LA MEDICACIÓN!
El secreto para un programa de retirada con éxito es lo que llamo el
tiempo de descanso. Este es el período en el que la dosis “ha
tocado techo” después de una reducción de la medicación. El período de descanso es la parte más importante del programa; le proporciona a su cuerpo el tiempo que necesita para nivelar, o corregir, los desequilibrios que se han producido por culpa de las medicinas y la ansiedad de rebote y el síndrome de abstinencia resultantes. Si se adhiere en el tiempo correcto, este estadio puede aprovecharse para dar un respiro entre los síntomas del síndrome de abstinencia o la ansiedad que pueda experimentar. Debe regular su dosis durante al menos tres semanas antes de intentar llevar a cabo el programa; no haga oscilar la dosis, no le dé un mordisco “en cuanto” usted crea que lo necesita; simplemente tome una dosis regular de la misma cantidad, a la misma hora, cada día durante tres semanas, no importa cómo le afecte esto. Si usted ha estado tomando 10 mg por día, aguante con esa dosis; si sabe que ha hecho oscilar la dosis entre los 10 o 15 mg., por ejemplo, tome la dosis más alta (15 mg.) y siga tomando esa dosis durante tres semanas.
Buena Idea Consulte siempre a su médico antes de empezar con
un programa de retirada de la medicación.
Consejo Cuando haya completado esas tres semanas con una dosis
fija, retire ¼ de pastilla de la dosis; por ejemplo 2 mg. cuatro veces al día se volverán 1 miligramo y medio, cuatro veces al día. Debe mantener esta dosis durante tres semanas a la misma hora del día, sin mordisquear un poquito más y sin oscilar la dosis; ¡si hace esto
último se sentirá peor!. Puede que experimente algunos síntomas del síndrome de abstinencia o ansiedad de rebote; no le harán daño, y pasarán con el tiempo. Use los ejercicios de relajación y las tácticas de distracción para desviar sus pensamientos y quitarle importancia a su ansiedad. Puede que no experimente ningún síntoma; algunas personas tienen efectos muy suaves del síndrome de abstinencia, o incluso ningún síntoma. Después de dos semanas más reduzca la dosis ¼ otra vez. Mantenga durante tres semanas más y repita el proceso.
Un período de descanso de tres semanas parece mucho tiempo, pero es necesario. Algunas personas recomiendan una retirada más rápida, pero probablemente experimentará una cadena implacable de síntomas del síndrome de abstinencia si no le da a su cuerpo el tiempo suficiente entre una reducción y otra.
Cuando haya llegado al estadio en el que esté tomando sólo ¼ de pastilla en cada dosis, debe decidir qué toma necesita menos y dejar de tomarla. La mayoría de la gente decide que la dosis de la mañana les ayuda a empezar el día y que la de la noche les ayuda a dormir, así que puede empezar por eliminar la dosis del mediodía y repetir hasta que sólo le quede la toma de la noche, y finalmente eliminarla también.
Más abajo tiene una tabla que ilustra el programa de retirada. El ejemplo presupone que usted toma las pastillas tres veces al día para hacerlo más simple. La dosis no viene al caso en este programa de retirada.
Semana Dosis 1 Dosis 2 Dosis 3 Total diario
1,2,3 1 pastilla 1 pastilla 1 pastilla 3 pastillas 4,5,6 ¾ pastilla ¾ pastilla ¾ pastilla 2 ¼ pastilla 7,8,9 ½ pastilla ½ pastilla ½ pastilla 1 ½ pastilla 10,11,12 ¼ pastilla ¼ pastilla ¼ pastilla ¾ pastilla 13,14,15 ¼ pastilla Ninguna ¼ pastilla ½ pastilla 16,17,18 Ninguna Ninguna ¼ pastilla ¼ pastilla
19 Ninguna Ninguna Ninguna ninguna
Ahora debería estar libre de sedantes. A su cuerpo le llevará algún tiempo normalizarse completamente, no se preocupe por ningún sentimiento o pensamiento que pueda tener; son bastante normales y mejorarán con el tiempo. Por regla general, el tiempo que le lleve a su cuerpo normalizarse está directamente relacionado con la dosis y el tiempo que ha estado con medicación. Encuentre algo en lo que
ocupar su mente completamente, por ejemplo un hobby o un trabajo a tiempo parcial. Escuche música, si sale fuera de casa use un walkman, cualquier cosa para desviar sus pensamientos.
