SÍNTOMAS TRANSCURSO TEMPORAL HABITUAL
Ansiedad Debería desaparecer durante el
primer año
Insomnio Debería desaparecer durante los
primeros 6 a 12 meses
Depresión Normalmente a los pocos meses Síntomas de tipo perceptivo:
tinitus, hormigueo, entumecimiento, dolor normalmente en las extremidades
Síntomas de tipo motor: dolor muscular, debilidad, tensión, calambres dolorosos, temblor, ataques con temblores, sacudidas Síntomas gastrointestinales
Normalmente desaparecen después de unos 6 a 12 meses
aunque a veces pueden durar bastante más y en muy pocos casos se pueden quedar de forma permanente
Aún se sabe poco acerca de esta afección. El hecho de que exista puede ser usado para explicar una serie de síntomas que hasta hace poco han sido ignorados por pensar que eran un regreso de la ansiedad o síntomas del síndrome de abstinencia. El hecho de que se haya identificado como una afección “en sí misma” es un gran alivio para los sufridores. A menudo los pacientes han vuelto a visitar a su médico después de haber completado un programa de retirada quejándose de tener síntomas parecidos a la ansiedad, y lo único que
los médicos han hecho ha sido recetar más antidepresivos, ansiolíticos o tranquilizantes.
En la mayoría de los casos esta afección dura sólo algunas semanas o meses pero, menos comúnmente, puede durar durante años. El por qué algunos son más susceptibles que otros aún no se sabe, pero podría ser debido a la sensibilidad a las sustancias químicas o a la alergia.
Si cree que el síndrome post-retirada podría formar parte de su afección debe consultar a su médico o psicólogo. Si él o ella no tiene el conocimiento suficiente sobre este problema, el departamento de Psicofarmacología de la Universidad de Newcastle upon Tyne, en el Reino Unido dispone de artículos sobre este tema escritos por la Prof. Heather Ashton. La Dra. Ashton es la máxima autoridad en lo que respecta a las condiciones inducidas por la Benzodiazepina, y su página web tiene un montón de información acerca de este tema. Puede visitar la página web en la siguiente dirección:
http://www.benzo.org.uk/profash.htm
Más información interesante acerca de la Benzodiazepina, su adicción y la lucha para prohibir su acceso a ellas puede encontrarse en:
Capítulo 10
La Dieta
Hay cuatro aspectos principales sobre la dieta que me parecen importantes para la ansiedad. Primero, que la ansiedad puede estar causada por un cambio en la dieta; segundo, que la dieta puede afectar nuestros niveles de ansiedad; tercero, que la ansiedad puede afectar el modo en el que nuestro cuerpo acepta los alimentos; y cuarto, que el uso de sedantes puede producir cambios en el cuerpo provocando intolerancias a ciertos alimentos y otros problemas digestivos.
He identificado una clara correlación entre el cambio de dieta y la aparición y la perpetuación de la ansiedad. Los científicos han empezado a entender un poco más acerca del papel de la dieta en las enfermedades psicológicas. Han admitido que la anorexia no tiene que ver totalmente con la imagen de uno mismo, sino que hay también un elemento de la enfermedad causado por un cambio en los niveles de ciertas sustancias químicas del cerebro, incluyendo la liberación de la histamina después de comer, lo que produce síntomas muy molestos. La histamina es una sustancia química generalmente asociada con las reacciones alérgicas; su liberación inadecuada en el torrente sanguíneo puede producir síntomas desagradables, incluida la ansiedad.
Los científicos son ahora conscientes de que los alimentos pueden producir una variedad de enfermedades, y se están llevando a cabo investigaciones para determinar qué enfermedades pueden controlarse con la dieta, poniendo especial énfasis en los trastornos psicológicos, que parecen ser el peor impacto causado por las alergias e intolerancias a los alimentos. Se sabe incluso que los trastornos agudos como la esquizofrenia y la depresión aguda pueden ser tratados o controlados con la dieta; actualmente se están tratando trastornos psiquiátricos con dietas estrictamente controladas, y están teniendo un éxito notable. En Londres, los científicos han descubierto una estrecha correlación entre las enfermedades mentales y la dieta, especialmente con la escasez de los ácidos adiposos Omega 3 que afectan a los niveles de serotonina en el cerebro causando la depresión. La tasa de depresión de Nueva Zelanda, por ejemplo, es mucho más alta que la de Japón, porque los japoneses tienen una dieta rica en pescado graso que contiene ácidos adiposos, mientras que en Nueva Zelanda la dieta normal se basa en carne roja.
