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2. TENSIONES E INTERROGANTES DE LA PERSPECTIVA DE LA MIGRACIÓN

2.2 Trayectorias de la Migración Internacional

2.2.1 Formulaciones Iniciales del Enfoque Transnacional

Así las cosas, es en este contexto teórico en el que surge el aporte de la perspectiva de la migración trasnacional con respecto a la pregunta por la trayectoria del proceso, es decir, con respecto al interrogante de cómo cambian los inmigrantes después de su llegada a los países receptores. En oposición a la perspectiva asimilacionista, y de la mano de la antropología cultural, el transnacionalismo fue definido a comienzos de los años 90 como:

“El proceso a través del cual los(as) inmigrantes forjan y sostienen múltiples relaciones sociales que unen sus sociedades de origen y asentamiento […] y crean campos sociales que trascienden fronteras geográficas, culturales, y políticas. Llamamos ‘trasnmigrantes’ a los(as) inmigrantes que desarrollan y mantienen múltiples relaciones a través de las fronteras. Un elemento esencial de la transnacionalidad es la pluralidad de involucramientos que los(as) transmigrantes mantienen tanto en la sociedad emisora como en la receptora” (Basch, Schiller, & Blanc, 1994, p. 7).

El enfoque transnacional, tal como fue presentado por Glick Schiller y sus colegas, irrumpió en el campo de estudio de la migración internacional con una proposición histórica central: los migrantes de hoy son cualitativamente distintos de los migrantes de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX. La migración del “pasado” es vista como un proceso donde los migrantes, habiendo roto los lazos sociales y culturales con sus lugares de origen, se asimilaron dentro de los elementos culturales, políticos y económicos dominantes de la sociedad receptora. Por el contrario –aseguraron las autoras–, los migrantes de “hoy” están “constituidos por aquellos cuyas redes, actividades y patrones de vida abarcan tanto sus sociedades de origen como de destino” (Glick Schiller, Basch, & Blanc-Szanton, 1992, p. 1).

Tomando como ejemplo las asociaciones locales de haitianos en la ciudad de Nueva York, la migración de trabajadores administrativos de Granada y las remesas enviadas por filipinos desde el exterior, las autoras buscaron no sólo sustentar la perspectiva

transnacional sino también abogar por una ciencia social “no-delimitada”. Las teorías que abordan la sociedad como un sistema cerrado, que en último término no apelan sino a los límites impuestos por el Estado-Nación, tienen el problema de no proveer las bases para la comprensión de las dinámicas de la migración contemporánea y los espacios que se generan en la interacción entre el “aquí” y el “allá”. Por esto –y en consonancia con su respuesta sobre el origen de la migración–, la perspectiva transnacional debe ser una perspectiva global o del sistema mundo, cuya teorización este más allá del nivel nacional sin prescindir de él (Kivisto, 2001).

Si bien estas primeras elaboraciones de la perspectiva transnacional abrieron un nuevo camino de investigación y análisis, también es preciso decir que sufrieron de la previsible ambigüedad y sobredimensionamiento de un enfoque innovador. En primer lugar, su categórica afirmación histórica sobre la presunta novedad de la migración contemporánea fue puesta en cuestión. Algunos afirmaron que los migrantes siempre han sostenido lazos con sus países y comunidades de origen, por lo que lo novedoso del fenómeno y su utilidad fue puesta en duda (Kivisto, 2001; Waldinger & Fitzgerald, 2004).

En segundo lugar, el problema de demarcación que se deriva de tan amplia definición también se haría notar rápidamente. Por una parte, tal definición convertía a todos los migrantes internacionales en “transmigrantes” y todo proceso migratorio en “transnacional”; la posibilidad de diferenciar nuevas y viejas formas de migración estaba negada teóricamente de antemano (Portes, Guarnizo, & Landolt, 2003). Por otra parte, también estuvo denunciada la poca claridad conceptual para distinguir el transnacionalismo frente a otros procesos y dinámicas ya estudiadas; por ejemplo, sus diferencias con lo global, lo internacional o lo multinacional. Asimismo, las relaciones del transnacionalismo con las dinámicas generacionales de la migración no estuvieron claras. Si bien la importancia de las relaciones trasnacionales fue reconocida, para muchos el transnacionalismo sólo podía ser considerado un fenómeno de la primera generación de migrantes (Portes, Guarnizo, & Landolt, 1999).

En tercer lugar, problemas asociados a la representatividad empírica de los casos también fueron mencionados. Para algunos, las generalizaciones del transnacionalismo estaban hechas sobre la base de los migrantes que llegaban a Estados Unidos provenientes de América Latina y el Caribe, lo cual suponía una relación histórica particular que no podía generalizarse para otros casos ubicados en otras regiones del mundo (Waldinger & Fitzgerald, 2004).

Como una forma de superar las críticas de este primer momento y de consolidar, al mismo tiempo, un enfoque analíticamente más sólido y un fenómeno empíricamente más

aprehensible, los autores de la migración transnacional desarrollaron una serie de trabajos que, si bien no modificaron las premisas centrales, sí se orientaron a delimitar la dimensión, el alcance y los determinantes del fenómeno transnacional. Tal como lo asegura Peggy Levitt:

“Este cuerpo de trabajos más reciente ha especificado los espacios sociales en los cuales transcurre la migración transnacional y las estructuras sociales que produce, las variaciones en sus dimensiones y formas, la relación entre los procesos de incorporación y los persistentes vínculos transnacionales, las formas en las cuales las expresiones contemporáneas de membrecías transfronterizas pueden compararse con sus manifestaciones tempranas, y su durabilidad” (Levitt & Jaworsky, 2007, p. 131).

Sin pretender eliminar las actuales discusiones sobre las herramientas y las posiciones analíticas más adecuadas para el estudio de la migración transnacional, es posible esbozar algunos elementos centrales que hacen parte del consenso emergente sobre la naturaleza del fenómeno y el análisis transnacional7.

2.2.2 El transnacionalismo como nueva perspectiva, no como