El informe “Niños en fuga” presentado por ACNUR en el 2014, reveló un dato importante, respecto a la decisión de los menores de huir de sus países y dirigirse a los Estados Unidos. El estudio entrevistó una muestra representativa de 404 niños, niñas y adolescentes127 procedentes de El Salvador, Guatemala, Honduras
y México, que entraron recientemente, de manera irregular a los Estados Unidos, y en más del 80 por ciento de las respuestas, se mencionó que uno de los motivos para dirigirse a los Estados Unidos fue la esperanza de reunirse con su familia. En este sentido, se puede pensar en la probabilidad de que muchos de los ciudadanos del Triángulo Norte de Centroamérica, cuentan con alguno de sus padres, con familiares, parientes o amigos en los Estados Unidos, que puedan apoyarlos a su llegada a ese país, y contribuir al desarrollo de su proyecto de vida. Esta condición, constituiría un factor de atracción importante hacía el territorio estadounidense.
126 Recuperado de
http://www.unhcrwashington.org/sites/default/files/ACNUR_Niños%20en%20fuga_Resumen%20ejecutivo_Mar zo%202014.pdf
127 ACNUR entrevistó 404 niños y niñas entre los 12 y 17 años, Entraron a EE.UU. durante o después de octubre 2011, detenidos en algún punto bajo la custodia federal de EE.UU.
Es un hecho que la migración regular e irregular hacia los Estados Unidos desde 1960 ha sido representativa. Se ha calculado que un 35.8 por ciento de los 2.9 millones de centroamericanos ingresaron a los Estados Unidos después del año 2000; 128 de estos, el 46.2 por ciento son guatemaltecos, el 44.4 por ciento hondureños y el 32.1 salvadoreños. Según el Censo de 2010, aproximadamente 1.3 millones de inmigrantes irregulares provenientes de Centroamérica habitaba en los Estados Unidos en el 2009, representando el 11.7 por ciento, del estimado de 11.1 millones de inmigrantes no autorizados que residen en los Estados Unidos. El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS) calcula que 229.000 salvadoreños y 70.000 hondureños residen en los Estados Unidos bajo el programa de Estatus de Protección Temporal (TPS), un tipo de protección humanitaria temporal a personas que huyen de situaciones peligrosas o problemáticas en sus países de origen, o que están presentes en territorio estadounidense y no pueden regresar a sus países. De otro lado, más de 606.000 centroamericanos nacidos en el extranjero obtuvieron residencia permanente en los Estados Unidos entre el año 2000 y el 2009, y casi 400.000 se naturalizaron como ciudadanos estadounidenses durante la última década.129
Este informe se refuerza, con el comportamiento que ha tenido el flujo de las remesas hacía Centroamérica, particularmente desde Estados Unidos, durante el 2013. Muestra el Informe presentado por el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN),130 que el flujo migratorio positivo de ciudadanos centroamericanos hacia Estados Unidos, provocó un incremento en las remesas recibidas en Centroamérica durante el 2013, a diferencia de lo que ocurrió en el resto de la región. Afirma el FOMIN, que Estados Unidos es la fuente de aproximadamente tres cuartas partes del ingreso de remesas que reciben los países de América
128 Terrazas A., (11 de enero, 2011) Inmigrantes Centroamericanos en los Estados Unidos. Migration Policy Institute MPI. Recuperado de http://www.migrationpolicy.org/article/inmigrantes-centroamericanos-en-los- estados-unidos
129 Terrazas A., (11 de enero, 2011) Inmigrantes Centroamericanos en los Estados Unidos. Migration Policy Institute MPI. Recuperado de http://www.migrationpolicy.org/article/inmigrantes-centroamericanos-en-los- estados-unidos
Latina y el Caribe. De los 21 millones de migrantes provenientes la región que al finalizar el 2013 residían en Estados Unidos, el 14,4 por ciento corresponde a ciudadanos de Centroamérica, esto es, un 0,6 por ciento más que en el año anterior. Bajo este supuesto, en relación con los 61.251 millones de dólares recibidos como remesas en el 2013, 5.104 millones fueron transferidos a Guatemala, 3.969 millones a El Salvador y 3.121 millones llegaron a Honduras.131 Estas cifras demuestran también, que la estabilidad socioeconómica que encuentran quienes se desplazan a los Estados Unidos, se constituye en un importante factor de atracción para los ciudadanos del Triángulo Norte de Centroamérica que por las difíciles condiciones sociales, políticas y económicas, tienen la esperanza de encontrar un país que les ofrezca seguridad, posibilidad de estudiar, de encontrar un empleo y desarrollar su proyecto de vida.
