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GESTIÓN DE RIESGOS

In document Datos más relevantes del Grupo la Caixa (página 124-140)

Informe de gestión

2005 2004 (*) 2 Flujos de efectivo de las actividades de inversión

3. GESTIÓN DE RIESGOS

La gestión global de riesgos es fundamental para el negocio de cualquier entidad de crédito. En el Gru- po ”la Caixa”, esta gestión global de riesgos tiene como objetivos la tutela de la sanidad del riesgo y la optimización de la relación rentabilidad/riesgo, con la identificación y la valoración de los riesgos y su consideración permanente en la toma de decisiones de negocio, siempre dentro de un marco que poten- cie la calidad del servicio ofrecido a los clientes.

Los riesgos en que se incurre a consecuencia de la propia actividad del Grupo se clasifican como sigue: riesgo de crédito, derivado tanto de la actividad de banca comercial como de inversiones y el riesgo aso- ciado a la cartera de participadas; riesgo de mercado, dentro del cual se incluye el riesgo de tipo de inte- rés del balance estructural, el riesgo de precio o tipo asociado a las posiciones de la actividad de Tesore- ría y el riesgo de cambio; riesgo de liquidez y riesgo operacional.

Sobre cada uno de estos tipos de riesgo se aplica desde hace unos años un conjunto de herramientas y técnicas de cuantificación y seguimiento consideradas adecuadas y coherentes con los estándares y las mejores prácticas para la gestión de los riesgos financieros. A continuación, en los apartados de esta nota destinados a las descripciones individualizadas de cada grupo de exposiciones, figura una breve descrip- ción de los mismos.

Todas las actuaciones en el ámbito de la medición, el seguimiento y la gestión del riesgo se realizan de acuerdo con las directrices del Nuevo Acuerdo de Capital de Basilea ( NACB.). El Grupo ”la Caixa” com- parte la necesidad y la conveniencia de los principios que inspiran este nuevo acuerdo, que estimula la mejora en la gestión y la cuantificación de los riesgos y hace que los requerimientos de fondos propios sean sensibles a los riesgos realmente incurridos.

Culminando los esfuerzos realizados desde el año 1999 para alcanzar la adecuación a las exigencias de la nueva regulación de recursos propios, el Consejo de Administración de ”la Caixa”, en línea con las suge- rencias del Banco de España, aprobó un Plan Director de Adaptación al NACB, en julio de 2005. En ese mismo momento, se pidió formalmente al Banco de España la autorización para la utilización de mode- los internos de riesgo de crédito (componente básico del llamado Pilar 1 de este Acuerdo) para el cálcu- lo de los recursos propios mínimos, una vez entre en vigor el NACB.

Tal y como establece el citado Acuerdo, el Consejo de Administración de ”la Caixa” constituye el órga- no máximo que determina la política de riesgo del Grupo. La Alta Dirección actúa en el marco de las atribuciones delegadas por el Consejo y concretamente configura los siguientes Comités de gestión de riesgos:

– En primer lugar, dentro del ámbito de la gestión del riesgo de crédito, el Comité de Política de Crédi- tos, que tiene como objetivos proponer las estrategias y las políticas generales de riesgo, así como las mejoras sobre las normativas internas relacionadas con la gestión del riesgo, y efectuar un seguimiento del nivel de riesgo asumido por la Entidad y llevar a cabo propuestas motivadas de actuación. El Comi- té de Créditos analiza y, en su caso aprueba, las operaciones dentro de su nivel de atribuciones y eleva al Consejo de Administración las operaciones que exceden su nivel de delegación.

– En segundo lugar, dentro del ámbito de los riesgos estructurales del Balance, el Comité de Gestión de Activos y Pasivos (ALCO, según su acrónimo en inglés) asume la responsabilidad de gestionar los ries- gos de liquidez, tipos de interés y cambio del Grupo.

