• No se han encontrado resultados

Elementos de narratología La narratología se ocupa del estudio de la narrativa (o

In document DICCIONARIO-RETORICA.pdf (página 196-200)

MOZDOBRE V RIMA.

1. Elementos de narratología La narratología se ocupa del estudio de la narrativa (o

narratividad, como prefieren algunos para destacar el aspecto teórico del análisis), en sentido sincrónico y paradigmático, es decir, prescindiendo de un examen diacrónico del origen y evolución de la narrativa.-Claude Bremond basa su tipología narrativa en los diferentes medios con que se realiza el proceso de transformación o

mediación. «Ante todo se opondrán proceso de mejoramiento y proceso de degradación, según se pase de un estado insatisfactorio a un estado satisfactorio (para el personaje) o a la inversa. Los procesos de mejoramiento, a su vez, se subdividen en: cumplimiento de una tarea por el héroe y recepción de una ayuda por parte de un aliado. Para distinguir, en un tiempo ulterior, entre los diferentes cumplimientos de la tarea, se toman en cuenta los siguientes factores: l) el momento de la cronología narrativa en que el héroe adquiere los medios que le permiten cumplir su misión; 2) la estructura interna del acto de adquisición; las relaciones entre el héroe y el anterior poseedor de esos medios. Llevando aún más lejos la especificación (que nunca es una enumeración lisa y llana, sino el hallazgo de posibilidades estructurales de la intriga) se llega a caracterizar con mucha precisión la organización de cada relato particular» (Ducrot-Todorov, Diccionario, s.v. «Texto»).

El relato implica siempre intereses humanos en un diseño hacia un futuro. Al enfrentarse, los acontecimientos se estructuran en secuencias que imponen opciones binarias:

proceso de mejoramiento mejoramiento Obtenido Mejoramiento

por obtener mejoramiento

no obtenido ningún proceso de mejoramiento proceso de empeoramiento Empeoramiento producido Empeoramiento Empeoramiento previsto evitado Ningún proceso de empeoramiento

En la base de cualquier relato hay, pues, un proceso de mejoramiento y un proceso de empeoramiento.

Pongámonos en el punto de vista del beneficiario del mejoramiento: su estado inicial de carencia se debe a un obstáculo, que es eliminado en el curso del proceso de mejoramiento, gracias -a ciertos medios que intervienen como factores positivos:

Mejoramiento por obtener

Medios posibles Proceso de mejoramiento Proceso de Utilización

eliminación de los medios

Obstáculo Éxito de los eliminado medios Mejoramiento obtenido

Si el mejoramiento no es casual, sino que se debe a la iniciativa de un agente, tenemos una nueva tarea que efectuar: el agente es ahora el aliado del beneficiario pasivo y el obstáculo puede concretarse en un antagonista. El narrador podrá precisar la naturaleza del obstáculo y la estructura de los medios empleados para eliminarlo. Si al agente le faltan los medios -sea intelectual o materialmente-, su carencia marca una fase de empeoramiento con un problema por resolver. También en este punto la opción será binaria: o las cosas se arreglan por sí mismas o intervendrá un agente para ponerlas en orden, un nuevo aliado. La intervención del aliado puede no estar justificada por el narrador (ayuda involuntaria o casual), o puede estar justificada: la ayuda se inserta entonces en un intercambio de beneficios como contrapartida a una prestación precedente (aliado socio), como reconocimiento de un servicio pretérito (aliado deudor), como aspiración de una recompensa (aliado acreedor). En cada caso se producen distintas estructuras del relato.

El obstáculo para la ejecución de una tarea puede estar encarnado en un adversario que debe ser eliminado. La iniciativa del agente puede asumir dos formas: pacífica, si el agente transforma al adversario en aliado mediante una negociación; hostil, si el agente daña al adversario mediante una agresión. Esta última secuencia comporta, desde la perspectiva del agredido, un peligro y un comportamiento protector subsi- guiente:

Perspectiva del agresor Perspectiva del agredido

Adversario que eliminar

Daño por inferir vs Peligro que evitar

Proceso de eliminación Proceso agresivo vs Proceso protector

Daño infligido vs Quiebra de la persecución

Uno de los aspectos de la agresión es la celada, el engaño: «Tender una celada es obrar de tal modo que el agredido, en lugar de protegerse como podría hacerlo, coopera a su costa con el agresor... La celada se desarrolla en tres tiempos: primero, un engaño; después, si el engaño se logra, un error del engañado; por último, si el proceso fraudulento es conducido hasta su término, la explotación por parte del engañador de la ventaja adquirida que pone a su merced a un adversario desar- mado» (Bremond, en Análisis estructural del relato). Entre los mecanismos de empeoramiento, Bremond recuerda el error («una tarea cumplida al revés»), el sacrificio («una conducta voluntaria sin obligación ni recompensa»), la agresión sufrida, el castigo, etc. El método de Bremond, dirigido a diseñar un retículo íntegro de las opciones, de las secuencias y de los papeles, nos presenta un paradigma estrictamente lógico, y por ende abstracto, de las situaciones narrativas.

