LOS INFORMES GENEALÓGICOS LA CONSTRUCCIÓN DE LA MEMORIA INMATERIAL
1.4. EL VALOR DE LA RECIPROCIDAD SERVICIOS-GRACIA
1.5.6. La formación de las tres ramas del tronco Boïl
A consecuencia de las decisiones hereditarias de su abuelo y de las suyas propias, la Casa de Boïl se dividirá en tres ramas. Hemos visto que el I señor de Manises tuvo dos hijos. El primogénito, don Felipe, heredó el nombre, las armas y el señorío, dando lugar al linaje Boïl de la Escala, señores de Manises. El segundogénito don Ramón recibió honores políticos, pero los honores territoriales recaerían después sobre su hijo don Pedro Boïl y Castellar. De sus descendientes nacerían las otras dos ramas familiares de la Casa: la que se generó por trasmisión de la primogenitura daría lugar a los Boïl de Arenós. En la tercera generación, un problema de descendencia daría lugar a la rama de los Boïl-Vives o Vives de Boïl. La primera mantendría secularmente el señorío primigenio de Boïl. La segunda heredó los lugares enfeudados por don Pedro a la Orden de Calatrava, siendo identificados como los señores de Bétera.
Volviendo a la sucesión cronológica de la familia, el primogénito de don Pedro y doña Catalina, del mismo nombre que su padre, no le sucedió porque murió muy joven y sin descendencia. Su segundo hijo, don Ramón Boïl, fue mayordomo del mismo rey don Juan I y, en reconocimiento de sus servicios y de los de su padre, fue nombrado gobernador general del Reino de Valencia en 1393, pasando a la historia con el sobrenombre de “Gobernador Viejo”. Se casó con doña Violante Montagut y murió asesinado por el caballero Juan Pertusa en marzo de 1407 víctima, al parecer, de una rivalidad amorosa. Zurita relata este mismo suceso atribuyendo el delito a su propio hermano, don Felipe Boïl, al que castigaron cortándole la mano52. El barón de San Petrillo da una versión mas razonable del suceso. Explica que el asesino del gobernador fue Juan Pertusa. De camino a la condena, don Felipe, hermano de la víctima, abofeteó a su homicida, gesto que le costó, por designio de la justicia real, la pérdida de la mano53. Reinaba entonces Martín I el Humano. En el Aula Capitular del convento de Santo Domingo se construyó un sepulcro en el que fue enterrado don Ramón Boïl Díez con otros miembros de la familia. El sepulcro fue financiado por
52 G. Zurita, op. cit., Libro VIII, capítulo LXXXIV. 53 J. Reig y Caruana, op. cit., p. 21.
76 Berenguer Vives-Boïl. Está realizado en alabastro por un escultor anónimo y adosado al muro. Los restos de don Ramón reposan en la parte inferior del mismo. Su sucesor fue Ramón Boïl y Montagut, quien protagonizó una enjundiosa lista de servicios a la Monarquía, empezando por el asalto y toma de Cañete en Castilla y la posterior entrega del botín al rey54. Zurita y Escolano elogian sin reparo sus gloriosas gestas junto a Alfonso V, especialmente en el contexto de las guerras de Nápoles. En el comienzo, el rey le envió a convencer a la reina Juana de Nápoles del error que suponía ceder su reino a los angevinos55. Iniciada la guerra en 1432 con el propósito de ocupar el territorio, recibió varios nombramientos: virrey de los Abruzos en 143356, castellano del castillo de Castell Nuovo y camarero del rey. En el año 1434 encabezó una embajada en nombre del rey para ofrecer apoyo militar al Papa en su enfrentamiento con el duque de Milán. Le acompañaron el obispo de Coria, don Martín Galloz, y el de Tarazona, García Aznar57. En 1435 participó en la batalla naval de Cabo Ponça, en la cual fue hecho prisionero por el duque de Milán, Filipo María Visconti, junto con su primo Felipe y el propio rey. Después de ser liberado, continuó colaborando en las campañas italianas. En 1440, guarneció la ciudad de Aversa58. En junio de 1442 participó en la toma de la ciudad de Nápoles, organizando el asalto por la puerta de san Genaro59. También en ese año comandó un grupo de 500 lanzas y 500 infantes para combatir al conde Francisco Sforza de Milán60.
“Este cavallero, don Ramón Boïl […] llegó después en tiempos del rey don Alonso, el que conquistó Nápoles, a ser virrey allá de la provincia de las Dos Abrucias, y siéndolo ya lo embió el rey don Alonso a Milán a favorecer y deffender a Philipo Maria Ángelo, duque de Milán, con mucha gente de
54 Ibídem.
55 G. Zurita, op. cit., Libro XIV, capítulo XXVII, p. 31.
56 G. Zurita, op. cit., Libro XIV, capítulo XV, p. 25; J. Reig y Caruana, op. cit., p. 21. 57 G. Zurita, op. cit., Libro XIV, capítulo XVIII, p. 29.
