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Entre hermanos de partido

In document Una relación un poco más allá (página 48-52)

E

l apoyo a los de igual inclinación política ha sido un reiterado tema en la colaboración sueca con El Salvador. Los lazos políticos han sido también una razón para que la guerra apareciera en la agenda sueca.

Cuando la guerra civil en El Salvador estalló, Pierre Schori era secretario internacional en el partido socialdemócrata sueco. Los socialdemócratas eran activos en la Internacional Socialista, donde el pequeño partido socialista salvadoreño, , era también miembro. Este a su vez era miembro del , la coordinación política aliada del . El  estaba dirigido por Guillermo Ungo, a quien Schori había encontra- do en su primer viaje a Latinoamérica en .

«En El Salvador había un partido socialdemócrata con el cual podíamos identificarnos», dice Pierre Schori ahora, más de  años después.

Guillermo Ungo y sus hermanos de partido se convirtieron en invitados frecuentes de Suecia. En la primavera de  él visitó entre otras cosas, el congreso de un sindicato sueco. Esta vez lo acompañaba Enrique Álvarez Córdoba, un prominente hombre de negocios que había elegido adherirse a la oposi- ción como única salida contra la creciente represión.

«Quedamos profundamente impresionados con ellos y dis- cutimos cuán importante era que regresaran a El Salvador para dedicarse a una activa oposición. Álvarez fue asesinado poco tiempo después y yo recuerdo la enorme culpa que senti- mos», cuenta Pierre Schori.

Además del reconocimiento internacional, el  recibió apoyo directo de los socialdemócratas suecos. El fondo de recaudación del partido para la solidaridad internacional reali- zó varios pagos a sus hermanos de partido salvadoreños. La federación de jóvenes tenía contactos con la organización juvenil del .

«No se trataba de grandes sumas de dinero, sino de mos- trar al ejército salvadoreño que la oposición tenía amigos en el

mundo. Como amigos y partido deseábamos contribuir a su legitimidad política», cuenta Monica Andersson de la federa- ción de jóvenes en los años  y posteriormente secretaria internacional del partido socialdemócrata.

A finales de los , el partido socialdemócrata ampliaba sus contactos en El Salvador, principalmente entre los pequeños partidos del centro.

Pero era difícil establecer un diálogo con el , recuerda Monica Andersson:

«Cada fracción tenía su propio vocero, al mismo tiempo que creaban estructuras partidarias paralelas. Como partido estábamos preparados para apoyar varias iniciativas en El Salvador, pero la ausencia de coordinación lo hacía difícil, por no decir poco interesante.»

Apoyo a una oposición amplia

El apoyo a los de igual inclinación política, ya se trate de par- tidos o de organizaciones, era un componente central en la colaboración sueca con El Salvador.

• La organización socialdemócrata, el Centro Internacional Olof Palme (), comenzó la colaboración con la organi- zación de investigación y ayuda humanitaria  en . La organización tenía vínculos cercanos con el frente democrático  y el presidente del directorio era Guillermo Ungo. Suecia fue durante varios años la fuente financiera individual más grande de la organización. • El proyecto de reasentamiento Tenancingo recibió apoyo

vía Diakonia sueca, y . Los promotores eran el entonces director de Diakonia sueca, Karl Axel Elmqvist y la secretaria para Latinoamérica de , Margareta Grape, ambos socialdemócratas cristianos y miembros del movi- miento Broderskap. El proyecto de Tenancingo fue imple- mentado en colaboración con , donde a su vez trabajaban personas que anteriormente estaban en . • Diakonia sueca colaboró durante varios años con la

Fundación Maquilishuat, dirigida por Héctor Silva, diri- gente del Movimiento Popular Social Cristiano. La funda- ción recibió también apoyo de los socialdemócratas cristia- nos de Broderskap, entre otras cosas para la capacitación de líderes políticos.

En diferentes informes, sobre todo durante la segunda mitad de la década del , escribe el Ministerio de Relaciones Exteriores sobre el significado de «la tercera fuerza» en El Salvador. Con eso se refiere a los pequeños partidos del centro entre el  por un lado y  y los demócratas cristianos por el otro y al papel que aquellos podían jugar para encon- trar soluciones pacíficas en el país.

El político centrista Rubén Zamora entiende que los suecos tenían claros intereses políticos:

«Había una aceptación, pero también se trató de reorientar el marco de referencia de los salvadoreños; querían ampliarlo. Suecia daba mucha importancia a la socialdemocracia y por eso apoyaba tanto a las instituciones ligadas al . Hubo una inten- ción política, querían moderar a los rebeldes salvadoreños.»

Pero en cuanto a los intentos de fortalecer los partidos del centro, la política sueca falló:

«En ese sentido, hay que constatar que la política partida- ria no funcionó. Fue demasiado limitada para lograr resulta- dos», agrega Rubén Zamora.22

Para la  Diakonia sueca también se trataba de buscar nuevos campos de acción:

«Cuando buscamos la colaboración con Maquilishuat se trataba de ampliar la oposición política como una estrategia para el proceso de paz», dice Peter Ottosson, secretario para América Latina en Diakonia sueca.

La arena internacional

Al comienzo de los , la Internacional Socialista formó un comité de trabajo para apoyar los esfuerzos latinoamericanos; Felipe González de España era el presidente y Pierre Schori el secretario. El Comité tomó varias iniciativas para las negocia- ciones en el conflicto salvadoreño. Como líder del frente de oposición , Guillermo Ungo, era el enlace entre la Internacional Socialista y el .

Ana Guadalupe Martínez, comandante de la guerrilla recuerda:

«La Internacional Socialista fue muy importante durante los primeros años. Fue decisivo que recibiéramos rápido acce- so a la arena internacional; podíamos contar nuestra versión para un amplio público y tuvimos la posibilidad de aprender el juego diplomático», dice.

Intercambio entre los partidos

El partido de izquierda sueco no tuvo relaciones de partido desarrolladas con El Salvador durante los años , sino que se trataba más de contactos esporádicos y en ese caso, principal- mente con el partido comunista que formaba parte del .

La federación de jóvenes tenía contacto directo con el  y para su congreso en  la organización recaudó . dólares. En el momento de la entrega de los fondos, los dos jóvenes representantes del  recibieron una ovación del congreso entero.

La colaboración entre los partidos madre comenzó después de los Acuerdos de Paz. El partido de izquierda ha seguido cooperando con el  principalmente con cursos y otras actividades para fortalecer la organización del partido. Una docena de alcaldes del  han participado en un intercam- bio con municipios suecos donde el partido de izquierda tiene fuerte apoyo.23

23 El partido de izquierda de Suecia ha financiado su apoyo al  con los llamados dineros de man- dato. Desde  reciben los partidos suecos presentes en el parlamento una asignación del presu- puesto estatal para ejecutar ellos mismos obras de cooperación con partidos políticos en otros países. En  se otorgaron , millones de dólares que se distribuían de acuerdo al mandato del parla- mento. El gobierno motiva esta asignación en el deseo de apoyar al fortalecimiento de partidos polí- ticos, lo que constituye un requisito para la democracia.

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