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EL MINISTERIO DE ACOGIDA

In document Seminario de Vida en el Espíritu (página 45-47)

deseen volver al grupo; por ello si aún no lo tenemos, debemos organizarlo.

EL MINISTERIO DE ACOGIDA

Para organizar este ministerio primero se debe seleccionar a los hermanos a cargo de este ministerio, personas que sean cariñosas, comunicativas, acogedoras, observadoras, con facilidad de palabra y que sepan ser buenas anfitrionas.

En resumen, de la buena acogida que reciba una persona dependerá en gran medida su permanencia en el grupo.

En el Ministerio de acogida cada uno de los miembros se encargará de uno o dos hermanos que van llegando al grupo; conversar con ellos, interesarse por lo que hacen, por lo que les gusta, por la familia, darles mucha atención, se sentirán a gusto si le hablan de lo que más aman, saliendo a casa dirán “qué bien se siente aquí”.

Es necesario informarse de su teléfono para que el hermano encargado lo llame la víspera de la reunión; para recordarle e invitarle de nuevo; si esta persona no asiste, deberá llamarlo inmediatamente después de la reunión y hacerle notar que se sintió su ausencia, (la persona sentirá que se le extraña y es importante para el grupo), sin que se sienta acosado ni perseguido; seguramente asistirá a la siguiente reunión. “Todos vuelven al lugar donde sienten que son amados”

Para que el Grupo de Oración camine, debe tener una organización interna (que participen la mayor parte de personas) creando ministerios para que cada uno se ubique en uno de ellos.

enseñanza, apostolado, intercesión. Los grupos más avanzados: sanación, liberación, economía, evangelización, misiones, etc., según las necesidades de la comunidad.

Que todos tengan funciones y que el trabajo de sus integrantes sea apreciado y reconocido, surgiendo los servicios y ministerios laicales.

Los responsables del grupo no pueden seguir siendo los dueños de su Grupo de Oración, no deben tratar a sus miembros como si fueran menores de edad y delegar respon- sabilidades en todo el grupo porque sino los condenan a morir de inanición o se convierte en una secta o comunidad paralela a la Iglesia.

Pastoreo del Grupo “B”

En el caso “B” los que llegan regularmente pero no se comprometen; la pregunta es cómo hacer para comprometer a las personas que asisten pasivamente a los grupos, pasando inadvertidas.

El pastoreo de este grupo debe señalar y tratar de solucionar las causas para lograr que se comprometan al G.O.

Formación:

Se necesita una sólida formación en la Palabra de Dios, porque ayuda a tener una clara concepción de Dios, de su amor, del plan que El tiene para nuestras vidas, esto implica tener regularmente Seminario de Vida en el Espíritu y cursos de Crecimiento, así los participantes crecerán en sus experiencias de fe y en su compromiso con el grupo y con la comunidad.

La formación debe ocupar un lugar de privilegio en nuestros Grupos de Oración (los primeros que deben formarse deben ser los responsables y servidores de la comunidad). Nadie da lo que no tiene, si los líderes carecen de buena formación eclesial y bíblica, pueden causar mucho daño y además ser presa fácil de infiltraciones de hermanos evangélicos inescrupulosos que hacen proselitismo.

Cuentan de un sueño que tuvo Santa Teresa de Ávila, en el que ella era un gran vaso de agua fresca, y venia mucha gente a calmar su sed y a todos les daba agua, cada vez venía más gente y el agua se fue agotando hasta no quedar una gota, entonces desesperada empezó a romper el ~. vaso y le dio a cada sediento un pedazo de vidrio roto, entonces, se percató que las personas se cortaban las manos y la lengua con el vidrio que ella les daba; al tratar de ayudarlos habiendo agotado sus reservas y sin tiempo para llenarse de nuevo y dar lo que tenía les hizo daño sin quererlo.

Tu puedes ser uno de esos vasos, si no tienes una formación constante que haga crecer a nuestros hermanos, les hacemos daño, si les damos lo que no sabemos o no tenemos, mucho cuidado con lo que estamos dando o enseñando, no vaya a ser que les estemos enfermando aunque tengamos las más buenas intenciones.

Por eso como pastor-servidor debemos preocuparnos por recibir una seria formación teológica, doctrinaria, y asistir a seminarios, congresos y cursos aunque no sean ca- rismáticos.

Nuestra formación ha de ser integral, que servirá para afianzar tu pastoreo. Pablo dice que acojas todas las enseñanzas y te quedes con lo bueno.

Si eres líder y no te preocupas en formarte seriamente, eres negligente con las ovejas que el Señor te ha dado. El mismo te pedirá cuentas: al que mucho se le da, mucho se le demandará.

Ezequiel 34 es un pasaje muy duro, el Señor dice descuidaron a mis ovejas, se comieron su carne... Yo los demandaré, me levantaré contra ti pastor.

Los Grupos de Oración no deben ser siempre Grupos de Oración, tienen que llegar a ser una comunidad comprometida. Si tu Grupo de Oración tiene 10, 15, 20 años y sigue igua1, algo está mal, si tu hijo tiene 15 años y sigue con mamadera y pañales es un retardado mental, ¿así es tu Grupo de Oración?

El Grupo de Oración en fiel reflejo de su responsable y sus servidores; si sus servidores son mediocres, el Grupo de Oración será mediocre, si los servidores son puntuales, los del grupo serán puntuales.

El Grupo de Oración hace lo que sus servidores hacen, que tu vida hable tan fuerte que no se necesite oír tus palabras, hay que ser exigentes.

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