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PLAN DE EVANGELIZACIÓN DE JESÚS En este maravilloso plan, podemos considerar 8 pasos:

In document Seminario de Vida en el Espíritu (página 59-63)

1. LA SELECCIÓN: Jesús escogió a 12 discípulos.

Su propósito básico era reclutar hombres que pudieran dar testimonio con su vida y luego completaran su obra cuando regresara al Padre. Jesús vio en ellos, que aunque sencillos tenían capacidad de liderazgo, eran sin letras y del vulgo pero moldeables. No se puede transformar el mundo si antes no se transforma a los individuos. De la

fidelidad de ellos dependía que el mundo creyera en El. Jn. 17, 20 dice: “que creerán por la palabra de ellos”

Eran muchos los que se unían a Jesús, pero los que perseveraron fueron menos numerosos, así vemos que permanecieron en Jerusalén esperando la “Promesa del Pa- dre” sólo 120 sobre los que vino el Espíritu Santo en Pentecostés.

2. EL ACOMPAÑAMIENTO: Permaneció con ellos, les permitió que lo siguieran. Todo lo que hizo Jesús fue enseñar a estos hombres “El Camino”, manteniéndoles cerca de El, con su testimonio de vida y su personalidad viva y palpitante. Gracias a esa intimidad conocieron los secretos del Reino.

No es necesario poseer prestigio del mundo para ser de utilidad para el Reino de Dios. Les llamó a sus apóstoles para que estuvieran con El (Mc. 3 14) y añadió que les enviaría a predicar con autoridad para sanar enfermos y echar fuera demonios.

Notemos que para completar el ministerio de evangelización Jesús señala la sanación y la liberación como ministerios que la completaban.

Estando junto a Jesús los discípulos lo escuchaban y observaban. Para que la evangelización de resultado deberá ser una preocupación, la custodia personal sobre los nuevos creyentes sin abandonarlos.

3. EL COMPROMISO: Jesús contó con hombres que lo acompañaban y obedecían. No les exigió que sean inteligentes pero tenían que ser fieles.

Nadie sigue a una persona en la que no confía, seguir a Cristo al comienzo parece muy fácil, hasta que se ve que fuera de la aceptación gozosa de Jesús significa una sumisión absoluta a su soberanía.

No caben componendas. El Señor dijo no se puede servir a 2 señores.

Cristo no se dedicó a los que no tenían el tiempo o ganas de dedicar-se a El o a algunos que querían ser sus discípulos a su manera.

Quien quería seguirlo tenía que calcular su costo. Jesús dijo: “cualquiera de vosotros que no renuncie a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo” (Mt. 19,21).

4. BAUTISMO EN EL ESPIR1TU: Al recibirlo ellos se convencieron del amor de Dios.

Debían amarse como El los amaba (Jn 13, 34) y por este distintivo serán reconocidos como discípulos suyos (Jn 15, 9).

El amor es el único medio para ganar la respuesta voluntaria de los hombres y esto es posible solamente con la presencia del Espíritu Santo en nosotros.

Debemos nacer de nuevo, ser engendrados por el Espíritu. El es el que sostiene y alimenta la vida transformada del discípulo. El que hace experimentar a Cristo vivo.

Es el Espíritu Santo es el que nos capacita para la evangelización, nos prepara para el camino y nos enseña a hablar (Mt. 10, 19). Ilumina al hombre con la verdad para que pueda conocer al Señor (Mt. 22, 43)

Jesús les dijo que con el Poder del Espíritu Santo podrían hacerlas mismas obras que El (Jn. 14.12). Lo que Cristo pide es que sus discípulos dejen que el Espíritu tome posesión completa de su vida.

Sólo el Espíritu Santo da a conocer a Cristo y cualquier obra evangelizadora sin El carece de vida y significado.

5. EL TESTIMONIO: “El Ejemplo”

Jesús les enseñó su forma de vivir con Dios y con los hombres. Tenían que tener una comunión espiritual con El, y tendrían que saber mantener esta experiencia y compartirla mediante la evangelización.

Les hizo ver que su práctica de orar le daba fortaleza.

Jesús no les impuso su costumbre sino que por fin sus discípulos sintieron deseos de imitarle. Les hizo ver en forma gráfica la necesidad del uso de las Escrituras, las que nunca dejó de usar en sus conversaciones.

Aprovechó las situaciones que se iban presentando para dar sus enseñanzas, las que iban absorbiendo. Les mostró como reconocía las necesidades de la gente y la mejor forma para acercárseles. Observaron como atraía a la gente, se ganaba su confianza y les inspi- raba fe.

Lo vieron actuando entre toda clase de gente, como un verdadero ganador de almas. Su método fue práctico y natural.