La Comisión de Dirección, a través de la Subdirección General de Gestión Estratégica del Riesgo, cons- tituye la unidad de control global del riesgo, con la responsabilidad de tutelar la salud del activo y los mecanismos de solvencia y garantía. Sus objetivos fundamentales se vinculan a la identificación, valora-

”la Caixa”, hay otros entornos de la organización vinculados a la realización de tareas asociadas a la medi- ción, el seguimiento y el control de riesgos, que serán objeto de mención posterior dentro del ámbito específico de riesgo en el que actúan.

En todos los casos, y de acuerdo con los requerimientos del Nuevo Acuerdo de Capital de Basilea, el sis- tema de admisión, medición, seguimiento y control de riesgos actúa bajo una perspectiva de autonomía e independencia respecto a las diferentes áreas de negocio bancario.

Hay que indicar, finalmente, que el Área de Auditoría de ”la Caixa” verifica de forma continuada la ade- cuación de los sistemas de control interno y la corrección de los métodos de medición y control de ries- gos utilizados por las diferentes áreas involucradas en la función de seguimiento de riesgos.

3.1. Exposición al riesgo de crédito

El riesgo de crédito, inherente a la actividad de las entidades de crédito, es el más significativo del balan- ce del Grupo ”la Caixa”. A continuación se analiza la exposición y la gestión del citado riesgo en el Gru- po ”la Caixa”, desglosado en riesgo de la actividad crediticia, generado básicamente por la red de ofici- nas, y riesgo de contrapartida, generado por la operativa de tesorería y asumido fundamentalmente con contrapartidas bancarias.

3.1.1. Riesgo de crédito con clientes

Descripción general

La actividad crediticia de la red de oficinas del Grupo ”la Caixa” se orienta de forma fundamental a la satisfacción de las necesidades de financiación de las familias y de las empresas.

En este sentido, destaca especialmente la concesión de préstamos para la adquisición de vivienda, de manera que los créditos con garantía real, básicamente hipotecaria, son el 70% del total de la cartera. La cobertura del riesgo alcanzada por las garantías hipotecarias es muy elevada, ya que su valor de tasación es dos veces superior al importe pendiente de vencer de la cartera hipotecaria.

La cartera crediticia presenta un alto grado de diversificación y de atomización, con la consiguiente reducción del riesgo crediticio. Por lo que respecta a la distribución geográfica, la actividad crediticia del Grupo ”la Caixa” se centra, básicamente, en España.

El volumen de activos dudosos se ha situado en 449 millones de euros a 31 de diciembre de 2005 y en 416 millones de euros a 31 de diciembre de 2004. Estos importes y el crecimiento de la actividad credi- ticia del Grupo han dado como resultado una ratio de morosidad del 0,39% y del 0,45% a 31 de diciem- bre de 2005 y 2004, respectivamente.

El Grupo, en aplicación de la normativa vigente, ha seguido incrementando los fondos para la cobertu- ra de insolvencias, en especial la cobertura por pérdidas inherentes no identificadas, que está al límite máximo que establece la Circular del Banco de España 4/2004 y que corresponde al 125% del coeficien- te de ponderación de los riesgos que componen la inversión crediticia. El elevado crecimiento de la acti- vidad crediticia y el bajo nivel de morosidad de la Entidad han comportado que la tasa de cobertura de los activos dudosos se haya situado, a 31 de diciembre de 2005, en un 380%, o en un 425% si se consi- deran las coberturas derivadas de las garantías hipotecarias. Estas ratios eran un 340% y un 391%, res- pectivamente, a 31 de diciembre de 2004.

Así, pues, el grado de riesgo de crédito del Grupo ”la Caixa” se mantiene en niveles muy reducidos a cau- sa de la gran diversificación de la inversión crediticia, la no exposición en zonas geográficas de elevado riesgo, el valor de sus garantías complementarias y las elevadas coberturas con provisiones.

Organización y procesos

Como ya se ha mencionado, el Comité de Política de Créditos, integrado por miembros de la Alta Direc- ción, tiene como función principal analizar y fijar las estrategias y políticas generales de concesión de cré- ditos en el ámbito de la actuación de la red.