En un libro más reciente (Logique du récit, 1973), Bremond considera el relato como una concatenación de papeles (V.), y ya no como una secuencia de acciones. La función narrativa es la relación que se establece entre un personaje-sujeto y un proceso- predicado. Al definir los papeles posibles, Bremond distingue fundamentalmente dos grandes categorías: paciente y agente. El paciente puede sufrir un proceso de mejoramiento o de degradación: ser informado o privado de información, satisfecho o insatisfecho, etc.; protegido o defraudado, y así se podría proseguir. El agente será influenciador, mejorador o degradador, protector o defraudador, con una nutrida serie de especificaciones que llevan al autor a edificar un complejo paradigma en el que se toman en consideración las personas (agente y paciente), la voluntariedad o su falta en la consecución del proceso, las fases de éste, sus tipos, las relaciones entre las diversas fases. Para un análisis más profundo de estos problemas, remitimos a Segre, Las estructuras y el tienipo y Principios de análisis del texto literario.

De los esquemas funcionales de Propp deriva el modelo actancial (V. ACTANTE) de Greimas, mientras que Genot alea el estatuto de los papeles con un esquema procesual que subraya las acciones producidas en el relato (cfr. Marchese, Metodi e prove).

Probablemente se deba a Roland Barthes la exposición más clara de un método dirigido a analizar el texto narrativo en tres niveles: el nivel de las funciones, el de las acciones y el del discurso (o narración en sentido estricto). El relato se considera como una gran frase cuyos elementos sostienen dos tipos de relaciones: distribucionales (en el mismo nivel) e integrativas (de un nivel con otro). Barthes afirma que el análisis no podrá nunca aprehender el sentido del texto desde un nivel único horizontal, sino únicamente gracias a una progresiva integración «vertical» de los distintos significados.

Es menester ante todo definir las funciones como las menores unidades narrativas, unidades de contenido que son también términos de una correlación. Se clasifican éstas cualitativamente según el siguiente esquema:

Núcleos (o funciones cardinales) FUNCIONES

Catálisis

Indicios INDICIOS

Informantes

Las funciones son unidades distribucionales, los indicios unidades integrativas que encuentran su sentido en el nivel superior de la acción de los personajes. Una

serie lógica de núcleos unidos entre sí por una relación de solidaridad constituye la secuencia (V.), siempre denominable (saludo, encuentro, búsqueda, etc.).

Tzvetan Todorov propone un tipo de análisis de relato que podría definirse como sintáctico y transformacional. Estudiando, por ejemplo, el Decamerón, considera a los personajes como sujetos u objetos de las acciones (agentes, en sentido amplio); éstos poseen determinadas cualidades o se encuentran en determinadas situaciones (son astutos, mentecatos, crueles, generosos, felices, etc.); también su rango social se incluye entre estos atributos. Las acciones fundamentales del Decamerón son tres: modificar la situación, cometer una mala acción, castigar. Cualidades y acciones pueden resultar negadas y opuestas (generosidad / avaricia, por ejemplo). Las acciones, por último, pueden indicar (especialmente mediante el verbo) un hecho, un mandato, una obligación o bien un deseo (cfr. Todorov, Gramática del Decamerón). Todorov se sirve de algunos símbolos para representar estos datos:

X, Y... personajes

A, B, C... cualidades y estados

a) modificar la situación

a, b, c... acciones b) cometer una mala acción c) castigar

-A, no A... negación y oposición de cualidades y estados + signo de la consecución (relación de sucesión de

las secuencias)

signo de implicación causal (consecuencia o resul tado de la acción)

Notable en el Decamerón es la acción de disfrazarse y despojarse de la máscara, conexa al verbo a (el disfraz, la mixtificación son, de hecho, formas de modificación de la realidad), como también la modificación obtenida por un juego de palabras ingenioso, por un trueque, etc. Las acciones b y c están estrechamente ligadas: generalmente la mala acción es la violación de un estado social (son frecuentes, por ejemplo, los engaños matrimoniales y los pecados contra la castidad), lo que conlleva, generalmente, la tentativa de evitar el castigo. La antítesis «verdad / mentira», «esencia / apariencia», es uno de los predicados más comunes del libro. Un modelo elemental de relato es el siguiente:

XA + Y - A-> Xa -> YA, que se puede traducir:

X está enamorado (A), mientras que Y no lo está; entonces X, con alguna estratagema, modifica la situación (a) de tal forma que al final Y se enamore (es un motivo muy frecuente en el Decamerón).

In document DICCIONARIO-RETORICA.pdf (página 196-200)

Documento similar