De otro lado, uno de los desafíos que enfrentan muchas de las familias que están separadas, tiene que ver con el sistema de inmigración de los Estados Unidos, que se orienta hacía el control de los flujos migratorios, en lugar de enfocarse en los derechos de los menores y en la unidad familiar. Esa orientación ha tenido consecuencias devastadoras para las familias del Triángulo Norte de Centroamérica en los Estados Unidos. Para efectos de la inmigración por lazos familiares, el sistema obliga a las personas a esperar durante años para poder reunirse con sus familiares.
Estas dificultades, sumadas al contexto de violencia que impera en la subregión del Triángulo Norte de Centroamérica, hacen que los padres, familiares o los mismos menores decidan emprender el viaje hacia el norte en busca de protección, siendo presas, muchas veces de grupos de traficantes. Casi siempre,
131 Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin). Las remesas a América Latina y el Caribe en 2013: Aún sin
alcanzar niveles de pre-crisis. Recuperado
se recurre a métodos irregulares para entrar a los Estados Unidos y a los Estados de Tránsito, por la inminencia de las amenazas y el temor fundado a sufrir daños en sus países, lo cual supera los riesgos que implica emprender el viaje, de manera irregular.
Finalmente, es justo rebatir las acusaciones efectuadas por algunos sectores conservadores de los Republicanos, que señalaron los alivios que el Presidente Barack Obama ha concedido a los migrantes irregulares, como factores de atracción para el flujo de menores no acompañados, especialmente el DACA o acción diferida para (DREAMers). En primer lugar, de acuerdo con el informe “Niños en fuga” presentado por ACNUR, de las 404 encuestas realizadas a los menores del Triángulo Norte que entraron recientemente a los Estados Unidos, sólo en un caso, un menor de El Salvador señaló la posibilidad de beneficiarse con las medidas migratorias emitidas del presidente Obama. En segundo lugar, el gobierno ha sido claro frente a las personas que podrían acceder a esas medidas. Obama ha sido enfático en expresar que ningún menor que entre o haya entrado recientemente a los Estados Unidos podrían beneficiarse del DACA, pues los requisitos que son bastante estrictos, establecen un tiempo de permanecía en los Estados Unidos. 132
2.1 ¿Cómo se pueden catalogar a los menores que fueron aprehendidos durante el año fiscal 2014 mientras intentaban entrar o permanecer en territorio de los Estados Unidos?
132 Los requisitos para presentar la solicitud del DACA son: 1) Tener menos de 31 años al 15 de junio del 2012; 2) Haber llegado a los Estados Unidos antes de cumplir 16 años de edad; 3) Haber residido continuamente en el país desde el 15 de junio de 2007; 4) Haber estado presente en el país el 15 de junio de 2012, y al momento de presentar la petición; 5) No contar con estatus legal al 15 de junio; 6) Estar estudiando actualmente, ser graduado de secundaria o haber obtenido un Certificado de Desarrollo de Educación General (GED); o ser un veterano de la Guardia Costera o las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos; 7) No haber sido condenado por un delito grave, delito menor significativo, o tres o más delitos menores, y que no constituya de otra manera una amenaza para la seguridad nacional o la seguridad pública. Consideración de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia. Departamento de Seguridad Nacional. Recuperado de http://www.uscis.gov/es/acciondiferida
El flujo de menores no acompañados procedentes del Triángulo Norte de Centroamérica que llegó durante el año fiscal 2014 a los Estados Unidos corresponde a un flujo migratorio mixto. Según la definición acogida por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), este tipo de flujos son
“movimientos de población complejos, que incluyen a refugiados, solicitantes de asilo, migrantes económicos y otros migrantes. Esencialmente, los flujos mixtos están relacionados con movimientos irregulares, en los que con frecuencia hay migración de tránsito, con personas que viajan sin la documentación necesaria, atraviesan fronteras y llegan a su destino sin autorización”.133
Al observar los datos proporcionados por Informes como “Niños en Fuga” de ACNUR,134 es probable que en un alto porcentaje, los menores no acompañados que arribaron a los Estados Unidos sean solicitantes de asilo y refugiados, pero también, migrantes víctimas de la trata y de tráfico de personas; migrantes desamparados; migrantes objeto de violencia, o que han sufrido traumas psicológicos durante el proceso migratorio; entre muchos otros.