Según las directrices que el Comité establece, el modelo de concesión de los riesgos se basa en potenciar al máximo el grado de autonomía de la red de oficinas. En este sentido, durante el año 2005, se han

facultades.

En este marco, se han reforzado los procedimientos de análisis, gracias a la consolidación del sistema de informes de concesión, dotándolo de nuevos formatos e integrándolo con los datos internos de la Enti- dad. Tal y como se explica a continuación, se utilizan sistemas de cálculo de probabilidad de incumpli- miento a través de herramientas de rating y scoring, cálculo de severidad y pérdida esperada y rentabili- dad ajustada al riesgo, tanto a nivel de los clientes como a nivel de las oficinas. Las oficinas disponen, en definitiva, de herramientas innovadoras que ayudan a la gestión global de todo el negocio que generan. La disponibilidad de mayor autonomía para la concesión de operaciones de crédito posibilita, adicional- mente, la utilización de la experiencia y de los conocimientos de la amplia red de oficinas de la Entidad y, desde un punto de vista de eficiencia, permite a la red de oficinas reducir los plazos de concesión de las operaciones y mejorar el servicio y la atención a nuestros clientes.

También con el espíritu de contribuir a la simplificación y a la agilización de los procesos de aprobación y seguimiento, se ha desarrollado el «Expediente electrónico», que almacena de forma homogénea toda la información relevante para la concesión de créditos de cada acreditado y es fácilmente accesible y con- sultable, de manera que permite resolver las solicitudes sin necesidad del tránsito de documentos en papel. En el año 2005, se ha iniciado su implantación, y está previsto completarla durante el año 2006, de manera que se pretende dar un decidido impulso a las medidas ya iniciadas para la mejora de los sis- temas de gestión del riesgo de crédito.

Seguimiento y Control del Riesgo

La función de Seguimiento y Control del Riesgo en ”la Caixa” se configura con absoluta independencia del Área de Riesgos. Se estructura en un conjunto de unidades territoriales de seguimiento con depen- dencia funcional del Área de Seguimiento y Control encuadrada dentro de la Subdirección General de Gestión Estratégica del Riesgo. Su función tiene una doble vertiente: la elaboración de informes de segui- miento sobre los acreditados o grupos de empresas con riesgos de importe más elevado y el seguimiento de los titulares de riesgo que presentan síntomas de deterioro de su calidad crediticia, según un sistema de calificación en función de las alertas de riesgo de cada acreditado.

El sistema de alertas de riesgo y la calificación de los acreditados en función de su comportamiento de riesgo juegan un papel fundamental para orientar tanto el sistema de concesión como la acción de segui- miento. De esta forma, se analiza con más profundidad y con mayor periodicidad a los acreditados con más probabilidad de mora a corto plazo.

El resultado de la acción de seguimiento es el establecimiento de Planes de Acción sobre cada uno de los acreditados analizados. Estos Planes de Acción tienen como objetivo complementar la calificación por alertas basada en un sistema experto y, al mismo tiempo, orientar la política de concesión para nuevas operaciones dentro del marco general de facultades de concesión de riesgos de la Entidad.

Medición y valoración

”la Caixa” tiene ubicada, dentro del Área de Gestión Estratégica del Riesgo, la dirección de Gestión del Riesgo de Crédito, que, entre otras tareas, tiene la misión de construir, mantener y hacer el seguimiento de los sistemas de medición del riesgo de crédito. Además, es la encargada de asegurar y orientar el uso que se hace de estos sistemas y de velar para que las decisiones que se tomen en función de estas medi- ciones tengan en cuenta su calidad.

Para conseguir estos objetivos, se revisan periódicamente tanto la totalidad de los modelos para detectar posibles deterioros en la calidad de las mediciones como las estimaciones efectuadas para incorporar las variaciones del ciclo económico. Con una periodicidad mensual, se evalúa la práctica totalidad de la car- tera de clientes de banca minorista y del segmento de pymes, hecho que permite actualizar, de manera casi continuada, el conocimiento de estos clientes y de las carteras que los conforman. La evaluación con- tinua de los riesgos permite conocer la distribución de la exposición de las diferentes carteras respecto a

sión de nuevas operaciones de crédito, fijación de políticas de riesgo y preconcesiones de activo, por citar sólo algunas.

