Transformaciones sociales y recomposición de las elites
2. El impacto social del guano 1 Los trabajadores
Como se ha señalado anteriormente, después de la independencia las economías de la sierra decayeron, más aún en el sur andino dada la pérdida del nexo con el Alto Perú. En tanto, durante el auge del guano, los salarios aumentaron en Lima: 3% al año en la mejor época del boom (Hunt, 1973, 88). Obviamente, ello aceleró el proceso de migración a la costa.
La economía de exportación de la costa norte se vio favorecida a partir de la década de 1860, además del capital proveniente de la bonanza guanera, por la favorable coyuntura internacional (la guerra de Secesión norteamericana) que incrementó la demanda de algodón y azúcar. Sin embargo, el punto débil de la producción fue la escasez de mano de obra. De allí que se buscó la solución a este problema en la contratación de mano de obra china, especialmente tras la abolición de la esclavitud. Los chinos empezaron a ser importados desde fines de la década de 1840 y cubrieron también algunas de las labores más duras de la extracción del guano en las
islas costeras. Esta mano de obra creó condiciones particulares en la zona. La masa de jornaleros estaba relativamente bien controlada en los enclaves, junto con esos otros trabajadores en condición de semiesclavitud, los coolíes, de lenta y difícil asimilación social.
Durante el auge del guano la producción estaba orientada a los mercados internacionales y no se vio estimulada por el aumento de la demanda de los productos de pan llevar. Los hábitos de consumo, ya diferenciados en Lima respecto de la sierra, tendieron más al consumo de bienes importados. En la capital limeña, aunque se elevaron los salarios, hacia la década de 1870 la economía empezó a estancarse, lo que se expresó en un aumento del desempleo. Además, la inflación, que entre 1855 y 1873 alcanzó el 108%, golpeó sobre todo a los hogares más pobres. Esta es una cifra considerable si se toma en cuenta que entre 1848 y 1853 los precios se habían elevado apenas en un 6% (Gootenberg, 1989: 160, 171).
2.2. El efecto perverso del guano
El desempleo en Lima, mencionado anteriormente, expresaba el impacto de una economía rentista en la producción. A partir de los inicios de la década de 1850, los artesanos sufrieron las consecuencias de un mercado cada vez más abierto a las importaciones. Además, los intentos industrialistas de esa época fracasaron, en parte, por una visión librecambista que no tenía ningún interés en generar una producción industrial nacional en tanto se pudiera importarse esos productos a un mejor precio para los consumidores. Incluso, el radicalismo librecambista expresaba oposición política a esos “vanos” intentos de competir con los productos importados. El fracaso de Juan Norberto Casanova, empresario textil y promotor de esta temprana industrialización, es expresión de estas tendencias (Gootenberg, 1998: 88). El anti industrialismo se extendió a través de los medios de prensa y ganó la batalla política frente al proteccionismo129. Como señala Gootenberg, ello era
consistente con una perspectiva y anhelos de clase: la nueva plutocracia
129
Al respecto, señala Gootenberg: “Movilizándose contra la radicalizada ofensiva de los artesanos de 1850 […] los librecambistas más nuevos del país optaron por aplastar todas las variantes del contagio proteccionista peruano […] Las agrupaciones limeñas más progresistas (como el ‘Club Progresista’, agrupado en torno al empresario Domingo Elías) se voltearon en contra de las fábricas […] ¡Hasta El Comercio se puso en un mismo saco con los sastres limeños y criticó su propia fábrica de papel! (1998: 87).
costeña deseaba cada vez más productos suntuarios, y ello significaba dejar de lado los productos artesanales locales (1998: 87).
Productos suntuarios importados que entre 1826 y 1828 tenían un gravamen del 80% o incluso eran prohibidos por competir con mercaderías nacionales, alcanzando su nivel más proteccionista hacia 1828. En 1872 pasaron a tener un gravamen entre 35% y 25% (Hunt, 1973: 102). Las importaciones se incrementaron, particularmente las francesas (telas, ropa hecha, vinos, etc.). En 1828, entre los productos protegidos estaban aquellos elaborados por artesanos locales, como prendas de lana, velas, sombreros, herraduras, muebles, etc. Con el tiempo, el proteccionismo no sólo fue derrotado por el librecambio debido al empuje de intereses comerciales, sino, ciertamente, por su ineficiencia dado el contrabando y la falsificación de productos. Hacia 1845, los delegados de departamentos serranos como Ayacucho y Cusco denunciaron en el Congreso la desaparición de fábricas textiles y cómo esto conllevó a una mayor pobreza en su región (Gootenberg, 1998: 68). Sin embargo, mientras estos representantes veían a esas manufacturas como motor progresista, en Lima la mirada predominante era muy distinta.
Asimismo, en la era del guano, como se ha señalado, el efecto del libre cambio sobre el artesanado se expresó en el aumento del desempleo. Como señala Hunt:
“[…] Perú pasó a ser una economía rentista, exportando guano e importando virtualmente todos los productos manufacturados […] [La situación dio como resultado] un desempleo crónico y el empeoramiento de la distribución del ingreso. Este desafortunado resultado fue el efecto directo de la convicción prevaleciente de las virtudes del libre comercio” (Hunt, 1973: 105-106130).
Así, para este autor, la oportunidad perdida del guano se debió en parte: a. La destrucción de la clase artesana, los potenciales empresarios; b. Un cambio en las ventajas comparativas, que estimularon una psicología rentista; c. la deficiente elección de proyectos para los fondos de inversión disponibles; y d. el fracaso de las instituciones tradicionales para proveer de una estructura
130
Traducción propia. Original en inglés. Para Hunt, el efecto más nocivo del rentismo es psicológico: la riqueza se genera por la propiedad, no por el esfuerzo (Hunt, 1973: 111). Así, el guano habría constituido un momento más de las experiencias de rentismo de la clase alta peruana.
organizacional requerida para más avanzados niveles de producción (por ejemplo, en la minería) (Hunt, 1973: 112).
3. El resurgimiento de la elite central: guano, rentismo y corrupción