58 G. Zurita, op. cit., Libro XIV, capítulo LIX, p. 104. 59 G. Zurita, op. cit., Libro XV, capítulo X, p. 127. 60 G. Zurita, op. cit., Libro XV, capítulo XIII, p. 133.
77 armas. Estuvo allá y defendiólo hasta que murió el duque el año de 1447. Y levantándose entonces por la muerte del duque una comunidad con título de libertad, fueron los milaneses a casa de don Ramón y le robaron toda su hacienda y cavallos, y lo propio hizieron a su gente y soldados; y en sabiéndose esto por el Ducado movió a hazer lo propio a los de aquellas ciudades y villas contra las otras gentes que el dicho don Ramón tenía alojadas en ellas. Padeció mucho el buen virrey y no pudo cobrar cosa por muchos años hasta que en el de 1451 proveyó en ello con eficacia el rey don Alonso”61.
Don Ramón murió en Nápoles en 1458, dejando orden de que se le enterrase en el sepulcro en que habían sepultado a su padre. Su cuerpo está depositado en la parte superior del mismo62.
La trasmisión del vínculo, determinado por las condiciones de sucesión de l’Antich, nos va dando la línea sucesoria que no siempre se realizó por primogenitura directa. Don Ramón Boïl Montagut se casó con doña Estefanía Carroz pero solo tuvo una hija extramatrimonial llamada Violante Boïl, a la que casó con Francisco Vives-Boïl, hijo de Berenguer Vives-Boïl, primo suyo en segundo grado. La falta de herederos legítimos masculinos obligó a que la sucesión retrocediera dos generaciones,
61 AHN, Sección Nobleza, Fondo Fernán Núñez, C. 1604, D. 18, nº 5.
62http://www.jdiezarnal.com/valenciaconventosantodomingo.html Transcribimos la descripción del
sepulcro de los Boïl que se hace en esta web especializada. “El sepulcro, propiamente dicho, consta de urna cineraria, estatua inferior, friso inferior, estatua superior y friso superior; todo enmarcado por dos columnas cuadradas, prolongadas en aguja, que sostienen una archivolta exornada con hojas y semicírculos trilobulados. Las columnas tienen cuatro espacios. El inferior, con un escudo; encima un guerrero con gramalla, capucha y espada; en el siguiente, un monje y, finalmente, una dama. Todas las figuras, menos el escudo, las cubre una especie de dosel, y todas ellas aparecen apoyadas y están esculpidas a todo relieve. La urna cineraria la vemos decorada con combinaciones de arcos y escudos de los Boil, así como dos torres y dos bueyes. Las dos estatuas yacentes corresponden: la de arriba caballero viejo, a don Ramón Boil III, señor de Bétera y virrey de Nápoles en el reinado de Alfonso V el Magnánimo; la inferior caballero joven corresponde a la del padre del anterior, don Ramón Boil II, señor de Bétera, llamado "Gobernador Viejo", y destacado personaje de su época cuyo recuerdo todavía se evoca en una de las calles de la ciudad. Los frisos historiados representan: el inferior, diecisiete figuras humanas en las que se hacen patentes las actitudes y gestos de dolor, que la maestría del artífice ha sabido reflejar con singular arte; el superior, en el que igualmente se representa una ceremonia fúnebre de carácter religioso, destaca la presencia de un prelado que está bendiciendo los restos mortales, y de nuevo vemos afirmarse en el tallado admirable de las figuras, en la expresión de los rostros, en el plegado de los paños y en la gracia de los ademanes, el buen hacer artístico de su desconocido autor”. Consultado 25 de enero de 2015.
78 buscando al segundogénito de don Pedro, el fundador. Le hubiera correspondido a don Felipe Díez Boïl63 pero como ya había muerto en esas fechas, recayó en el hijo homónimo de éste, don Felipe Boïl y Soler.
Don Felipe Boïl y Soler, primo, por tanto, y sucesor del anterior, fue también un caballero con fama de valeroso y la crónica de sus hazañas parece confirmarlo. Además de su participación y prisión en la batalla de la isla de Ponça, de la que nos hemos hecho eco en el memorial de don Ramón, se cuenta de él que participó en un desafío que tuvo lugar en 1442, en Smithfield, ante el rey de Inglaterra Enrique VI, en el contexto de la Guerra de los Cien Años64. Se casó en dos ocasiones: primero con doña Isabel Vilanova, de la que nació don Ramón Boïl y Vilanova, y, tras enviudar, con doña Aldonza Artés, de la que no tuvo descendencia. Como su primo, pidió en su testamento, redactado en el castillo de Boïl, ser enterrado en el sepulcro del capítulo de Predicadores de Valencia.