A continuación analizamos los principales componentes de los dos conceptos.

El concepto de pérdida esperada es un pilar fundamental de la nueva orientación de la regulación ban- caria tanto a nivel nacional como internacional. El NACB establece la necesidad que las entidades cubran el importe de la pérdida esperada por medio de la dotación de provisiones. El Grupo ”la Caixa” aplica en este apartado lo que regula la Circular 4/2004 del Banco de España en su anexo IX. En consecuencia, efectúa las dotaciones específicas, genéricas y de riesgo país necesarias para la cobertura de la pérdida espe- rada, de acuerdo con la citada Circular.

La pérdida esperada es el resultado de multiplicar tres magnitudes: la exposición, la probabilidad de incumplimiento y la severidad. Disponer de estos tres factores permite estimar la pérdida esperada por riesgo de crédito de cada operación, cliente o cartera.

Exposición

La exposición (EAD en su acrónimo en inglés para «Exposition at Default») estima la deuda que queda- rá pendiente en caso de incumplimiento del cliente. Esta magnitud es especialmente relevante para los instrumentos financieros que tienen una estructura de amortización variable en función de las disposi- ciones que haga el cliente (cuentas de crédito, tarjetas de crédito y en general cualquier producto revol- ving).

La obtención de esta estimación se basa en la observación de la experiencia interna de la morosidad de la Entidad, relacionando los niveles de disposición en el momento del incumplimiento y los niveles de dis- posición doce meses antes.

Para realizarla, se modelizan para cada transacción las relaciones observadas en función de la naturaleza del producto, el plazo hasta el vencimiento y las características del cliente.

Probabilidad de incumplimiento

”la Caixa” dispone de herramientas de ayuda a la gestión para la predicción de la probabilidad de incum- plimiento (PD en su acrónimo en inglés para «Probability at Default») de cada acreditado que cubren la práctica totalidad de la actividad crediticia.

Estas herramientas están orientadas a producto u orientadas a cliente. Las herramientas orientadas a pro- ducto toman en consideración las características específicas del deudor relacionadas con el producto en cuestión y son utilizadas básicamente en el ámbito de admisión de nuevas operaciones de banca mino- rista. Por otro lado, las herramientas orientadas a cliente evalúan la probabilidad de incumplimiento del deudor de manera genérica, aunque en el caso de personas físicas pueden aportar resultados diferencia- dos por producto.

Este último grupo de herramientas está constituido por scorings de comportamiento para personas físicas y de ratings de empresas, y está implantado en toda la red de oficinas e integrado dentro de las herramien- tas habituales de concesión de productos de activo. Las herramientas han sido desarrolladas de acuerdo con la experiencia histórica de mora de la Entidad e incorporan las medidas necesarias para ajustar los resultados al ciclo económico.

Por lo que respecta a las empresas, todas las herramientas de rating están enfocadas a nivel de cliente y varían notablemente en función del segmento al cual pertenece. En el caso de microempresas y pymes, el proceso de evaluación es muy parecido al de las personas físicas. En este caso, se ha construido un algo- ritmo modular que valora tres informaciones diferentes: los estados financieros, la información derivada de la relación de los clientes con ”la Caixa” y, finalmente, algunos aspectos cualitativos. Las calificaciones obtenidas de esta evaluación también se someten a un ajuste al ciclo económico que sigue la misma estructura que para las personas físicas.

”la Caixa” dispone de una Unidad de Rating Corporativo para la calificación especializada del segmento de grandes empresas y ha desarrollado modelos de calificación interna. Estos modelos son de carácter «experto» y dan mayor ponderación al juicio cualitativo de los analistas. Ante la falta de experiencia de

gía de Standard & Poor’s, de manera que se ha podido utilizar tasas de incumplimiento global publica- das por esta agencia de rating.