Cuando sufrí ansiedad por primera vez había cambiado dos aspectos de mi vida, había dejado de fumar y estaba haciendo una dieta estricta para perder un poco de peso. Estoy convencido de que estos factores contribuyeron a la ansiedad. No hay ninguna duda de que los niveles de azúcar en sangre juegan un papel inequívoco en la ansiedad. Al incrementarse mi ansiedad noté que ciertos alimentos ingeridos a determinadas horas podían afectar drásticamente la manera en la que me sentía. Pronto me di cuenta de que controlando lo que comía podía reducir los síntomas. Este no es un síntoma psicosomático de la ansiedad; es bastante real y afecta a muchas personas con ansiedad en mayor o menor grado. Este efecto está producido por el trastorno del sistema que controla la producción de insulina en el páncreas, y se llama hipoglicemia. La insulina es una sustancia química que es excretada por el páncreas para llevar el control de un nivel de azúcar en la sangre sano. Se piensa que este problema está relacionado con el uso de la Benzodiazepina, el síndrome de abstinencia y posiblemente con el crecimiento anormal de la Cándida, más que con la ansiedad en sí.
Mucha gente piensa que comer cosas dulces les mantendrá activos y hará que dejen de estar cansados, completamente ajenos a que, de hecho, lo que sucede es lo contrario. Cuando los niveles de azúcar alcanzan su máximo nivel después de comer, caen cuando el cuerpo emplea la energía creada. Si usted come cosas muy dulces, el azúcar es usado muy rápidamente haciendo que el nivel de azúcar en sangre se dispare y después caiga drásticamente produciendo los síntomas de la hipoglicemia. Esto junto con la desequilibrada producción de insulina durante la ansiedad puede hacer que usted se sienta realmente mal.
Gorra pensante Cuando comemos y el alimento se transforma en
azúcar, la insulina liberada por el páncreas debe mantener constantes los niveles de azúcar en sangre. Cuando estamos ansiosos o con el síndrome de abstinencia de alguna droga, -incluyendo el alcohol, los cigarrillos, las pastillas para dormir y los tranquilizantes, que pueden alterar los niveles de azúcar en la sangre-, el páncreas puede producir muy poca insulina o demasiada, haciendo que los niveles de azúcar en sangre se disparen o caigan hasta niveles inaceptables. Esto puede producir muchos síntomas desagradables que pueden ser mal diagnosticados como ansiedad o depresión.
Consejo Puede que se dé cuenta de que ciertos alimentos son
capaces de afectar la manera en la que se siente; si este es el caso avise a su médico, quien puede enviarle al inmunólogo, para que le realicen un test de alergia, o al dietista, quien le recomendará una dieta más adecuada.
Después del período del síndrome de abstinencia, cuando el cuerpo intenta reestablecer sus patrones correctos, es muy común que el cuerpo se vuelva muy sensible a algunos alimentos y sustancias químicas. Esto es debido a las alteraciones del sistema inmune causadas por el uso de ciertas medicinas, incluidos los sedantes.
Es importante que pida consejo sobre la dieta a su médico de cabecera o a un dietista, pero aquí tiene algunas directrices para mantener un buenos niveles de vitaminas, minerales, fibra y azúcar en sangre.
Una dieta equilibrada debe contener carbohidratos, grasas, proteínas, minerales vitaminas, agua y fibra en las proporciones correctas. Todos estos nutrientes son importantes para mantener un cuerpo saludable. Todos los alimentos que ingiera pueden afectar su apariencia física, cómo se siente y como actúa.