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Suecia – un enlace para contactos con EE UU

In document Una relación un poco más allá (página 80-83)

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a dirección del  considera al secretario de Estado de Relaciones Exteriores, Pierre Schori, como su canal oficial hacia la administración de  .

Así lo declaró la comandante del  Ana Guadalupe Martínez en una reunión con el embajador sueco en Nicaragua en abril de .

  y Suecia tenían diferentes visiones sobre la guerra civil salvadoreña. Pero   era sin parangón, el más impor- tante actor externo en el conflicto. Los diplomáticos suecos por ese motivo, hicieron muchos intentos de incidir en la administración estadounidense y actuaban en algunos casos de mensajeros entre ésta y la guerrilla.

Ana Guadalupe Martínez y el dirigente del  Héctor Oquelí estuvieron en Suecia ya en  cuando el - había sido recientemente creado:

«Nos reunimos con Olof Palme y Pierre Schori e informa- mos sobre la situación», dice Ana Guadalupe Martínez.

«Palme percibió desde temprano la situación. Suecia tenía una institucionalidad política notable. Era muy abierta, cerca- na y siempre del más alto nivel.»

Las divergencias entre   y Suecia se mostraron ya ese mismo año. Suecia tenía entonces un gobierno de centro- derecha, lo que demuestra que el punto de vista sueco no era dependiente del partido socialdemócrata, aunque eran los socialdemócratas que tenían las relaciones personales y el compromiso y fueran quienes estuvieran en el poder la mayor parte del tiempo mientras duró el conflicto en El Salvador.

Suecia criticó el envío de armas a la junta salvadoreña.49El

embajador sueco en Washington tuvo que recibir una protesta contra esto y   envió una delegación a Europa – entre

49 El envío de armas de   a El Salvador era un tema reiterado de las críticas de Suecia. En reunio- nes y actos de solidaridad se decía que   suministraba armas a los militares salvadoreños por valor de un millón de dólares al día.

otros países a Suecia – para poner en claro su posición. En una conferencia de prensa después de la reunión con la dele- gación, el ministro de Relaciones Exteriores Ola Ullsten dijo que   debería poner mayor peso en lograr una solución política al conflicto. Al año siguiente escribía un periódico sueco que El Salvador había creado tensiones entre Suecia y  , sin precedentes desde la guerra de Vietnam.

En cambio, la posición sueca fue bien recibida por la oposi- ción en El Salvador, que deseaba ver el mayor contrapeso posible al dominio de  .

Pero ¿tenía Suecia alguna posibilidad de influir en los  ?

«Yo estaba regularmente en Washington. Suecia tenía acceso a los líderes políticos y podíamos actuar de mensaje- ros», dice Pierre Schori. «Teníamos conocimiento y podíamos ver cosas – ya que estábamos en El Salvador.»

Staffan Wrigstad, que era encargado de El Salvador en el Ministerio de Relaciones Exteriores a principios de los  y embajador en Guatemala durante la segunda mitad de la déca- da del , considera también que había algunas posibilidades:

«He oído en varias oportunidades, de personas en la admi- nistración de  , que encontraban que Suecia tenía mucho conocimiento sobre América Central. Éramos considerados buenos interlocutores.»

Periódico revela contactos

A principios de  Suecia jugaba el papel de mensajero. Había muchas señales que indicaban que era cuestión de tiempo que las negociaciones se pusieran en marcha. Un fac- tor importante era que George Bush había asumido como pre- sidente y con ello se esperaba una actitud más pragmática de   hacia el conflicto, que durante la época de Reagan.

El secretario de Estado de Relaciones Exteriores, Pierre Schori, era el «canal» para presentar las condiciones y opinio- nes de la guerrilla al Ministerio de Relaciones Exteriores de  , y transmitir las reacciones en el sentido contrario. Entre otras se transmitió una iniciativa de paz del  que propo- nía respetar el resultado de las elecciones si éstas se posponían medio año y se cumplían algunas exigencias.

Pero un periódico sueco publicó un artículo sobre esa ini- ciativa de paz del  y los contactos con  , lo que era delicado para la guerrilla. A raíz de esto Ana Guadalupe Martínez visitó la embajada sueca en Nicaragua. Ella estaba preocupada por la filtración. Explicó también que las informa- ciones del periódico eran incorrectas y entregó una carta para Pierre Schori con algunas aclaraciones para que la reenviara a la administración Bush.

Sin embargo, la iniciativa de la guerrilla no había produci- do resultados inmediatos. Las elecciones en El Salvador tuvie- ron lugar como estaba planeado en marzo – y fueron boicote- adas por el . Alfredo Cristiani del partido  se con- virtió en el nuevo presidente.

Relación única

«Yo tenía la sensación de que la relación del  hacia nos- otros era bastante única», dice Charlotte Wrangberg que tra- bajaba en la embajada sueca en México -. «Ellos tomaban siempre contacto con nosotros para informarnos sobre nuevas iniciativas y sobre los avances y retrocesos en las negociaciones.»

En noviembre de  vino la ofensiva del . Al mismo tiempo se aproximaban las elecciones en Nicaragua. Pierre Schori se reunió con el secretario de Estado de   para Latinoamérica, Bernard Aronson, en Washington.

Como otras veces cuando   y Suecia discutían el tema de El Salvador,  inició la conversación hablando del suministro de armas de Nicaragua a la guerrilla en El Salvador. De acuerdo a las anotaciones de la conversación, Schori contraatacó abordando el tema del suministro de misi- les de   a la guerrilla en Angola.

Después pasó la conversación a asuntos donde Aronson y Schori no estaban tan en desacuerdo. Ambos subrayaron la importancia de volver a poner en marcha las negociaciones de paz.

Schori abordó también el hecho de que el  deseaba encontrarse con Aronson. El secretario de Estado estadouni- dense no descartaba conversaciones con el  en el futuro, pero justamente en ese momento no había ninguna condición para los contactos.

También la embajada de Suecia en México intentó arre- glar una reunión entre la administración de los   y el :

«Era una iniciativa sueca que estaba arraigada en Pierre Schori. Pero se cerró porque   consecuentemente dijo que no. El tiempo no estaba maduro para una reunión así, comu- nicaron», cuenta Charlotte Wrangberg.

La dirección del  y Bernard Aronson no llegarían a reunirse antes del primero de enero de , un día después que se firmara el acta de Nueva York.50

«...audiencia con el

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