Los resultados de todas las herramientas se vinculan a una escala maestra que permite clasificar la carte- ra crediticia en términos homogéneos, es decir, permite agrupar los riesgos a partir de una misma tasa de morosidad anticipada. A continuación se facilita información de la exposición en función de la probabi- lidad de incumplimiento estimada de los diferentes segmentos de clientes:

S E C T O R I Z A C I Ó N E Q U I VA L E N C I A S & P P R É S TA M O S O T R A B A N C A B A N C O S E M P R E S A S P Y M E S H I P O T E C A R I O S M I N O R I S TA T O TA L AAA / AA 73,8% 0,8% 10,0% A 25,6% 43,6% 2,2% 4,0% 13,2% 13,5% BBB 0,5% 32,0% 16,1% 76,2% 50,3% 44,7% BB 0,1% 19,6% 41,7% 13,1% 18,4% 18,6% B 3,5% 35,3% 4,6% 16,3% 11,1% CCC 0,5% 4,7% 2,1% 1,8% 2,1% Total 100,0% 100,0% 100,0% 100,0% 100,0% 100,0% Datos a junio de 2005.

Exposición por probabilidad de incumplimiento (saldos en balance y fuera de balance)

En el siguiente cuadro, se detalla por los segmentos de Minorista hipotecario, Otra banca minorista y Pymes la evolución temporal del porcentaje de acreditados que pasan a la situación de mora en cada uno de los años analizados y que constituyen la probabilidad de incumplimiento observada en cada período.

S E C T O R 2002 2003 2004 2005

Minorista hipotecario 0,55% 0,42% 0,34% 0,28%

Otra banca minorista 0,59% 0,53% 0,48% 0,37%

Pymes 1,74% 1,39% 1,32% 1,50%

Evolución de la frecuencia de morosidad por acreditado

Severidad

La severidad (LGD en su acrónimo en inglés para «Loss Given Default») corresponde al porcentaje de la deuda que no podrá ser recuperado en caso de incumplimiento del cliente. La Entidad hace una revisión permanente de los procedimientos de recuperación y regularización de deudas morosas con la finalidad de minimizar el impacto de una eventual quiebra.

Adicionalmente, se trabaja en la modelización de la severidad para su correcta estimación a priori, por medio de la garantía, la relación préstamo/valor, el tipo de producto y la calidad crediticia del acre- ditado.

Como resultado de la composición de la cartera, consecuencia de las políticas de concesión, de las garan- tías existentes y de su relación préstamo/valor, y de la gestión activa de los procedimientos de regulariza- ción, las tasas de severidad de las exposiciones del Grupo ”la Caixa” son muy bajas, con valores inferio- res al 10% de severidad por más del 80% de la exposición en personas físicas con garantía hipotecaria y por más del 60% de las exposiciones en pymes sin garantía real.

La medición de la pérdida esperada garantiza un buen control del riesgo crediticio bajo condiciones «nor- males» de mercado. Ahora bien, y para avanzar hacia la descripción del segundo concepto mencionado

exposición de los clientes individuales, además de las correlaciones estándares establecidas entre los dife- rentes segmentos de gestión.

En el mundo entero, y también en nuestro país, cada vez más, las entidades financieras gestionan activa- mente y expresan el nivel de recursos propios necesarios en función de todos sus riesgos en el contexto de lo que el Comité de Supervisores Bancarios Europeos llama el «Proceso Interno de Evaluación de Ade- cuación de Capital» (ICAAP en su acrónimo en inglés). La medición cuantitativa conjunta del capital necesario, de acuerdo con el criterio propio de la Entidad, se denomina «capital económico». Se trata de una medición de riesgo que incorpora aspectos fundamentales del riesgo de crédito, como la concentra- ción y la diversificación, recogidos sólo parcialmente en las exigencias reguladoras de recursos propios. También incorpora el resto de los riesgos de negocio, entre los cuales se cuentan el riesgo de mercado y el riesgo operacional, siendo hoy en día una buena práctica de gestión y que pronto se convertirá en una

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