Los flujos migratorios mixtos irregulares son un reto para los Estados, no sólo porque limitan su poder soberano de determinar qué ciudadanos extranjeros pueden entrar a su territorio y bajo qué condiciones, sino también porque las personas que participan en esos movimientos son más propensas a sufrir privaciones, violaciones de derechos humanos y discriminación. Por tanto, requieren de respuestas flexibles por los Estados receptores, que se adapten a las necesidades individuales de los migrantes, y que protejan sus derechos independientemente de su estatuto migratorio. 135
133 Organización Internacional para las Migraciones. (19 de octubre, 2009) Migración Irregular y Flujos
Migratorios Mixtos: Enfoque de la OIM. MC/INF/297. Recuperado de
https://www.iom.int/jahia/webdav/site/myjahiasite/shared/shared/mainsite/policy_and_research/policy_docume nts/MC-INF-297-Flujos-Migratorios-Mixtos_ES.pdf
134 ACNUR. (2014) Informe Niños en Fuga
135 Organización Internacional para las Migraciones. (19 de octubre, 2009) Migración Irregular y Flujos
Sobre esto es importante resaltar, que el estatus jurídico que el país receptor le reconozca a las personas en los flujos migratorios mixtos va a determinar el grado de responsabilidad internacional del Estado, en virtud de sus obligaciones convencionales y consuetudinarias, así como el tipo de protección que debe otorgarles a esas personas.
Esto es relevante, toda vez que en el contexto del desplazamiento de los menores no acompañados hacia Los Estados Unidos, se presentan graves violaciones a sus derechos. En primer lugar, los niños y niñas experimentan vulneración de sus derechos en el curso de los viajes migratorios, que generan continuas amenazas a su vida e integridad personal, incluso cuando el viaje ha terminado. En segundo lugar, otro tipo de problemas se presentan una vez que el menor ha logrado huir del peligro y llega a un país donde es posible solicitar asilo. En la práctica, durante el proceso de solicitud, a menudo encuentran obstáculos insuperables que no permiten que se cumplan los fines y objetivos de la protección internacional a los refugiados, solicitantes de asilo y a quienes requieren otro tipo de protección complementaria. Los menores no acompañados, sus padres o cuidadores deben acudir a organismos oficiales que no siempre garantizan sus intereses, ni en todos los casos, van a proporcionar asesoría y representación adecuada. En tercer lugar, la petición de protección internacional, implica el reto de probar que las circunstancias del país de origen que precipitaron la huida del menor justifican el asilo u otro tipo de protección. El desafío, es básicamente argumentativo; debe demostrarse que la amenaza o violación a los derechos humanos de los solicitantes de protección, equivale a persecución; con frecuencia, es necesario rebatir la idea arraigada de que la persecución a los menores es una contradicción, porque no son actores políticos objeto de persecución, o porque ésta debe relacionarse con la violencia doméstica o abandono.
https://www.iom.int/jahia/webdav/site/myjahiasite/shared/shared/mainsite/policy_and_research/policy_docume nts/MC-INF-297-Flujos-Migratorios-Mixtos_ES.pdf
Entre tanto, los menores son catalogados a priori como “migrantes ilegales” lo cual pone en el limbo su estatus en los Estados Unidos mientras enfrentan procesos de expulsión. Lo anterior, a pesar de estar bien documentada la persecución que viven los menores en los países del Triángulo Norte y a los requerimientos de organismos internacionales. ACNUR le ha pedido a los Estados Unidos que reconozca que la crisis por el flujo masivo, involucra refugiados que deberían recibir protección internacional.136 El Secretario de la OEA, por su parte, solicitó que se les brinde a los menores condiciones de protección que correspondan a su edad y género, junto con soluciones integrales al problema que ocasionó su actual situación.137
B. Oleada de menores no acompañados cruzando la frontera sur de los