Preste atención a su dieta (vea el capítulo sobre la dieta), y haga comidas pequeñas regularmente en vez de grandes comilonas. Realice ejercicios de respiración y vaya a pasear cada día, aumentando la distancia cada semana hasta que pueda caminar algunos kilómetros sin tener ningún síntoma; esto no sólo mejorará su respiración y sus niveles de bienestar general, sino que también le ayudará a gastar la adrenalina en la sangre y propiciará una circulación saludable. No evite las situaciones; salga todo lo que pueda, incluso si no le apetece. Quizás sería bueno que le pida a su pareja, a un amigo o familiar para salir, con el fin de presionarse un poco a usted mismo cuando se siente reacio a salir y disfrutar la vida. Al poco tiempo empezará a volver a disfrutar de salir y se dará cuenta de que sus miedos se están retirando.
Aquí abajo tiene una lista de los posibles síntomas del síndrome de abstinencia de los que se tiene constancia durante un programa de retirada. Puede que usted sólo experimente algunos de ellos, o puede que pase por algunos síntomas que no están en la lista.
• Incremento de la ansiedad y ataques de pánico • Insomnio
• Depresión
• Sentir como si se estuviera volviendo loco • Pensamientos suicidas
• Agorafobia • Pesadillas
• Pensamientos o acciones airadas
• Síntomas estomacales (dolor de estómago, náusea,
diarrea, estreñimiento, hinchazón)
• Síntomas como de gripe
• Hormigueo en las manos, los pies o los labios • Dificultad para tragar
• Alucinaciones • Falta de aliento • Visión borrosa • Mareos • Alteraciones de la vista • Traspiración • Hiperactividad
• Temblores (visibles e internos)
• Dolor en el pecho, aceleración del ritmo cardíaco,
palpitaciones, lentitud del ritmo cardíaco
• Opresión en el pecho
• Sensación de que le empujen o lo lancen, hacia los lados,
hacia atrás o desde atrás
• Dolor en los ojos
• Palidez o enrojecimiento
• Pérdida de sensibilidad o alteración de los sentidos
(gusto, tacto, olfato, oído)
• Dolor muscular, especialmente en el cuello y los hombros • Pesadez o entumecimiento de las extremidades
• Tinitus (pitidos en los oídos) • Molestias en los senos
• Temblor en las piernas • Dolor de cabeza y migraña • Desmayo
• Erupciones cutáneas de tipo nervioso, especialmente en
• Impotencia o cambios en los sentimientos y/o
pensamientos sexuales
• Pinchazos y punzadas
• Golpes de calor y frío o sensaciones en la piel
• Problemas hormonales (especialmente alteración del
ciclo menstrual)
• Dolor de tipo neurálgico en la cara (sobre todo en la
mandíbula y alrededor de los oídos)
• Problemas de tiroides
Todos estos síntomas pueden o no pueden darse. Si usted experimenta alguno de estos síntomas durante el programa de retirada de la medicación, quédese tranquilo, son transitorios y se irán con el tiempo. Aunque son muy desagradables también juegan un papel decisivo en el trayecto hacia la recuperación; son síntomas de que su sistema nervioso está volviendo a la vida y de su cuerpo pidiendo más medicación. Al ir avanzando su programa experimentará menos síntomas; sin embargo, puede que usted no se dé cuenta de ello mientras esté haciendo el programa. Cuando alcance los estadios finales del programa de retirada empezará a vislumbrar la normalidad, cosa que puede parecer rara al principio cuando empiecen a volver las sensaciones, los sentimientos y los pensamientos antiguos. Puede que empiece a soñar más o que vea cosas que no están, es bastante normal y no son nada de qué preocuparse.
Es importante recordar que todos estos síntomas son sólo sensaciones, en absoluto son reales, son una manifestación corporal de su programa de retirada y no le harán daño, independientemente de la intensidad con que los sienta.
Puede que empiece a tener algunos problemas digestivos o que se dé cuenta de que no tolera según que comida; lea el capítulo de la dieta donde se le explica este efecto secundario.
¡El viaje merece la pena, créame!
SÍNDROME DE ABSTINENCIA PROLONGADO DE LA BENZODIAZEPINA
No hay una definición exacta de los síntomas de esta afección, que normalmente se llama “síndrome post-retirada de la medicación”. Esta afección puede extenderse durante meses e incluso años y afecta aproximadamente al 10 o 15 %. Puede hacer que la persona experimente síntomas tanto físicos como psicológicos que toman forma de un conjunto de sensaciones, pensamientos y sentimientos desagradables.
La mayoría de los síntomas que se tienen durante el síndrome post- retirada están relacionados con la ansiedad, el insomnio, algunas alteraciones sensoriales y, comúnmente, molestias gastrointestinales.