6. ENVÍO: Había preparado a hombres para que cuando estuvieran listos pudieran ser enviados a hacer su labor, cumplir con la gran misión que les encargaría.

El ministerio de Jesús-estaba orientado hacia el momento en que sus discípulos habían de asumir la responsabilidad de su obra y salir por el mundo a predicar el evangelio. Cuando podían poner en práctica lo que habían visto hacer al maestro, llamó a los 12 y los envió de 2 en 2 dándoles sus instrucciones.

Les dijo por ejemplo: “...id antes a las ovejas perdidas de Israel”.

Fue como decirles donde encontrarían un auditorio capaz de oír el mensaje.

En el caso nuestro deberemos entender que nos toca ir “a las ovejas descarriadas del nuevo Israel” que no son otros hoy, que los bautizados como católicos tibios y alejados, - comenzando con nuestros propios familiares, los de la casa.

Envío luego a 72 discípulos, como nosotros laicos comprometidos con el Señor.

Luego de advertencias y consejos les ofreció Jesús su compañía y les dijo que no temieran, que Dios nunca les abandonaría y que aunque pasarán grandes peligros, per- secuciones, etc. el Espíritu Santo los capacitaría para salir de problemas.

de su Padre (Mt. 10.32). Vemos este envío:

En Jn. 20.2 1 que dice: “Como me envió mi Padre así os envío a vosotros”. En Jn. 21.15 que le dice a Pedro: “Apacienta a mis ovejas”

En Mt. 28, 11: En la gran comisión que no sólo encarga a sus apóstoles sino a 500 discípulos.

1. LA SUPERVISIÓN: Procuró reunirse siempre después de los recorridos, a fin de escuchar sus informes y compartir con ellos las bendiciones de su propio ministerio. Los apóstoles fueron enviados a evangelizar no sabemos por cuanto tiempo, pero tomemos nota que tuvieron que volver a compartir sus experiencias.

Partiendo de sus éxitos o fracasos les corregía y daba mayor luz a sus conocimientos, por ejemplo cuando no pudieron echar fuera un demonio, El les dijo: “Hay algunos que no salen sino con oración y ayuno”

Estaba siempre cerca de ellos en las situaciones difíciles y vigilaba sus acciones y reacciones.

Jesús les dejaba que experimentaran algo por si mismos y luego se servía de ello para darles una lección que les aclaraba sus dudas y los corregía.

El asignarles labores y la constante vigilancia hicieron que los discípulos se dieran cuenta de lo que podían hacer.

2. LA MULTIPLICACIÓN O REPRODUCCION: Les envió su Espíritu para que por medio de ello continuaran expandiendo su obra y lograran que otros tuvieran la experiencia que ellos habían tenido.

Jesús dijo que esperaba que otros creyeran en El y éstos a su vez lo comunicaran a otros, hasta el momento que todos supieran quien es El. No importaba lo pequeño del grupo con que comenzó siempre que se reprodujeran y enseñaran a reproducirse.

La nueva evangelización necesita cristianos que conozcan a su Redentor no sólo de oídas, sino que deseen que Cristo se reproduzca en sus vidas.

Repitamos lo que dijo Juan Pablo II:

La Iglesia primitiva demostró que el Plan del Maestro funcionaba. Si el impulso evangelizador de la Iglesia hubiera continuado, en pocos siglos el mundo entero hubiera conocido a Cristo.

La Evangelización debe tener:

1) Nuevos métodos.- El de Jesús es nuevo para nosotros que ensayamos numerosos métodos sin éxito.

2) Nueva Expresión. - Adecuando nuestra labor a cada lugar, cada circunstancia y cultura, usando los medios de comunicación hoy a nuestro alcance.

3) Nuevo Ardor.- El que esperamos que luego de este cursillo sea arrasador.

Terminando este precioso estudio del método de Jesús para evangelizar veamos en resumen lo que nos enseñó Jesús:

1) La Selección

2) El Acompañamiento 3) El Compromiso

4) El Bautismo del Espíritu 5) El Testimonio

6) El Envió 7) La Supervisión 8) La Reproducción.

Nuestros Grupos de Oración deberán de ser como hogueras donde la braza de nuestro corazón se prenda y arda de celo por hacer conocer al Señor.

Debemos pedirle a El que nos manifieste los dones y capacidades que nos ha dado para saber en que campo deberemos desempeñarnos y contagiar nuestro fuego. Si escogemos el ministerio correcto tendrá mayor éxito la evangelización.

Quiero proponerles algunos ministerios a los que les he dado nombres que tal vez no son los usuales, pero que pueden ayudamos a planificar nuestra “Nueva Evangelización. Lo que a ti y a mí nos toca:

MINISTERIOSPARA LA EVANGELIZACION

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