un niño jugaba en la cocina mientras su madre cocinaba, cuando se dio cuenta de que ella estaba llorando y quiso saber qué le pasaba. La madre le contó la historia de la niña de la cebolla en la que se explica por qué se llora al cortar las cebollas.
Conceptos clave
Cariño, gratitud, respeto, compasión, fantasía.
Sugerencias
Invite a los alumnos a reflexionar sobre la valentía que se debe tener en algunas ocasiones para hacer cosas y sobre el ingenio que tenemos que utilizar para solucionar nuestros problemas. El texto también se puede utilizar para reflexionar sobre la solidaridad y para llamar la atención de los niños sobre el valor
de lo metafórico y poético.
Comprensión lectora
• Lectura del cuento con la entonación adecuada por parte del profesor.
• Lectura en silencio por parte de los alumnos.
• Los alumnos pueden comentar cuáles son los personajes principales del cuento y qué parte les ha gustado más.
• ¿Hay alguna palabra en el texto que no hayan oído nunca o que se utilice muy poco? ¿Qué otras palabras o expresiones conocen que signifiquen lo mismo o algo parecido?
Expresión oral
1. «Un lugar mágico». Como la niña del cuento, que estaba en un lugar mágico
(el corazón de la cebolla), los alumnos pueden imaginar lugares mágicos donde a ellos les gustaría estar y explicar a los demás por qué les gustaría estar allí.
2. Historias de la huerta. Pídales que inventen una pequeña historia sobre otras
frutas y hortalizas: por qué es ácido el limón, por qué las alcachofas se ponen negras, etc. Esta actividad individual puede convertirse en una actividad de equipo si se realiza en grupos de tres alumnos e inventan entre los tres un pequeño cuento, que no tenga relación con el que acaban de leer, a partir de las hortalizas que elijan.
Expresión escrita
«El cuento mágico». Divida a las niñas y niños en grupos de tres o de dos y, después de
hablar entre ellos de los lugares mágicos que cada uno había imaginado en la actividad anterior, pídales que escriban un pequeño cuento entre los tres, en el que aparezcan esos lugares imaginarios.
Expresión artística
Cada niño puede dibujar la escena del cuento que más le haya gustado, explicando por qué la ha escogido.
Dramatización
Personajes: narrador, mamá, niño (Luis).
Narrador.– La madre estaba preparando la comida y su hijo, que jugaba en el suelo de la cocina, se dio cuenta de que los ojos de su madre
brillaban demasiado.
Niño.– Mamá, ¿por qué lloras?
Mamá.– Es por la cebolla. Siempre que corto cebollas me dan ganas de llorar.
Niño.– No lo entiendo, ¿cómo puede darte ganas de llorar una verdura? Mamá.– Las cebollas son muy ácidas y, al cortarlas, las gotitas de su zumo me saltan a los ojos y me hacen llorar. Le ocurre a todo el mundo, no solo a mí.
Niño.– Pues a mí no me parece normal. Si las cebollas hacen llorar a la gente cuando las cortan, tiene que ser por algo más.
Mamá.– Bueno, puede ser por la historia que me contaba mi abuela, la historia de la niña de la cebolla.
Niño.– ¿Qué historia? ¡Cuéntamela, mamá!
Mamá.– Mi abuela siempre me recitaba una adivinanza, a ver si la adivinas tú.
En el campo me crié atada de verdes lazos. El que llora por mí
me está haciendo pedazos. Niño.– Pues no lo entiendo.
Mamá.– Es porque nunca has visto una planta de cebolla: las
cebollas en realidad crecen bajo la tierra y sus hojas son larguísimos tallos verdes. Antes, cuando los campesinos las recogían, en vez de guardarlas en bolsas de malla en la nevera, lo que hacían era trenzar esas hojas como si hicieran un collar de cebollas, por eso
en la adivinanza se habla de verdes lazos. Niño.– ¿Entonces la respuesta es la cebolla? Mamá.– O, tal vez, la niña de la cebolla.
Niño.– Pero ¿qué pasa con la niña de la cebolla?
Mamá.– Dice una vieja leyenda que hace siglos había algunos niños especiales, niños mágicos, que no nacían del vientre de sus madres, sino de las plantas y de las flores. De todos ellos, los bebés más
preciosos eran los que crecían dentro de las cebollas, y era así porque la planta los protegía muy bien con todas sus capas.
Niño.– ¿Y qué pasó?
Mamá.– Pues un día, una campesina estaba arrancando cebollas de la tierra y oyó que, al hacerlo, una de las cebollas gritaba de manera parecida al llanto de un bebé. La buena mujer pensó: «Ay, ¿y si hubiera un niñito mágico dentro?», y se fue corriendo a su casa para abrir esa cebolla cuanto antes y comprobarlo.
Niño.– ¿Y qué pasó entonces, mamá?
Mamá.– No seas impaciente, hijo, que ahora te sigo contando. Llegó casi sin aliento a su casita, pensando en cuánta ilusión le haría que la cebolla escondiera en su interior una preciosa niñita, pues ya tenía siete hijos y todos eran varones. La mujer puso la cebolla sobre la tabla de cortar, cogió un cuchillo y con mucho cuidado fue retirando poco a poco todas las capas del vegetal y, en efecto, justo en el corazón de la cebolla dormía una niñita diminuta de cara muy blanca
y cabellos rojizos y finos, justo como la piel exterior de la cebolla. La señora, sonriendo embelesada, fue a cogerla entre sus manos y se dio cuenta de que la niñita no terminaba de soltarse de la cebolla, pues estaba sujeta a ella por una de esas cintas verdes de las que habla la adivinanza. Entonces la mujer cortó esa cinta vegetal
que había mantenido hasta entonces la vida de la niña con su savia y, al hacerlo, la pequeña se despertó y empezó a llorar exactamente igual que todos los bebés al nacer.
Mamá.– Sí, dicen que la pena de la cebolla porque la separaran de la niñita fue tan grande que, desde entonces y como una maldición, cada vez que alguien corta una cebolla llora.
Niño.– ¿Y qué pasó con la niñita?
Mamá.– Pues que creció feliz y risueña, amante del campo y de pasear por la hierba y, al crecer, fue una excelente cocinera.
PARA EXPRESAR NUESTRAS EMOCIONES Y SENTIMIENTOS
El profesor, después de la lectura del cuento y de realizar las actividades, puede
aprovechar el texto para que los niños expresen sus emociones y sentimientos acerca de temas como la gratitud y el cariño que debemos a las personas que nos quieren, y el respeto y la compasión que deben surgir en nosotros. Comente que se trata de emociones y sentimientos que despiertan en ellos situaciones en las que otras personas les manifiestan su cariño y cuidados, y cómo debemos estar agradecidos siempre a esas personas. Hágales las siguientes preguntas y trate el tema según las respuestas de los alumnos y alumnas.
1. ¿A qué personas les tienes más cariño? ¿Por qué? 2. ¿Se lo agradeces de alguna forma especial? ¿Cómo?
3. ¿Te ha sucedido alguna vez como al niño del cuento que vio llorar a alguien que quería?
4. ¿Qué sientes cuando ves llorar a alguien que quieres? ¿Qué haces en esas ocasiones?